(Mariana, Cuenca, 1936 - Madrid, 2026)
Periodista y escritor
EN LAS REDES SIN HONOR
Veintiocho millones de españoles visitan cada día las redes sociales, a lo que dedican 42 minutos diarios, y en el mundo más de 5.000 millones están enganchados al móvil o al ordenador. Crecen los delitos de odio, los ciberdelitos, las amenazas y las injurias; aumentan los sentimientos de depresión y ansiedad. Pero las redes están transformando nuestras vidas: hunden periódicos, amenazan a la televisión y son la manera de informarse para millones de personas. Y como no hay nada que funcione a tanta velocidad como la calumnia, a los poderosos les llegan las barbaridades y a veces las verdades.
Nunca se ha calumniado tanto como ahora desde el anonimato, y sale gratis. Y cualquiera puede insultar a un ministro. Es una cloaca incontrolada de información dudosa con cosas positivas; una asamblea sin censura muy politizada. Los partidos participan en el juego sucio con bots y también tienen que soportar insultos diarios en vivo y en directo. Las nuevas luces están repletas de delitos contra el Código Penal y no hay vigilancia para tanto acoso. Y es grotesco cómo el honor se arrastra en las cloacas y nadie se bate por ello. En la monarquía española el honor era un valor central y ahora no es nada.
Grandes personajes de la corte son llamados todos los días hijos de puta y ladrones y ni siquiera lo denuncian. Sancho y Falstaff, gordos e ingeniosos, glotones, cerros de carne, borrachos, contemporáneos y eternos, son dos grandes personajes que se burlan, como las redes ahora, del honor. El escudero se refiere a la calumnia cuando sentencia: «Es querer atar las lenguas de los mentirosos como poner puertas al campo». Y Falstaff proclama: «Soy el rumor. De mis lenguas se escapan constantes calumnias de las que me sirvo para llenar de falsos informes los oídos humanos». Para el bufón la calumnia es una herramienta de supervivencia. Los dos piensan que el honor es aire, mientras uno se cocía con vino de Canarias o de Jerez y el otro, con tinto de La Mancha.
Según Bernard Shaw, Falstaff es «un desdichado, descerebrado y desagradable anciano». Pero para Harold Bloom es símbolo de libertad. Es amigo de correrías del príncipe, pero al final lo desprecia y dice: «Qué mal le sientan las canas a un bufón» o: «No te conozco, anciano». También Don Quijote insulta a Sancho, pero terminan subyugados el uno por el otro.
Raúl del Pozo en los años setenta del siglo XX cuando escribía para el "Mundo Obrero". Después de esa etapa le gustaba decir que en su vida había sido comunista solamente durante cinco minutos
UNA MÁQUINA DE PERDER
Coinciden varias fuentes en asegurar que este último año ha sido el más turbulento de la democracia, aunque no hay violencia. Pero puede haberla en el futuro porque las armas están cargadas. Se le niega a la gente el voto cuando más lo necesita. Tu voto es tu voz, la evidencia que tiene el ciudadano para expresarse. Y cuando, por cualquier circunstancia, se le niega, se está atropellando al sistema. Éste es el caso de un individuo que gobierna un país sin ganar elecciones, sin mayoría parlamentaria, sin mayoría social, rodeado de corrupción, con su familia imputada... Pero el pueblo y la oposición no pueden cesarle.
Dicen que es el peor Gobierno de la etapa democrática reciente y el partido al frente del mismo se hunde cada día más. En las últimas elecciones ha perdido más de 100.000 votos en Extremadura, el peor resultado de su historia, con un hundimiento del 44%. Según las encuestas, el Partido Socialista teme bajar de los 20 escaños en Aragón, por la marginación que sufrió el anterior candidato, Javier Lambán, que era un disidente de la política de Pedro Sánchez. Éste ha inventado la fórmula de gobernar sin Congreso, sin mayoría, sin alianzas, sin ninguna popularidad. Además, está convencido de lo contrario: de que su gestión es excelente y de que solo se rechaza aquí; de que fuera es un éxito y de que somos el país con más crecimiento de la UE.
Sin embargo, para Cuca Gamarra, el PP gana siempre que se vota frente a la máquina de perder de Sánchez. Porque la verdad es que nunca ha ganado unas elecciones. Oyendo al presidente, se confirma que la soberbia es una pasión española.
Jordi Sevilla ha llegado a decir que esta legislatura nunca debió comenzar y que así no podemos seguir. Y Juan Carlos Rodríguez Ibarra asegura: "Da la sensación de que algunas veces desea que Vox gane mucha fuerza para que vuelva el voto socialista en las generales". Frente a esto, un ministro afirma que este Gobierno es el que más ha luchado contra la corrupción; una mentira más para la colección. Alberto Núñez Feijóo califica el 2025 como "el peor año del peor Gobierno de la historia democrática" de nuestro país y anuncia que 2026 va a ser el año del cambio. No sé en qué se basa, porque el país carece de alternativa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario