lunes, 31 de marzo de 2014

La alumna más ilustre que no pensé conocer nunca

 
 
IRIOME
 
Surgiste de las brumas que cantan los Eddas,
las nieblas del bosque que envolvieron a Varo
en Teutoburgo, hija odínica del Tártaro
que naciste como una femínea presea.
 
Tu nombre, con resonancias góticas de greda,
golpea en mi corazón como el del bárbaro
a quien Roma sometió bajo el puño de Mario
o la reina a quien llevó en triunfo Julio César.
 
 
 
El amor que sientes por el saber erudito
es el nexo de unión entre ambos. Te observo
sin dar crédito a mis ojos: tanto lirismo
 
hay en tu belleza física como en tu espíritu.
Eres alguien que se sitúa fuera del tiempo,
un disfraz de persona sobre un ser mítico.
 
(Soneto alejandrino escrito por Andrés González Déniz)
 
 

domingo, 30 de marzo de 2014

La música que sonaba en la radio de mi infancia

 
Radio de la marca alemana "Blaupunkt" modelo "Milano" de 1955
 
CRAZY LOVE
 
Crazy love, it's just a crazy love.
I love you so, but I still know
it's a crazy love.
 
Crazy love, it's just a crazy love.
What must I do to get through to you?
Oh, my crazy love!
 
Everything's wrong heaven above.
Set me free from this crazy love.
 
Don't, don't, don't, don't you see
that you are doing to me?
You upset my heart right from the start
with your crazy love.
Crazy love, crazy love.
 
(Canción compuesta e interpretada por Paul Anka
en un disco de vinilo que se publicó en 1958)
 
 
 
LOCURA DE AMOR
 
Vivo un amor desordenado y caótico.
¡Te amo tanto...! Aunque reconozco
que es una absoluta sinrazón.
 
Es un amor absurdo, desesperado.
¿Qué debo hacer para conseguir tu corazón?
Estoy perdido en esta pasión.
 
Todo carece de sentido, salvo tu presencia,
y quisiera liberarme de este sentimiento.
 
¿No ves el daño que me estás haciendo?
Le diste un vuelco a mi corazón
desde que te vi por vez primera.
Desde entonces vivo en la confusión
de no saber qué hacer con este loco amor.
 
(Traducción de Andrés González Déniz)
 
 
Paul Albert Anka
(Ottawa, Ontario, Canadá, 1941)
Un genio entrañable de la música melódica

sábado, 29 de marzo de 2014

De quien en cada uno de sus poemas se despedía

 
María Polydouri
(Kalamata, 1902 - Atenas, 1930)
Poeta
 
DE UN VIEJO AMOR
 
Y fue bella una noche en tu mirada
y en tus canciones. Y fue dulce
en tus viejas canciones una noche
plena de estrellas, noche con su duende.
 
El solo amor entre tu soledad,
tan atractiva, tan encantadora,
se volvía pasión sobre tu pecho,
sobre tu pecho desolado.
 
Oh, tus canciones viejas, que lloraban,
y eran tan indeciblemente dulces,
y lo escondían, tímidas, y no lo confesaban.
 
Oh, tus viejas canciones eran tristes
como secretos de amor,
como llorosas flores que se callan.
 
 
Kostas Karyotakis
(Tripoli, Grecia, 1896 - Preveza, Grecia, 1928)
El poeta que fue el breve y trágico amor de María Polydouri, padecía una sífilis incurable y se suicidó de un disparo al corazón bajo un eucalipto en el mismo lugar donde Marco Vipsanio Agripa derrotó a la flota de Cleopatra y Marco Antonio en la batalla de Actium
 
LO PERDIDO
 
Espero —mi alma es esperanza—
en la noche mil veces más sombría,
que se me muestre el sol allí de frente
como lo vi por vez primera.
 
Ahora, cuando las tumultuosas
voces anuncian la catástrofe,
espero la hora calma,
la nocturna pleitesía.
 
Ahora que en los páramos la nieve
se extiende igual que una mortaja,
espero otra vez a la distante
golondrina en su regreso.
 
Espero todo lo perdido,
y la esperanza —esa vieja hechicera—
me cuenta cómo acuden más y más las sombras
que se perdieron lejos.
 
 
Playa de Monolithi, en Preveza, donde Kostas Karyotakis se quitó la vida y en cuyas aguas se decidió el 2 de septiembre del año 31 a. C. el futuro de Roma en favor de Octavio Augusto, el sobrino nieto de Julio César
 
CUANDO MUERA
 
Moriré una mañanita melancólica de abril,
cuando enfrente se abra, en mi maceta,
una tímida rosa —un retoño—.
Y se cerrarán mis labios
y se cerrarán mis ojos, ellos solos, en silencio.
 
Moriré una mañanita triste como mi vida,
donde el rocío, rosario de lágrimas,
discurra compasivo en el santo suelo
que adornará con rosas mis exequias,
en el santo suelo que será mi cama de muerta.
 
Cuanto he amado en los años de mi vida
habrá de dispersarse
y esfumarse lejos de mí: nubes de verano.
Cuanto me ha amado acudirá tan sólo a saludarme
con un beso pálido igual que un rayo de luna.
 
Moriré una mañanita melancólica de abril.
Mi último aliento vendrá a decírtelo, y entonces
todo el amor que te queda será como un candil difuso,
pobre memoria en el olvido de mi tumba.
 
 
María Polydouri en el ateniense sanatorio de Sotiría donde habría de fallecer por culpa de la tuberculosis a la prematura edad de 28 años
 
NI AQUÍ SIQUIERA...
 
Ni aquí siquiera, en esta tierra extraña
donde me ha arrojado,
volteándome, la ola de la desventura,
pude encontrar la paz sepulcral de los naufragios.
Por más que la negra sed agite mis entrañas,
aunque mi voz se ahogue gimiendo de dolor,
siempre seré la víctima con que juegan los sueños.
Cuando esos dos ojos tuyos lucían sobre mí,
rasgando el fondo oscuro de mis pensamientos,
sin darme cuenta hallaba el camino hasta tus labios.
Estoy yaciendo frente a ti, y sueño con palacios
de hadas, como aquellos que prefiere el cuento,
y no veo cómo entras en la vida igual que un dios, tú,
y cuán indignas son mis vestiduras...
 
 
"La modista en los Campos Elíseos"
Jean Béraud
(San Petersburgo, 1849 - París, 1935)
María Polydouri marchó a París, ciudad soñada por los escritores, tras la ruptura con Kostas Karyotakis. Allí disfrutó un extraño  lapso de felicidad, pero también contrajo la tisis que la llevó a la tumba
 
OH, MI CORAZÓN
 
Oh, mi corazón extraña,
ahora cuando el día parte,
el sonrosado amanecer,
el sol, el aire.
 
Las sonrisas de niño, la ola que acudía
al bullicio de las alegres
vocecitas nuestras que sonaban.
 
La barca y su vaivén
en la ebriedad de nuestro sueño,
la suave música que se mezclaba
con la quietud del infinito.
 
La alborada que enrojecía
el ancho mar de nácar
y el limpio deseo
en nuestros ojos de ángel.
 
Oh, mi corazón extraña,
ahora que el día se apaga,
el paso de la belleza,
la juventud que se me marcha.
 
 
María Polydouri cuando la enfermedad ya estaba devorándola
 
FIESTA
 
A una fiesta me invitaron los camaradas.
No rehúso. ¡Iré para olvidar!
Me pondré mi vestido rojo
y de mi propia belleza tendré celos.
 
Al muerto que guardo en mi interior, con orgullo
y cariño, también lo llevaré del brazo.
Seré jovial y misteriosa;
seré una enviada de la Guadaña.
 
Los camaradas, condenados a muerte,
aunque beban vino en su fiesta,
no se emborracharán.
Una maldición estará con ellos,
mas yo seré hermosa y no habrán de sospechar.
 
Después pedirán una canción, si acaso
esperan una pálida alegría;
pero mi canción será tan cierta
que quedarán confundidos y en silencio.
 
[Poemas tomados del libro escrito por María Polydouri: Los trinos que se extinguen, Madrid, Vaso Roto Ediciones, 2013, 1ª edición, nº 51, (traducción del griego al español por Juan Manuel Macías), (diseño de la colección de Josep Bagà), edición bilingüe, pp. 153]
 
El dibujo de la cubierta es de Víctor Ramírez

jueves, 27 de marzo de 2014

Sobre manías, impulsos y hábitos de los creadores

 
Mason Currey
(Honesdale, Pennsylvania, U.S.A.)
Escritor y editor

CÓMO TRABAJAN LOS ARTISTAS
 
"¡Quién podrá desvelar la esencia, el sello del temperamento artístico! ¡Quién podrá captar la profunda fusión instintiva de disciplina y disipación en que se asienta!
Thomas Mann
 
"El tiempo es corto, mis fuerzas son limitadas, la oficina es un horror, el apartamento es ruidoso, y cuando no es posible llevar una vida placentera y sencilla uno debe intentar escabullirse mediante sutiles maniobras"
Franz Kafka
 
"¿Sabe usted lo que es hacer cine? Ocho horas de duro trabajo cada día para obtener tres minutos de película"
Ingmar Bergman
 
"No me imagino que la vida
sin trabajar sea realmente confortable"
Sigmund Freud
 
"A la larga todo el mundo aprende cuál es su método ideal. El verdadero misterio por descifrar es uno mismo"
Bernard Malamud
 
"Tengo que estar molesto para trabajar bien. Cuando el trabajo marcha bien suelo estar más o menos enfermo"
William Gass
 
"El milagro de convertir atisbos en pensamientos y pensamientos en palabras y palabras en metal y letra impresa y tinta jamás llega a aburrirme"
John Updike
 
"Debe ser difícil convivir con un escritor: cuando no está escribiendo se siente infeliz, y cuando escribe está obsesionado"
Edward Abbey
 
"Un matemático es una máquina
de convertir café en teoremas"
Paul Erdös
 
"Analizar las condiciones de luz de la mañana es la única manera de saber si uno pintará hoy, si el proceso de adentrarnos en el misterio de la pintura será intenso"
Balthus


John Hoyer Updike
(Reading, Pennsylvania, 1932 - Danvers, Massachusetts, 2008)
Escritor, novelista y crítico literario
 
 "A mi agradable temperamento
le gusta el mundo sin gente en él"
Georgia O'Keefe
 
"Debo escribir todos los días sin excepción
para no salirme de mi rutina"
Lev Tolstoi
 
"Los días se me escurren entre las manos como hielo al sol. No estoy viviendo, estoy desgastándome de un modo horrible, pero morir de trabajar o de otra cosa da lo mismo"
Honoré de Balzac
 
"No nos hemos percatado
de nuestra mayor riqueza: el tiempo"
Friedrich Schiller
 
"La vida en su estado natural es solitaria,
pobre, asquerosa, brutal y breve"
Thomas Hobbes
 
"Escribir no es un trabajo duro, es una pesadilla. Hay una tremenda incertidumbre que es inherente a esta profesión, un nivel constante de duda. Un buen escritor entabla una batalla con su obra. En la mayoría de las profesiones hay un comienzo, un medio y un final. Con la escritura siempre se está volviendo a comenzar"
Philip Roth
 
"Admitámoslo: escribir es un infierno"
William Styron
 
"Leo mucha teología porque esto
hace más atrevida mi escritura"
Flannery O'Connor
 
"Trabajo como una abeja y siento que logro poco"
Louise Bourgeois
 
"Interpreto mejor cuando
no he tocado el instrumento en un mes"
Glenn Gould


Glenn Herbert Gould
(Toronto, Canadá, 1932 - 1982)
Pianista
 
"Como el pugilista, el compositor de canciones
tiene que estar siempre entrenando"
George Gershwin
 
"Supongo que todo el mundo
trata de ignorar el paso del tiempo"
Philip Larkin
 
"Mirando en retrospectiva una vida de duro trabajo, lo único que lamento es no haber trabajado todavía más"
Herbert Louis Mencken 
 
"No logro pensar a menos que esté acostado, ya sea en la cama o tendido en un sofá y con un cigarrillo y un café a mano"
Truman Capote
 
"Dos horas de ensayo equivalen tal vez
a solo dos minutos de ballet en la escena"
George Balanchine
 
"Ajustar bien una historia
requiere una reflexión obsesiva"
Woody Allen
 
"Yo puedo trabajar en el inodoro, en el tren. Mientras nado produzco un montón de cosas, sobre todo en el mar. En la bañera también, pero no tanto"
Umberto Eco
 
"Todo cambio perturba mis hábitos de trabajo, que nunca son demasiado firmes. Soy un escritor muy lento: nunca he hecho más de cinco o seis versos buenos en un día"
William Butler Yeats
 
"La música no vale nada
si no puedes dársela al público"
Louis Armstrong
 
"Les tengo miedo a los coches, a los aviones, a los barcos, a las serpientes, a los perros callejeros, a las hojas que caen, a las escaleras de mano y al sonido del viento en la chimenea"
John Cheever


George Gershwin
(Brooklyn, 1898 - Los Ángeles, 1937)
Compositor y pianista
 
 "Somerset Maugham pensaba que escribir, como beber, era una costumbre fácil de adquirir y difícil de eliminar"
Jeffrey Meyers
 
"Yo pensaba que en mi cabeza poseía todas las ideas que habría que poner por escrito. Sólo era cuestión de separarlas y redactarlas"
Jean-Paul Sartre
 
"Mientras trabajo, dejo mi cuerpo a la entrada del taller de la misma manera que los musulmanes se quitan los zapatos antes de entrar en una mezquita"
Pablo Picasso
 
"Nunca he podido componer a menos que
estuviese seguro de que nadie puede oírme"
Igor Stravinsky
 
"Siempre estaré deprimido, pero lo que me reconforta es darme cuenta de que ahora puedo aceptar este lado oscuro como el lado dominante de mi personalidad. Aceptándolo, lo haré trabajar para mí"
Samuel Beckett
 
"A las diez páginas estoy destruido"
Marcel Proust
 
"Soy un hombre de escasa virtud, propenso
a la extravagancia y al alcoholismo"
James Joyce
 
"La vida nos reserva muchas desazones, esto es seguro. Recuérdalo siempre, y así nunca podrá sorprenderte"
James Boswell
 
"La ociosidad es una enfermedad que es preciso combatir. Yo mismo jamás he persistido en plan alguno durante dos días seguidos"
Samuel Johnson
 
"Creo que Cristo ha recomendado madrugar al haberse levantado de la tumba en la madrugada"
Jonathan Edwards


Margaret Mead
(Filadelfia, 1901 - Nueva York, 1978)
Antropóloga
 
 "Me levanto a las cinco en punto todas las mañanas para escribir mil palabras antes del desayuno"
Margaret Mead
 
"Si te enredas en una conversación complicada con alguien, cuando vienes a darte cuenta ya has perdido cuarenta y cinco minutos"
John Adams
 
"La inspiración es para los amateurs. Los demás simplemente llegamos y nos ponemos a trabajar"
Chuck Close
 
"Terminar el primer borrador de una novela es como empujar un cacahuete con la nariz por un suelo muy sucio"
Joyce Carol Oates
 
"No es el estar en la luz, sino el estar
allí antes de que ella llegue"
Toni Morrison
 
"Me gusta trabajar con un cronograma exacto"
Benjamín Britten
 
"Un escritor es como un hombre que camina con una vara de hierro en la mano durante una tormenta de rayos"
Arthur Miller
 
"Detesto absolutamente todas las inauguraciones y fiestas. Son comerciales, políticas, y todo el mundo habla demasiado"
Joan Miró
 
"Básicamente disfruto de todo y no me aburro jamás"
Henri Matisse
 
"Todo lo que deseo y exijo de la vida
es sentir la urgencia de trabajar"
Gustav Mahler
 
[Fragmentos extraídos de Currey, Mason: Rituales cotidianos. Cómo trabajan los artistas, Madrid, Editorial Turner, 2014, 1ª edición, (colección "Noema"), (traducción de José Adrián Vitier), pp. 264]
 
 
La ilustración de la cubierta es obra de Enric Jardí
y el diseño de la colección corre a cargo de Enric Satué

miércoles, 26 de marzo de 2014

El poeta desasido de las coordenadas de la vida

 
Rafael Suárez Plácido
(Sevilla, 1965)
Poeta, articulista y profesor de literatura
 
EL RÍO
 
 No escucho el río.
Tendría que asomarme,
pero... ¿y el miedo?
 
CADA NOCHE
 
El cielo brilla.
En casa, cada noche,
mis decepciones.
 
ECLIPSE
 
Crece la luna.
Ya casi no la veo
con tantas lágrimas.
 
 LA LUNA DELATADA

Como a la luna,
las nubes me delatan.
¡Estoy tan solo! 
 
  

 ¿ESTÁS AHÍ?
 
Uno no escoge lo que es. Uno no escoge cómo es,
ni qué es lo que le gusta.
Si acaso, con el tiempo va creciendo,
pero eso no suaviza nada.
¿Estás ahí?
Yo no escogí el dolor ni la codicia,
ni desear vivir la vida de los otros.
Yo no escogí quedarme en ningún bar,
viendo pasar el mundo ante mis ojos,
ni junto al lago,
sintiendo quemaduras en el brazo
cuando ella lo rozaba.
Yo no escogí terminar siendo el copista
de un puñado de versos,
mientras tú,
¿estás ahí?
los reconoces y mejoras
viviéndolos como si fueran tuyos.
 
Yo no escogí este vano simulacro de la vida.
 
[Poemas tomados de Suárez Plácido, Rafael: Simulacro, Sevilla,
La Isla de Siltolá, 2013, 1ª edición, (colección "Tierra", nº 2), pp. 110]
 
 
Parte de la vida del autor de este libro ha transcurrido en Canarias

martes, 25 de marzo de 2014

Cuánta pleitesía al hombre que tantos odiaron tanto

 
Adolfo Suárez González
(Cebreros, Ávila, 1932 - Madrid, 2014)
Primer presidente de la actual democracia española
 
ADOLFO SUÁREZ
SEGÚN ÉL MISMO

"La clase política le está dando
un terrible espectáculo al pueblo español"

"Algunos periodistas me preguntan sobre un tema político para tratar de convencerme de sus posturas. Entonces les digo: ¿ustedes qué quieren: saber mi opinión o convencerme de la suya?"
 
"En televisión soy responsable de lo que digo, pero no soy responsable de lo que dicen que he dicho. Tengo muchísimo miedo de cómo escriben después las cosas que he dicho. Por eso soy reacio a las entrevistas"
 
"Los periodistas sólo se tienen presentes a ellos mismos. Escriben para sí mismos. Los comentarios políticos suelen ser mensajes que no entiende casi nadie. De ahí que la prensa tenga cada vez menos lectores. Por eso los políticos están cada día más separados del pueblo, porque han acabado todos cociéndose en la gran cloaca madrileña. Y molesta mucho que yo hable de una cloaca madrileña. ¡Pero es verdad!"
 
"Los periodistas se han convertido en correas de transmisión de los intereses de grupos determinados"
 
 
Desde 1969 hasta 1973 fue director de Radio Televisión Española
 
"He hablado de Autonomías con un grupo de periodistas. Y les he dicho: ¿ustedes se dan cuenta de que han desprestigiado totalmente el estatuto gallego? Les pregunto: ¿Lo ha leído alguno de ustedes? Y no... ¿Y han leído ustedes el título octavo de la Constitución? ...Y no"
 
"Y es más: me reuní con los intelectuales gallegos que habían criticado el Estatuto de Galicia. Los he llamado reservadamente. Los he invitado a almorzar. He ido con el estatuto y lo he puesto encima de la mesa: "señores, vamos a mirar artículo por artículo dónde está la ofensa a Galicia..." ¡Y me confesaron que no lo habían leído! ¡Cuando todos ellos se habían manifestado públicamente en contra! Sólo porque Alfonso Guerra había dicho que aquello era una ofensa a Galicia. Y Fraga había dicho que aquello era una ofensa a Galicia... Así que funcionaban simplemente por el ruido del tam-tam de la selva"
 
"En España está ocurriendo una cosa muy grave: las cosas entran por el oído, se expulsan por la boca y no pasan nunca por el cerebro"
 
"El 80% de lo que se escribe de mí no responde a la realidad. ¿Y qué voy a hacer? ¿Usted sabe lo que supone pasarse el día rectificando?"
 
"Si alguien inventa una cosa, y la prensa la recibe como noticia y no la contrasta y la publica, yo no puedo dedicarme a desmentirla... Me faltarían horas para eso"
 
"No se puede luchar contra la irreflexión. Es muy difícil que una persona asuma sus propios defectos"
 
"No se le puede advertir a nadie,: usted se equivoca porque no lee, usted se equivoca porque no estudia, no se informa de los hechos. Consideran que es una ofensa personal. He llegado a la conclusión de que es mejor callar"
 
 
Como hombre de Estado tuvo el acierto de pilotar la transición democrática; como político, el valor de legalizar al Partido Comunista de España; y como persona, la sensibilidad necesaria para aumentar la pensión de los jubilados y mejorar sus últimos años de vida
 
 "Me acusan de excesiva concentración de poder. Al revés, mi error ha sido no ejercer el poder que legítimamente me corresponde"
 
"Al principio, en mis primeros contactos internacionales, me impresionaba conocer a aquellos políticos que siempre había admirado, pero no me deslumbré. En absoluto. Al revés: fui creciéndome yo mismo. Y empecé a sentir una gran preocupación por el destino del mundo en función de las personas que lo dirigen"
 
"Al final he llegado a la conclusión
de que los políticos son hombres como los demás"
 
"Un político no puede ser un hombre frío. Su primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados. Gracias a Dios, yo no lo he olvidado nunca"
 
"Hay personas que no ven a los gobernados uno a uno. Yo los sigo viendo. ¡Les veo hasta las caras!"
 
"Es preferible decir sí a la Historia que a la coyuntura. Yo lucho, intento luchar contra esas coyunturas"
 
"Hay que aceptar un grado
enorme de impopularidad"
 
 
El 23 de febrero de 1981 todos pudimos ver cómo los diputados se tiraban al suelo muertos de miedo, entre ellos Felipe González, mientras Gutiérrez Mellado y Adolfo Suárez hacían frente con las manos desnudas al fantoche de Tejero y sus esbirros
 
"Yo no opino, como muchos, que el pueblo español estaba pidiendo a gritos libertad. En absoluto"
 
"El pueblo español, en general, ya tenía unas cotas de libertad que consideraba más o menos aceptables. Se pusieron detrás de mí y se volcaron en el referéndum del 76 porque yo los alejaba del peligro de una confrontación a la muerte de Franco. No me apoyaban por ilusiones y por anhelos de libertades, sino por miedo a esa confrontación"
 
"¡El desencanto! Yo no creo que el pueblo español haya estado encantado jamás. La Historia no le ha dado motivos casi nunca"
 
"Hemos hecho creer que la democracia iba a resolver todos los grandes problemas que pueden existir en España. Y no es cierto. La democracia es sólo un sistema de convivencia. El meno malo de los que existen"
 
"Insatisfacciones, muchas. Ingratitudes, más bien diría que muchísimas. Lo malo es la incomprensión. A mí me han estado insultando de una forma tremenda. Y yo he seguido saludando con el mismo gesto, con la misma intención, hasta con el mismo afecto, a la persona que me insultaba"
 
"Soy un hombre volcado en mi trabajo: no se me ve en cócteles ni en cenas, ni en ninguna de esas facetas agradables de la vida pública"
 
"Procuro hablar con las personas que tienen una opinión diferente de la mía para ahondar en sus razones"
 
"Cuando uno ha sido cocinero antes que fraile, y ha conocido muchas situaciones, aprende a dominarse"
 
(Fragmentos de una entrevista realizada en 1980 por Josefina M. del Álamo al entonces presidente Adolfo Suárez. Nunca fue publicada debido al veto del entorno presidencial. Póstumamente el periódico "ABC" ha tenido el honor de sacarla a la luz el lunes 24 de marzo de 2014) 
 
  
 Adolfo Suárez
(1932 - 2014)
Los que lo denostaron y traicionaron lo ensalzan ahora

domingo, 23 de marzo de 2014

Acerca de la ambición como resorte del progreso

 
 
LA “PROGREMEDIOCRIDAD”
 
El compañero Fidel vive en La Habana en una casa con piscina, jardín y servicio, y, probablemente, vive mejor que cualquier señor de Vallecas. Ahora bien, es posible que los vecinos de Vallecas, a pesar de sus dificultades, sean más prósperos que la mayoría de los cubanos. Castro discutiría inflamado esta afirmación y trataría de convencernos durante horas de la prosperidad que han logrado. Pero es un hecho que la prosperidad se ve, y si para explicarla hay que dedicarle horas es que no la hay.
Antes la prosperidad y la ambición iban unidas como fórmula para conseguir cosas, pero apareció, perdón por el neologismo, la «progremediocridad», ese metapensamiento de izquierdas que nos rodea, y ahora la prosperidad más que un objetivo de calidad es adornar la frustración para no decepcionarse. Nadie acepta que su revolución, sus estudios o su matrimonio se hayan malogrado. Por eso dicen: «Es la Cuba que queríamos», «las notas que buscábamos», y se confiesan como grandes amigos de sus ex.
 



Cuando la prosperidad de verdad desaparece, la ambición que le da sentido se devalúa; hecho preocupante porque nuestro bienestar gira en torno a ella. Ambición solo hay una, en ella coincidían la filosofía griega y el Evangelio: «El llegar a ser el que eres» de Plauto o la parábola de los talentos. Ambición es un sentimiento profundo: el anhelo de insistir en uno mismo. Renunciar a la ambición es reducirnos a pretensiones que nos desvirtúan. Veámoslo.
a) La izquierda extrema siempre fue enemiga de la ambición, pensaba que era más un concepto capitalista que un derecho del ser humano, y ese error la ha hecho retroceder en medio mundo. Ya no se atreven a decirnos que vivamos como en Cuba, pero sí pretenden engañar a los venezolanos con haberles devuelto la dignidad: «El petróleo es vuestro». La disonancia entre lo que entiende la izquierda por ambición (grandes conceptos) y lo que entiende el pueblo (abastecimiento, servicios, seguridad) no presagia nada bueno. Deberían contestar la gran pregunta: ¿puede haber dignidad sin poder ambicionar?
 


Tito Maccio Plauto
(Sársina, 254 a. C. - Roma, 184 a. C.)
Comediógrafo romano de origen umbro
 
 
b) El auge del separatismo catalán está muy relacionado con estos temas. La prosperidad catalana incluía una serie de bienes terrenales, propios de los partidos de derechas, con los que en Cataluña se vivía mejor que en el resto de España. Pero vino el tripartito con su idea de prosperidad tercermundista y la arruinaron. Tan es así, que a Convergencia le era más sencillo ambicionar la independencia que arreglar la economía. Entre todos han conseguido lo inimaginable: son menos independientes que otras comunidades que nunca pretendieron serlo, y menos prósperos, algo que nunca antes había ocurrido.
Le pregunto a un amigo del PNV por qué ETA decidió abandonar la violencia. Su respuesta impensable es: «Porque cambió su sentido de la prosperidad, ahora quiere la paz». Ni por un segundo me objeta que la paz existía antes y que ellos ambicionaban otra cosa. Los independentistas vascos coinciden en que para la salud mental de su pueblo la derrota nunca podrá ser reconocida.
 



c) La última del PSOE ha sido renunciar a la ambición con mayúsculas y proponer para Europa lo conseguido en Andalucía en los últimos treinta años. Un desvarío que ni describo. Se empieza abandonando la autoexigencia de tener gente de calidad en el banquillo y se termina oyendo cosas así. El colmo de la falta de ambición es poner objetivos que cualquiera cumpliría: reincidir en la ignorancia, mantener el nivel de paro, sacralizar la corrupción. A veces hacen pensar que una mayor ambición los alejaría del poder.
También votantes en el PP han estado a punto de renunciar a la prosperidad de volver a ser lo que fuimos, porque exigía sacrificios. Pero no es razonable suponer que por definición siempre haya que bajar impuestos, que el mercado sea perfecto o que la sociedad civil desarrollará las iniciativas necesarias. Si por miedo a perder votos tenemos que renunciar a nuestra prosperidad, no habremos ganado nada.


Susana Díaz Pacheco
(Sevilla, 1974)
Presidenta de la nauseabunda, por eremítica, Junta de Andalucía,
y faunístico ejemplar de político que sólo ha vivido de la política
 
 
d) Antes el mundo de la cultura era el de la investigación, la medicina, la cátedra, la tecnología, el arte. Ahora el mundo de la cultura se lo han apropiado los actores de cine y no lo hacen para estimular la excelencia, sino para denostar la ambición. Quieren ganar, pero no parecer ganadores. Les gusta el éxito, pero no valorar el esfuerzo. Vivir del estado más que del mercado, que es conservadurismo rancio. Llevan demasiados años abonados a una ideología que los lastra, como para reconocer cuando triunfan que se debe a otra cosa. De ahí que la noche de los Goya algunos de sus discursos sean de estética perdedora. El deseo progresista de educar al país en vez de aclararse y elegir entre lo que les gusta y lo que les conviene, o en vez de educarse también más ellos, puede incluso parecer presuntuoso. No solo buscan ganar, quieren, cuando lo hacen, disfrazarlo con sus ideas. Todo un comportamiento bipolar: denigrar a los americanos y aspirar a serlo.

 
Los progresistas se llenan mucho la boca con la palabra "igualdad",
pero luego se marcan una ceremonia elitista para lucir sus oropeles
 
e) Hoy millones de personas, desde Obama hasta un parado de Andalucía, jibarizan sus objetivos permutando la prosperidad exigente por convencionalismos que les permitan seguir tirando. Es el miedo a hacer, a no hacer, a dejar de hacer o a que me hagan. Mala doctrina para lograr prosperidad. La buena es optar de una vez entre utopías e intereses y admitir que ser de izquierdas permite objetivos personales ambiciosos. Para salir de la «progremediocridad» hay que valorar la ambición y focalizarla detrás de la prosperidad exigente. Un misionero en la India me recibió diciendo: «Bienvenido al mundo real». La regla puede fallar, pero hagámonos a la idea de que lo valioso requiere ambición. Esto es: deseo, formación, esfuerzo.
 


Hemos visto que a la ambición la suplanta en los débiles el miedo, y en los poderosos la presunción. Algún doliente vestido de Armani pudiera vender dignidad a los pobres, alardear de sentido perdedor, señalar que la competitividad es dañina, proclamar su solidaridad con el Tercer Mundo. No siempre, pero en algún caso, ambiciona algo indigno, le importan un pito los pobres, pretende subvenciones exclusivas, y su solidaridad internacional es una inversión en publicidad que de paso le desgrava.
En los últimos años, como no podíamos devaluar nuestra moneda, devaluamos nuestra prosperidad, pero una cosa es devaluar nuestra prosperidad, que puede ser algo pasajero, y otra nuestra ambición, que como valor moral es esencial. En la ambición de muchos radica el trabajo de todos. En el trabajo de todos, la prosperidad del país. Es el mensaje a transmitir.
 
(Artículo de opinión escrito por José Félix Pérez-Orive Carceller
que publicó el periódico “ABC” el miércoles 19 de marzo de 2014)
 
 
José Félix Pérez-Orive Carceller
(Logroño, 1946)
Abogado