sábado, 8 de enero de 2011

El amor tal y como dicen anhelarlo los hombres



BURBUJAS DE AMOR

Tengo un corazón mutilado
de esperanza y de razón.
Tengo un corazón
que madruga donde quiera.

Y ese corazón se desnuda
de impaciencia ante tu voz.
Pobre corazón,
que no atrapa su cordura.



Quisiera ser un pez
para tocar mi nariz en tu pecera
y hacer burbujas de amor
por dondequiera,
pasar la noche en vela
mojado en ti.

Un pez para bordar
de corales tu cintura
y hacer siluetas de amor
bajo la luna, saciar
esta locura mojado en ti.



Canta, corazón,
con un ancla imprescindible
de ilusión.
Sueña, corazón,
no te nubles de amargura.

Y este corazón se desnuda
de impaciencia ante tu voz.
Pobre corazón,
que no atrapa su cordura.



Quisiera ser un pez
para tocar mi nariz en tu pecera
y hacer burbujas de amor
por dondequiera,
pasar la noche en vela
mojado en ti.

Un pez para bordar
de cayenas tu cintura
y hacer siluetas de amor
bajo la luna, saciar
esta locura mojado en ti
una noche para hundirnos hasta el fin,
cara a cara, beso a beso y vivir
por siempre mojado en ti.

(Canción compuesta e interpretada por el cantautor dominicano
Juan Luis Guerra en el álbum "Bachata rosa" publicado en 1990)


Juan Luis Guerra Seijas
(Santo Domingo, 1957)
Sabe cómo hibridar la bachata con el bolero, la salsa, la balada y el gospel

viernes, 7 de enero de 2011

Sobre la desafortunada asimetría entre los sexos



Tengo un antiguo amigo, y ex vecino habitante de la misma calle del barrio donde nací, que no se desmoraliza enviándome material interesante aunque nunca lo utilizo. Se llama Orlando, y por esta vez, siquiera sea para poner una nota desenfadada en estas fechas de alegría cuando da comienzo un año nuevo, voy a hacerle caso. El asunto va de lo que suele interesar a los hombres. Más o menos viene a ser algo así: "Cómo ser un galán irresistible y no fracasar en el intento". Vayamos al grano. ¿Quiere usted ser un donjuán seductor y mantener ese estatus durante el matrimonio para toda la vida? ¿Desea ser la envidia del gremio viril y que todos anden preguntándose qué tiene usted que los demás no tengan? Pues muy simple. Siga al pie de la letra las instrucciones que a continuación se detallan.



CÓMO HACER FELIZ A UNA MUJER

Algo nada complicado, siga estos pasos simultáneamente y no necesariamente
por el orden que se propone a continuación:

CONVIÉRTASE EN

amigo, compañero, amante, hermano, buen padre, maestro, cocinero, carpintero, fontanero, mecánico, estilista, freganchín, sexólogo, protector, electricista, terapeuta, psiquiatra, audaz, proveedor, paciente, organizado, elegante, muy limpio, simpático, atlético, dulce, detallista, bailarín, galante, alto, inteligente, gracioso, planchador, creativo, tierno, fuerte, avispado, comprensivo, tolerante, sagaz, prudente, adaptable, sacrificado, provechoso, capaz, apuesto, valiente, ambicioso, psicólogo, determinado, fiable, obediente, tenaz, fiel, guapo, ocurrente, millonario, deportista, atractivo, listo, domesticable, respetuoso, apasionado



SIN OLVIDARSE DE

hacer cumplidos a menudo, adorar ir de compras, no montar escándalos, tener siempre a su disposición la tarjeta de crédito visa oro, no alterarse ni alterarle los nervios, estar pendiente de ella en todo momento, no ser celoso, mostrar interés por lo que hace, hacerla sentir importante, llevarse bien con su familia, aunque en ella haya hipócritas, murmuradores, sinvergüenzas, gandules, aprovechados, inútiles, ignorantes, estúpidos, o sencillamente impresentables



Y SOBRE TODO

No olvidarse nunca de un regalo en su cumpleaños, aniversario u onomástica, así como de preparar cenas especiales, regalos por sorpresa, salidas al cine o al teatro, acompañarla a la peluquería o proponerle irrechazables viajes románticos

ADVERTENCIA

La única contraindicación que tienen estas reglas, si se observan a rajatabla, es que pueden llegar a presionarla de tal modo, en una burbuja de perfección tan asfixiante, que podría abandonarte por el primer desgraciado borracho, mujeriego, drogadicto, simplón, narcisista imbécil o alcohólico que se tropiece



En cuanto a los hombres, el método de actuación podría parecer complejo si atendiéramos a todas las variantes posibles. Debemos siempre tener a mano un libro de consulta imprescindible para conquistar a los varones: el Kamasutra. Asumida esta básica referencia bibliográfica, que podría apoyarse además con una pornoteca audiovisual coleccionable, he aquí:



CÓMO HACER FELIZ A UN HOMBRE

Ofrecerle sexo, dejarlo en paz, y así consecutivamente


Orlando Medina Guerra tal como era la primera vez que lo vi. Tratándose de un natural nacido en una ciudad tan poco inclinada a la pluviometría como Las Palmas de Gran Canaria, no puedo afirmar taxativamente que haya llovido mucho desde entonces

jueves, 6 de enero de 2011

De quien la desilusión en el alcohol fue apagando


Gerald Rafferty
(Paisley, 1947 - Bournemouth, 2010)

BAKER STREET

Winding your way down on Baker Street,
light in your head and dead on your feet.
Well, another crazy day.
You'll drink the night away
and forget about everything.
This city desert makes you feel so cold.
It's got so many people, but it's got no soul
and it's taking you so long to find out you were wrong
when you thought it had everything.



You used to think that it was so easy,
you used to say that it was so easy,
but you're trying, you're trying now.
Another year and then you'll be happy.
Just one more year and then you'll be happy,
but you're crying, you're crying now.
Way down the street there's a lad in his place.
He opens the door. He's got that look on his face
and he asks you where you've been.
You tell him who you've seen
and you talk about anything.



He's got this dream about buying some land.
He's gonna give up the booze
and the one night stands
and then he'll settle down.
There's a quiet little town
and forget about everything.
But you know he'll always keep moving.
You know he's never gonna stop moving,
‘cause he's rolling, he's a rollin' stone.
And when you wake up it's a new morning.
The sun is shining, it's a new morning.
You're going, you're going home.

(Canción compuesta, instrumentada e interpretada en solitario por Gerry Rafferty y publicada en un álbum titulado "City to city" allá por 1978)



CALLE DE LOS PANADEROS

Deambulando por Baker Street,
con ilusión en los ojos y los pies cansados,
piensas que has tenido otro día desventurado
y que deberás dormir para poder olvidarlo.
La ciudad inhóspita a estas horas de la noche
te hace sentir solo. Aunque circula mucha gente,
no ves pasar ni un alma gemela a tu lado.



Está repleta de personas sin empatía ninguna
y ya se va demorando demasiado el tiempo
para descubrir en qué nos hemos equivocado
cuando pensábamos que en ella podías
encontrar lo que ansiabas o necesitábamos.

Solías pensar que iba a resultarte sencillo
triunfar en la vida para alejarte de estos suburbios.
Sin embargo, sigues intentándolo sin ningún resultado.
Te dices a ti mismo que con otro año más
vas a conseguirlo, que sólo necesitas un pequeño plazo
para ser feliz contigo mismo, pero te echas a llorar
porque nada has conseguido.



Recorriendo la calle te fijas en el camarero de un pub.
Abre la puerta con el semblante lleno de amabilidad
y te pregunta cómo estás, qué tal te ha ido.
Le contesto lo que he padecido ese día
y luego charlamos de banalidades y proyectos.
Él acaricia el sueño de comprarse un terreno,
dejar la vida de borracheras que lleva
durmiendo cada noche en sitios distintos,
para establecerse al fin en un pueblo tranquilo
donde dejar atrás toda la mierda de la ciudad.



No obstante, tú adivinas que sus intenciones
nunca se van a ver cumplidas, que él nunca
va a lograr lo que se propone, pues va a seguir
deslizándose cuesta abajo y rodando de uno a otro lado.
En su misma naturaleza, o quizá en su destino está
el ser un vagabundo, un pobre infeliz, un desdichado.
Así que a la mañana siguiente te despiertas
y compruebas, una vez más, que otro día nuevo
ha amanecido, que el sol brilla indiferente y,
tal como cuando eras un niño, intentas volver
a refugiarte bajo el techo del hogar paterno.

(Traducción de Andrés González Déniz)


Gerry Rafferty llegó a lo más alto gracias a su talento para componer esta canción inolvidable después de un tortuoso periplo desde que comenzara cantando en la calle y en las estaciones del Metro

miércoles, 5 de enero de 2011

Cuando a la poesía un creador la cincela y destila


Justo Jorge Padrón
(Las Palmas de Gran Canaria, 1943)

CONTIGO

Contigo en lo sensual de la armonía
bajo la luz cerúlea del verano.
Muerdo el racimo que abres en tu mano,
sorbo tu olor carnal de mediodía.

Beso tus labios. Callas. Eres mía.
Vivo la plenitud de un mar humano
alzando su oleaje soberano
en el cuerpo del hombre que te ansía.

Contigo en el abismo que presiento
y en el deseo que se me desboca.
Contigo por los astros y en el viento

que hace tuyo y más mío cuanto toca.
Contigo cuanto soy y cuanto siento
quemándome en tus ojos y en tu boca.



CUANDO TOQUÉ TU CUERPO

Cuando toqué tu cuerpo se hizo de día.
Eras la desnudez y la tersura,
ondulante en la sed, alma y altura
donde un mar inmortal nos sostenía.

El ansia de la luz se desvivía
por la blanca espiral de tu figura.
Eras los ebrios labios, la frescura,
un tiempo en el que todo amanecía.

Silente resurgías voluptuosa
en tu penumbra vegetal de rosa.
Yo me hundía en la lluvia de tu pelo.

Crujían las palabras en tu hoguera
y hablaba con tu voz la primavera
y, sin saberlo, éramos el cielo.



ESA PASIÓN ACIAGA Y DESMEDIDA

Ya sé que en mi memoria se han perdido
tantos días de luz, tantos reflejos
hermosos que ocultaron los espejos
donde quise grabar el lento olvido.

Los días disiparon lo escogido.
Esos cuerpos que amé quedaron lejos.
Amores muertos y recuerdos viejos
se hundieron en el mar de lo extinguido.

Sin embargo, consuela haber amado,
haber sufrido sólo ese fervor,
esa pasión aciaga y desmedida.

Y a ese atroz sentimiento enajenado
que hoy late en el sinfín del desamor
me aferraré para seguir con vida.



EL DESDICHADO

¿Qué sombra del infierno me maltrata?
¿De qué Dios vengativo es el castigo
de tener en mí mismo a mi enemigo
y ser el propio fuego que me mata?

Yo soy el daño que me apresa y ata
al poste del tormento que maldigo.
Soy mi dolor callado, y a quien sigo
en la infiel convicción que me delata.

Avivar esta hoguera que me ciega
es ansia y agonía y hondo exceso.
Sentir como placer mi solo llanto.

Buscar en mí lo que el vivir me niega
para hendir con mis manos hasta el hueso
el acerado filo del espanto.


Juan Belda
(Murcia, 1983)
Torero con el valor necesario para recibir a porta gayola

LLEGA LA TORVA NOCHE PRESENTIDA

Llega la torva noche presentida
hurgándome en el miedo. Se recrea
con un salvaje viento y olisquea
borrando de mis sueños la salida

hacia otra luz donde olvidar la herida
de mi desolación. Se enseñorea,
no ceja en su rumor ni en su pelea
hasta llegar al fondo de mi vida.

Mas cuando en el temblor de la mirada
observa mi entereza doblegada,
lucha por evitar mi rostro triste.

Insta a que no me rinda ni me pliegue
al desengaño y que jamás me entregue.
Que sólo sea un hombre que resiste.


Sebastián Castella
(Hérault, 1983)
Interpetando un pase de capa conocido como chicuelina

EL DOLOR

Es un túnel con mil ojos abiertos.
Se abre paso en tu piel con sus ardores
y alumbra con fulgores y furores
el oscuro camino de los muertos.

Fuego depredador, males despiertos
por húmedos y largos corredores
donde verdugos ciegos de rigores
pueblan la soledad de tus desiertos.

Hosco poder su tribunal vacío.
Te condena sin rostro ni clemencia,
se acerca con el daño a tus esquinas.

Negra su luz, te hiende el desvarío,
y con la sed del odio y la impaciencia
te aprisiona en sus garras asesinas.


José Tomás
(Madrid, 1975)
Realizando un pase de muleta con una rodilla en la arena

LABERINTO DE LA MUERTE

Al verme en el cristal de la ventana
observé que la muerte era mi llanto,
un vacío extendiendo un largo manto
desde un umbral sin sol y sin mañana.

Palpé mi cuerpo. La hora era temprana.
Sentí una fuerza mineral, espanto
que desencadenaba el grave canto
de una terrible y sórdida campana.

Observé aquella sensación oscura
llevándose mi vida hacia su hondura,
haciendo al que moría muy distinto.

Y nunca más podré reconocerlo
ni soñarlo ni odiarlo ni quererlo,
porque ya se perdió en su laberinto.

[Sonetos de Justo Jorge Padrón extraídos del libro titulado El fuego en el diamante, Barcelona, Artemisa ediciones, 2010, pp. 139]


"Teseo matando al Minotauro"
Antonio Canova
(Possagno, 1757 - Venecia, 1822)
Museo de Historia del Arte de Viena

martes, 4 de enero de 2011

La superestrella del neosoul con voz de muñeca


Aimee Anne Duffy
(Gwynedd, Gales, 1984)

MERCY

Yeah, yeah, yeah.
I love you, but I got to stay true.
My moral has got me on my knees.
I'm begging, please, stop playing games.
I don't know what this is, but you got me good,
just like you knew you would.
I don't know what you do, but you do it well.
I'm under your spell.
You got me begging you for mercy.
Yeah, yeah, yeah.
Why won't you release me?
You got me begging you for mercy.
Why won't you release me?
I said: "release me".



Now you think that I will be something on the side,
but you got to understand that I need a man
who can take my hand. Yes, I do.
I don't know what this is, but you got me good,
just like you knew you would.
I don't know what you do, but you do it well,
I'm under your spell.
You got me begging you for mercy.
Why won't you release me?
You got me begging you for mercy.
Why wont you release me?
I said: "you'd better release".
I'm begging you for mercy, yes.
Why won't you release me?

(Canción escrita a dúo por Steve Brooker y Duffy, quien además la canta de un modo único en el disco "Rockferry" publicado en el año 2008)



TEN COMPASIÓN CONMIGO

Te amo, pero deseo que seas sincero.
Estoy desmoralizada contigo,
por eso te suplico, por favor,
que dejes de tontear con otras.
Basta ya de tener caprichos.
No sé cómo consigues que me sienta tan bien
estando juntos, lo cierto es que me he enamorado,
tal como tú estabas seguro de que sucedería.
Ignoro cómo lo haces, sólo sé que sabes hacerlo.
He caído bajo el embrujo de tus dominios
de tal manera que no me queda más remedio
que pedirte un poco de misericordia.



Aquí me tienes, arrastrándome y suplicándote
que me trates como una persona se merece.
¿Por qué no nace de ti portarte bien?
Es asunto tuyo, pero yo te lo advertí
desde el principio: respétame como merezco.
Piensas que puedo ser una chica fácil
a quien se deja de lado sin más historias,
pero te equivocas. Yo, lo único que te pido
es que seas un hombre capaz de dar la cara
y llevarme orgulloso de tu mano.
No soy ninguna octavilla a la que vayas
a dejar tirada en medio de la calle.
Sí, eso es todo. Harías mejor en dejarme libre
si no eres capaz de permanecer fiel a mi lado.

(Traducción de Andrés González Déniz)


Duffy
Un golpe en la nariz que le propinó su hermana cuando ambas eran niñas le afectó al tabique nasal, dejándole un timbre de voz maravilloso para cantar en los estilos de soul, funk y jazz

lunes, 3 de enero de 2011

De quien a la muerte enamoró por su virtuosismo


Charles Devoe
(Filadelfia, 1982 - Nueva York, 2010)

SOBRE LA BELDAD

La belleza, en la desnudez de la verdad,
la única ropa que necesita es mostrarse
a sí misma. Le place también ser engañosa,
untarse con artificios y en su lugar



dejar entrever la construcción de un ideal.
Soplo divino y enigma interrogante
que denuncia nuestra pequeñez ignominiosa,
la belleza busca esconderse y enseñar



por un instante su espléndida fugacidad.
De ella está la mezquina muerte celosa
y le es insoportable a la oscuridad.



Cuando se la ve, parece que está ociosa,
indiferente, cual gesto de un dios inmortal
que al alma excita y a los ojos reposa.


Charles Devoe quedó en coma el viernes 12 de noviembre, tras permanecer sumergido demasiado tiempo a pulmón libre, enredado con la cuerda de su tabla que se enganchó a un poste de madera, mientras practicaba surf en una inhóspita playa de Rockaways, al sur de Brooklyn. Treinta y cinco días después, otro viernes, el correspondiente al 18 de diciembre, la muerte consiguió por fin acabar con su agonía y llevárselo hacia el descanso eterno

domingo, 2 de enero de 2011

La libertad según cánones de dirigismo estatalista



EL CAMELLO HIPÓCRITA

La caza al fumador ha alcanzado un punto de histeria, obscenidad e hipocresía intolerable. Para protegernos de nuestra imbecilidad, el Estado desaconseja, prohíbe y sataniza una sustancia legal de la que es el principal beneficiario y único distribuidor. Es como si a un camello profesional no le bastara con lucrarse y regodearse de los pobres imbéciles a los que va asesinando raya a raya, sino que, además de venderles la farlopa a precio de oro, les vetara chutarse en su presencia. Se lamenta por esos pobres yonquis de venas agujereadas, pero no sólo los despluma sino que, mientras trinca la pasta, les echa un sermón por lo alocado de su comportamiento.



El cinismo de los políticos es semejante al de esos traficantes de armas que imparten conferencias de paz subidos a una montaña de cadáveres. Porque por cada cinco euros que un fumador se gasta en tabaco, cuatro son para impuestos. Para que luego digan, después de haberle sangrado minuciosamente durante décadas, que no se ha ganado el derecho a un tratamiento por un enfisema o un cáncer de pulmón, cuando tanto veinteañero borracho se rompe el cuello a bordo de un deportivo llevándose tres o cuatro vidas de propina.


Viñeta de Juan Ramón Mora
(Barcelona, 1967)


Pero los coches (una de las mayores causas de mortalidad y no digamos de tetraplejia) no sólo no se venden con pegatinas de sillas de ruedas en el capó sino que la propaganda nos los sigue ofreciendo envueltos en el glamour de la velocidad y con el lazo de una rubia despampanante con un muslo en el embrague y el otro en la palanca de cambios.



La publicidad del fumeque, en cambio, está prohibida hasta el punto de que un chaval puede llevar una camiseta estampada con vistosas plantas de marihuana, con un kalashnikov o con un pederasta violando niños, pero nunca con una marca de tabaco. Cualquier día los estanqueros acabarán trabajando en las alcantarillas, si no acaban antes en el psiquiatra, atormentados por esas estadísticas que los convierten en responsables directos de millones de muertes.



Un estanquero amigo hizo la cuenta entre los estancos de España y las cifras del Ministerio y calculó que salía a quinientos cadáveres al año. Pensó en ofrecerse en una comisaría para que lo detuvieran por genocida ahumado pero, de seguir el caso adelante, no sería más que un pequeño cómplice del gran asesino estatal.


Viñeta de Quino
Joaquín Salvador Lavado
(Mendoza, Argentina, 1932)


La cruzada humófoba ha llegado al límite de prohibir los clubes de fumadores, lo cual está a un solo paso de vulnerar la ley de reunión. Si el tabaco es tan malo, que lo prohíban del todo, que cierren los estancos y que recauden impuestos sobre la aspirina. Pero, sobre todo, que dejen de darnos sermones, coño.

(Artículo de opinión firmado por David Torres para el diario "El Mundo" en su edición del viernes, 31 de diciembre de 2010)


David Torres
(Madrid, 1966)