viernes, 30 de marzo de 2012

Cuando todo está perdido el amor puede salvarnos



THIS DEPRESSION

Baby, I’ve been down,
but never this down.
I’ve been lost,
but never this lost.
This is my confession:
I need your heart
in this depression.
I need your heart.
Baby, I’ve been low,
but never this low.
I’ve had my faith shaken,
but never hopeless.
This is my confession:
I need your heart
in this depression.
I need your heart.




And I’ve always been strong,
but I’ve never felt so weak
and all my prayers
have gone for nothing.
I’ve been without love,
but never forsaken.
Now the morning sun,
the morning sun is breaking.
This is my confession:
I need your heart
in this depression.
I need your heart.

[Canción compuesta, sentida e interpretada por el trovador urbano Bruce Springsteen en el disco “Wrecking ball” (“Bola de demolición”) publicado el 6 de marzo de 2012 para todo el mundo]





PROFUNDO DESÁNIMO

He estado hundido
pero nunca tan abajo.
Me he visto perdido
pero nunca hasta este extremo.
Te lo voy a confesar:
necesito tu corazón
para no sentirme desolado.
Necesito tu amor.
Me he encontrado decaído,
pero nunca tanto.
He visto mi fe debilitarse,
pero sin llegar al límite
de la desesperanza.
Te lo confieso:
necesito tus labios
de tanta tristeza
como me inunda por dentro.




Siempre he sido fuerte y nunca
me había sentido más débil.
Todas mis súplicas a Dios
parecen haber caído en saco roto.
He vivido sin amor,
pero nunca abandonado.
Sin embargo ahora
parece que en mi horizonte
está irrumpiendo una nueva aurora
porque de este abatimiento
sólo tú puedes sacarme.
Vuelvo a confesártelo:
necesito tu cuerpo.
Solamente tu calor
podrá apartar de mí
el estado de postración
en que me encuentro.
Éste es mi ultimátum:
necesito tus besos.

(Traducción de Andrés González Déniz)


martes, 27 de marzo de 2012

A writer licking his wounds like a lion in winter


Paul Benjamin Auster
(Newark, New Jersey, 1947)


"Piensas que nunca te va a pasar, imposible que te suceda a ti, que eres la única persona del mundo a quien jamás ocurrirán esas cosas, y entonces, una por una, empiezan a pasarte todas, igual que le suceden a cualquier otro."

"¿Cuántos caprichos y enamoramientos, cuántas pasiones, cuántos delirios y afanes, cuántas oleadas de loco deseo?"

"Cada cicatriz es la huella de una herida curada, y cada herida era resultado de una inesperada colisión con el mundo."

"Sin duda eres una persona precaria y dolida, un hombre que lleva una herida en su interior desde el principio mismo y las recompensas que te brindan el alcohol y el tabaco te sirven de muletas para que tu lisiado ser se mantenga eguido y pueda moverse por el mundo."

"El hombre teme más a la muerte
a los cincuenta y siete que a los setenta y cuatro."




"Cuando a una persona le llega el momento de morir su ser se muda a otra zona de la conciencia donde es capaz de aceptar la muerte."

"Si Carroll Gardens tenía fama de ser el barrio más seguro de la ciudad era porque había un trasfondo de violencia, se regía por la brutalidad coercitiva y la ética mafiosa."

"Un hombre silencioso aislado del resto del mundo, sentado día tras día al escritorio sin otro propósito que el de explorar el interior de su cabeza."

"La tercera edad, una etapa en que cada vez más amigos tuyos ya no estarán. Tantos han muerto ya; pero espérate al diluvio que viene."

"Tu rostro es lo que eres, el factor esencial de tu identidad. Los pasaportes no incluyen fotografías de manos y pies."




"Todos somos extraños para nosotros mismos, y si tenemos alguna sensación de quiénes somos, es sólo porque vivimos dentro de la mirada de los demás."

"Ignorar lo que dice la gente es beneficioso para la salud mental de un escritor."

"El cine basura que estamos realizando, la comida basura que estamos comiendo, los pensamientos basura que estamos cultivando."

"Toda época fabrica sus propias leyendas y lealtades."


Jean Dujardin (Hauts-de-Seine, 1972) y Bérénice Bejo (Buenos Aires, 1976) en la obra maestra dirigida por Michel Hazanavicius (París, 1967) titulada "The Artist" (2011)


"Hay cosas que echas de menos de los viejos tiempos. El timbre de los teléfonos antiguos, el repiqueteo de las máquinas de escribir, la leche en botellas de cristal, discos de vinilo, películas en blanco y negro, campeonatos de pesos pesados, libros de bolsillo por treinta y cinco centavos, la sesión continua, , el baloncesto anterior a la canasta de tres puntos,  palacios del cine, tostadoras que duraban treinta años, desprecio a la autoridad. Pero lo que más añoras es el mundo tal como era antes de que estuviese prohibido fumar en locales públicos."

"Hablando con tu padre en sueños. Lleva ya muchos años visitándote en una habitación a oscuras al otro lado de la conciencia, sentándose a una mesa para mantener largas conversaciones contigo, sin prisas, tranquilo y circunspecto, tratándote siempre con amabilidad y buena voluntad, siempre escuchando con atención lo que tienes que decirle, pero en cuanto se acaba el sueño y te despiertas, no recuerdas una sola palabra de lo que cada uno de vosotros ha dicho."

[Extractos tomados de Auster, Paul: Diario de invierno, Barcelona, Anagrama, 2012, 1ª edición, (colección "Panorama de narrativas", nº 799), (traducción de Benito Gómez Ibáñez), pp. 243]




lunes, 26 de marzo de 2012

...Y como la vida es muerte, amantes eternamente




ENCADENADOS

Tal vez sería mejor que no volvieras.
 Quizás fuera mejor que me olvidaras.
 Volver es empezar a atormentarnos,
a querernos para odiarnos
sin principio ni final.

Nos hemos hecho tanto, tanto daño,
que amor entre nosotros es martirio.
 Jamás quiso llegar el desengaño
ni el olvido ni el delirio:
seguiremos siempre igual.


"Lovers"
Pintura al óleo
de
Connie Chadwell
(Texas, EE. UU.)

Cariño como el nuestro es un castigo
que se lleva en el alma hasta la muerte.
 Mi suerte necesita de tu suerte
y tú me necesitas mucho más.

Por eso no habrá nunca despedida
ni paz alguna habrá de consolarnos
y el paso del dolor ha de encontrarnos
de rodillas en la vida,
frente a frente y nada más.

[Bolero de Carlos Arturo Briz que fue grabado en 1955 por los tapatíos Hermanos Reyes y popularizado en 1956 por Lucho Gatica (Chile, 1928), además de otros intérpretes posteriores]


Carlos Arturo Briz Bremauntz
(Méjico, 1917 - 1973)

domingo, 25 de marzo de 2012

Sobre cuánto roban los zascandiles de la izquierda



LA CAVERNA DE ALÍ BABÁ

"La trama de corrupción de los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) ha sido un saqueo sistemático de las arcas públicas efectuado de la manera más lacerante: desviando a una red clientelar partidista unos fondos concebidos para ayudar a los parados andaluces. Las investigaciones periodísticas son hoy ya firmes realidades judiciales, con dos de los imputados en la cárcel."




"El actual presidente y candidato de la Junta de Andalucía y candidato del PSOE, José Antonio Griñán, y su predecesor, Manuel Chaves, conocían lo que estaba sucediendo. Era fácil, pues hubo hasta ocho advertencias de la Intervención que fueron siempre desoídas por los dirigentes de la Junta. También boicotearon las reiteradas peticiones de la oposición de que se abriese una comisión de investigación parlamentaria ante lo que era un escándalo público."




"El modus operandi era zafio, chillón. Se llevaban el dinero a paladas, con una alegría que sólo puede darse cuando un partido lleva demasiados años atornillado al poder y se siente intocable. Los barones del PSOE andaluz se repartieron el territorio y empezaron a premiar a su gente en la gran tómbola de los ERE."


Manuel Chaves González
(Ceuta, 1945)
Monumento conmemorativo a su genio y figura por los años
que presidió la Junta de Andalucía desde 1990 hasta 2009


"Estamos ante un fraude de más de mil millones de euros (166.000 millones de pesetas). El mayor desvalijamiento de las arcas públicas en la historia de nuestra democracia. Un robo cometido además en la comunidad líder en paro y fracaso escolar, que tiene el segundo peor PIB per cápita de España y que necesita como ninguna otra rigor contable e inversiones productivas."
 
 
(Fragmentos de un artículo de opinión escrito por Luis Ventoso 
y publicado en el diario "ABC" el sábado 24 de marzo de 2012)


Luis Ventoso Castiñeira
(La Coruña, 1964)

jueves, 22 de marzo de 2012

Ya que al fin me despreciáis, miradme al menos


 
 
HIPNOSIS AMOROSA

El alcohol que vierten tus ojos me emborracha.
¿Dónde saciaré mi sed de belleza y amor
sin que tus pupilas me embriaguen? La ilusión
óptica de la hermosura vive en tu mirada.







Déjame que te mire, nunca digas adiós,
no te vayas, déjame verlos, quédate intacta.
Sólo soy el que carece de ti, una máscara
que uso para vivir, un desecho sin valor.







Mírame otra vez, no des la vuelta, no partas
mi corazón en dos. No te pido más que verte.
Aunque no me quieres, tampoco has de hacer nada.







El origen de la vida estuvo en el agua
que brilla en el iris de tus ojos, y sé que
nada hay por encima del que los míos aman.



Peggy Cummins
(Actriz)
(Augusta Margaret Diane Fuller)
(Prestatyn, Gales, 1925)

domingo, 18 de marzo de 2012

Quien acabó vagando ciego por las calles de París


Hilaire Germain Edgar Degas
(París, 1834 - 1917)

EDGAR DEGAS


Y te veo allí, en la oscura butaca
de un proscenio, detrás, oculto,
entre cortinas rojas de damasco
mirando cómo aquella bailarina
consigue un grácil entrechat
y la luz amarilla de la batería
analiza el contorno de su cuerpo,
de la fina media, de la zapatilla rosa,
blanca, azul, de la falda cortísima
en tul almidonado.


"Prima ballerina"
(1877)
Edgar Degas
(Pastel y gouache sobre papel)


Y vuelvo a verte luego,
más tarde, cuando el teatro vacío
rompe el silencio de los aplausos,
solo en tu sitio, prendido
de un mundo urgentísimo,
como el paso de un baile
en una noche de ballet.


"L'étoile du ballet"
(1878)
Edgar Degas
(Pastel sobre papel)


El regreso, la calle gris y el cielo oscuro.
Pero, dentro de ti, la luz de las candilejas
llenando tu mundo, construyendo
el gesto del saludo
de aquella muchacha del coro
que tan graciosamente se inclinaba
al final de la música.


"Fin de l'arabesque"
(1877)
Edgar Degas
(Técnica mixta sobre lienzo)

Y el café. Cerca de ti,
en la dulce amargura,
una pareja bebe solitaria y ausente.
De vuelta a casa, un pedazo de barro
te aguarda. Tus manos lo recorren.
Una pierna. Un seno núbil,
la falda tenue.


"La petite danseuse de quatorze ans"
(1879)
Edgar Degas
(Escultura en bronce)


Y vuelves, en tus sueños
al foyer, a la clase de baile,
a ese mundo de luces y de sombras
donde el sol de las candilejas
alumbra tu paso, tu mano,
tu sentido oculto de la armonía.

(Poema escrito por Carlos Pinto Grote tomado de su libro Unas cosas y otras/Sólo el azul, Tenerife, Editorial Baile del Sol, 2009, 92 páginas)


Carlos Pinto Grote
(La Laguna, 1923)
junto a un busto del poeta Virgilio en el jardín de su casa

viernes, 16 de marzo de 2012

De cuando Zeus hace con Ganímedes de Pigmalión


"El rapto de Ganímedes"
Peter Paul Rubens
(Siegen, 1577 - Antwerp, 1640)

APRENDIZ 

Tus besos saben tan amargos
cuando te ensucias los labios
con mentiras otra vez.
Dices que te estoy haciendo daño,
que con el paso de los años
me estoy haciendo más cruel.
 Nunca creí que te vería
remendando mis heridas
con jirones de tu piel.


Jake Gyllenhaal 
(Los Ángeles, 1980)
Heath Andrew Ledger
(Perth, 1979 - New York, 2008)


De ti aprendió mi corazón,
no me reproches
que no sepa darte amor.
Me has enseñado tú,
tú has sido mi maestro
para hacer sufrir.
Si alguna vez fui mala,
lo aprendí de ti.
No digas que no entiendes
cómo puedo ser así.
Si te estoy haciendo daño,
lo aprendí de ti.




Me has enseñado tú:
maldigo mi inocencia,
te maldigo a ti.
¡Maldito el maestro
y maldita la aprendiz!
Maldigo lo que amo
y te lo debo a ti.
Me duelen tus caricias
porque noto que tus manos
son cristales rotos bajo mis pies.


"L'enlèvement de Ganymède"
Eustache Le Sueur
(París, 1617 - 1655)


Dices que te estoy haciendo daño,
que con el paso de los años
me estoy haciendo más cruel.
Nunca creí que te vería
remendando mis heridas
con jirones de tu piel.
De ti aprendió mi corazón,
no me reproches
que no sepa darte amor.
 
(Canción compuesta por Alejandro Sanz e interpretada por Malú
en un disco con el mismo título que fue publicado en 1998)



Alejandro Sanz
(Alejandro Sánchez Pizarro)
(Madrid, 1968)

miércoles, 14 de marzo de 2012

En torno a la soberbia como el principal pecado




OFENDER ADULANDO

Uno de los problemas que plantea la convivencia es cómo hablar bien de alguien, cuando está claro que nadie lo merece. ¿Nuestra receta? Ofender adulando. Verbigracia, si desea enfurecer a un médico, empiece por regalarle los oídos con el discurso de que es el mejor especialista del mundo. Cuando lo tenga al borde del éxtasis, menciónele que su compañero oftalmólogo también es una eminencia, con lo complicado que es el ojo humano. La sonrisa de su interlocutor se ensombrecerá con un halo glacial. Sin tomarse respiro, aluda usted a que el nefrólogo del mismo hospital también está tocado por los dioses. Se endurecerá el semblante del galeno presuntamente halagado. Antes de que usted le cante las alabanzas del cardiólogo, el adulado le habrá clavado el bisturí. El procedimiento también es válido para periodistas, y así fue como lo aprendí.




La voluntad de ser más que los otros mueve el mundo, en la dirección incorrecta. La citada plaga se halla en la raíz de fenómenos como Al Qaeda -"estoy más cerca de Dios que tú"-, por mucho que los académicos amparen estos fenómenos en la teología o, todavía peor, en la economía. Incluso estaríamos dispuestos a degradarnos, si el declive propio arrastrara a nuestros colegas. Por tanto, quienes ofenden adulando ejercen la función higiénica de ecualizadores, una redistribución de los dones ante la imposibilidad de hacer lo propio con la riqueza.




La necesidad de ofender adulando es simétrica. Las celebridades y los rufianes, por si alguien consigue distinguirlos, odian aquella admiración de sus devotos que no se manifiesta como envidia. Detestan la evidencia de que no te apetece estar con ellos, y mucho menos ser como ellos. De ahí el arma defensiva del cóctel entre el halago y el agravio. Además, los neófitos en el arte de la dulce ofensa se colocan bajo la advocación de su sumo practicante, un tal Borges. Todos sus elogios están teñidos de hiel, nunca pronunció un escarnio sin el bálsamo de la lástima. Hubiera triunfado como jurado de "Operación Triunfo".


(Artículo de opinión escrito por Matías Vallés y publicado
por el diario "La Provincia" el martes 13 de marzo de 2012)


Matías Vallés
(Mallorca, 1958)

domingo, 11 de marzo de 2012

Contra el pensamiento único de la santa progresía


El testigo que traspasó Zapatero a Rajoy

DE LA INDECENCIA
A LA INOCENCIA

Mientras algunos celebraban los funerales de la Historia cantando un gorigori por el materialismo dialéctico, a Jean-François Revel le daba en la nariz que el supuesto cadáver aún daría guerra. "El Muro -dijo el maestro entonces con el amargo escepticismo de los que están de vuelta- cayó en Berlín, pero no en los cerebros". Y ahí sigue, tan terne, tan cerril, tan avieso. Echando leña al fuego de las batallas culturales, haciendo regresar el rencor, timando a los incautos con utopías de recuelo. Porque si bien es cierto que la izquierda, hoy por hoy, es una mojiganga obtusa, deslavazada y hueca, también es evidente que en ese corral de abrojos es donde el sectarismo medra.


El Muro de Berlín fue utilizado para que la zona comunista no se contaminara del estilo de vida capitalista al que la gente quería huir, pagándolo en muchos casos con la propia vida al intentar cruzarlo


El "modus operandi", por lo demás, es el de siempre. Idénticas las mañas y los tejemanejes. Hay que desgañitarse al increpar al enemigo y silenciar la ruina (o la ruindad) de las ideas. Hay que ejercer de oficio (y de beneficio, por más señas) como fiscal supremo y despachar al reo sin alegatos previos. Hay que tener, en suma, el cuajo de Céline (ya que no su talento) cuando saltaba, a bote pronto, de la indecencia a la inocencia: "Todo el mundo es culpable, excepto yo". Medio siglo después, la excepción es la regla.


María Antonia Iglesias
(Orense, 1945)
(Directora de los informativos de RTVE desde 1990 hasta 1996)
La prepotente, mamporrera, zafia, intolerante, mezquina, antidemocrática y repugnante ideóloga del PSOE bajo la égida de la era corrupta de Felipe González


¿Quién le dio cuerda al paro? ¿Quién bordeó la quiebra? ¿Quién enturbió el pasado y envenenó el presente? ¿Quién, por hacer derechos, no hizo los deberes? "Nadie, mi nombre es nadie". Si Grecia es el problema, la respuesta es Homero. Poco importa, no obstante, que fuera éste o aquél el responsable del entuerto. La fe -la buena fe, la que circula a ras de suelo- justifica a los propios y ajusticia al resto. A los reaccionarios, los fachas, los retrógrados, los que amplían el eco de la derecha extrema. O sea, a los herejes, en resumidas cuentas. Los ínfimos inquisidores progresistas han elevado las consignas a la categoría de argumentos. Sacan a relucir apriorismos oxidados y le dan esquinazo a las propuestas. Confeccionan prestigios a medida y miden las costillas de los desafectos. Usan la corrección política a guisa de escalpelo y apelan al escándalo si la razón les acomete.



Iósif Stalin
(Gori, 1878 - Moscú, 1953)
El ídolo "democrático" de la izquierda, el dictador comunista que en lugar de salvar a la II República española le vendió chatarra por armamento a cambio de llevarse el oro del Banco de España que le entregó el infame Juan Negrín, el líder de acero que pactó en secreto con Hitler el abandono de los republicanos españoles a cambio de invadir la mitad de Polonia


La dictadura de la virtud -tal cual sostiene Sloterdijk, que sufrió su flagelo- desencadena un proceso paranoico que anula el debate público y desfibra el lenguaje al extirpar las diferencias. El fascismo uniforme, el espantajo de la monotonía milimétrica, retorna camuflado en los ropajes de un antifascismo bufo y dominguero. La audiencia, insaciable, abuchea a los cómicos y exige crueldad, verosimilitud, sangre y entrega. ¡El Coliseo, señoras y señores, en vivo y en directo! Cristianos extasiados, gladiadores inclementes y el caricato de costumbre que embromará a las fieras durante el intermedio. El Muro cayó en Berlín, pero no en los cerebros y la campaña electoral andaluza que nos acecha será -pasen y vean- una demostración irrefutable de las devastadoras consecuencias que conlleva el cerrojazo de las entendederas. Fetidez y miseria. Total, que mucha suerte: teatralizando, mucha mierda.

(Artículo de opinión escrito por Tomás Cuesta y publicado
por el periódico "ABC" el sábado 10 de marzo de 2012)


Tomás Cuesta
(Periodista)
(Zazuar, Burgos)

sábado, 10 de marzo de 2012

El amor se acaba mientras continúa el río de la vida




RÍO REBELDE

Tiré tu pañuelo al río
para mirarlo cómo se hundía.
Era el último recuerdo
de tu cariño que yo tenía.
Se fue yendo despacito,
como tu amor, pero el río un día






a la playa al fin me lo volverá,
aunque yo sé bien que nunca jamás
podré ser feliz sin tus alegrías.
Te recordaré en mi soledad,
en el nido aquel que quedó sin luz
cuando comprendí que ya no eras mía.

(Canción compuesta por Héctor Ayala y Samuel Claus con letra del Cholo Aguirre que interpretó Lorenzo Valderrama en 1959)



Félix Alberto Aguirre
(Cholo Aguirre)
(San Lorenzo, provincia de Santa Fe, Argentina, 1928)

viernes, 9 de marzo de 2012

El poeta en el que identifico mi amor por Cataluña


Salvador Espriu i Castelló
(Santa Coloma de Farners, 1913 - Barcelona, 1985)

CEMENTIRI DE SINERA

(FRAGMENTS)

Pels rials baixa el carro
del sol, des de carenes
de fonollars i vinyes
que jo sempre recordo.
Passejaré per l'ordre
de verds xiprers inmòbils
damunt la mar en calma.

Quina petita pàtria
encercla el cementiri!
Aquesta mar, Sinera,
turons de pins i vinya,
pols de rials. No estimo
res més, excepte l'ombra
viatgera d'un núvol
i el lent record dels dies
que són passats per sempre.


Camposanto de Arenys de Mar


Els meus ulls ja no saben
sinó contemplar dies
i sols perduts. Com sento
rodar velles tartanes
pels rials de Sinera!
Al meu record arriben
olors de mar vetllada
per clars estius. Perdura
en els meus dits la rosa
que vaig collir. I als llavis,
oratge, foc, paraules
esdevingudes cendra.

Pels portals de Sinera
passo captant engrunes
de vells records. Ressona
als carrers en silenci
el feble prec inútil.
Cap caritat no enllesca
el pa que jo menjava,
el temps perdut. M'esperen
tan sols, per fer-me almoina,
fidels xiprers verdíssims.

Les barques de Sinera
no surten més,
perquè els camins de l'aigua
són fets malbé.


Barcas en Arenys de Mar


En processó tremolen
llumenetes de ciris
i acompanyen la tarda
a ben morir: viàtic
dels records de Sinera.
Per ciontemplar-los pujo
on el xiprer vigila.
Clarors de lluna besen
jerarquia de cimes.

Algun ocell voldria
penetrar les difícils
presons de llum. Contemplo
serens xiprers a l'ample
jardí del meu silenci.
Passen dofins pels límits
d'aquesta mar antiga.

Déus pastors amuntanyen
dòcils ramats de núvols.


Platja de Ponent en Arenys de Mar


Ai, la negra barca,
que per mi vigila
des de la nit alta!
Ai, la barca negra,
que ve pel meu somni
del mar de Sinera!
La veu de la dama,
lluny del temps. Escolto
la canço de marbre.

La barca pren ribatge
a la pau de Sinera,
on velles mans reposen
sota vells arbres.

No lluito més. Et deixo
el sepulcre vastíssim
que fou terra dels pares,
somni, sentit. Em moro,
perquè no sé com viure.

Quan et deturis
on el meu nom et crida,
vulgues que dormi
somniant mars en calma,
la claror de Sinera.


Salvador Espriu en su juventud


CEMENTERIO DE SINERA

(FRAGMENTOS)

Por ramblas baja el carro
del sol, desde esas sierras
de hinojales y viñas
que yo siempre recuerdo.
Pasearé por el orden
de los verdes cipreses
inmóviles que se alzan
sobre la mar en calma.

¡Qué patria tan pequeña
abarca el cementerio!
¡Oh, este mar, Sinera,
cerros de viña y pinos,
polvo de arroyos! No amo
más que esto, con la sombra
viajera de unas nubes
y ese lento recuerdo
de los días ya idos,
pasados para siempre.


Paseo de Xifré en Arenys de Mar


Mis ojos ya no saben
más que mirar los días
y los soles perdidos.
¡Oigo viejas tartanas
por ramblas de Sinera!
A mi recuerdo llega
olor de mar velada
por los claros estíos.
En mis dedos perdura
la rosa que cogiera.
Y queda entre los labios
viento, fuego, palabras
que sólo son ceniza.

Paso por los portales
mendigando migajas
antiguas de recuerdos.
Resuena en el silencio
el débil ruego inútil.
No hay caridad que me ofrezca
ya el pan que antes comiera,
aquel tiempo perdido.
Tan sólo me aguardan
para darme limosna
fieles cipreses verdes.

Las barcas de Sinera
ya nunca más saldrán,
pues las sendas del agua
rotas están.


Puerto marítimo de Arenys de Mar


En procesión tremolan
lucecitas de cirios,
que a la tarde acompañan
a bien morir: viático
de recuerdos, Sinera.
Por contemplarlos subo
donde el ciprés vigila.
Besa el claro de luna
jerarquía de cimas.

Algún ave querría
penetrar las difíciles
prisiones de la luz.
Calmos cipreses veo
en el amplio jardín
de mi silencio. Pasan
delfines por los límites
de esta mar tan antigua.

Dioses pastores llevan
a los montes los dóciles
rebaños de las nubes.

¡Ay, la negra barca
que vigila por mí
desde la noche alta!
¡Ay, la barca negra
que viene por mi sueño
por el mar de Sinera!
La voz de aquella dama,
lejos del tiempo. Escucho
la canción de mármol.


Sinera es un anagrama de Arenys
(Arenys leído al revés)


Atracaba la barca
en la paz de Sinera,
donde reposan viejas
manos bajo los viejos árboles.

No lucho más. Te dejo
el sepulcro vastísimo,
la tierra de los padres,
sueño, sentido. Muero
porque ya no sé más
cómo seguir viviendo.

Cuando te pares
allí donde mi nombre
te llama,
deséame que duerma
soñando mares en calma
bajo esta luz de Sinera.


Puerto de Arenys de Mar
(Fotografía de Antonio Castell)


OMNIS FORTASSE MORIAR

El vespre és ple de sang, i no sé quin combat
magnifica el llarg plany del ponent, rera els cims.
Del fons d'uns ulls de cec he vist com surt el gos
maligne de la nit i corre pels camins
amplíssims de la por, lladrant la meva mort.
Oh, l'ocell que no canta, el bosc silenciós,
adormit príncep, vent! Ara cauré tot sol
i no seré més nom, ni record, ni dolor.
Escolto com se'n van aquelles clares veus
de la fulla i de l'aigua, estima l'últim cor,
a poc a poc em sento agermanat al fang.


Premiá de Mar

QUIZÁ TODO ESTÉ MUERTO

Sangriento está el crepúsculo, y no sé qué combate
extiende el largo plano del ocaso en las cumbres.
De unos ojos de ciego he visto salir el perro
maligno de la noche y correr por las sendas
amplísimas del miedo, ladrándole a mi muerte.
¡Oh, el ave que no canta, el bosque silencioso,
el viento, durmiente príncipe! Ahora caeré yo solo
y no seré más nombre, ni dolor, ni recuerdo.
Oigo cómo se van aquellas claras voces
de la hoja y del agua. Ama el corazón último.
Lentamente voy sintiéndome hermano del barro.

(Traducción de Carlos Clementson)

Sitges