jueves, 16 de enero de 2014

Érase un benigno poeta que se murió para no morir


Juan Gelman Burichson
(Buenos Aires, 1930 - Ciudad de México, 2014)
Escritor, poeta y periodista

MI BUENOS AIRES QUERIDO

Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, pues también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.


Plaza de la República y su obelisco situada en el cruce de la Calle Corrientes con la Avenida 9 de Julio, fecha de la independencia argentina proclamada en 1816, tan vinculada con Borges y Gardel

OTRO MAYO

Cuando pasabas con tu otoño a cuestas,
mayo, por mi ventana,
y hacías señales con la luz
de las hojas finales…
¿Qué me querías decir, mayo?
¿Por qué eras triste o dulce en tu tristeza?
Nunca lo supe, pero siempre
había un hombre solo entre los oros de la calle.

Yo era ese niño
detrás de la ventana
cuando pasabas, mayo,
como abrigándome los ojos

y el hombre sería yo
ahora que recuerdo.


Plaza de Mayo con el blanco obelisco coronado por una estatua
que representa la libertad frente a la Casa Rosada de Buenos Aires

CONFIANZAS

Se sienta a la mesa y escribe.
“Con este poema no tomarás el poder”, dice.
“Con estos versos no harás la Revolución”, dice.
“Ni con miles de versos harás la Revolución”, dice.

Y más: esos versos no han de servirle para
que peones, maestros, hacheros, vivan mejor,
coman mejor, o él mismo coma, viva mejor;
ni para enamorar a una le servirán.

No ganará plata con ellos,
no entrará al cine gratis con ellos,
no le darán ropa por ellos,
no conseguirá tabaco o vino por ellos,
ni papagayos ni bufandas ni barcos,
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos.
Si por ellos fuera, la lluvia lo mojará,
no alcanzara perdón o gracia por ellos.

“Con este poema no tomarás el poder”, dice.
“Con estos versos no harás la Revolución”, dice.
“Ni con miles de versos harás la Revolución”, dice.
Se sienta a la mesa y escribe.




EL EXPULSADO

Me echaron del palacio:
no me importó.

Me desterraron de mi tierra:
caminé por la tierra.

Me deportaron de mi lengua:
ella me acompañó.

Me apartaste de vos
y se me pegan los huesos,
me abrasan llamas vivas:
estoy expulsado de mí.


"Tango"
(Escultura de Magdalena Lea-Plaza Calderón)

VERDADES

Cada día
me acerco más a mi esqueleto.
Se está asomando con razón.
Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada,
él siempre preguntándome, sin ver
cómo era la dicha o la desdicha,
sin quejarse, sin
distancias efímeras de mí.

Ahora que otea casi
el aire alrededor,
qué pensará la clavícula rota,
joya espléndida, rodillas
que arrastré sobre piedras
entre perdones falsos, etcétera.
Esqueleto saqueado, pronto
no estorbará tu vista ninguna veleidad.
Aguantarás el universo desnudo.

(Poemas escritos por Juan Gelman)


Cementerio bonaerense de la Recoleta en el barrio del mismo nombre

miércoles, 15 de enero de 2014

Se nos terminaron las vacaciones en Puerto Cabello


Mónica Spear Mootz
(Maracaibo, 1984 - Puerto Cabello, 2014)
Reina de la belleza, modelo y actriz

LA MUJER PERFECTA

(Cada veintiún minutos hay un asesinato
en Venezuela: sesenta y ocho al día).

Llevaba sus manos a los labios y lanzaba
besos al aire de un público entusiasmado
tras ganar el cetro de la belleza en Caracas.

(Son veinticuatro mil homicidios en el año
dos mil trece. “¡Así, así es que se gobierna!”).

Habían colocado un objeto punzante
en el asfalto con el que desinflar las ruedas
y hacerles detener, para luego rodearlos.

“¡Chávez vive, Chávez revive, la lucha sigue!”


Intervino en telenovelas populares y soñaba con hacer cine

Desfilaba con la seguridad que conceden
los dioses a quienes dan virtudes y atributos.

“Aconsejo a la próxima Miss Venezuela
que escuche consejos y disfrute la experiencia”.

Ya habían subido el coche en el remolque
de la grúa cuando aparecieron los miembros
de una banda con el fin de robarles. Mónica
y Thomas se introdujeron en el automóvil
como único refugio seguro a su alcance.

“¡Patria, socialismo o muerte! ¡Grita con Chávez!”

Cuando compitió en Bangkok por el Miss Universo
se emocionó al pensar que representaba
a veintisiete millones de venezolanos.

“¡Uh, ah, Chávez no se va!
¡Uh, ah, Chávez no se va!”


Mónica Spear fue coronada como reina
de la belleza de Venezuela en el año 2004

Dispararon contra la modelo, su pareja
y su hija Maya. Sólo la niña salió
con vida, aunque malherida en una pierna.

“¡Chávez es socialismo, Maduro es su hijo!”

Mónica declaró tras regresar de Tailandia:
“Hay que vivir la vida, disfrutar el momento.
No traje la corona, pero sumé vivencias”.

“¡Viviremos y venceremos: no volverán!”

Las últimas palabras de la niña a la prensa:
“Mis papás se quedaron dormidos y están
en alguna parte junto a Dios en el cielo”.


Mónica Spear junto a Thomas Henry Berry, el padre de su hija

lunes, 13 de enero de 2014

El poeta que se extasiaba contemplando el paisaje


Luis Felipe Vivanco
(San Lorenzo de El Escorial, 1907 - Madrid, 1975)
Escritor, poeta y arquitecto

SIETE PICOS

Coloso de los pinos y el granito,
¿qué ves en el confín de la llanura?
De madrugada, subo hacia tu altura,
ágil de piernas y ebrio de infinito.

Me entusiasmo escalándote, me ahíto
de tanto olor a piorno y piedra dura,
disciplino en el viento mi estatura,
y amo mi juventud, y canto, y grito.

Después, en el silencio de la cumbre,
mi silencio interior bebe la lumbre
de la mañana inmensa aleteante.

¡Cuántos picos señeros, cuánta gloria
de universo que asume sin historia
la realidad de Dios en el instante!


Cordillera de los Siete Picos en la Sierra de Guadarrama
que fija el límite fronterizo entre Segovia y Madrid

SONETOS DE LA RÍA DE VIGO

I

Rompe mi sueño la voz temerosa
de un barco herido en el mar. La tormenta
mueve sus olas oscura y violenta.
¡Oh vida surta, de pronto valiosa!

Dentro del sueño me uno a la suerte
de otros tan lejos de mí entre la bruma,
y con la mano avezada a la pluma,
torpe al timón, le doy cara a la muerte.

¡Oh compañeros de brazos audaces,
cómo refuerzan las olas voraces
nuestra obligada hermandad temeraria!

Al alba, ya el vendaval se ha callado,
y bajo el peso de un cielo nublado
vuelvo a mi gris realidad sedentaria.


Ría de Vigo en la provincia de Pontevedra

II

Me asomo con desgana a los cincuenta.
¡Medio siglo y andando de paseo
por laderas de un monte! Lo que veo
siempre me hace soñar más de la cuenta.

Soñar hondo, y pensar, ¡y estar contigo,
mi arrebatado cauce y mi aventura!
Recuerdo mi niñez cerrada y dura,
mi juventud rebelde en el castigo.

Medio siglo y el mar desde esta playa,
cuando ya sé que, vaya a donde vaya,
nunca me alejo de la orilla mía;

libros que sobran, muebles que envejecen,
niños con luz activa mientras crecen
y el corazón que aprende todavía.

[Poemas escritos por Luis Felipe Vivanco y publicados en Antología poética, Madrid, Alianza, 1976, 1ª edición, (introducción y selección de José María Valverde), (colección de bolsillo, nº 621), pp. 128]


Portada de la primera edición

domingo, 12 de enero de 2014

De cuando en demonios se transforman los ángeles



EYES WITHOUT A FACE

I'm all out of hope:
one more bad dream could bring a fall.
When I'm far from home,
don't call me on the phone
to tell me you're alone.
It's easy to deceive,
it's easy to tease,
but hard to get release.

Les yeux sans visage. Eyes without a face.
Les yeux sans visage. Eyes without a face.
Got no human grace your eyes without a face.

I spent so much time
believing all the lies
to keep the dream alive.
Now it makes me sad,
it makes me mad at truth
for loving what was you.


Les yeux sans visage. Eyes without a face.
Les yeux sans visage. Eyes without a face.
Got no human grace your eyes without a face.

When you hear the music you make a dip
into someone else's pocket then make a slip.
Steal a car and go to Las Vegas. Oh, the gigolo pool!

Hanging out by the state line,
turning holy water into wine,
drinking it down, oh!
I'm on a bus, on a psychedelic trip,
reading murder books trying to stay hip.
I'm thinking of you, you're out there so
say your prayers, say your prayers.


Now I close my eyes and I wonder why
I don't despise. Now all I can do
is love what was once so alive and new,
but it's gone from your eyes I'd better realize.

Les yeux sans visage. Eyes without a face.
Les yeux sans visage. Eyes without a face.
Got no human grace your eyes without a face.
Such a human waste, your eyes without a face.
And now it's getting worse.

[Canción de Steve Stevens y Billy Idol interpretada por éste último en el álbum “Rebel Yell” (“Grito rebelde”) que se publicó en 1984]



OJOS SIN PIEDAD

Vivo hundido en la desesperación.
Un paso más en falso y será el final.
Cuando me encuentre lejos de aquí,
por favor, no me telefonees
para decirme que estás sola.
¡Es tan fácil contar mentiras!
¡Te sale tan gratis burlarte de mí!
En cambio, es muy duro recuperarse
de todas tus falsedades.

Tus ojos no tienen semblante,
son tan crueles como hermosos,
carecen de piedad: no hay en ellos
un solo rasgo misericordioso.


He malgastado demasiado tiempo
creyendo las coartadas de tus historias
para mantener vivos mis sueños.
Ahora me entristezco
a la vez que me enloquece
descubrir la verdad.
¡Pensar que te amé sin saber
la clase de persona que eras!

Cuando bailas en las discotecas
le sacas el dinero a alguien de la cartera
simulando que lo haces por descuido.
Sales, robas un coche y te largas a Las Vegas
para pasarlo bien en la piscina
de un hotel de lujo con un chulo.

Tus ojos no tienen rostro,
no hay un vestigio en ellos
de humanidad. Eres incapaz
de albergar sentimientos.
No hay nada detrás de tus ojos.


Conduciendo sin rumbo por la carretera,
bebiendo hasta emborracharme,
tomando drogas hasta el colapso,
leyendo novela negra para intentar olvidarte,
sólo consigo pensar en ti
porque creo que  deberías disculparte.

Cierro los ojos y me pregunto
por qué no te desprecio.
Todo lo que sé hacer
es amarte como antes,
con renovadas fuerzas,
a pesar de que es nula tu correspondencia.
No hay nada en tus ojos que la delate.
Eres una mujer de piedra
con unos ojos insensibles
cuya belleza esconde un alma muerta.

(Traducción de Andrés González Déniz)


BILLY IDOL
(William Michael Albert Broad)
(Stanmore, Middlesex, Inglaterra, 1955)

sábado, 11 de enero de 2014

El poeta del suspense emocional irrespirable


José Carlos Rosales
(Granada, 1952)

CASA ESCONDIDA

Una casa sin dueño, perdida entre los álamos,
ha dejado que el agua de la lluvia incansable
habite sus estancias, derribe los aleros.

Un camino rodea la morada sin dueño:
desconchones y grietas, la polilla callada
que estará en algún sitio, y el estrago del tiempo
ocupándolo todo en la casa escondida.

Nadie busca la historia de tanta ruina inútil:
todos pasan de largo y alguien hace una foto,
sólo el agua se queda sin hacerse preguntas.




LA TRISTEZA

La tristeza era dulce cuando era un pasatiempo,
una forma de estar sin estar en el mundo,
una máscara fácil, un engaño.

Entonces la tristeza lograba que las cosas
más turbias o más tristes estuvieran ausentes.
Era un modo de ver, sin mirar, el dolor,
o la muerte, o el miedo.

La tristeza era dulce porque era gratuita,
una excusa inocente para quedarse en casa,
un escondite inútil y tranquilo.

La tristeza es ahora un testigo insultante,
compañera atrevida que llega sin aviso,
pariente inoportuno. La tristeza es ahora
tan amarga que escuece.

Surge porque a veces la vida no se porta
tan bien como debiera. Viene con causa firme
y procura, tramposa, quedarse para siempre.




MIRANDO LAS PIRÁMIDES
DE TEOTIHUACÁN

Estas piedras perdieron el estuco
y se quedaron solas
bajo un cielo sin límites:
pasaron los ejércitos, cambiaron
el nombre de las cosas y otros dioses
trajeron otra herrumbre. Pasó el tiempo,
creció el musgo que pisas o que piso,
todo volvió a ser verde.

Paseamos ahora
entre piedras vacías. No sabemos
por qué siguen unidas, sin estuco,
estas piedras que ofrecen,
al que quiera mirarlas, magia seca,
un misterio sin fruto, la clausura
final, ya sin remedio. Tú las miras,
yo miro tanto empeño malgastado,
tanta piedra tozuda
tanto tiempo esforzándose.

Y pienso si nosotros no seremos
con el tiempo también una pirámide,
si también la maleza, si el silencio,
nos cubrirán despacio,
si también sin estuco seguiremos
unidos sin misterio, fruto fértil,
(magia sin nombre donde el tiempo fluya.


Pirámides de Teotihuacán
("El lugar donde fueron hechos los dioses")
(México, construidas alrededor del año 200 d. C.)

TUS SANDALIAS
ESTÁN EN UNA CAJA

He visto las sandalias que usabas en el Cabo
de Gata aquellos días de agosto o de septiembre:
estaban en su caja y, olvidadas, tenían,
después de tanto tiempo, indicios de un verano
netamente feliz: granos de arena alegre,
huellas de sol azul.

Esta mañana he visto tus sandalias y estaban
esperando que fueras para hacerlas vivir,
pero llueve con furia y al verano le quedan
largos meses de nubes y borrascas. Estaban
tus sandalias tan solas que el otoño se ha vuelto
aduana o presidio, zona de paso, jaula.

Perdidas en el fondo de un cajón de un armario
tus sandalias esperan lo mismo que yo espero:
andar sobre la arena, sentir la piel del aire,
que tus pasos nos lleven lejos de aquí mañana.

[Poemas escritos por José Carlos Rosales publicados en Un paisaje (Antología poética 1984 - 2013), Sevilla, Renacimiento, 2013, 1ª edición, (selección y prólogo de Erika Martínez Cabrera), pp. 163]



viernes, 10 de enero de 2014

¿A dónde fueron a dar tantas hojas de los árboles?



Fuente del lobo
(Béjar, Salamanca)

MIRANDO CAER LA TARDE

                                          Parques en flor y en sombra y en silencio.
                                                    Antonio Machado

Muere la luz de mayo en mis balcones.
Bañado en su dulzor miro la calle;
van los enamorados, lentamente,
hacia la umbrosa soledad del parque.

Enlazados, buscándose en los ojos
respuesta a sus preguntas esenciales,
son dichosos y jóvenes, el mundo
les cabe entero en esta sola tarde.


Parque del laberinto
(Horta, Barcelona)

También estuve yo rendido y ebrio
en la ribera de unos brazos suaves;
viejas tardes me llenaron
de alamedas y pájaros la sangre.

Ahora sólo vivo en el recuerdo.
Es tristemente hermoso consolarse
con nombres ya sin labios, con miradas
de unos ojos que ignoro dónde se abren.

A orillas del mar y de la vida,
en mí ni para mí ya nada vale.
Persiste el corazón en sus nostalgias,
árbol con toda su raíz el aire.


Parque Sumida
(Tokio, Japón)

Señor, cuando te niego y te reniego
estás más hondo en mí. Tú que lo sabes
haz que el silencio tuyo entre las sombras
me llegue al corazón y lo traspase.

Y ahora que el recuerdo va llenando
mi soledad de pasos fantasmales,
haz que se apague su último latido
como la luz de mayo de esta tarde.

(Poema escrito por Ildefonso Manuel Gil)


Ildefonso Manuel Gil
(Zaragoza, 1912 - 2003)
Poeta, narrador, ensayista y traductor
[Retrato de Antonio Mingote (Sitges, 1919 - Madrid, 2012) realizado en 1942]