jueves, 2 de abril de 2020

Una joya cinematográfica sobre el rencor de clase


 
Un drama de calidad tan infrecuente como extraordinaria
 
PARÁSITOS
(2019)
 
La internacionalización del jurado de los Oscars ha ocasionado que esta obra de arte haya ganado en la categoría de mejor película con toda justicia. Un enredo inteligente que expone a dos clases sociales antagónicas que se parasitan mutuamente: una familia pobre que usufructúa los recursos de otra opulenta y esa misma familia rica que requiere de los servicios que aquellos asalariados le ofrecen, ignorando que son unos estafadores fingiendo no conocerse entre sí.
Al final de la historia se ejemplifica claramente que en economía no hay un almuerzo gratis cuando el chófer contratado tiene que hacer el indio junto con su jefe en una fiesta de cumpleaños. El padre del niño le recuerda que no tiene que hacerlo por amor, como él lo hace, sino que le gratificará pagándole ese tiempo como horas extras.
 
 
Los dos hijos de la familia humilde, Ki-jung y Ki-woo, acercándose a la ventana del retrete para intentar robar la señal "wi-fi" de algún vecino
 
Que este film haya obtenido también premios al mejor reparto o la Palma de Oro en Cannes demuestra que, en este mundo decadente de películas para adolescentes engreídos y autosatisfechos de sí mismos, todavía hay lugar para películas inteligentes con reminiscencias de cine clásico. Por otra parte, es curioso ver cómo la occidentalización de Corea del Sur se refleja en el contraste de una mansión lujosa y el sótano donde malviven los pobres. Una típica contradicción humana, especialmente en el capitalismo. Las calles con luces de neón y la comida rápida, los gestos y las conversaciones de los personajes dejan entrever que la alianza política de Estados Unidos con este país ha dejado una profunda huella. El matiz orientalizante lo pone la astucia asiática de los míseros defraudadores. 
 

Ki-woo, Ki-taek, Chung-sook y Ki-jung: la familia menesterosa
 
En otro momento interesante del metraje la adinerada señora Yeon-kyo reflexiona con su criada que los ricos son buenas personas porque nadan en la abundancia, mientras los desasidos de la tierra incurren en la maldad porque tienen que hacer malabarismos para sobrevivir o progresar económicamente. Una justificación tonta y demagógica que obvia la maldad perversa. El elemento que simboliza la lucha de clases está en el olor que desprende la clase de los zarrapastrosos. Precisamente ese menosprecio por el olor mohoso que desprenden los pobres estuvo a punto de desenmascarar a los timadores y terminará por pagarlo muy caro el millonario señor Park.
La deprimente escena de la inundación del estrecho apartamento donde viven los cuatro integrantes del clan familiar del patriarca Ki-taek plantea otra oposición: la lluvia, que limpia la atmósfera y puede ser tan fertilizante para el campo, permitiendo la pureza de que amanezca después un nuevo día soleado, esa misma lluvia es como una maldición para los miserables cuyo cuchitril se estropea y llena de aguas fecales.

 
Cho Yeo-jeong (en el centro de la imagen, partiendo una tarta de cumpleaños) interpreta maravillosamente a Yeon-kyo, la esposa rica del señor Park que resulta ser tan ingenua como sofisticada. Logra encarnar el prototipo de mujer burguesa y superflua, encantadora y necia 

Ésta es una película valiente, sin concesiones a la estupidez de lo políticamente correcto, con un guion trágico, muy elaborado, que hubiera agradado a Sófocles o al mismísimo Shakespeare. El tono lúgubre de la existencia de un búnker le confiere un carácter macabro sin que estén ausentes pinceladas de humor negro. El director y coguionista Bong Joon-hoo ha demostrado que se puede hacer una película amena sin incurrir en tópicos ni tonterías, derrochando talento. Parecía imposible, pero va a ser que para revertir la decadencia de Occidente van a ser necesarios los bárbaros, y en este caso, los coreanos.
 
 (Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Song Kang-ho, el director Bong Joon-ho, Park So-dam, Jang Hye-jin, Choi Woo-shik y Lee Sun-kyun recibiendo en Hollywood el premio del sindicato de actores al mejor reparto con todo merecimeiento

lunes, 30 de marzo de 2020

El primer emperador romano nacido fuera de Italia

 
Tiberio Claudio César Augusto Germánico
(Lugdunum, 1 de agosto del 10 a. C. - 13 de octubre del 54 d. C.)
Conquistador de Britania, reformador de Roma e historiador
(Estatua de bronce de la primera mitad del siglo I d. C.)
(Museo Arqueológico Nacional de Madrid)
 
LOS AMORES DE CLAUDIO
 
Cuando era un joven imberbe,
aunque no apuesto,
quisieron casarme en palacio
por razones de Estado
con Emilia Lépida, biznieta de Octavio,
y la boda fue suspendida
porque a su madre, por conspirar,
la condujeron al destierro.
 
La segunda mujer de la que me enamoré,
antes del lecho nupcial se me murió,
justo antes del connubio, el mismo día.
 
 

Valeria Mesalina
(Roma, 17 d. C. - 48 d. C.)
La tercera esposa de Claudio y la adúltera por antonomasia
(Busto de mármol en la Galería Uffizi de Florencia)
 
Luego fueron a comprometerme
con una espía de Livia,
horripilante y enorme,
Plaucia Urgulanila.
 
Compruebo que he sido objeto
de burlas y desprecios toda mi vida
por ser cojitranco, tembloroso,
tartamudo y contrahecho.
 
Finalmente, creí hallar el placer
en la bella Mesalina,
pero no sólo se depravó,
sino que ambicionó
el puesto del emperador
para su amante, Gayo Silio.
 
Agripina es mi última esposa
y su mirada instila veneno.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Claudio ordenó crear dos acueductos, el Aqua Claudia y el Anio Novus, además de reformar un tercero, el Aqua Virgo, para solucionar las necesidades de agua en Roma. También fue el artífice del nuevo puerto de Ostia para abastecer de trigo a sus habitantes y redujo los impuestos en las zonas del imperio donde se padecían hambrunas

viernes, 27 de marzo de 2020

Diversos pueblos, distintos hábitos, diferentes leyes

 
Heródoto
(Halicarnaso, Anatolia, 484 a. C. - Turios, Macedonia, 425 a. C.)
Historiador y geógrafo
 
HERÓDOTO OBSERVA

Es costumbre entre los trausos al sur del Istro
alrededor de un niño recién nacido

el romper en llantos por los pesares que sufrirá
como una ristra de obstáculos
a lo largo de su vida.
 
Al contrario, en los fallecimientos,
con cantos cubren de tierra los cadáveres,
llenos de contento
por la liberación de dolores
y toda clase de trabajos
para el que muere.
Así despreciaban morir los espartanos,
porque peor era vivir
bajo una disciplina de hierro.
 
 
Mapa del mundo conocido en la época de Heródoto
(450 a. C.)
 
Por su parte, los tracios
que viven al norte de los crestoneos
cuentan con varias mujeres,
y cuando uno de ellos perece,
deciden cuál era la predilecta.
 
La que logra el trofeo de ser la favorita
se ve colmada de elogios y preces,
pero la degollan para inhumarla
con el marido muerto,
considerándose un oprobio
las que con vida permanecen.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Joyas tracias de oro recopiladas el año 2015 en el Museo del Louvre

miércoles, 25 de marzo de 2020

Quien dio a Egipto su máxima extensión territorial

 
Estatua de basalto de Tutmosis III en el Museo de Luxor
 
TUTMOSIS III
(Siglo XV a. C.)
 
Inicié mi reinado con la conquista de Megido
pues antes, siendo un niño, mi tía Hatshepsut era
corregente conmigo: faraones de las Dos Tierras.
Sospecho que envenenó a mi padre y colijo

que no debe quedar estatua suya ni jeroglífico.
El templo de Karnak acogerá la gloriosa era
que inicio haciendo cuenta de mis batallas. Llega
mi poder al Éufrates y a todos mis enemigos


 

Bajorrelieve en el séptimo pilono del templo de Karnak donde se muestra a Tutmosis III golpeando a los cananeos en la batalla de Megido

hice morder el polvo. Vencí en diecisiete guerras
y traje la paz a Egipto. La cantidad de impuestos
que se tributan al tesoro han hecho de mi época

la más próspera conocida. Fui príncipe heredero
educado para encarnar a Horus. Expandí fronteras
de Nubia a Chipre, y a los suplicantes fui atento.
 
 (Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Tutmosis III
(Faraón desde 1479 hasta 1425 a. C.)
(Museo de Historia del Arte en Viena)

martes, 24 de marzo de 2020

De cómo el tiempo nos demuele reblandeciéndonos

 
PINK FLOYD
De izquierda a derecha: Nick Mason (batería), David Gilmour (guitarra), Richard Wright (teclados) y Roger Waters (bajista y compositor)
 
COMFORTABLY NUMB
 
Hello? Hello? Hello?
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me.
Is there anyone at home?
 
Come on, come on now!
I hear you're feeling down.
Well, I can ease your pain.
Get you on your feet again.
 
Relax, relax, relax.
I'll need some information first,
just the basic facts.
Can you show me where it hurts?
 
There is no pain you are receding.
A distant ship smoke on the horizon.
You are only coming through in waves,
your lips move, but I can't hear
what you're saying.
 
When I was a child I had a fever.
My hands felt just like two balloons.
Now I've got that feeling once again,
I can't explain, you would not understand,
this is not how I am.
I have become comfortably numb.
 
 
Los dos magníficos solos de guitarra y la voz
quejumbrosa del estribillo son de David Gilmour
 
Okay, okay, okay.
Just a little pinprick,
there'll be no more, ah!
But you may feel a little sick.


Can you stand up? Stand up? Stand up?
I do believe it's working good,
but I keep you going for the show.
Come on, it's time to go.

There is no pain you are receding.
A distant ship smoke come on the horizon.
You are only coming through in waves,
your lips move, but I can't hear
what you're saying.


When I was a child
I caught a fleeting glimpse
out of the corner of my eye.
I turned to look, but it was gone.
I cannot put my finger on it now.
The child is grown.
The dream is gone.
I have become comfortably numb.

(Canción compuesta por David Gilmour y Roger Waters e interpretada por ellos mismos dentro del grupo Pink Floyd en el álbum “The Wall” publicado en 1979)
 
 
Este disco crea una atmósfera desoladora
 
CONFORTABLEMENTE
ADORMECIDO
 
¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
Di algo si puedes escucharme.
¿Hay alguien en casa?
 
¡Vamos, vamos ahora!
Oí decir que te encuentras mal
y quizás pueda aliviar tu dolor.
Levántate de nuevo.

Tómatelo con calma.
Necesitaré primero información,
aunque sólo sea de los hechos básicos.
¿Puedes mostrarme dónde te duele?

No hay dolor, pero te estás desvaneciendo.
Un barco distante humea en el horizonte.
Tú recobras la conciencia en oleadas.
Tus labios se mueven,
pero no puedo escuchar
lo que estás diciendo.
 
 
La letra de la canción está basada en una experiencia de Roger Waters cuando en una ocasión, en Filadelfia, no podía tocar por sentirse enfermo con fuertes dolores abdominales y tuvo que salir al escenario dopándose con relajantes musculares
 
Cuando era niño tenía ilusiones.
Sentía mis manos como si volaran.
Ahora tengo esa sensación otra vez.
No te la puedo explicar, no lo entenderías,
porque así no es como soy ya,
me he vuelto confortablemente entumecido.

Vale.
Ha sido una pequeña indirecta.
No habrá más.
Puede hacerte sentir un poco enferma.
¿Puedes ponerte en pie? ¿Levantarte?
Creo que está funcionando bien,
así que te llevaré al concierto.
Vamos, es hora de irnos.


No hay dolor, pero te estás desvaneciendo.
Un barco distante humea en el horizonte.
Tú recobras la conciencia en oleadas.
Tus labios se mueven,
pero no puedo escuchar
lo que estás diciendo.


Cuando yo era todavía un crío
capté una mirada fugaz
por el rabillo del ojo.
Me giré para mirar, pero ya no estaba
y no puedo indicártela ahora.
El niño se ha hecho adulto.
El sueño se desvaneció
y me he vuelto cómodamente insulso.

(Traducción de Andrés González Déniz)




Bob Geldof interpretó el papel principal de estrella famosa en la película que se hizo de esta ópera rock cuya música posee un lirismo apocalíptico