domingo, 23 de septiembre de 2012

La Gran Manzana no está hecha para los sensibles

 

 
NEW YORK
IS NOT MY HOME
 
Things were spinning round me
and all my thoughts were cloudy,
and I had begun to doubt
all the things that were me.
Been in so many places,
you know I've run so many races
and looked into the empty faces
of the people of the night
and something is just not right.
And I know
that I gotta get out of here.
I'm so alone. Don't you know
that I gotta get out of here
'cause New York's not my home.


 

Though all the streets are crowded,
there's something strange about it.
I lived there about a year
and I never once felt at home.
I thought I'd make the big time,
I learned a lot of lessons awful quick
and now I'm telling you
that they were not the nice kind.
And it's been so long since
I have felt fine, that's the reason
that I gotta get out of here.
I'm so alone.
Don't you know
that I gotta get out of here
'cause New York's not my home.
 
[Canción compuesta por Robert Ritchie y James Croce e interpretada por este último en el álbum "You don't mess around with Jim" ("No pierdes el tiempo con Jim") publicado en 1972]

 
 
 
MI HOGAR NO ESTÁ
EN NUEVA YORK
 
Me pasaba el tiempo dándole vueltas
en la cabeza a mis problemas.
Las ideas se me volvían tan sombrías
y pesimistas que había comenzado
a dudar de mi propia existencia.
Yo he pasado por muchos lugares,
transitado cientos de carreteras
y visto demasiada gente colgada
en la fauna de la noche
como para darme cuenta
de que algo funciona mal
en las grandes aglomeraciones.
Por eso sé que tengo que largarme
de aquí, donde me siento tan solo.
¿No comprenden que debo marcharme?
Nueva York no es mi casa.


 
 

Aunque todas las calles están a rebosar
de tráfico, hay algo extraño que no encaja.
Viví un año en esta ciudad de rascacielos
y nunca me sentí cómodo. Pensé
al venir que aquí podría triunfar,
pero lo único que conseguí fue aprender
unas cuantas lecciones terribles
de manera rápida. Por eso afirmo
que las experiencias padecidas
no serían agradables al oído.
Hace tanto tiempo que me encuentro
mal en este lugar, que por ese motivo
debo cuanto antes salir de aquí.
Me siento terriblemente abandonado.
¿Entienden ahora por qué debo alejarme?
Nueva York no se hizo para mí.
 
(Traducción de Andrés González Déniz)
 
 
 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Se quebró una rosa que yace marchita en el suelo

 
 
A UNA NUEVA LÁPIDA
EN UN JARDÍN DE VALLAS ROTAS
 
Te pido perdón porque no podré llevarte
nunca un ramo de rosas hasta tu tumba.
Te pido disculpas por no haber comprendido
que el nuestro era un tiempo limitado
que huye sin remisión y sin nuestro permiso.
 
 
 
 
Vivimos días radiantes de calor junto
con otros nublados de tristeza y lluvia,
cada uno en el otro confín del mundo.
 
 
 Joe South en sus comienzos como cantautor
 
Hoy supe de tu muerte en un obituario
y me di cuenta de que no te devolví
los anillos con diamantes que me brindaste
con tu música. Cuando aún era un niño
te escuchaba y la vida parecía
brillar con reflejos de plata y rubí
por un futuro en que todo era posible.
 
 
 Joe South compuso la inolvidable "Rose garden"
 
Ya no cabrá ninguna posibilidad
de conocerte en persona y los buenos
ratos que se nos perdieron seguirán siendo
el triste consuelo de escuchar tus canciones.
 
 
 Con "Rose garden" mereció conseguir un premio Grammy en 1972
 
Eras capaz de entonar una melodía
en la que tus acordes bajaban la luna
de los cielos para blanquear esta tierra
corrupta. Ahora veo que se ha cerrado
otro ciclo y nosotros, que fuimos jóvenes,
ya no podremos ser jamás lo que quisimos.
 
 
Joe South
(Joseph Alfred Souter)
(Atlanta, 1940 - Buford, 2012)

lunes, 17 de septiembre de 2012

El artista que hace vívida la ensoñación del color


José Antonio García Álvarez
(Las Palmas de Gran Canaria, 1954)
Pintando en su estudio un cuadro de la serie que expone
desde el 13 de septiembre hasta el 7 de octubre en el Edificio Miller

INCURSIÓN
EN
“EL MAR DE LA MEMORIA”

Acudí a ver la exposición de marinas al óleo de José Antonio García Álvarez un domingo tan claro y luminoso como los cuadros que me esperaban. Nada más sortear la entrada me acogió una atmósfera musical de olas como las que se escuchan con marea alta en la playa de Las Canteras por la noche. El primer impacto lo recibí al ver el gran formato de los lienzos. Los había visto previamente por internet y me los imaginaba más pequeños. Parece mentira que el tamaño importe en arte, pero así es. Hay obras que merecen mayores dimensiones, como la “Gala de las esferas” de Salvador Dalí, cuya pequeñez fue lo único decepcionante cuando la vi en el Teatro-Museo de Figueras.


"El mar de la memoria"
(42)
Óleo sobre lienzo
(114 x 146 cm.)

El trabajo de García Álvarez requiere de las grandes proporciones. Todavía recuerdo la sensación de alegría y actualidad que sus murales me transmitieron a mediados de la década de los noventa en el paseo marítimo cerca de La Puntilla. Su labor y la de Fernando Álamo me cautivaron. Ambos son pintores que dominan el arte al que se dedican con disciplina obsesiva. En García Álvarez hay energía, luz intensa, nitidez cromática, textura espumosa, trazos rápidos, lágrimas subliminales, optimismo vital, comunión panteísta y enfoque onírico de la naturaleza. Sólo en dos piezas de esta exposición percibí lóbregos tintes cavernosos y submarinos al modo que hubiera descrito Howard Phillips Lovecraft en el campo de la literatura.


"El mar de la memoria"
(58)
Óleo sobre lienzo
(89 x 130 cm.)

De resto, todo era explosión de colorido, irradiación solar sobre la arena, tonalidades de azul límpido, visiones cálidas de un artista que pinta no lo que se ve, sino cómo él lo ve. Un hombre que no imita la naturaleza ni trata de mimetizarla, sino que intenta expresar lo que de ella capta para resaltarlo. Un pintor tocado con el halo mágico de la autenticidad pictórica y las cualidades para llevarla a cabo, alguien que ha alcanzado la difícil sencillez tras muchos años de aprendizaje, experimentación, estudio y trabajo. No es ningún parvenu como pudiera serlo cualquiera que se atreviese a pintar juzgándolo una tarea fácil.


"El mar de la memoria"
(30)
Óleo sobre lienzo
(33 x 41 cm.)

Esta serie me encanta hasta el punto de que, si en lugar de 95 cuadros hubieran sido 200, no me habrían cansado. Me congratulo al saber que su autor no la da por terminada. Ahí están el mar, la arena, la barra basáltica y el cielo de aquel verano del 66 y de todos los veranos, aquellos en que volvimos a nuestra playa para buscar cómo recuperarlo de nuevo una y otra vez. José Antonio es como un arúspice cuyo territorio sagrado se delimita en Las Canteras, a la que paradigmatiza tratando de sintetizar su esencia en una amalgama de fragmentos/cuadros que en conjunto articulan una mitología de luz y agua.


"El mar de la memoria"
(45)
Óleo sobre lienzo
(114 x 146 cm.)

Él mismo en persona estaba allí y se mostró afable, conversador y accesible como ningún otro pintor cotizado que haya conocido hasta ahora. Le dije poco antes de marcharme que un cuadro en concreto de los allí expuestos podía ser la última imagen que me llevara de este mundo antes de partir al Hades.


"El mar de la memoria"
(62)
Óleo sobre lienzo
(89 x 130 cm.)

Y es que ésa es la grandeza del arte, porque aquel lienzo actúa como una retina que graba una parte sustancial de los recuerdos de la infancia, esos primigenios días de nuestra vida cuando el sol nos encandiló y a partir de ahí ansiábamos volver a recibir el deslumbramiento de aquellos días tórridos en la playa. Ése cuadro es un icono que condensa la caliginosa percepción que se me ha quedado grabada. Una sensación profunda que no sabría cómo expresar con palabras que no sonaran repetitivas y gastadas. Lo que sí sé es que José Antonio ha sabido pintarla.


"El mar de la memoria"
(01)
Óleo sobre lienzo
(46 x 55 cm.)

domingo, 16 de septiembre de 2012

La penuria que condujo a la Revolución Francesa

 
"Toma del Palacio de las Tullerías"
(1793)
Jean Duplessis-Bertaux
(París, 1747 - 1819)
 
CUANDO LA DEPRESIÓN ECONÓMICA
ES EL PRELUDIO
DE UNA CONVULSIÓN SOCIAL
 
"Abro los libros de Derecho y de Moral y, transportado por sus discursos, admiro la paz y la justicia establecidas por el orden civil y me consuelo de ser hombre sabiéndome ciudadano. Bien instruido de mis deberes, cierro el libro, salgo y miro a mi alrededor. Veo a pueblos desafortunados gimiendo bajo un yugo de hierro, al género humano aplastado por un puñado de opresores, una muchedumbre agobiada por las penas y con hambre de pan, mientras el rico bebe en paz su sangre y sus lágrimas y, en todas partes, el fuerte está armado contra el débil por el formidable poder de las leyes. Todo esto sucede apaciblemente y sin resistencia. Es la tranquilidad de los compañeros de Ulises encerrados en la caverna del Cíclope esperando a ser devorados. Extendamos un velo eterno sobre estos objetos de horror."
 
Fragmento escrito por Rousseau en
"Principios del derecho de la guerra"
(1758)
 
 
Jean-Jacques Rousseau
(Ginebra, 1712 - Ermenonville, 1778)

viernes, 14 de septiembre de 2012

De aquello que llaman democracia pero está sucia

 
Cartel de la tercera parte de la trilogía dirigida por Francis Ford Coppola
 
"La política y la delincuencia
son la misma cosa"
 
Mario Puzo
(Escritor de "El Padrino")

 
Don Michael Corleone charlando con el arzobispo Gilday
 
 
Mario Gianluigi Puzo
(Nueva York, 1920 - 1999)

jueves, 13 de septiembre de 2012

La canción del desengaño y el desamor absolutos

 
 
WICKED GAME
 
The world was on fire
and no one could save me but you.
It's strange what desire
will make foolish people do.
I never dreamed
that I'd meet somebody like you.
And I never dreamed
that I'd lose somebody like you.
No, I don't wanna fall in love.
This world is only gonna
break your heart.
No, I don't wanna fall in love with you.
This world is only gonna
break your heart.
  
 
 What a wicked game to play,
to make me feel this way.
What a wicked thing to do,
to let me dream of you.
What a wicked thing to say,
you never felt this way.
What a wicked thing to do,
to make me dream of you
and I don’t wanna fall in love.
This world is only gonna
break your heart.
No, I don’t wanna fall in love with you.
This world is only gonna
break your heart.
Nobody loves no one.
 
[Canción compuesta e interpretada por Chris Isaak en el álbum "Heart shaped world" ("Mundo en forma de corazón") que se publicó en 1989]
  
 
JUEGO CRUEL

El mundo era un caos del que nadie
podía salvarme, excepto tú.
Resultan extrañas las imprudencias
que el deseo nos lleva a cometer.
Yo nunca soñé que conocería
a una mujer como tú, ni pude
imaginar que la perdería también.
No, ya no quiero enamorarme otra vez.
  
  
Este mundo rastrero
va a romperme el corazón.
No, jamás volveré a caer
en las redes de la seducción.
Mira si el amor es un juego perverso
que me ha destrozado sin misericordia.
O si será maldito, que me hace soñar contigo
y confesarme en un estado tan deplorable
como nunca lo había sentido.
No, yo no quiero amarte de nuevo.
En esta vida todo conspira contra mí
para romperme el corazón,
porque nadie ama a nadie.

(Traducción de Andrés González Déniz)
  
Chris Isaak
(Christopher Joseph Isaak)
(Stockton, California, 1956)
Este tema se lanzó también en un disco sencillo