
Vamos a escribir como si nada hubiera pasado
y observarlo luego como un descubrimiento. No
será necesario corregir, hacer añadiduras
ni enmiendas. Vamos a reconsiderar que el mundo
es así, tal como lo imaginamos, que no hay
gorrinos dirigiendo editoriales que publican
la basura que se vende y sólo admiten estiércol
de la gente de su clase. Escribamos como si
la cultura de un pueblo no fuera la de su élite
ladrona, como si no hubiera fratrías de ricos
y homosexuales que se apoyan y sodomizan
a la vez que se envidian y pervierten anudándose.
Luis Antonio de Villena recibiendo el premio de poesía "Viaje al Parnaso" del año 2007 que organiza el ayuntamiento de Valdepeñas. La entrega de originales terminaba el 30 de mayo y en agosto todavía no había podido acabar el poemario, según confesó en una entrevista
que importe, tal que si no hubieran escrito Shakespeare
o Moliére, Swift o Flaubert, Nabokov, Miller o Bukowski.

entender la realidad con otro patrón de conciencia
diferente al de cada mentalidad que la enfoca.

la corrupción de la política, la jerga hipócrita
de esos truhanes. No tengamos para nada en cuenta
lo que haya sido puesto en boca de nadie. A ver
bajo una luz distinta incorporémonos nosotros,
los que hemos sido jóvenes y hemos dado todo,
descubramos el amor nunca visto y las palabras
desnudas que lo invocan. Retornemos al papel,
enfrentémoslo como un aura blanca e impoluta.

nada, corramos a inventarnos incluso otro idioma
de signos. Olvidemos la capacidad destructora
de hombres y mujeres, su formidable astucia bélica.
Obviemos que bellezas de ciudades como Florencia
se construyeron a partir de la explotación y el crimen
entre facciones que rivalizaban por el comercio.

no estuvieran presos por manejos de unos hideputas
que se ensarzan en mentiras como quien desahoga
heces fecales. Voy a seguir empuñando bolígrafos
y aporreando teclas aunque la mayoría de escritores
sean como hienas que acechan
como instrumento habitual para promocionarse.
La sonrisa de la mafia literaria
Juan José Millás y Boris Izaguirre repartiéndose el pastel del premio Planeta en el año 2007
También voy a escribir pese a que en Hiroshima
la bomba atómica haya estallado y se olvide el hecho
en la memoria colectiva, excepto en la histórica.

contra los árabes. Aunque hayan existido Somoza,
Videla, Pinochet y Castro; le pese a la corona
de Windsor, la de Arabia o Mónaco; hayan matado
ayer a un traficante en la puerta de mi casa, o sigan
ajustándose cuentas las mafias de Turquía e Italia;
estén muriéndose niños de cáncer en un hospicio,
o haya desaparecido otra familia entera anoche
en accidente de tráfico. Ocurra lo que pase,
no cesará el torrente gráfico, las novedades
de libros, los sesudos comentarios, o los prólogos
llenos de cortesías y clisés estereotipados.

de imprenta, miles de volúmenes que desembocan
cada año al mercado, voy a encender la consola
y el procesador de texto. Mecanografiaré
deteniéndome sólo para algunas reflexiones,
como dije en principio y lo juramos entonces
de jóvenes: íbamos a escribir originales,
nos proponíamos hacer lo inusual, para diseñar
el futuro literario nos estábamos preparando.

de proyectos incontables. Vamos a escribir la Biblia
del libre sentir, los evangelios de la acción sin mácula,
reconstruyan o vuelvan a destruir






















