martes, 10 de enero de 2012

Quien me traslada a un club de jazz en Nueva York


Alicia Keys
(New York, 1981)

FALLING 

I keep on falling
in and out of love with you.
Sometimes I love you,
sometimes you make me blue.
Sometimes I feel good,
at times I feel used.
Loving you, darling,
makes me so confused. 

I keep on falling
in and out of love with you.
I never loved someone
the way that I'm loving you.
Oh, I never felt this way.
How do you give me so much pleasure
and cause me so much pain?
Just when I think
I’ve taken more than would a fool,
I start falling back in love with you. 


Su verdadero nombre es Alicia Augello Cook

I keep on falling
in and out of love with you.
I never loved someone
the way that I´m loving you.
Oh, baby,
I, I, I, I'm falling.
Fall. Fall. Fall.
I keep on falling
in and out of love with you.
I never loved someone
the way that I love you. 

I’m falling
in and out of love with you.
I never loved someone
the way that I love you.
I’m falling
in and out of love with you.
I never loved someone
the way that I love you.

(Canción interpretada por Alicia Keys en el álbum
"Songs in A Minor" publicado en el año 2001)





RENDICIÓN DE AMOR 

Mi corazón oscila entre amarte
y dejar de hacerlo.
A veces siento que te amo,
pero otras me entristezco
al pensar que no.
En ocasiones me veo pletórica,
pero luego me asaltan las dudas
por si habré sido utilizada.
Amarte me hace estar
todos los días confusa.




Con su voz cautivadora es capaz de recrear una atmósfera vintage


El resultado es que siempre me hallo
mortificándome sobre si te quiero o no,
porque nunca amé a nadie
con tanta pasión como tú.
Jamás pensé en verme así.
¿Cómo es posible que me proporciones
tanto placer y al mismo tiempo dolor?
Sólo de pensar en que hemos hecho el amor
hasta la locura, vuelvo a considerar
que estoy enamorada de ti sin remisión. 

(Traducción de Andrés González Déniz)


Los Estados Unidos de América son un manantial incesante de estrellas

domingo, 8 de enero de 2012

Y seguir la senda de unos pocos sabios escogidos


Eugenio d'Ors
(Barcelona, 1881 - Vilanova i la Geltrú, 1954)
Maestro y sacerdote de la cultura


"La enfermedad ha inutilizado algunos de los años de mi vida, pero ha tenido una ventaja, y es que me ha librado de distraerme en las diversiones de la sociedad"

"Mi generación ha visto cómo moría
Jacinto Verdaguer y cómo vivía Juan Maragall"

"Sin adjetivos lo he de escribir, ni títulos ni tratamientos. Así los nombres de aquellos varones de que mis glosas van a hablar, cuando ya el ácido de la gloria se ha comido todo lo superfluo para perpetuación de lo restante"

"Reposa hoy el sabio del otro lado de la gran serenidad; ya su persona se desvaneció y de él no quedan sino los vocablos escritos sobre el papel, más cuatro anécdotas contadas y una imagen borrosa que recibirá, cada día, en la rememoranza, una afrenta del tiempo"

"Henri Poincaré, como una mariposa dorada ha volado al nunca-más, dejando sólo a nuestros dedos, lacios y nostálgicos, ese polvillo delicado que el viento se lleva"


Jules Henri Poincaré
(Nancy, 1854 - París, 1912)


"Este niño que mira la librería tiene los ojos
turbados por la confusión y por el deseo"

"Blaise Pascal en su infancia sin aprendizaje, sin libros, sin instrumentos, con la única fuerza de su reflexión genial, había vuelto a inventar la Geometría encontrando, él solo, más de la mitad de las proposiciones de Euclides"

"A la edad de nueve años André-Marie Ampère había leído y se sabía de memoria todos los volúmenes de la Enciclopedia. Compuso tragedias, poesías, canciones y charadas. Aprendió el griego y el italiano y se perfeccionó en el latín"

"Ampère era un hombre radicalmente inútil para los negocios. Entonces se puso a dar lecciones de matemáticas"

"¡Santa juventud, dorada fiesta! ¿Quién diría todo tu fervor? ¡Santa amistad, amparo de vocaciones nacientes! ¿Quién diría toda tu utilidad?"


André-Marie Ampère
(Lyon, 1775 - Marsella, 1836)


"¿Quién dará el alimento? Un buen libro. ¿Quién dará el sostén? Unos amigos buenos. ¡Ay de las vocaciones que, en la hora decisiva, no encuentran un libro al alcance de la mano y no encuentran unos amigos al alcance del corazón!"

"Y aquellos muchachos, recatadamente, lejos de la mirada celosa de la familia, se embriagan de ciencia como de un licor ardiente y prohibido"

"Era Laplace hijo de un aldeano de Normandía. A los veinte años se marchó a París con la cabeza llena de matemáticas y teniendo, como capital, unas cartas de recomendación a D'Alembert, pero éste no le recibió"

"En París las calles son grises y hay muchas ventanas, y detrás de cada ventana es vivida aisladamente una pequeña vida. En invierno llueve y la humedad se filtra a través de los zapatos de la pobre gente. También hay coches que salpican de barro al pasar. Luego hay la catacumba en que viven juntos los ensueños y las ambiciones con las decadencias miserables"


Pierre-Simon Laplace
(Beaumont-en-Auge, 1749 - París, 1827)


"¿No hay, preguntó el rey, para aprender la Geometría, un camino menos espinoso que el seguido de ordinario? No, poderoso señor, contestó Euclides: no existe un camino hecho a propósito para los reyes"

"Johannes Kepler había nacido en un pueblo de Wurtemberg. Abandonado por su padre, que huyó de la casa, martirizado por una madre grosera, que luego pasó por bruja, recogido por lástima, instruido por caridad, compuso cinco libros y puso al frente de ellos, por título, Armonía del Universo"

"Leibniz anunció al mundo, bajo la forma del llamado problema de la curva isócrona, la invención del cálculo diferencial"

"A don Arnaldo de Vilanova imaginémosle de noche, en el sótano ahumado de alguna casa de Barcelona, atento a sus pruebas de alquimia, mientras más altos que su cabeza se sienten los pasos de los frívolos transeúntes que le ignoran"


Gottfried Wilhelm Leibniz
(Leipzig, 1646 - Hannover, 1716)


"En la duda, absténte, dice el buen consejo. Sí, pero el heroísmo dice: En la duda, ¡adelante!"

"A Cristian Huygens le debemos la teoría de los relojes. La intuición había sido de Galileo, el ardiente italiano; el cálculo fue de Huygens, el paciente holandés"

"Isaac Newton determinó que los efectos del mismo género deben atribuirse, siempre que esto sea posible, a una misma causa. Con ésta y otras reglas creó frutos del espíritu humano tan bellos como el Partenón"

"Newton escribió que la ordenación admirable del sol, de los planetas y cometas, únicamente podía ser obra de un ser todopoderoso e inteligente. Y si cada estrella fija es el centro de un sistema semejante al nuestro, hay que decir que todo lleva el sello de un mismo designio, que todo se encuentra sometido a un ser solo y único"

"Lord Kelvin fue el creador de la telegrafía transatlántica. Sus discípulos no podían seguirle en sus evoluciones. Eran menos jóvenes que él"


William Thompson, barón Kelvin
(Belfast, 1824 - Ayrshire, 1907)


"Uno de los valores de Charles Darwin era sentir, como pocos hombres, una diferencia entre el trabajo de un cuarto de hora y el trabajo de diez minutos"

"Dios es Pantocrator, es decir,
Autor y Señor de todas las cosas"

"Teofrasto se lamentaba de que la naturaleza imbécil diera a los cuervos y los gandules la extrema longevidad de una existencia completamente inútil, en tanto que resultaba tan corta la vida de un hombre provechoso"

"Teofrasto decía que la vida es seductora: nos promete la posesión de la gloria y grandes satisfacciones, pero apenas se empieza a vivir, fuerza es que muramos"

"Para Teofrasto nada hay tan estéril como el amor a la reputación. Además, muchas cosas son inútiles, y pocas conducen a un fin del que haya lugar para estar satisfecho"


"Antoine Lavoisier (París, 1743 - 1794) y su esposa"
Retrato pintado en 1788 por
Jacques-Louis David
(París, 1748 - Bruselas, 1825)


"La envidia llevó a Lavoisier a juicio, la envidia le tenía que condenar. Las revoluciones gustan de regar con sangre la amarilla flor de la envidia. Lavoisier, el gran químico, es llevado a que le corten la cabeza en una guillotina colocada en la que es hoy la Plaza de la Concordia en París. Es conducido sobre un carro junto con veintisiete condenados. Allí, con valor estoico, medita: los acontecimientos de que me encuentro rodeado me ahorrarán seguramente los inconvenientes de la vejez. Y lo escribe hoy, porque mañana ya no podrá ser"

"Al contemplar la ejecución de Lavoisier, el matemático Lagrange anotó: Un minuto bastó para hacer caer aquella cabeza; cien años no bastarán tal vez para producir otra semejante"

"Thomas Carlyle sentenció que la universidad
moderna eran los libros y no los maestros"

(Citas extraídas de d'Ors, Eugenio: Flos Sophorum (Ejemplario de la vida de los grandes sabios), Barcelona, Seix & Barral Hermanos, 1929, 4ª edición, pp. 76)



viernes, 6 de enero de 2012

Descubrir un poeta es como degustar un buen vino



Josep María Rodríguez
(Súria, Barcelona, 1976)


RAMAS

A contraluz,
tu pulmón al desnudo.

Y en su interior
(aunque no puedas verlas)
ramas como de almendro o de avellano
y una especie de florecillas blancas
brotando en sus extremos.

Una radiografía.
La dejas otra vez sobre la mesa
que aún conserva intacta
su memoria de ramas, tronco y árbol.

(La memoria no muere,
se transforma).

Ramas en tus pulmones
y en la mesa
y en el papel de un libro.

Todo es parte de todo,
un mismo árbol.





BRANQUES

A contrallum,
el teu pulmó al descobert.

I al seu interior
(encara que no puguis veure)
branques com d'ametller o d'avellaner
 i una mena de floretes blanques
brollant en els seus extrems.

Una radiografia.
La deixes altra vegada sobre la taula
que encara conserva intacta
la seva memòria de branques, tronc i arbre.

(La memòria no mor,
es transforma).

Branques en els teus pulmons
i en la taula
i en el paper d'un llibre.

Tot és part de tot,
un mateix arbre.




CALLE DE BALMES

Apoyaba su rostro en la pared,
de espaldas a la gente,
tal vez porque pedir le avergonzaba.

Sólo el brazo extendido
y unas pocas monedas en la mano.

Ángel de la vejez,
te reconozco:
eres igual a mí,
salvo que en otra parte de la vida.

(La costumbre me aísla,
me ha vuelto indiferente).

Ángel de la vejez,
suelo mirar mi sombra
cuando paso a tu lado.


Calle dedicada al filósofo Jaime Balmes en Barcelona


CARRER BALMES

Recolzava el seu rostre a la paret,
d'esquena a la gent,
potser perquè demanar li avergonyia.

Només el braç estès
i unes poques monedes a la mà.

Àngel de la vellesa,
et reconec:
ets igual a mi,
llevat que en una altra part de la vida.

(El costum em aïlla,
m'ha tornat indiferent).

Àngel de la vellesa,
sòl mirar la meva ombra
quan pas al teu costat.


Fotografía artística de la calle Balmes

SILENCIO

Todo trayecto largo agradece una pausa.
Estación de servicio,
seis y cuarto.

La camarera limpia
las manchas de café que hay en la mesa.
Tomo nota:
también las relaciones dejan manchas,
o mejor:
en cada relación hay un arroyo
y si se estanca
su agua se corrompe.

No dices nada.
Ya no dices nada.

Tras el cristal
veo girar la tarde
en las llantas de una furgoneta.

Deja un rastro de humo al alejarse.

Como el pasado.
Como ahora.


"Terraza de café por la noche"
Vincent Willem van Gogh
(Zundert, 1853 - Auvers-sur-Oise, 1890)


SILENCI

Tot trajecte llarg agraeix una pausa.
Estació de servei,
quart de set.

La cambrera neteja
les taques de cafè que hi ha a la taula.
Prenc nota:
també les relacions deixen taques,

o millor:
 en cada relació hi ha un rierol
 i si s'estanca
 la seva aigua es corromp.

No dius res.
 Ja no dius res.

 Després del vidre
 veig girar la tarda
en les llantes d'una furgoneta.

Deixa un rastre de fum a l'allunyar-se.

Com el passat.
Com ara.

[Poemas escritos por Josep María Rodríguez y publicados en la antología Campos magnéticos, Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, México, 2011, 1ª edición, (selección y prólogo de Juan Carlos Abril), (portada de Augusto Vives), 229 páginas]


jueves, 5 de enero de 2012

Omnia in vita transibunt: nos ibimus, ibitis, ibunt




OMNIA AB UNO
ET
IN UNUM OMNIA

Recordó lo que dejó escrito Heráclito sobre que no podíamos bañarnos dos veces en la misma agua de un río, pero le pareció que al fin y al cabo era agua. Oteó el cielo, y aunque las nubes adoptaban formas singulares y caprichosas, consideró que se trataba de la cúpula celeste observable desde allí como en cualquier parte. Bajó la mirada hacia sus zapatos y comprobó que estaban pisando baldosas como en cualquier lugar de cualquier ciudad urbanizada. Se asomó a la terraza de la habitación del hotel donde se estaba alojando, tras encender un cigarrillo, y el césped del jardín lo vio como la hierba que crece en cualquier lado.






Evocó entonces los amores que había vivido y aquellos de los que tuvo noticia en la ficción de los libros y la lectura de periódicos, dándose cuenta de que todos los amores eran variantes del mismo amor en el que se substancian. El sabor del cigarro era siempre, después de todo y a pesar de las diferentes marcas, mezclas y olores a elegir, el simple regusto rancio del tabaco. Meditó en todas las personas que había visto o conocido y en que, pese a ser capaz de diferenciarlas por sus rostros, todas las caras estaban compuestas de los mismos elementos: una nariz, dos orejas, una boca y dos ojos.


"Semblante cubista"
Javier Rubinstein
(Buenos Aires, 1984)



Pensó en que cada individuo tenía reservada una forma diferente para despedirse del mundo, al tiempo que iba quedándose adormilado en una blanca butaca de plástico. Terminó por caerse en un profundo sueño del que le despertó un dolor agudo en el tórax. Después, tras unas convulsiones mezcladas con gestos entre grotescos y ridículos, comprendió que no obstante la amplia variedad de maneras posibles de morir, era la muerte y daba lo mismo.



viernes, 30 de diciembre de 2011

De la cínica superficialidad del sistema educativo

 
 


ESCUELA DE ARENA


Los niños iban siempre por obligación a la orilla de la playa. Sus padres les decían que debían aprender a nadar para poder salvar la vida en caso de necesidad futura. Los críos, en cambio, se pasaban el tiempo entre risas y alborotos. Cada hora se turnaban distintos monitores para enseñarles el estilo de natación en que cada uno se había especializado. Por toda respuesta, los pequeños revoltosos se burlaban y pedían que les trajeran cubos rebosantes para mojarse por encima. Alegaban como pretexto que el agua estaba muy fría y no querían tiritar, sino todo lo contrario, disfrutar del sol. Algunos instructores les echaban un cacito de líquido, mientras que otros, los más engreídos por su propia fortaleza, baldes enormes con que empaparlos.






Los alumnos hablaban bien, al término del día, de los que eran capaces de tirarles mucha agua, y bastante mal de aquellos que apenas les salpicaban con algunas gotas. Incluso los profesores entre sí se tenían en consideración según los litros que podían recoger para rociar a las criaturas. Cuando terminó la temporada de verano, se fueron a sus casas con la piel hidratada y un tono de piel lustroso como el bronce. Dijeron entonces que se habían mojado mucho y que ya tenían adquirido el hábito y los conocimientos necesarios sobre el medio acuático. Las familias, por su parte, se quedaron conformes con el papel escolar que habían desempeñado sus hijos, a pesar de que ningún niño se sumergió en el mar ni era capaz por sí mismo de mantenerse a flote.



miércoles, 28 de diciembre de 2011

Disfrutemos con un espíritu encantado la Navidad

  

MISTER MANDARINO

Oé, oé, Mister Mandarino,
dimmi tu chi sei, dimmi cosa fai.
Oé, oé, Mister Mandarino,
ma di dove sei, dove te ne vai.
Sono venuto da,
sono venuto da molto lontano,
per caso eccomi qua.
Io sono l'anima dell'amore
che passa e se ne va.
E porto sempre con me
la voglia di sognare.
Distese verdi per chi?
E triste non sa amare.




Oé, oé, Mister Mandarino,
che sorprese dai, quando parli tu.
Oé, oé, Mister Mandarino,
calda estate sai, danno gli occhi tuoi.
Un gran paese giallo di limoni, 
il succo eccolo qua,
l'essenza dolce della primavera
col vento non se ne andrá.
Imparerete tutto a poco a poco,
domani io me ne andró.
E se per voi non é soltanto un gioco,
rimpianti non lascieró.
A molti ancora daró
l'azzurro dei miei mari
per non vedere le piú
chi é triste non sa amare.




Oé, oé, Mister Mandarino,
hai nel mondo noi tu non morirai,
Oé, oé, Mister Mandarino,
c'é chi aspetta vai, c'é chi aspetta
non fermarti mai.
Oé, oé, Mister Mandarino,
non pensare a noi, tutto é chiaro vai.
Oé, oé, Mister Mandarino,
c'é chi aspetta sai, non fermarti mai.

(Canción del grupo italiano Matia Bazar
publicada como disco sencillo en 1977)


 

MISTER MANDARINO

Oé, oé, Míster Mandarino,
 ¿desde dónde vienes, hacia dónde vas?
 Oé, oé, Míster Mandarino,
 dime lo que quieres, dime dónde estás.
Vengo corriendo de un mundo lejano
 a muchas leguas de aquí.
 Soy el espíritu del amor,
quien me conoce es feliz.
 Soy el maestro ideal,
 experto en los amores.
 Escúchame y lograrás
 felicidad a tope.




Oé, oé, Mister Mandarino,
 ¿qué sorpresa traes? Habla, por favor.
 Oé, oé, Míster Mandarino,
dime la verdad, dime qué es amor.
 Un gran paisaje, verdes limoneros,
bebe su zumo y verás.
 La esencia dulce de la primavera,
el que lo pruebe amará.
Aprende todo esto poco a poco,
 mañana me marcharé.
 Es muy sencillo todo lo que toco:
 sólo es amor y es placer.





 Os dejaré mar azul,
 gaviotas de mis mares
 y aprenderéis a vivir
 amando sin pesares.
 
Oé, oé, Míster Mandarino,
 aunque tú te vas, nunca morirás.
 Oé, oé, Míster Mandarino,
 quien te espera está impaciente ya.

(Versión en español también cantada por Matia Bazar)


martes, 27 de diciembre de 2011

Porque Dios es amor y al final nos está esperando




GETS US ALL IN THE END


It gets us all in the end,
it gets us all in the end.
Love’s so hard, it gets us all in the end.
It gets us all in the end,
it gets us all in the end.
Love's so hard it gets us all in the end.
I feel so out of place,
could it be I can't hide this look on my face.
One step turns into two.
You’re so hung up from what you do.
I don't care you can do what you do.
Love is the shining light that sees us through.
It's out of its shine, a placement in time,
where all of us stand, love makes its demands.




"Pareja de enamorados"
Pierre-Auguste Renoir
(Limoges, 1841 - Cagnes-sur-Mer, 1919)


It gets us all in the end,
it gets us all in the end.
Love's so hard it gets us all in the end.
You think we should be free,
but we won't get there by trying to be.
Let the chips fall where they may.
You can leave, you don't have to stay,
even though love's hope is slight,
we find the strenght to keep fighting back
inside of this shrine with nothing in time.
We all understand love makes its demands.
It gets us all in the end,
it gets us all in the end.
Love's so hard, it gets us all in the end.
Baby, it gets us all in the end.
Love's so hard sometimes.

(Canción interpretada magistralmente por la guitarra
de Jeff Beck en el álbum "Flash" publicado en 1985)


Geoffrey Arnold Beck
(Wallington, 1944)


EL AMOR NOS LLEGA A TODOS

A todos el amor termina por alcanzarnos.
Es tan difícil de encontrar
que sólo tras muchos fracasos
lo conseguimos al final.
Me siento tan fuera de lugar
que no puedo ni siquiera evitar
que se me note atolondrado.
Sé que un paso conduce a otro.
Tú estás tan convencido de lo que haces
que no me importa, con tal de que sepas hacerlo.
El amor es una brillante luz que nos traspasa.
Supera su propio fulgor en el espacio y el tiempo,
porque es capaz de llegar a dondequiera que estemos.




El amor tarde o temprano nos alcanza.
Es tan duro de conseguir que necesitamos
muchos tropiezos para llegarlo a encontrar.
Tú crees que deberíamos ser libres para elegirlo,
pero no nos bastará con intentarlo.
Dejemos que el amor surja espontáneo.
Puedes marcharte, no tienes que sentirte atado.
Incluso cuando la esperanza de que un amor
perdure sea leve, siempre podremos luchar
y encontrar motivos para seguir amando.
El amor tiene sus exigencias, y son tan grandes,
que tardamos mucho tiempo
y esfuerzo hasta lograrlo.
Afortunadamente, todos al final nos enamoramos.

(Traducción de Andrés González Déniz)