lunes, 29 de febrero de 2016

Sobre la responsabilidad moral de un escritor

 
(Marías, Javier: Juro no decir nunca la verdad, Madrid,
Alfaguara, 2015, 1ª edición, pp. 378, precio: 18’17 euros)
 
UN TERMÓMETRO DE LA INDIGNANTE SITUACIÓN ESPAÑOLA
 
Javier Marías sale de nuevo a la palestra con una recopilación de 95 artículos de opinión publicados por el suplemento dominical del periódico "El País" entre los años 2013 y 2015. Con una prosa que respira naturalidad y un tono de reflexión sosegada, este volumen sirve como constatación de la infame política de ese partido corrupto hasta la médula que ha sido el PP y cuyo presidente, como vemos hoy, antepone sus intereses personales a los de España.
 
 
Javier Marías no nos oculta su influencia inglesa,
especialmente la de su idolatrado Lawrence Sterne
 
Por aquí desfilan Gürteles, Blesas, Bárcenas, la infecta dirección de la Comunidad Valenciana, la Esperanza Aguirre que en Madrid no se enteraba de nada, la Ana Botella que fue alcaldesa sin pasar por las urnas, el despilfarro de los aeropuertos sin aviones, las nuevas autopistas de peaje de las que huyen los conductores, Carlos Fabra, López Vallejo, Rodrigo Rato, las "tarjetas black" y el sursum corda del esperpento nacional. Todo en un partido que prometió bajar los impuestos para luego subirlos y encima trabajar con denuedo para debilitar a las clases medias y empobrecernos a todos los españoles con el objetivo, eso sí, de salvar a la Banca.
 
 
Mariano Rajoy Brey
(Santiago de Compostela, 1955)
El presidente más falso, traidor a los ideales del liberalismo conservador, inepto e inmóvil que ha tenido la democracia española desde la Transición es incapaz de abrir paso para que España tenga un gobierno que regenere todo lo que él dejó pudrir o directamente pudrió
 
Marías responde a Muñoz Molina mojándose, algo de lo que al parecer el escritor de Úbeda parece no percatarse al criticar que los intelectuales pecaron por omisión frente a la crisis y la destrucción sistemática del estado del bienestar, exceptuando al viñetista Andrés Rábago "El Roto". Muñoz Molina, desde su plácida encomienda en Nueva York, demuestra haberse desligado de la realidad, mientras que Marías no ha cesado de clamar en el desierto cultural español al que para colmo el gobierno del PP ha subido el IVA al 21%. Encima, ahora pretende incompatibilizar el cobro de una renta de jubilación con el de los beneficios por ventas de una obra. Esto es lo que se aprecia la cultura en España: se odia. Y por si no querías caldo, toma dos tazas.
 
 
Viñeta de Andrés Rábago García, "El Roto"
(Madrid, 1947)
 
El escritor madrileño no rehúye hablar de su padre y las injusticias que padeció a manos de izquierdas y derechas. Es consciente de que en este país opinar no es tenido en cuenta y, sobre todo, que siendo los seres humanos oportunistas y ventajistas, a nadie le parecía mal robar hasta que empeoró la situación económica. En efecto, en España es frecuente escuchar al cabo de la calle que el político ladrón es un listo dándonos a entender que el que piensa así haría lo mismo si se diera el caso.
 
 
Julián Marías Aguilera
(Valladolid, 1914 - Madrid, 2005)
No somos pocos los que añoramos sus terceras en el diario "ABC"
 
Irreprochable la edición de Alfaguara salvo un caso de laísmo en la página 333 (donde dice "animarla a proseguirla" debería decir "animarle a proseguirla"). El autor reitera hasta en tres partes del libro la existencia de ratas descomunales en la Plaza Mayor de Madrid, y no sólo de noche, sino en horas vespertinas, lo que afea la tarea de la entonces alcaldesa Ana Botella que derrochó cientos de miles de euros en promocionar hasta tres veces la candidatura de la ciudad para la celebración de unos Juegos Olímpicos que nunca prosperó.
 
 
Luis Bárcenas
(Huelva, 1957)
El tesorero del PP que durante veinte años llevó la caja "B" del partido con sobresueldos a sus máximos dirigentes. En cualquier país con salud democrática hubiera dimitido de inmediato el presidente Mariano Rajoy tras haberse sabido que le envió el siguiente mensaje: "Resiste, Luis"
 
Indispensable leer este volumen para quienes aprecien la voz de un intelectual sincero que no se arredra en decir lo que piensa aunque vaya en contra de la insensatez reinante. Javier Marías debería ser un escritor agasajado por millones de lectores si España fuera el país civilizado que se le supone y no la jauría de cainitas que envidian a quien tiene talento y disfruta sacrificándose en su trabajo.
Lamentablemente, su labor me temo que pasará tanto o más desapercibida que la de un eremita subido a una columna de mármol en medio del Sáhara, porque en esta piel de toro nadie lee o basta con mirar las novedades en cualquier librería para comprobar que lo que se vende son chuminadas.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Javier Marías
(Madrid, 1951)
Precisamente porque no andamos sobrados de voces lúcidas es tan necesario que escritores como él existan y sigan publicando

domingo, 28 de febrero de 2016

She left us without time to regret her

 
Asif Kapadia (Londres, 1972) dirigió este film
 
AMY: THE GIRL
BEHIND THE NAME
(AMY: LA CHICA DETRÁS DEL NOMBRE)
(2015)
 
Biopic sobre la precozmente desaparecida cantante cuya voz de contralto femenina era única entre millones de voces. Aparecen imágenes de su infancia, el trauma insuperable que le produjo la separación de sus padres, la muerte de la mujer que la crio desde pequeña, la compra de un apartamento en el barrio londinense de Camden, la luna de miel a bordo de un yate en Miami con Blake Fielder, el individuo que la introdujo en el mundo de las drogas duras que terminaron por matarla, su divorcio, el desastroso concierto en Belgrado donde no pudo ni siquiera cantar, las grabaciones a dúo con su admirado Tony Bennett, la salida en camilla de su cadáver.
 
 
Amy Winehouse de niña, cuando nadie podía sospechar que
iba a convertirse en la mejor cantante de jazz de la historia
 
Amy fue una niña encantadora y bulímica que odiaba la fama y las multitudes. Su vocación era cantar jazz para un público reducido en pequeñas salas. El éxito la cambió. No podía soportar la mediocridad musical de las malas canciones tan del gusto mayoritario. El abuso de los flashes la asustaba. Era un ser muy delicado que, sin embargo, llegó a superar en su sangre cinco veces el límite máximo de alcohol tolerable para un ser humano. Las personas somos así: estamos llenos de contradicciones.
 
 
Fue una chica sana que ojalá nunca hubiera conocido las drogas
 
En apenas tres horas compuso "Back to black", la canción que permanecerá para siempre como su obra maestra. Era preciosa, rubicunda, con unos ojos embrujadores, hasta que la maldita heroína fue crujiéndola hasta dejarla hecha un esqueleto irreconocible. Blake Fielder, el tipo que la enganchó, llegó a declarar tras el divorcio que él era guapo y no la necesitaba para triunfar, cuando todos sabemos que a ella la utilizó como si fuera la gallina de los huevos de oro, mientras que él no ha sido más que un inútil parásito, un camello y un chulo de medio pelo.
 
 
Cuando cerca del fin de este documental nos mira y envía un beso volado hasta el corazón más duro se ablanda y brotan las lágrimas sin remisión
 
La imagen de Amy al término del documental despidiéndose con un beso cuando es sorprendida acostada, rompe el corazón al espectador y nos hace llorar. Esta película es tanto un homenaje a la figura irrepetible de una gran cantante como el recorrido patético por la vida de una persona que va siendo destruida por la heroína, el crack, la ketamina, la cocaína y el alcohol. Los seis meses de rehabilitación en la isla caribeña de Santa Lucía no lograron salvarla. Cuando no tenía con qué pincharse, recurría a la bebida. En el hotel disponía de un bar entero a su disposición. Al final, el síndrome de abstinencia le hizo recurrir otra vez a la botella hasta que el corazón se le paró.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Amy Jade Winehouse
(Londres, 1983 - 2011)
Los dioses nos permitieron disfrutar de su existencia un tiempo limitado

sábado, 27 de febrero de 2016

Cuando nos dejamos engañar por las apariencias

 
Dura 90 minutos y costó 4'5 millones de dólares
 
CAREFUL WHAT YOU WISH FOR
(CUIDADO CON LO QUE DESEAS)
(2015)
 
La directora Elizabeth Allen ha conseguido realizar una magnífica película basándose en un interesante guion escrito por Chris Frisina. El único defecto de este thriller psicológico de suspense con gotas de erotismo es la rapidez con que se resuelve el final. Da la impresión de que estaban quedándose sin presupuesto y decidieron acabar la historia de un plumazo. El desarrollo exquisito de la intriga se merecía un desenlace más pausado y exhaustivo, incluso un final feliz en el que los inocentes se vieran justamente recompensados y los malvados obtuvieran un merecido castigo.
 
 
Nick Jonas
(Dallas, Texas, 1992)
Cantante, compositor, actor, joven, hermoso y millonario: un semidiós
 
La elección del reparto ha sido fundamental para que este film funcione. El cantante y compositor Nick Jonas sorprende por su capacidad interpretativa, si bien es verdad que tiende a ser inexpresivo y que el papel le cuadraba por lo que es él en sí mismo: un joven carente de experiencia en la vida. Ahora bien, al ser tan atractivo resulta del todo creíble que una mujer desee conquistarlo. Por su parte, la modelo y actriz Isabel Lucas deja pequeña en belleza y dramatización a la mismísima Rita Hayworth, por no decir que la reta saliendo victoriosa del envite. Es del todo inconcebible cómo se puede ser tan buena actriz y tan espléndida. Su rol de seductora fatal es absolutamente creíble.

 
Isabel Lucas
(Melbourne, Australia, 1985)
Es tanta su belleza que rompe todos los espejos en que se mira
 
Por si fuera poco, Kandyse McClure aparece con unos ojos felinos deslumbrantes y una prestancia y aplomo de actriz shakespeareana. Imagino al espectador haciéndosele la boca agua. Dermot Mulroney está tan bien en su papel de hombre de negocios sin escrúpulos que su proceder y encaje son insuperables. Paul Sorvino es el sheriff ideal, bonachón y regordete, tan apropiado que aparenta haber salido de un clásico de la factoría Disney concebido para niños. Graham Rogers hace de amigo de Doug Martin (Nick Jonas), el adolescente convencional que se equivoca al hablar lo que no debe, pero que guarda buenas intenciones. Su aspecto juvenil, su soltura al hablar, la brillantez del pelo rubio, la frescura del rostro, todas sus características son el complemento ideal del protagonista.

 
Dermot Mulroney
(Alexandria, Virginia, 1963)
Su interpretación es humanamente imposible mejorarla

Este caso es un claro ejemplo de cómo la acertada elección de unos actores puede hacer que una película salga a flote o se hunda. El guion es perfecto, la dirección magistral, y sin embargo, si se hubieran incluido actores que no dieran la imagen necesaria o no fueran buenos actuando, todo habría naufragado. Isabel Lucas se descubre como un “sex symbol” inesperado cuya trascendencia sobrepasa los límites de lo racional. Es una actriz que sugiere, que parece evaporarse, volverse etérea, como dando la impresión de no pesarle el cuerpo sobre el suelo que pisa. Es una “mujer-espejismo”, un sueño seráfico. Y encima es una actriz maravillosa. Con ella podemos estar asistiendo al nacimiento de un nuevo mito en el celuloide o a la contemplación de otra estrella fugaz que en el futuro se malogre.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz) 
 

 Lo que iba a ser un "Love story" terminó en "Pork story"

viernes, 26 de febrero de 2016

It's funny to see how they try to entertain us


 
El metraje dura 103 minutos
 
PESADILLAS
(GOOSEBUMPS)
(2015)
 
Comedia de terror concebida para un público infantil que protagonizan dos jóvenes adolescentes, Dylan Minnette y Odeya Rush. Un pueblo de ensueño (Greendale), casas idílicas, coches nuevos, personajes topicalizados, actores que gestualizan de manera próxima a la caricatura, un juguete maligno encarnado en la figura de un muñeco, fotografía nítida, dirección altamente cualificada de las cámaras a cargo de Rob Letterman, pequeños sustos dosificados, persecuciones desesperadas, embrollos sin aparente solución, en resumen, una sobredosis de entretenimiento como si de una medicación por receta se tratara.
 
 
Dylan Minnette
(Evansville, Indiana, 1996)
Tan guapo como si fuera una mezcla de Paul Newman y Tom Cruise
 
El código no escrito para este tipo de celuloide exige un protagonista de aspecto quinceañero y muy atractivo que se desenvuelva en ambientes de intriga tras una pista que permita resolver un misterio. El protagonista, Zach Cooper, no estará solo en el empeño. Le acompañará un amigo llamado Champ (Ryan Lee) en esta serie de aventuras. La chica de la que se enamore, Hannah, no podía faltar. De hecho, será decisiva su presencia para que la película tenga un buen final.
 
 
Odeya Rush
(Haifa, Israel, 1997)
Increíble la hermosura que posee, especialmente en los ojos
 
Resultan magníficos los efectos especiales por ordenador en los que un libro explota y de sus letras, que se diluyen como si fueran gotas de mercurio, surge una especie de Yeti u hombre de las nieves que supondrá la primera gran sorpresa y el primer villano a esquivar. Como homenaje al poder evocador de la lectura, me parece conmovedor que los personajes de un libro cobren vida, y todo gracias a una máquina de escribir hechizada. Para colmo, el Yeti en cuestión se parece mucho a “Copito de nieve”, el añorado gorila del zoológico de Barcelona.
 
 
Odeya Rush, Ryan Lee, Dylan Minnette y Jack Black gritando de pavor
 
En este tipo de films se sabe que debe haber un desenlace feliz y que quienes lo protagonizan no van a morir, aspecto que resta un poco de emoción al espectáculo, por cuanto todo resulta en una mera escenificación de situaciones en las que de antemano suponemos que no va a suceder nada trágico, salvo que el espectador sea un niño y realmente tema por la integridad de su héroe y su heroína.
 
 
El malo malísimo de la trama no es nada más que un títere
 
Las creaciones fantásticas del escritor Robert Lawrence Stine (Jack Black) cobran vida y ponen en apuros a unos jovencitos y a su propio creador. Unos gnomos enloquecidos, el mencionado gorila blanco, un coche poseído, plantas carnívoras, incendios que brotan, perros que se transforman en monstruos, un ser invisible, zombies, un insecto gigantesco similar a una “mantis religiosa”, una momia, un licántropo, moscas voladoras que explotan, un payaso diabólico, aliens con poderes para congelar a las personas, robots que lanzan rayos láser por los ojos, un chamán loco, una masa viscosa de color rosado que lo envuelve todo, un verdugo con un hacha, una gigantesca rueda de noria fuera de control, la marioneta de un ventrílocuo que se enfada si la llaman “muñeco”, todas estas creaciones terroríficas irán haciendo de obstáculos en una subespecie de odisea homérica concebida por los guionistas Carl Ellsworth, Darren Lemke y Larry Karaszewski que se basaron en una obra de R. L. Stine.
 
 
Jack Black
(Santa Mónica, California, 1969)
Interpreta de maravilla al escritor de novelas de terror R. L. Stine
 
El orden de la civilización se verá alterado por una procesión incesante de criaturas que lo rompen, obligando a que las preocupadas autoridades intenten restablecerlo. En la mejor tradición liberal norteamericana, no serán los garantes de la ley (policías o políticos) quienes nos rescaten del desastre que se nos echa encima. Será la iniciativa particular de unos chicos la que lo logre empleando sus escasos medios contra el peligro. Si los monstruos dañinos surgieron de la fértil imaginación de un escritor, al ver éste dañados sus dedos por uno de sus engendros, tendrá que ser el valeroso Zach Cooper quien escriba una conclusión con la máquina de escribir mágica para poder acabar con todas las pesadillas que dan título a este largometraje de acción.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
El final abierto indica que habrá una continuación

miércoles, 24 de febrero de 2016

Cómo tirar a la basura ochenta minutos

 
Con malas imitaciones, como esta inmundicia,
el cine español no puede levantar la cabeza
 
LA CUEVA
(2012)
 
Los guionistas de esta película no han tenido empacho en copiar una parte de la que filmó Danny Boyle en el año 2010 (“127 horas”), en concreto el fragmento en el que unos senderistas se lanzan a un lago interior. Como decía Unamuno, “¡que inventen ellos!”, refiriéndose a los extranjeros. En un principio esta cinta iba a ser un corto de terror cuya trama principal era un remedo de ”The Witch Blair Project” (“El proyecto de la bruja de Blair”), con la principal variante de que en vez de ser una casa abandonada el plató, esta vez iba a rodarse dentro de una caverna junto al mar.
 
 
El elenco de actores (de izquierda a derecha): Eva García Vacas, Marta Castellote, Xoel Fernández, Jorge Páez y Marcos Ortiz

Con este sencillo planteamiento pronto se dieron cuenta de que aumentando el metraje podían darle una mejor salida comercial al producto, por lo que añadieron las secuencias iniciales de la llegada de dos chicas y tres chicos a la isla de Formentera. Podían haber hecho algo hermoso, por ejemplo, recrearse en el paisaje y la luz del mediterráneo; o extenderse en las idílicas relaciones amistosas de cinco mochileros para que contrastaran luego con su vileza y egoísmo al quedar atrapados en una cueva. En cambio, el director Alfredo Montero, en complicidad con el guionista Javier Gullón, prefirió darse un garbeo rápido que ni nos deja degustar la geografía de la ínsula balear ni profundiza en los caracteres de los personajes que resultan muy planos. 
 
 
Marcos Ortiz fue el que actuó con mayor tesón
 
No conforme con esto, alguien tuvo la brillante idea de incurrir en la grosería. Nada de extraño en una España donde la educación y los buenos modales son gestos de antiguallas que a nadie preocupan. Sinceramente, creo que no era necesario el gesto tan explícito de regodearse mostrando un esfínter al público, bastaba con un ademán de insinuación. Cuando los argumentos son sustituidos por gestos obscenos y chabacanos quiere decir que faltan ideas y sobra el “postureo”.
 
 
Para interpretar a una "pijiprogre" estuvo
desagradable y un poco pasada de rosca
 
De entrada, hay que admitir que los actores estaban un poco mayores para interpretar a jóvenes pirados por culpa de su efervescencia hormonal. Algo que el espectador perdona porque hoy la adolescencia se ha retrasado hasta los 35 años. Además, no era cosa de poner los papeles en manos de actores inexpertos. Se supone que mejor era confiar en gente veterana que, todo sea dicho, da la impresión de estar un poco quemada. Y tanto es así que, salvo Marta Castellote, el reparto parece que lo hubieran escogido entre indigentes deteriorados salidos de un punto de venta de drogas que se pasaran el día tirados en la calle y no, como pretenden hacernos tragar, de la juventud recién licenciada en la universidad o todavía estudiando.
 
 
Marta Castellote al menos aparentaba ser la joven a quien representaba
 
La película termina siendo un “cutrefacto”, si se me permite el neologismo, a duras penas presentable. La oscuridad de la fotografía, la sordidez del canibalismo, los litros de sangre babeada en la boca de los criminales que optan por echar a suertes a quién matan para poder alimentarse y subsistir, o la bolsa de plástico que cubre el rostro de la víctima, son algunos de los aspectos más pobres de esta infame porquería que no faltará quien quiera presentar como el nuevo cine español. Lo triste es que lo mejor que transmite viene a ser que refleja, sin proponérselo, el sucio estado mental de una generación que se expresa a cada momento con tacos y una pobreza léxica espantosa.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
¿Qué se puede esperar de un pueblo, el español, que por envidia y cainismo pone el nombre del pintor Francisco de Goya y Lucientes a sus premios de cine en lugar de Luis Buñuel, su mejor director?

lunes, 22 de febrero de 2016

Un oscuro asunto de especulación inmobiliaria

 
La producción costó 35 millones de dólares
y sólo se recaudaron 34.700.000 dólares
 
BROKEN CITY
(LA TRAMA)
(2013)
 
Buena película. Buen cine. Buena banda sonora. Inmejorable fotografía. Buenos actores. Buen guion. Impecable dirección. Frases memorables como la de Francis Scott Fitzgerald (“Brindemos por el futuro orgiástico que año tras año se aleja”). Algo de humor lacónico (“¿A qué pingüino le robaste el esmoquin?”). Alguna irónica alusión religiosa: “Así que usted cree en el amor. ¿Qué es usted entonces, católico o estúpido?” Resultado: la recaudación no superó el coste de la producción.
 
 
Russell Crowe
(Wellington, Nueva Zelanda, 1964)
Hizo una majestuosa interpretación en la línea de Michael Caine
 
Un alcalde corrupto, Nicholas Hostetler (Russell Crowe), tiene el 50% de las acciones de una empresa constructora que va a desalojar a los residentes de un barrio neoyorquino, el Bolton Village, para construir rascacielos y obtener un gran beneficio. Esta información la tiene Paul Andrews, el jefe de campaña de su rival electoral. Con tal de eliminar este obstáculo, el alcalde de Nueva York decide contratar a un detective privado, Billy Taggart, para que espíe a Paul Andrews (Kyle Chandler), amigo de su esposa, Cathleen Hostetler (Catherine Zeta-Jones), y obtenga fotos que puedan demostrar que son amantes. En realidad, este hombre era sólo un buen amigo de su mujer y amante de Jack Valliant (Barry Pepper), el aspirante a la alcaldía, pero será asesinado por la información confidencial sobre el alcalde que pensaba revelar.
 
 
Mark Wahlberg
(Boston, Massachusetts, 1971)
Toda la película bascula sobre su magnífica actuación
 
El detective privado Billy Taggart mató a sangre fría, siete años atrás, al violador y asesino de una joven portorriqueña, Yesenia Barea. En el juicio posterior fue absuelto por ausencia contundente de pruebas. Desgraciadamente para él, la grabación del crimen a través de una cámara callejera de seguridad está en posesión de Nicholas Hostetler. Cuando Taggart descubre el juego sucio del alcalde y le dice que va a destruir su carrera política, éste le amenaza con sacar a luz las imágenes grabadas del asesinato que cometió. Al final, el detective no se deja amilanar por el chantaje, desvela la corrupción de sus manejos inmobiliarios y la policía lo detiene justo cuando celebraba una victoria en las encuestas tras un debate televisivo frente a Jack Valliant.
 
 
Catherine Zeta-Jones
(Swansea, Gales, 1969)
Nunca la había visto tan buena actriz como en esta película
 
Russell Crowe en el papel del “Mayor” Nicholas Hostetler hace una actuación sobresaliente, con tintes clásicos y momentos inolvidables. Catherine Zeta-Jones (Cathleen Hostetler) nunca había estado tan brillante y enigmática. Mark Wahlberg da el tipo para ser el protagonista principal, el detective con apuros económicos Billy Taggart. Barry Pepper interpreta a Jack Valliant con mucho oficio de escuela de arte dramático. Del resto de actores destacan Griffin Dunne haciendo de Sam Lancaster, un codicioso y podrido promotor inmobiliario; Natalie Martínez encarnando a Natalie Barrow, la novia de Billy Taggart con el que romperá tras acostarse con otro; y Alona Tal como Katy Bradshaw, la secretaria que responde al tópico de enamorarse de su jefe, el detective privado.
 
 
Barry Pepper
(Campbell River, Columbia Británica, 1970)
Un actor tan sugerente que captura la pantalla siempre que actúa
 
La película está hecha a conciencia y dispone de tomas con una percepción espacial que demuestra respeto por la imagen y amor por el arte de las cámaras. Al director Allen Hughes seguramente se le concederán en el futuro proyectos de gran envergadura por su exquisito sentido artístico a pesar de este pequeño traspié económico. Demuestra que posee sensibilidad y un pleno dominio de la técnica. Quien vea esta película no podrá decir que no le deja un buen sabor de boca.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Ojalá todas las películas fueran tan buenas como ésta

domingo, 21 de febrero de 2016

Se fue apagando el eco del perfume de las rosas


 
Umberto Eco
(Alessandria, Piamonte, 1932 - Milán, Lombardía, 2016)
Escritor, docente, pensador, semiólogo, ensayista, investigador y filósofo
 
CITAS CÉLEBRES SUYAS
 
"El mundo está lleno
de libros preciosos que nadie lee"
 
"Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no quiere decir que crean en nada: creen en todo"
 
“Hay quien llega a sostener que Auschwitz no habría sido posible con Internet, porque la noticia se habría difundido viralmente. Pero, por otra parte, da derecho de palabra a legiones de imbéciles”
 
“El objetivo del terrorismo no es solamente matar ciegamente, sino lanzar un mensaje para desestabilizar al enemigo"
 
"Hay libros que son para el público
  y libros que hacen su propio público"
 
 
El merecido "best seller" de 1980
 
"Hoy, cuando afloran los nombres de corruptos o defraudadores y se sabe más, a la gente no le importa nada y sólo van a la cárcel los ladrones de pollos"
 
“Hoy no salir en televisión es un signo de elegancia"
 
"La maquinaria que permite producir un texto infinito con un número finito de elementos existe desde hace milenios: es el alfabeto"
 
"La televisión se nos aparece como algo semejante a la energía nuclear. Ambas sólo pueden canalizarse a base de claras decisiones culturales y morales"
 
"Los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera"
 
 
Una de las primeras ediciones de la novela llevada
exitosamente al cine por Jean-Jacques Annaud en 1986
 
"Nada es más nocivo para la creatividad que el furor de la inspiración"
 
"No son las noticias las que hacen el periódico, sino el periódico el que hace las noticias, y saber juntar cuatro noticias distintas significa proponerle al lector una quinta"
 
"Disimular es extender un velo compuesto de tinieblas honestas, del cual no se forma lo falso, sino que se da un cierto descanso a lo verdadero”
 
"El narrador no debe facilitar interpretaciones de su obra. Si no, ¿para qué habría escrito una novela, que es una máquina de generar interpretaciones?"
 
"Nada consuela más al novelista que descubrir lecturas que no se le habían ocurrido y que los lectores le sugieren"
 
 
Éste era el cosmos en el que Umberto Eco se desenvolvía
 
"El autor debería morirse después de haber escrito su obra para allanarle el camino al texto"
 
"Si se trabaja bien no hay ningún tema que sea verdaderamente estúpido: trabajando bien se sacan conclusiones útiles, incluso de un tema aparentemente remoto o periférico"
 
"El objetivo de una buena introducción definitiva es que el lector se contente con ella, lo entienda todo y no lea el resto"
 
"La posesión de la fotocopia exime de la lectura"
 
"Los libros se respetan usándolos,
no dejándolos en paz"
 
(Frases de Umberto Eco en su faceta de ensayista)
 
 
Umberto Eco
(1932 - 2016)
Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2000

viernes, 19 de febrero de 2016

Una película muy premiada que no vale casi nada

 
El sonido y la fotografía son lo más destacable aquí
 
SICARIO
(2015)
 
Cuando en una película lo mejor es la banda sonora es que algo va mal, porque uno no va habitualmente a una sala de cine o alquila un DVD en un videoclub para escuchar un concierto. Este film es un subproducto, huele a serie B y a escaso presupuesto, pero lo grave es que han dilapidado 30 millones de dólares en hacerlo. La historia avanza lenta, como si no existiera un guion bien definido, y el director rodara esperando a ver si mientras tanto se le viene alguna idea a la cabeza para poder filmar la próxima escena.
 
 
Josh Brolin
(Los Ángeles, California, 1968)
Aporta un plus de credibilidad al reparto por su carisma
 
Que un largometraje de 121 minutos sobre el narcotráfico y la violencia criminal en Ciudad Juárez no aborde el escabroso tema de las mujeres violadas, secuestradas y asesinadas por centenares es una omisión muy grave. Claro que, como vivimos en la época del postbuenismo zapaterista, la alianza de civilizaciones y la corrección política, se supone que por incluir a una inverosímil mujer entre un reparto de hombres duros ya la cuota feminista se cumple y quedamos todos estupendos.
 
 
Emily Blunt
(Londres, Inglaterra, 1983)
No encaja entre un comando de hombres ni con fórceps
 
Es hasta cierto punto inexplicable que un gran actor como Benicio del Toro se preste a un proyecto tan defectuoso. Todo en esta película parece arrastrarse cansinamente hacia un final frío y anodino. Será porque los actores son en su mayoría egomaníacos exhibicionistas y lo que le importa al actor portorriqueño es lucirse él y lo demás no le preocupa. El colmo es que una parte considerable de la crítica valora muy bien este trabajo del director Denis Villeneuve. Yo diría que es como para hacérselo mirar.

 
Denis Villeneuve
(Quebec, Canadá, 1967)
Parece que hubiera dirigido la película ingiriendo somníferos
 
En el aspecto positivo hemos de reconocer que la secuencia en la que Alejandro (Benicio del Toro) asesina a una familia entera, la del jefe del cártel de Sonora, Manuel Díaz, por lo menos demuestra un cierto parangón con “El precio del poder” (1983) de Brian de Palma. Me refiero a las escenas finales cuando unos matones entran en el lujoso palacio de Tony Montana (Al Pacino) para matarlo. Reconozco también que gracias a la película podemos ver cómo son las ciudades mejicanas fronterizas con Arizona, una especie de amasijos suburbiales.
 
 
Benicio del Toro
(San Juan, Puerto rico, 1967)
Un actor de la estirpe de Brad Pitt
 
Llama la atención la publicidad descarada de una marca de tabaco, no sé si real o ficticia, “Indian Creek” (“Manantial Indio”) que la actriz Emily Blunt fuma. Lo triste no es la venalidad que esta propaganda encubre, sino que dentro de poco se considerarán no aptas para menores aquellas películas en que se fume, pero seguirán siéndolo todas en las que se asesinen personas como mondadientes se tronchan en una caseta de tiro en una feria de atracciones.
 
 
La sosería de Emily Blunt contrasta con el brío de Benicio del Toro
 
Como ya es un tópico, la cinta nos muestra el doble juego de la policía y las agencias federales, incluso de la CIA, con sus conspicuos representantes de la ley que en realidad trabajan para los narcos. Bueno, al menos el guionista Taylor Sheridan no trata de engañarnos. Pero como esto es algo ya archisabido, la originalidad que propone es la de un tipo que busca una venganza personal escudándose en su oficio como agente anti-drogas. Digamos que se vale de medios públicos para conseguir fines privados. Algo que le parece pura corrupción a Kate Macer (Emily Blunt) hasta el punto de querer dispararle y eliminarlo.

 
Victor Garber
(Londres, Inglaterra, 1949)
Encajó perfectamente en su papel de jefe de operaciones
 
Bueno, ya tenemos aquí al fuera de la ley que siempre merodea en la idiosincracia del western americano. Lo malo es que a esta película le falta alma. El tratamiento quiere parecer profundo a base de sernos ocultado su propósito. La trama simula ser compleja y la verdad es que se queda en un análisis superfluo de la realidad. Mostrar unos cuerpos descuartizados está al alcance de las fotografías en cualquier página web o periódico, mientras que el cine debería servir para penetrar más hondamente en las raíces del sufrimiento humano.
 
 
Se dispuso de muchos medios para al final hacer un bodrio
 
Josh Brolin en el papel del agente gubernamental Matt se desenvuelve con el desenfado propio del hombre medio norteamericano, y para resaltarlo recurre a masticar chicle con soltura. Quien de veras se luce es Jóhann Jóhannsson, el compositor de la música, especialmente cuando el comando anti-narcóticos penetra en un túnel para liquidar a unos cuantos delincuentes. En fin, creo que esta película defrauda las expectativas que genera por el asunto que aborda. Particularmente, esperaba un trabajo al nivel que demostró Alejandro González Iñárritu en “21 gramos” (2003), pero me he encontrado con una producción vacua, distante y gélida como si tuviera el espíritu de un mediocre estreno concebido para la televisión.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Esta cinta se merece un premio a la película más plasta