domingo, 24 de enero de 2010

El poeta que escribía lo que le dictaba la emoción


Joan Vinyoli i Pladevall
(Barcelona, 1914 - 1984)

PRECEPTE

Cessa, cor meu, de preguntar
i assaja la lloança.
Només qui lloa trobarà
del seu dolor bonança,
car la cançó que neix al cor
bressa la terra i les estrelles
i transfigura les roselles
en immortals espigues d’or.

Fes, doncs, lloant, el teu camí,
des del matí fins a la posta.
Davant l’enigma del destí,
sigui el teu cant una resposta.



PRECEPTO

Cesa, corazón mío, de preguntar
y ensaya la alabanza.
Sólo quien ensalza encontrará
en su dolor la bonanza
porque la canción que nace del corazón
arrulla la tierra y las estrellas
y transfigura las amapolas
en inmortales espigas de oro.

Haz pues, elogiando, tu camino
desde el alba hasta la puesta de sol.
Frente al enigma del destino
que sea tu canto la solución.



ABRIL

Altra vegada les primeres fulles
virginalment es van obrint a l’aire:
tàcites veus petites de la vida,
màgic impuls que es dilueix en èxtasi.

ABRIL

Una vez más las primeras hojas
virginalmente se van abriendo al aire:
minúsculas voces calladas de la vida,
mágico impulso que se diluye en el éxtasis.

[Poemas del libro "Les hores retrobades" ("Las horas reencontradas") publicado en 1951]



SOVINT

Sovint, sovint, l’home s’oblida
del més secret i del més gran.
Com un infant juga a la vida
i s’embriaga del seu cant.

Els dies vénen i se’n van.
Però de sobte, no previst,
allò més greu que dintre seu madura,
en el seu cor estranyament fulgura,
com un diamant trist.

A MENUDO

Con demasiada frecuencia el hombre se olvida
de lo más secreto y lo más importante.
Como un niño juega a la vida
y se emborracha con sus cánticos.

Los días vienen, pasan y se van, pero
súbitamente, de modo imprevisible,
algo más grave en su interior madura
y en su corazón extrañamente fulgura
como un diamante triste.



VENT DE TARDOR

Vent de tardor, vent solitari,
vent de la nit,
obscura força que es deslliga
de l’infinit i torna a l’infinit,
arremolina’t dintre meu, conjura
contra el meu cor la teva força,
arrenca ja l’escorça
del fruit que no madura.

VIENTO DEL OTOÑO

Viento otoñal, viento solitario,
viento nocturno, oscura fuerza
que se desliga del infinito
y al infinito regresa.

Se arremolina dentro de mí y conjura
contra mi corazón toda su fuerza.
Arranca de una vez ya la corteza
del fruto que en mi ser no madura.



FI DE TARDOR

Sóc la tardor, com un núvol em fonc,
enrera veig, encara plens de fulles,
arbres, avui sols rígides despulles,
i un plor reté, ja corglaçat, el tronc,
garfint l’espai amb branques desvalgudes.
Ja el dia es pon amb llangorós calfred,
el pàl.lid cel té llunyanies mudes,
la serra mostra una blavor de fred.

OCASO DEL OTOÑO

Soy el otoño, como una nube me fundo.
Detrás de mí observo, todavía cubiertos de hojas,
a los árboles, hoy solitarios despojos rígidos,
y un llanto retiene, sobresaltado, el tronco
que araña el espacio con ramas desvalidas.

Ya el día se esfuma con languideciente escalofrío,
el pálido cielo se llena de lejanías mudas
y la sierra muestra su azulado frío.

[Poemas del libro "De vida i somni" ("De vida y sueños") publicado en 1948]


Joan Vinyoli
Óleo de Ignasi Mundó
(Barcelona, 1918)

sábado, 23 de enero de 2010

La cantante que nunca debió pasar de moda



NO SABES CÓMO SUFRÍ

Yo me vi rodeando el mundo.
Yo me vi rodeándolo por ti.
No sabes cómo sufrí.
El agua no me saciaba,
el pan no me alimentaba y...
no sabes como sufrí.


Ya no llora el mundo,
no sabe llorar, no sabe llorar.
Soy un vagabundo
y puedo cantar,
sólo puedo cantar.



No me quedaban palabras
ni mi voz podía expresarse y...
no sabes cómo sufrí.
A la gente no comprendía,
el mundo a mí no me entendía y...
no sabes como sufrí.
Ya no llora el mundo,
no sabe llorar, no sabe llorar.
Soy un vagabundo
y puedo cantar,
sólo puedo cantar.



ALELUYA DEL SILENCIO

Escuchad el aire,
cuando en la mañana azul,
todas las estrellas duermen
al nacer la luz.
Cuando el arco iris llora,
sólo el aire escucharéis.
Llamas que no queman, rezaré.

Todo corre deprisa, sin ver,
nada despide color.
Nuestras manos sólo piden amor.
Nuestras voces gritarán
y unidas siempre cantarán:
aleluya, aleluya, aleluya.

Para los que sufren
al otro lado del mal.
Los niños que lloran
sin saber por qué llorar.



Para los que pasan hambre,
para los que tienen sed:
llamas que no queman, rezaré.
Salmos encendidos
como ríos secos van.
Sólo en campo verde
crecerán.



CANTA CIGARRA

A veces, algunas veces,
el cantor tiene razón,
no sólo es su corazón
lo que sale por su boca,
son los ecos que en el aire
ha dejado el labrador,
la mujer, el oprimido,
es el llanto del nacido,
los ecos de su canción.

A veces, algunas veces,

el cantor tiene razón
y busca en algún rincón
la llave de la esperanza
y a quien le escuche, le calma,
si no es el hambre del cuerpo,
sea el hambre del dolor.



Poeta de puerta adentro,
espectadora dormida,
nadando sola en el río
no pasa nada en tu vida.
Cigarra, canta cigarra,
que ya está llegando el día.

A veces, algunas veces,

el cantor tiene razón,
aunque tape el nubarrón
la alegría de la vida.
De un día nace otro día
y a esa fuerza no la matan
aunque maten al cantor.



N'A VEIRIÑA DO MAR

Ojos verdes son traidores,
ojos verdes son traidores,
azules son mentireiros,
los negros y acastañados
son firmes y verdadeiros.

N'a veira, n'a veira do mar.
Hay una barquiña
para ir a navegar.
N'a veira, n'a veira do mar.

Cinco sentidos tenemos,
cinco sentidos tenemos,
los cinco necesitamos,
pero los cinco perdemos
cuando nos enamoramos.

N'a veira, n'a veira do mar.
Hay una barquiña
para ir a navegar.
N'a veira, n'aveira do mar.



No sé qué verán los mares
no sé qué verán los mares,
miro sin ver lo que veo,
pero a pesar de no verte,
sé muy bien cómo te quiero.

N'a veira, n'a veira do mar.
Hay una barquiña
para ir a navegar.
N'aveira, n'aveira do mar.

Hoy te vi pasar el río,
hoy te vi pasar el río,
con trociños de madeira.
¡Ibas tan remangadiña
al pasar por la ribeira...!

N'a veira, n'aveira do mar.
Hay una barquiña
para ir a navegar.
N'aveira, n'aveira do mar.

No vengo para cantarte,
no vengo para cantarte,
aunque me estés esperando,
que tu ventana y la mía
por cantar están llorando.


María Dolores Ortiz Espila
"María Ostiz"
(Avilés, Asturias, 1944)

viernes, 22 de enero de 2010

El caballero de la literatura redonda


José Luis de Vilallonga
(Madrid, 1920 - Mallorca, 2007)

Vilallonga fue un hombre capaz de comprender que en España nada es lo que aparenta. Supo ver en la basura mediática de la televisión y la incompetencia de sus políticos la patria de charanga y pandereta que siempre hemos sido. Desde que lo leí por primera vez se me convirtió en un arbiter elegantiae del pensamiento. Hoy es otra más de las sombras que deambulan por mis recuerdos. Pensar que rodó a las órdenes de Federico Fellini una película onírica como "Giulietta de los espíritus", y que paseó con él por la Plaza de San Pedro escuchándole alabar la coreografía de la puesta en escena de los rituales vaticanos. Qué gran hombre. Tenía una cualidad intrínseca a un verdadero aristócrata: el buen criterio. Nada escapaba a su mirada de observador impenitente y nunca perdía la calma, como si la flema británica la llevara en los genes. Es uno de los pocos hombres que me hubiera gustado conocer. Poseía la clase de una manera natural que otros se esfuerzan tanto por exhibir, pero que no lograrán nunca.



Su elitismo era más del saber estar y ser que del rancio abolengo. Destrozó con fina ironía el falso glamour de algunos herederos de las casas reales europeas. Se atrevió a decir y escribir lo que plumas que presumían de implacables e hirientes se limitaban a rumorear en voz baja. Él fue quien denunció el gasto de 700 millones de pesetas en una mansión para el príncipe Felipe cuando la mayoría de jóvenes españoles no podían ni siquiera emanciparse del hogar paterno. Él fue quien incluso tuvo la osadía de tirarle cariñosamente de las orejas llamándolo vago. Y uno de los primeros en advertir que la noruega Eva Sannum tardaría toda una vida en aprender a ser reina, porque acudió a la boda del príncipe Haakon en la catedral de Oslo con un escote por la espalda tan amplio que le llegaba hasta donde el dorso femenino pierde su decoroso nombre.


Eva Sannum
(Oslo, 1975)


Vilallonga fue un bon vivant a la vieja usanza porque los usos y costumbres modernos son muy pobres. No le gustaba el alto volumen de la música en las discotecas porque impedía una conversación agradable. Claro que sabía cómo los desaforados decibelios amparaban a los que nada tenían que contarse. Eso se lo enseñó Régine, una judía polaca que introdujo el twist americano y la música enlatada de los disc jockeys en las noches de París: "Muchos de los que no tenían nada que decirse decubrieron en el ruido un aliado. Una magnífica excusa para su congénita vaciedad". El resultado lamentable de todo esto fue la práctica desaparición de las orquestas que cantaban en vivo y dulcemente en los bailes, que a su vez dejaron de hacerse en pareja para pasar a ser los brincos y aspavientos de esquizofrénicos en solitario.



Me gusta mirarme en el espejo del marqués de Castellvell porque capto en él algo de los ademanes y la cultura de los catalanes con su particular sorna. José Luis de Vilallonga representaba para mí la cordura, el seny catalán que tanto me agrada porque de una manera intuitiva siento que compagina bien con mi espíritu. Trabajó con Audrey Hepburn en la película "Desayuno con diamantes" a las órdenes de Blake Edwards, lo que da una idea de los fastos de Hollywood que llegó a conocer en persona. Su vida en sí fue una obra de arte. Contradictorio, como todo ser humano, fue a la vez mujeriego y misógino según su última esposa, Begoña Aranguren. Pero a juzgar por sus escritos más me parece una idólatra del eterno femenino que un machista despreciable, algo que estuvo muy lejos de ser.


José Luis de Vilallonga con Audrey Hepburn
en "Breakfast at Tiffany's"


Simplemente ocurre que entró en contacto con las inevitables mujeres malvadas, ignorantes, parasitarias o estúpidas que en todas partes puede haber y más en las altas esferas sociales. Tita Cervera es un ejemplo del prototipo de mujer que detestaba: arribista, carente de formación idónea, y por lo tanto, proyectora de una imagen falsa. No le salieron gratis sus ataques a la sobrevenida baronesa de Thyssen-Bornemisza, pues ésta no tardó en llevarlo a los tribunales. Claro que los atentados al honor de que lo acusaron entraban en conflicto con su derecho a la libertad de expresar lo que pensaba. Y Vilallonga, ante esta tesitura, siempre escogió la senda más arriesgada: la del valor para decir lo que nadie tenía el coraje de poner negro sobre blanco.



CITAS

"Todo lo que se hace de prisa se hace mal."

"Una de las cosas que me parecen más difíciles en la vida es envejecer con dignidad. Supone mucha voluntad y muchos sacrificios. Envejecer de mala manera está al alcance de todo el mundo."

"Un hombre, según nos enseña Montesquieu, no es desgraciado porque tenga ambición, sino porque es devorado por ella."

"Hablo de una sociedad en la que todos tratábamos de ser gentes de buen vivir, los mismos que hoy miramos a nuestro alrededor preguntándonos si seremos capaces de aguantar lo que aún nos queda en este basurero nacional."

"(A Jacqueline Bouvier, después Kennedy y más tarde Onassis) le perjudicaba una mirada de una extraordinaria dureza, así como una sonrisa de hiena que aparecía en su rostro en cuanto se mencionaba el dinero en su presencia."


Jacqueline Lee Bouvier
(Nueva York, 1929 - 1994)


"Periodistas son para mí aquellos y aquellas que trabajan pluma en ristre, no los buscamierdas siempre a la caza del último escándalo, la inmunda falacia o la simple mentira con la que hacer su caldo gordo."

"A mí, que no aspiro a ningún premio (hay que ser muy infantil para que a uno le hagan ilusión esas cosas)."

"(El doctor Antonio Puigvert) conocedor del ser humano en sus peores condiciones, es decir, en una camilla y con el culo al aire (...) acabó metiéndose en política. Pero lo hizo como quien pisa en la calle una caca de perro."

"(Citando a don Humberto, rey de Italia sin corona:) Se está todavía más solo rodeado de los seres queridos cuyos recuerdos no son los de uno y aún menos sus aspiraciones."

"(Recordando la última frase que susurró el poeta Alexis Pontecorvo en su lecho de muerte parisino antes de morir:) Cuando uno sabe lo que Dios ha hecho de esta vida, hay que darle las gracias por haber inventado la muerte."

"Uno diría que Marina (Castaño, viuda de Camilo José Cela) está en esa etapa en que le interesa estudiar las genealogías del dinero."

"(Refiriéndose a Tita Cervera y a las esposas previas del barón Heini Thyssen) Ninguna de las mujeres anteriores aguantó lo que tuvo que aguantar ella antes de palpar los billetes."

"Cada escritor, diga lo que diga, persigue siempre un horizonte nuevo."

"(Citando a la actriz Elsa Martinelli:) La adolescencia (...) es un período que yo situaría entre la pubertad y el adulterio."

"(Citando a Josep Pla:) Joan Miró es el Mickey Mouse de la pintura catalana."


Josep Pla i Casadevall
(Palafrugell, 1897 - Llofriu, 1981)

"Alguien preguntó un día al actor francés Sacha Guitry si le apenaba haber sido engañado por una mujer que amaba y contestó: Sí, porque ahora hay alguien que sabe con lo poco que me contentaba."

"Mi madre, estuviera quien estuviera presente, anunciaba levantando la voz: Ahora saldrá el idiota. Y aparecía el Rey."

"Antaño un libro podía considerarse en cierto modo una obra de arte. Hoy es ante todo un producto de consumo."

"La crítica (literaria) es el tributo que el talento paga a la mediocridad."

"El amor nunca ha matado a nadie. Pero la castidad ha convertido a muchos hombres en terribles inquisidores."

"¿Les está creciendo a ciertas mujeres un bigote en el interior del cráneo?"

"Conté al príncipe ruso Félix Yusupov que había conocido años atrás en Biarritz al gran duque Dimitri Pavlovich, otro de los supuestos asesinos del "monje loco" (Rasputín). Yusupov torció el gesto y suspiró: Vaya, así que ha conocido usted a esa vieja maricona... Siempre me ha parecido de una curiosa crueldad el desprecio con que algunos homosexuales hablan de sus congéneres."


Grigori Yefimovich Rasputin
(Prokovskoie, 1869 - Petrogrado, 1916)


"La evolución de una mujer a lo largo de un sólo día y una noche puede llegar a ser de una diversidad asombrosa."

"Enriquito Iglesias sigue tratando, con aún menos voz, de superar a papá. El uno canta suspirando y el otro suspira por cantar."

"Compiten en servirnos la bazofia más infecta y la cutrez en su estado más puro, presentándonos a pseudoartistas (a veces hombres, a veces mujeres y a veces simultáneamente las dos cosas) para que nos machaquen con estribillos que sólo un cretino en fase terminal es capaz de repetir dos veces. La televisión sólo nos sirve basura con la intención de rebajarnos a todos al mismo nivel."

"(Cuando uno ve la corrupción que hay en España) le entran ganas de hacer las maletas y marcharse a Venezuela, donde por lo menos los ladrones y los canallas tienen cara de serlo."

"La miseria, la enfermedad y hoy de nuevo los horrores de la guerra son para mí pruebas suficientes de que nadie se ocupa de nosotros allá en las alturas."


"François Villon afirmaba que la juventud y la adolescencia no son sino un exceso de ignorancia."


"Louis Pauwels culpa de nuestros males a la civilización juedocristiana, la cual ha introducido la idea de que todos los hombres somos iguales ante nuestro Creador porque tenemos alma."


"El marxismo, decía Pauwels, ha reducido la aventura humana a unos meros mecanismos económicos y sociales. (...) El marxismo niega el sentimiento aristocrático de la vida."


"En Inglaterra hay más castas de intocables que en la India."


(Fragmentos extraídos del libro titulado Hojas al viento. Cartas a mi nieta, Barcelona, Plaza y Janés, 2003, 1ª edición, 373 páginas)

jueves, 21 de enero de 2010

En Roma está la Historia, en Roma está mi vida



ROMA, INMORTAL METRÓPOLI

Están clavadas tres cruces junto a los caminos que conducen a la ciudad perpetua: una señala la iglesia donde descansa la tumba de San Pablo, las otras dos indican dónde yacen enterrados San Lorenzo y San Esteban. Fuera del recinto antiguo que formaban las murallas aurelianas se encuentran las catacumbas que muestran centenares de esqueletos en nichos al descubierto porque hace mucho tiempo que robaron las lápidas de mármol. Roma saqueada, Roma objeto de rapiña, Roma invadida, Roma víctima del expolio, pero Roma sigue guardando tesoros por mucho que la desvalijen. Roma seguirá siempre viva.




Fontana di Trevi di notte


Para sentir cómo era una antigua población romana, basta con empezar nuestro viaje por el puerto de Ostia Antica. Allí, los carreteros que traían el grano de Egipto desembarcado por Tarento en el sur de la península itálica, nada más entrar tenían a mano derecha unas termas para lavarse. Por eso llevan su nombre. Son las Terme dei Cisiani (“Baños de los que conducían carros”). Proseguían su camino, como ahora podemos hacerlo nosotros, y se encontraban la taberna de Fortunato donde reponer fuerzas y mojar la garganta. A continuación tramitaban la descarga de los cereales en unos grandes almacenes que todavía se conservan, y al atardecer disponían de un teatro justo al lado para dar rienda suelta a su afán de diversiones: lucha de gladiadores o carreras de cuadrigas en las que apostaban.



Teatro de Ostia Antica



Apenas unos metros más allá estaban las letrinas públicas que disponían de una fila de 20 asientos en línea. Enfrente otro restaurante, el Thermopolium, por si necesitaban un menú en condiciones. Por los alrededores había templos para agradecer el buen fin de sus mercancías y el provecho de las negociaciones. Por último, podían alquilar habitaciones en edificios cuyo tope era de cuatro plantas o comprar en el mercado de Macello. Una estatua de Minerva les saludaba al cruzar la porta romana de entrada. Un lupanar a su disposición les despedía antes de marcharse si ésos eran sus deseos. Había templos dedicados a Mitra, dios del sol de origen persa, y a Júpiter el fulminador, magnífico ejemplo de convivencia y tolerancia religiosa.


Ruinas de la ciudad portuaria de Ostia Antica



Otra manera de llegar a la ciudad fundada por los etruscos sería desde el noroeste, a través de Tívoli. Quizá sería mejor para quienes ansiamos una temperatura más fresca como las familias poderosas que construyeron allí sus villas. El palacio imperial más grande jamás proyectado aún se mantiene en pie, aunque medio derruido. Lo ordenó levantar Adriano cuando ya estaba viejo y enfermo y había perdido a su amante juvenil Antínoo. Contaba en su época de esplendor, allá por el año 133 de nuestra era, con baños, teatros, jardines, peristilos (patios), lagos, termas, estanques, túneles, fuentes, estatuas y bibliotecas, porque el emperador de origen hispano apreciaba el arte y las letras de un modo exquisito.



Estanque de la Villa de Adriano



No muy lejos, yendo hacia arriba, obtendremos el placer de visitar la fastuosa Villa d’Este, construida por un nieto del espeluznante Papa Borgia. Se llamaba Hipólito, llegó a cardenal, pero no al papado, por lo que en venganza se resarció haciendo un derroche de dinero colocando frondosas terrazas con profusa vegetación, cascadas de agua, esculturas y efectos especiales de sonido prodigiosamente maravillosos. Aquí Augusto fue advertido por la Sibila Albunea del advenimiento del cristianismo. Lo que no predijo fueron los crímenes por envenenamiento del Papa Alejandro Borja el valenciano, padre de Lucrecia Borgia que le dio como nieto a Hipólito II.



Villa d'Este en Tívoli



Avanzando a pie o en bicicleta por la Via Appia aún se puede comprobar a simple vista el desgaste provocado por las ruedas de los carros en los adoquines basálticos extraídos de las colinas adyacentes. La residencia papal de verano en Castelgandolfo sobre el lago Albano, cerca de donde antiguamente se asentaba la II legión de soldados, quedará atrás dejando una estela de castillo o campamento fortificado para defenderse de las agresiones sarracenas, que es para lo que fue hecha en un principio. Atravesando tierras de vinos nos adentraríamos en el corazón de la ciudad a través del monte Aventino.


Restos de las Termas de Caracalla



 

Las termas de Caracalla nos darían la bienvenida para, a continuación, seguir bordeando el Circo Massimo donde Nerón corrió como un auriga en un carro tirado por diez caballos. Lo que hoy es un campo de césped oblongo y estirado acaba en la plaza de la boca de la verdad. Las mujeres medievales que introducían la mano en la boca del dios Neptuno eran mordidas si habían cometido una infidelidad. Hoy este disco pétreo, que probablemente fue una tapa de alcantarilla, se encuentra en el pórtico de la iglesia de Santa Maria in Cosmedin. Frente a su fachada, si giramos la vista hacia la izquierda, veremos un templo dedicado a Vesta junto al Tíber.



Bocca della Verità



 

Ya estamos en Roma, ya la historia antigua nos acaricia. El teatro de Marcelo y el templo de Apolo Sosiano nos admiran antes de parar en la fuente de las tortugas tallada en 1580 por Taddeo Landini. Llegados a este punto, el viajero querrá más, querrá llegar a descubrir el lugar donde mataron a Julio César y lo encontrará en la manzana de casas edificada sobre lo que fue el teatro de Pompeyo, su yerno y enemigo número uno. Para lograrlo, habrá tenido que dejar la isla tiberina a la izquierda con su iglesia de San Bartolomeo cimentada sobre un templo consagrado a Esculapio, dios de la medicina o la farmacopea de entonces.


Marco Antonio
El hombre que compartió el amor y la guerra con César



Cumplido el peregrinaje cesariano, quedará como mínimo rendirle un pequeño homenaje en la Vía Sacra donde su cadáver fue mostrado al pueblo romano y el gran Marco Antonio leyó su testamento. Avanzaremos torciendo a la izquierda para otear el majestuoso Panteón erigido por Agripa y del que se extrajo el bronce de la cúpula para que Gian Lorenzo Bernini pudiera construir el formidable baldaquino del altar en la catedral de San Pedro.



El fastuoso baldaquino de Bernini



La luz, que entraba por su orificio redondo en el techo, hacía resplandecer al mediodía la figura del sumo sacerdote cuando hacía acto de presencia. No hay que desfallecer, no hay que desmayarse. Sólo hay que retroceder, tras girar a la derecha, porque nos espera el templo de César donde sus restos fueron incinerados. A un lado veremos el Coliseo en el lugar donde estaba el lago de la Domus Áurea y una gigantesca estatua de Nerón. Entraremos por el sitio que flanqueaba un templo dedicado a Venus y otro a Rómulo, dejando a nuestra espalda el Arco de Triunfo de Constantino. Nos veremos abrumados por los restos arqueológicos de más basílicas, como la de Majencio, columnas como las del templo de Antonino y Faustina, atrios y cámaras como las habitaciones de Livia y Octaviano, pero ya está.



Templo de Antonino y Faustina



Aquí, en el estrado de la Rostra embellecido con escudos de barcos enemigos, fue mostrado el cuerpo inerte de Julio César profanado por 23 heridas de arma blanca sobre un sepulcro de oro en el mes de marzo del año 709 ab urbe condita o, para entendernos mejor, en el año 44 antes de Jesucristo. Aquí por fin me inclino para reverenciar su memoria. Aquí me siento y medito, imaginando que me dirijo al gran general para decirle: Ave, César, los que vamos a morir te visitamos, gracias a que aún sigue existiendo tu Roma eterna, la Roma que será infinita por los siglos de los siglos.


Caius Iulius Caesar Augustus
Estatua situada en la Vía de los Foros Imperiales

miércoles, 20 de enero de 2010

Sobre nuestro cuaderno de bitácora en el espacio


La Vía Láctea: nuestra galaxia

APRENSIONES ESPACIALES

Al igual que nos ocurre en el trato con las personas, el mantenimiento de las distancias es fundamental para la supervivencia de los cuerpos celestes. Si la Tierra rondara como una novia en celo a su elegido Júpiter, atraída por un tamaño casi 318 veces mayor en masa que el de ella, el anticiclón permanente de su hemisferio sur, bautizado como “La Gran Mancha Roja”, la engulliría.


"La Gran Mancha Roja" en la superficie de Júpiter


El universo está capacitado desde su inicio para durar diez elevado a ciento seis años, al igual que nosotros estamos diseñados para vivir cuarenta sin graves trastornos físicos, y todo lo más alrededor de ciento veinticinco años, según demuestran algunos escasos récords estadísticos. Todo nació, suponemos, de una gran concentración de energía en un punto microscópico que estalló y sigue expandiéndose hasta que empiece a contraerse y apague dejando unos leves rastros de radiación y alguna partícula desorientada. Ese momento lo hemos llamado “The Big Crunch”, cuando ya no haya nada ni nadie para nombrarlo.


Recreación fotográfica del "Big Bang"


A lo largo de la Historia hemos sido como hormigas atareadas que van de un lado a otro portando papeles como quien acarrea granos de trigo para llevarlos a la oficina de la gran reina que es el jefe. Tenemos zánganos, guardias, obreros, y nos esforzamos como si nuestro hormiguero fuera el mundo entero, pero sólo es lo que percibimos cercano y ni siquiera será eterno. Podrá ser pisoteado por rivales enemigos, sufrirá inundaciones, colisiones de piedras como los meteoritos; veremos abdicar a la cabeza monárquica o ser usurpada su corona por otra testa ilustre; habrá revueltas, cambios de titularidad en los séquitos de la Corte, lo mismo que les ocurre a todas las tribus. También veremos guerras de unas especies contra otras e incluso entre miembros de la misma estirpe. Nuestra historia es muy compleja y sofisticada, pero sigue el mismo esquema simple de las hormigas.


Hormiga arriera


Hasta en ellas es importante la comunicación, que realizan con feromonas donde nosotros utilizamos fonemas para formar monemas y con ellos palabras. Un solitario día dura en Venus 243 días terrestres. El año venusino equivale a casi 224 días de estancia en la Tierra. No ha declinado la luz en Venus y ya ha concluido su movimiento traslatorio en torno al sol. Un día allí es más largo que un año, tan lenta es la rotación sobre su eje. En Urano, por el contrario, un año se prolonga durante 84 días de los nuestros, y dada su inclinación respecto a la esfera solar, es de día durante 42 años en la mitad del planeta y de noche otros 42 acto seguido, consecutivamente.


Venus


No hay fama que trascienda de la Tierra hacia ningún astro. Ni en Urano ni en Neptuno ni en ninguna parte se sabe quién es un actor de moda, un deportista o un cantante de éxito, ni hay nadie para saberlo. Si hubiera seres vivos en exoplanetas de próximas o lejanas galaxias, estarían tan lejos que tampoco se enterarían de lo que se cuece entre nosotros, o bien pudiera suceder que su forma de vida primitiva implicara que les resultara imposible saberlo. Vida mineral, vegetal o bacteriológica, por ejemplo. Pese a todo, seguimos siendo esos arrogantes y vanidosos terrícolas que se creyeron, sin apenas pruebas y desde el inicio de su evolución inteligente, el centro de la creación y el objeto de la misma. En Titán, la luna saturniana de mayor volumen, se da el único sitio del sistema solar donde es más probable que la vida ocurra. Lamentablemente, aparecería envuelta en un lodo de grumo gelatinoso y pútrido.


Titán


Su temperatura alcanza los 178 grados centígrados bajo cero. Afortunadamente, abunda en su atmósfera el nitrógeno y la presión sólo es 1’5 veces mayor que la nuestra. La corteza está permanentemente oculta bajo una niebla de color naranja que nos impide apreciar su geografía. Sabemos que padece lluvias de metano que supongo fétidas. En caso de apocalipsis terráqueo, no me extrañaría que la comunidad científica escogiera ese satélite de Saturno para que lo colonizara una élite de supervivientes humanos. Si así fuera, estaría magníficamente elegido. Es el idóneo para la humanidad, el más coherente con su devenir histórico, sobre todo por lo que apesta.


Hongo producido por la explosión de una bomba atómica

martes, 19 de enero de 2010

Todo da igual, ya nada importa, todo tiene su fin



CICLOS RECURRENTES


La voz solista de aquel crepúsculo en la playa
que componía la banda sonora de nuestro amor
se ha apagado. Se murió, como también han muerto
aquellos años, aquel paisaje, la época, el sol
que declinaba hacia la noche de la preterición.



Un aterimiento de vejez abre paso al temor
de quedarnos solos, de que nos abandone el gozo
por la incapacidad de alcanzarlo. ¿Dónde están
aquellas manos, sonrisa, el brillo de la mirada,
el escorzo grácil del cuerpo bajo el resplandor
de aquella tarde de verano frente a la chispeante
espuma del mar y el abrasador fuego de la arena?


Estefanía Luyk

(Madrid, 1980)

Escuchar nuevamente la misma canción al albur
de una emisora de radio sintonizada de pronto
es como una cruel burla del tiempo que ha pasado,
una inmisericorde advertencia de las inútiles
vanidades de nuestra existencia, de esos ímprobos
esfuerzos para amarnos contra todas las barreras
del desgaste, de la demolición y de los obstáculos
en la lucha por la supervivencia.


Marie Laforet
Maitena Marie Brigitte Doumenach
(Soulac-sur-Mer, Francia, 1939)
La inolvidable intérprete de "La plage"


Vivir requiere renovarse
a través de una serie
de sucesivas destrucciones.
¿Cómo puede el deseo prolongarse
sin caer en el derribo del objeto de su pasión
que erige otro tótem en el altar de la constante
sed insatisfecha? ¡Ay, cómo duele ver acabarse
la ilusión que crecía inflamándonos el pecho,
saberse condenado a la finitud de nuestro escaso
poder de permanencia inalterable!



Prometemos y nos engañamos,
pretendemos lo inagotable
para amarnos contra el declive que nos entierra.
Neutralizar gametos rivales y preñar células atrayentes,
tal es el objetivo eterno de la libido: crimen y génesis.