jueves, 24 de marzo de 2016

El gran futbolista que logró alumbrar una época

 
Johan Cruyff
(Ámsterdam, 1947 - 2016, Barcelona)
El mejor jugador europeo de todos los tiempos
 
EL HERALDO DEL FÚTBOL
 
Me comunican que ha fallecido Johan Cruyff,
pero no se mueren los mitos, sino los hombres.
Los tulipanes marchitan para renacer. ¿O es
que a quien recordamos todos puede morir?
 
 
En el Santiago Bernabéu el 17 de febrero de 1974
cuando el Barça le endosó un 0-5 al Real Madrid
 
Miraba hacia un lado para pasar el balón,
lo recogía con la parte interna y se daba
la vuelta para irse con rapidez endiablada
dejando atrás a cualquier férreo marcador.
 
 
Johan Cruyff bate al meta argentino Daniel Alberto Carnevali
en el partido de la segunda ronda del "Campeonato Mundial de Fútbol
de Alemania" el 26 de junio de 1974 en el Parkstadion de Gelsenkirchen
 
Tricampeón de Europa con el Ájax, Balón
de Oro tres veces, mejor jugador del siglo
con Pelé, Di Stéfano, Platini y Maradona.
 
 
El delantero Uli Hoeness comete penalti sobre Johan Cruyff por serle imposible frenarlo al comienzo de la final del Campeonato del Mundo celebrado en el Estadio Olímpico de Múnich el 7 de julio de 1974
 
¿Dónde dicen que yace su cadáver? Error
es considerar que nosotros estamos vivos
cuando sólo las leyendas viven en la gloria.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
El eterno crack del Fútbol Club Barcelona siempre fue un jugador estratosférico, sólo que ahora ha cambiado el césped por las nubes

miércoles, 23 de marzo de 2016

Aquí van diez años en la vida de un escritor

 
[Malpartida, Juan: Al vuelo de la página, Madrid, Editorial
Fórcola, 2015, 2ª edición, 462 páginas, precio: 18'75 euros]
 
UNAS MEMORIAS
DESHILACHADAS
 
Juan Malpartida decidió, siendo muy joven, convertirse en escritor y este libro atestigua las preocupaciones que le suscita la creación literaria y los juicios que le merece algún que otro escritor. Critica el amiguismo en la literatura, pero da la impresión de practicarlo con Octavio Paz y Andrés Sánchez Robayna. Hasta él, tan impoluto como quiere presentársenos, incurre en el sectarismo que denosta. Menos mal que da cuenta de la mezquindad que practicaba José Ángel Valente endiosándose a sí mismo y ninguneando a los demás al creerse el heraldo del misticismo en la poesía.
 
 
Octavio Paz
(Ciudad de México, 1914 - 1998)
Un gran escritor al que durante 30 años persiguió su primera
esposa, Elena Garro, intentando hacerle la vida imposible
 
En una edición abundante en errores y descuidos tipográficos (por poner unos ejemplos: en la página 256, donde se lee "me emocionan mucho más Lope que Góngora", debe leerse "me emociona mucho más Lope que Góngora"; en la página 271, donde vemos “mi pensamiento se resumen en esto”, deberíamos ver “mi pensamiento se resume en esto”; en la página 355, donde aparece “esta media es inicio de un juicio moral asesino”, debiera aparecer “esta medida es el inicio de un juicio moral al asesino”; en la página 404, donde pone “no podía responden a sus preguntas”, debe poner “no podía responder a sus preguntas”; en la página 460: donde dice “quince millones de años” debería decir “quince mil millones de años”, etc.), llama la atención que critique la ligereza con la que otros lanzan a la imprenta sus libros, como hace con Félix de Azúa y sus Lecturas compulsivas (1999), a las que con razón achaca no haberlas revisado a fondo.
 
 
Félix de Azúa
(Barcelona, 1944)
Escritor, novelista, poeta, traductor, filósofo, ensayista y profesor
 
Este diario, que Malpartida califica de palimpsesto por cuanto tiene de reescritura y de alusiones que esconden las palabras utilizadas remitiendo a otras, es un ejercicio intelectual grato para el lector que busque en unas páginas ver reflejado cómo se mortifica un escritor para decir algo que merezca la pena ser leído. Malpartida salpica su discurso con anécdotas deliciosas, como aquella de que en Vietnam se comen las serpientes y al comprarlas en la tienda se venden por metros y no por kilos. O aquella otra en la que Ernesto Sábato le hace una pregunta sobre pintura a Pepe Hernández y al ver que no sabe contestarle, aprovecha para decir que eso demuestra “la habitual incultura de los pintores”.
 
 
Ernesto Sábato
(Rojas, 1911 - 2011, Santos Lugares)
Escritor, novelista, físico, ensayista y pintor
 
Además, nos revela aspectos desconocidos de grafómanos, como es el caso de Manuel Vázquez Montalbán, un comunista que comía en restaurantes caros, tenía una gran masía y disfrutaba de un yate propio, lo que nos hace sospechar si no sería un beneficiado del régimen surgido de la Transición que cumplía su papel como libelista del PSUC en la oposición. Espero que no fuera recompensado con dinero de las cloacas del Estado y se ganara a pulso lo que cobraba con los libros que publicó, algo difícil de creer en un país donde apenas se lee. Encima, eso de venir a morirse en el aeropuerto de Bangkok, ciudad donde el turismo sexual con menores es una aberración permitida, no es que ayude mucho a mejorar la imagen de quien siendo gordo y calvo ya de por sí no era lo que se dice un primor.
 
 
Manuel Vázquez Montalbán
(Barcelona, 1939 - 2003, Bangkok)
Un comunista de boquilla y bon vivant de la rive gauche de caviar
 
Malpartida saca a relucir sus fobias sin disimulo. Las lima para que no parezcan determinantes, pero aun así se agradece que no las oculte: ente ellas parecen estar Eduardo Haro Tecglen, Rafael Alberti, José Luis García Martín y Ernesto Sábato. Del primero aduce que era un falangista exaltado en sus inicios y después un totalitario estalinista de la peor condición; del segundo, que su poesía no le impacta; del tercero, que en sus antologías de poesía se empeña en dejar fuera a los autores hispanoamericanos, y del cuarto, que no sabe escribir con un mínimo decoro sintáctico. Bueno, sus razones tiene y cualquiera que se precie de ser escritor cultiva sus odios particulares, entre otras adicciones y manías, cómo no.
 
 
Eduardo Haro Tecglen
(Pozuelo de Alarcón, 1924 - 2005, Madrid)
Primero fascista, luego estalinista, pero siempre totalitario disfrazado de republicano de las causas perdidas y demócrata de toda la vida
 
Como toda bitácora personal que se escribe a vuela pluma, el texto resultante es irregular. Tiene momentos de reflexión poética interesantes, linda con el ensayo en otras ocasiones, e inevitablemente sufre caídas en las que incurre en la banalidad o los mismos vicios que en otros denuncia. Por ejemplo, cuando dice que en los diarios de Thomas Mann éste se dedica a enumerar cuándo come, a qué hora se levanta o si se afeita o no. También Malpartida tiene momentos descriptivos de su estado de ánimo o contemplación exterior que no aportan nada salvo a su narcisismo y podrían suprimirse sin que se perdiese nada importante el lector.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Juan Malpartida Ortega
[Marbella, (Málaga), 1956]
Escritor, ensayista, poeta, novelista, traductor y crítico literario

martes, 22 de marzo de 2016

La camorra vista como una cadena de vendettas

 
Esta película de estilo "neo-noir" dura 134 minutos
 
SUBURRA
(2015)
 
La Suburra fue un barrio de mala nota donde nació Cayo Julio César en el año 100 antes de nuestra era. Tan peligroso era entonces que ha dado motivo para titular esta película basada en una novela homónima escrita por Carlo Bonini y Giancarlo De Cataldo. El nudo de la trama gira en torno a un macroproyecto de casinos al estilo de Las Vegas, denominado “Waterfront”, que se pretende construir en Ostia con dinero de varias mafias italianas y el mismísmo Vaticano. Curiosamente, ya en época del emperador Claudio (siglo I d. C.) la corrupción política y la económica se habían dado la mano allí, pues el puerto que se construyó entonces costó mucho más de lo presupuestado por las comisiones que se llevaron constructores, senadores e intermediarios.
 
 
 Pierfrancesco Favino
(Roma, Italia, 1969)
Un gran actor absolutamente creíble en el papel de político corrupto
 
Las organizaciones mafiosas quieren que un político en concreto consiga sobornar a otros para que salga adelante el megaproyecto de Ostia con la votación que sobre dicho asunto tendrá lugar en el congreso del Palacio Chigi. Se llama Filippo Malgradi (Pierfrancesco Favino) y tiene un problema grave, pese a que el aforamiento le permita sentirse inmune, y es que en una sesión de drogas y sexo con dos prostitutas, una de ellas (menor de edad) murió por una sobredosis de crack que fumaron juntos. La molesta víctima será arrojada a un estanque artificial en las afueras de Roma, pero su cadáver será encontrado más tarde poniendo nervioso a Filippo Malgradi, sobre todo cuando tema no ser reelegido para el cargo de diputado y pueda así perder la inmunidad. 
 
 
Giulia Elettra Gorietti
(Roma, Italia, 1988)
Apunta más cualidades como modelo que como actriz
 
Paralelamente, vamos viendo a otros personajes que se mueven en el territorio del hampa. Sicarios, guardaespaldas, capos, un emisario importante de las más altas instancias de la mafia apodado “Samurai” (Claudio Amendola), y un gitano mafioso cruelmente bestial, Manfredi Anacleti (Adamo Dionisi). El hermano de este último será asesinado por ser ambicioso y chantajista con el político Filippo Malgradi, a quien amenazó con soplar a la policía el turbio asunto de la menor fallecida si no le daban el 20% de los beneficios en los futuros casinos de Ostia. Se enteró porque la otra prostituta involucrada recurrió a él para desembarazarse del cadáver.
 

Elio Germano
(Roma, Italia, 1980)
Interpreta a un hijo desposeído de todo por las deudas de su padre
 
Filippo Malgradi reaccionó y quiso darle un susto enviándole a un esbirro, Aureliano Adami, conocido como “Número 8” (Alessandro Borghi), pero en vista de que Alberto “Spadino” Anacleti (Giacomo Ferrara) no sólo no se achantó sino que alardeaba de estar haciéndose muy poderoso, Aureliano Adami tuvo que asesinarlo con un puñal a las afueras de un night club situado al sur de la ciudad eterna. A partir de este momento se producirá una espiral de violencia provocada por la sed de venganza de su hermano, el despiadado Manfredi Anacleti. La escena del tiroteo con sus matones intentando asesinar al “Número 8” en un supermercado es de las más realistas y mejor conseguidas de la película.
 
 
Alessandro Borghi
(Roma, Italia, 1986)
Hizo una alucinante actuación increíblemente adecuada
 
Como ocurre en todo buen thriller de acción, aquí también se incluye una secuencia de coches a toda velocidad por las calles romanas. Si añadimos la escena del suicidio del padre de Sebastiano (Antonello Fassari) lanzándose desde el puente Vittorio Emmanuele II al Tíber, o la de Bacarozzo (Nazzareno Bomba) atropellado adrede por un coche, habremos de concluir que a este film no le falta ningún ingrediente del género negro. La novia de Alessandro Borghi, el capo de Ostia conocido por el sobrenombre de “Número 8”, por ejemplo, será la drogadicta que cuando maten a su pareja (intentando también liquidarla a ella, aunque sin conseguirlo), tratará de tomarse la revancha, sentimiento que parece regir el código de honor del lumpen. La degradación física que le veremos sufrir desde que aparezca en pantalla hasta la última vez que se inyecta heroína es palpable.
 
 
Greta Scarano
(Roma, Italia, 1986)
Cumplió en el rol de heroinómana con excelente dramatismo
 
Si están todos los elementos necesarios de las historias policiacas, deberíamos concluir que se trata de una obra bien hecha. Y así es, si salvamos la distancia conceptual del cine americano con el europeo, es decir, sus diferentes perspectivas. En la cinta dirigida por Stefano Sollima el color de la fotografía es muy sombrío y la espectacularidad de las acciones con disparos no abusa de los efectos especiales. Todo lo que vemos deviene en sórdido e implacable, dando la impresión de estar asistiendo a un trasfondo que los medios de comunicación de masas nos ocultan tergiversándolo: un submundo inconfesable de ambiciones, egoísmos y crímenes.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz) 
 
 
 Adamo Dionisi
(Roma, Italia, 1965)
Un sobresaliente actor repleto de energía y dotes irreprochables

lunes, 21 de marzo de 2016

Para toda la chusma infame que busca hacer daño

 
Jesucristo volverá para anunciar la nueva Jerusalén
de un mundo libre de crímenes, plagas y gentuza
 
THE MAN COMES AROUND
 
And I heard, as it were, the noise of thunder:
one of the four beasts saying:
"Come and see." And I saw
and behold a white horse.
 
There's a man going 'round taking names
and he decides who to free and who to blame.
Everybody won't be treated all the same.
There'll be a golden ladder reaching down
when the man comes around.
 
The hairs on your arm will stand up
at the terror in each sip and in each sup
for you partake of that last offered cup
or disappear into the potter's ground
when the man comes around.
 
 
La primera trompeta anunciará los desastres sobre la tierra
 
Hear the trumpets, hear the pipers.
One hundred million angels singing.
Multitudes are marching to the big kettle drum.
Voices calling, voices crying.
Some are born and some are dying.
It's Alpha's and Omega's Kingdom come.
 
And the whirlwind is in the thorn tree.
The virgins are all trimming their wicks.
The whirlwind is in the thorn tree.
It's hard for thee to kick against the pricks.
 
Till Armageddon, no Shalam, no Shalom.
Then the father hen will call his chickens home.
The wise men will bow down before the throne
and at his feet they'll cast their golden crown
when the man comes around.
 
Whoever is unjust, let him be unjust still.
Whoever is righteous, let him be righteous still.
Whoever is filthy, let him be filthy still.
Listen to the words long written down
when the man comes around.
 
 
El cordero de Dios eliminará los pecados del mundo
 
Hear the trumpets, hear the pipers.
One hundred million angels singing.
Multitudes are marching to the big kettle drum.
Voices calling, voices crying.
Some are born and some are dying.
It's Alpha's and Omega's Kingdom come.
 
And the whirlwind is in the thorn tree.
The virgins are all trimming their wicks.
The whirlwind is in the thorn tree.
It's hard for thee to kick against the pricks
in measured hundredweight and penny pound
when the man comes around.
 
And I heard a voice in the midst of the four beasts,
and I looked and behold: a pale horse.
And his name, that sat on him, was Death
and Hell followed with him.
 
(Canción compuesta e interpretada por Johnny Cash en el álbum “American IV: The Man Comes Around” publicado en el año 2002)
 
 
Éste fue el último disco que Johnny Cash publicó en vida
 
EL SEÑOR VENDRÁ
POR NOSOTROS
 
Escuché, o me pareció oír,
el estruendo de un relámpago
y a una de las cuatro bestias decir:
ven a verlo. Y lo vi.
Era un corcel blanco.
 
Un hombre que se dedicaba a tomar nombres
decidiendo a quien dejar libre y a quien culpable.
Todos no serán tratados por igual.
Habrá una escalera dorada bajando desde el cielo
cuando el Mesías vuelva para ajusticiarnos.
 
Se te erizará el vello de los brazos.
Sentirás terror en cada sorbo y a cada trago.
Brindarás con el último vaso ofrecido
o desaparecerás en la arcilla del alfarero
cuando Jesucristo regrese del cielo.
 
 
“Salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó con grandes voces al que tenía la hoz, diciendo: usa tu hoz afilada, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras"
 
Escucha las trompetas y los clarines,
presta atención a cien millones de ángeles cantando
y a las multitudes marchando al son de los timbales,
los gritos de llamada, las voces envueltas en llantos.
Unos estarán naciendo y otros muriendo
porque habrá venido el reino del Alfa y Omega,
el principio y el fin, el Bien y el Mal, a un tiempo.
 
El torbellino se desencadenará sobre un árbol
espinoso. Las vírgenes comenzarán a cortar
sus cabellos. El tornado caerá sobre la corona
de espinas. Será imposible para los hombres
conseguir aguijonear a los aguijones.
 
Iremos hacia la destrucción total
sin saludos ni paz que darnos. Entonces
las madres llamarán a sus hijos a casa
y los sabios se inclinarán ante el trono
de Dios y a sus pies depositarán
sus coronas de laurel y oro
cuando Yahvé nos juzgue a todos.
 
Quienquiera que haya sido injusto
podrá seguir siéndolo hasta que llegue
el momento de hacerle justicia.
Quienquiera que sea justo, se le concederá
continuar siendo bueno.
Quienquiera que sea sucio,
se le permitirá que sea sórdido
hasta el último momento.
 
 
"Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca"
 
Escucha las palabras hace mucho tiempo
escritas en los papeles bíblicos
para que no estés desprevenido
cuando venga el día del Armagedón.
Escucha las trompetas y los clarines,
presta atención a cien millones de ángeles cantando
y a las multitudes marchando al son de los tambores,
los gritos de llamada, las voces envueltas en llantos.
Unos estarán naciendo y otros muriendo
porque habrá venido el reino del Alfa y Omega,
el principio y el fin, el Bien y el Mal, a un tiempo.
 
El torbellino se desencadenará sobre un árbol
espinoso. Las vírgenes comenzarán a cortar
sus cabellos. El tornado caerá sobre la corona
de espinas. Será imposible para los hombres
conseguir aguijonear a los aguijones,
serán ajusticiados en una balanza firme
con quintales medidos a centavo por kilo
cuando el redentor venga para apartar
las semillas de las malas hierbas,
la gente bondadosa de la malvada y zafia.
 
Escuché una voz en medio de los cuatro
jinetes del Apocalipsis: la destrucción, la guerra,
el hambre y el crimen. Entonces me di la vuelta
y vi un caballo blanco. Quien cabalgaba
sobre su montura era la Muerte
con el Infierno pisándole los talones.
 
(Traducción de Andrés González Déniz)
 
 
Johnny Cash
(Kingsland, Arkansas, 1932 - 2003, Nashville, Tennessee)
Compositor, cantante, escritor, guitarrista y actor

domingo, 20 de marzo de 2016

El crimen filmado como una de las bellas artes


El guion se basa en la novela de George Vincent Higgins
Cogan's Trade (El comercio de Cogan) publicada en 1974

KILLING THEM SOFTLY
(“MÁTALOS SUAVEMENTE”)
(2012)
 
El comienzo de esta historia le debe mucho al John Steinbeck de “Las uvas de la ira”. Un hombre con aspecto de marginado atraviesa un túnel que conduce a un solar abandonado en el que la basura y los papeles vuelan. Es el reverso del sueño americano, la cruz del sistema capitalista, los proyectos de construcción abandonados, el individuo castigado por la contracción económica, el fracasado que se arroja al extrarradio donde habitan la desesperanza y la pobreza. Mientras vemos este inicio filmado con lentitud y tono poético, resuena en la cabeza del tipo que camina con cara de preocupación y desencanto el discurso tópico de un candidato a la Casa Blanca: “Compatriotas, ciudadanos de este país: en este momento tenemos la oportunidad de lograr la vida que deseamos, aquello que será lo que nos impulse. La promesa americana cumplida es la que siempre ha distinguido a nuestro país. Es esa promesa la que establece que cada uno tiene la libertad de vivir la vida que uno desea.”
 
 
Ray Liotta
(Newark, New Jersey, 1954)
La escena en que lo asesinan es antológica
 
Scoot McNairy y Ben Mendelsohn interpretan a dos exconvictos, Frankie y Russell, contratados por Johnny Amato (Vincent Curatola) para atracar una timba de póker. Como un tal Markie Trattman (Ray Liotta) ya había cometido un robo de similares características, y pasado un tiempo se jactó de haberse beneficiado muerto de risa, todo el mundo pensará que ha reincidido por lo que cargará con la culpa. El plan parece perfecto, pero los tipos a los que van a esquilmar no van a quedarse tranquilos hasta consumar su venganza. Para llevarla a cabo recurren a Jackie Cogan (Brad Pitt), quien a su vez intentará delegar en Mickey (James Gandolfini), un matón a sueldo que se encuentra echado a perder por su adicción al alcohol y al sexo.
 
 
 
Ben Mendelsohn
(Melbourne, Australia, 1969)
La interpretación que hace de un heroinómano merecería un Oscar
 
La película muestra a un abogado (Richard Jenkins) que actúa de intermediario entre la Mafia y el especialista en asesinatos Jackie Cogan. Además, en la resolución de la trama veremos que el tejido de la corrupción en Estados Unidos es muy intrincado porque uno de los atracadores será detenido, no por los gánsteres, sino por la propia policía uniformada cuando el yonqui acuda a retirar su parte del botín en una entidad bancaria. Se deduce que las conexiones policiales con el lumpen del crimen pueden no limitarse a la de tener soplones infiltrados. Se sugiere que los policías podrían actuar como un brazo armado en connivencia con la Mafia.
 
 
William Bradley Pitt
(Shawnee, Oklahoma, 1963)
Su presencia en una película siempre es garantía de calidad
 
La aparición de Brad Pitt en la cinta se produce bajo los acordes de una maravillosa canción de Johnny Cash plagada de citas bíblicas: “The man comes around”. La letra hace referencia a los cuatro jinetes del Apocalipsis y a que un día el hombre tendrá que afrontar el día del Juicio Final. Mientras la narración se va desarrollando, escuchamos de fondo una voz, como si proviniese de la radio, sermoneándonos sobre la recuperación económica auspiciada por el gobierno para combatir la crisis y el subsiguiente pánico financiero que podría ocurrir.
 
 
 
La película costó 15 millones de dólares y merecidamente
logró recaudar  37 millones con novecientos mil dólares
 
Una vez perpetrado el atraco a los jugadores de la partida de póker, el primer sospechoso es Markie Trattman. Los hermanos Barry (Max Casella) y Steve Caprio (Trevor Long) le darán una paliza para ver si suelta quiénes fueron los dos ejecutores del sencillo plan. Como Markie no intervino en esta ocasión y es inocente, no puede decir nada, lo que no le evita unas cuantas costillas rotas, la pérdida de cuatro o cinco dientes, la mandíbula fracturada y la extirpación del bazo. La Mafia tendrá que dar un castigo ejemplar para que este tipo de incidentes no se repitan. Eso es lo que piensa Jackie Cogan y se lo comunica al abogado. Por lo tanto, a la salida del hospital a Markie Trattman le espera un final que Andrew Dominik ha filmado llevando al extremo la técnica exquisita de Sam Peckinpah: una recreación a cámara lenta del asesinato de un hombre en el que las balas atraviesan el cristal de un vehículo y le vuelan la tapa de los sesos.
 
 
Andrew Dominik
(Wellington, Nueva Zelanda, 1967)
Un gran director cuyas cualidades saltan a la vista de inmediato
 
La película contiene una de las escenas más reveladoras del estado de un heroinómano, su estado de conciencia obnubilada y próximo a un estado de tranquilidad vegetal. El actor Ben Mendelsohn se luce mostrando una capacidad interpretativa alucinatoria y Andrew Dominik confirma que es un director con la sensibilidad artística de un genio. Al final del film veremos la dura crítica que realiza cuando superpone el discurso retórico, hipócrita y populista del presidente Obama hablándonos de recuperación de la confianza en la inversión, responsabilidad de los operadores bursátiles, trabajo de los asalariados en común, actuación de todos como una sola nación o ausencia de diferencias entre Wall Street y la gente de la calle, cuando la realidad palpable es que el ciudadano norteamericano medio está solo, sin protección social, abandonado por el aparato del Estado y orgulloso al mismo tiempo de su individualismo feroz.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
La película culmina con una crítica implacable:
"Los Estados Unidos no son un país, son un negocio"