jueves, 18 de julio de 2019

El filósofo que negó la inmortalidad del alma

 
 
Επίκουρος
(Isla de Samos, 341 a. C. - Atenas, 270 a. C.)
Filósofo hedonista y racional
(Museo Metropolitano de Arte en Nueva York)
  
EPICURO
 
"Su interés por la inquisición propia del filosofar parece haberse despertado a los catorce años cuando despreció a  sus maestros de letras después de que fueran incapaces de explicarle el sentido del caos en Hesíodo"
 
"A pesar de lo que debía a los libros de Demócrito, le gustaba proclamarse autodidacto"
 
"Su primer maestro de filosofía
fue Pánfilo, un platónico"
 
"La filosofía epicúrea se distingue por un claro rechazo de los postulados básicos del platonismo. Frente a la duplicidad de mundos, el sensible y el inteligible, el terrenal y el ideal, Epicuro afirmará la existencia de una única realidad, la sensible, y de un único conocimiento auténtico, el garantizado por los sentidos corporales"
 
"Epicuro sostendrá que el alma es también cuerpo, y que perece, como todo lo corpóreo, al disgregarse los átomos que la componen"
 
"Epicuro predica una moral relativa en la que el bien no es algo en sí, trascendente, sino que está referido al placer humano, y deja de preocuparse por la consecución de un orden justo para toda la sociedad"
 
"El sabio amará la campiña, decía Epicuro"
 
"Epicuro sentía un entusiasmo sincero
por los goces que cada día nos regala"
 
"Para Epicuro la filosofía es una actitud personal, una actividad que proporciona felicidad a la vida y aporta salud al alma. El filosofar es una praxis ineludible"
 
"También para Sócrates la filosofía era una terapia del alma en medio de una sociedad enferma de falsos ideales y de creencias irrazonadas"
 
 

"Los que califican al alma de incorpórea disparatan"
 
"El filósofo se sobrepone a los dolores del ánimo, a las angustias, temores, inquietudes, e incluso a los dolores de la carne, mediante la fortaleza de su disposición anímica. Practica un arte de vivir que le da una existencia serena, una eudaimonía (felicidad) constante que rivaliza con la felicidad de los dioses"
 
"Como Sócrates, Epicuro desdeña la opinión general, la doxa popular, a la que califica de enfermedad sagrada. Y no pretende tampoco la popularidad de su doctrina: jamás pretendí agradar a la muchedumbre, porque lo que a ella le complace yo lo desconozco, y lo que yo sé está bien lejos de su entendimiento"
 
"En relación con lo que por naturaleza es suficiente, toda adquisición es riqueza; pero en relación con los deseos ilimitados, la mayor riqueza es pobreza"
 
"Al sabio lo caracteriza la serenidad del espíritu"
 
"Las causas de la infelicidad cotidiana y general de los hombres radica en las vanas opiniones. Son las vanas opiniones, los vanos e ilimitados deseos y las vanas palabras y promesas, lo que arrastra a los insensatos a una existencia desasosegada y atormentada por mil vanos fantasmas"
 
"La paideia (cultura) como repertorio de ideales y normas de conducta es rechazada por Epicuro como algo superfluo para la felicidad individual"
 
"Al rechazar el triunfo social y la competencia en el empeño por ser el mejor (el viejo ideal de la ética aristocrática cantado ya por Homero), Epicuro rechaza una de las bases de la moral tradicional. A este sentir responde el famoso eslogan epicúreo del lathe biosas (pasa desapercibido)"
 
"El sabio, según Epicuro, no hará política. Para conseguir la serenidad es un estorbo el preocuparse en ese terreno: Hay que liberarse de la cárcel de los intereses culturales y de la política"
 
"Epicuro no creyó en el mito del salvaje feliz ni en la mayor felicidad de los tiempos pasados"
 
"La sociedad era para Epicuro una fábrica de vanas opiniones que amenazaban la dicha personal al someterla a la conquista del honor y las riquezas, al esclavizar la conducta humana en aras de unos ideales competitivos que no traían consigo ni el placer del cuerpo ni la serenidad del ánimo"
 
(Fragmentos tomados de García Gual, Carlos: Epicuro,
Madrid, Alianza Editorial, 2013, 3ª edición, pp. 347)
 
"El placer es un bien connatural o congénito (syngennikón) a toda criatura animal, y el hombre se conforma así a una norma universal al buscar la felicidad en el placer"

miércoles, 17 de julio de 2019

Pasan los años y nos volvemos más indefensos

 
La primera edición española la publicó Seix Barral en el año 2003 basándose en la previa publicación original en inglés del año 1991
 
PATRIMONIO
 
"Mi padre había perdido casi por completo la visión del ojo derecho cuando cumplió los ochenta y seis"
 
"Un médico de Florida diagnosticó, equivocadamente, como parálisis de Bell una infección vírica que, por lo común, paraliza con carácter temporal un lado de la cara"
 
"La parálisis se le presentó sin previo aviso"
 
"En el espejo del cuarto de baño vio que la mitad de su cara había dejado de pertenecerle"
 
"Con los labios en diagonal, perdida la rectitud en la traza, se colocó la mejilla derecha en el sitio, pero la mejilla volvía a soltarse en cuanto la soltaba"
 
"Al cabo de poco tiempo se quedó sin el oído derecho"
 
"Era una de esas cosas que ocurren con la edad"
 
 

Philip Roth
(Newark, New Jersey, 1933 - Manhattan, New York, 2018)
Escritor ampliamente galardonado que obtuvo el Pulitzer en 1998
 
"Quitando el ojo ciego, el oído sordo y el rostro medio paralizado, estaba más sano que cualquier otra persona veinte años más joven"
 
"Por culpa de aquella boca descolgada tendía a arrastrar las palabras y resultaba difícil seguirle el hilo: a veces daba la impresión de estar escuchando a una persona recién llegada del dentista antes de que se le pasara el efecto de la novocaína"
 
"No era capaz de beber sin utilizar una pajita; de otro modo, el líquido se le derramaba por el lado de la boca afectado por la parálisis. Y comer le suponía una lucha, bocado a bocado, cargada de frustración y de vergüenza"
 
"Comer se le había convertido en una tortura deprimente, de ahí que hubiera perdido tanto peso"
 
"Durante los últimos meses le habían aumentado las cataratas de ambos ojos, con lo cual, ahora ya veía borroso hasta con el ojo bueno"
 
"Mi padre tenía un tumor cerebral, un tumor masivo, y de un modo u otro esos tumores lo matan a uno"
 
[Fragmentos extraídos de Roth, Philip: Patrimonio, (título original: Patrimony. A true story), Barcelona, Penguin Random House (Debolsillo), 2017, 3ª reimpresión, (traducción de Ramón Buenaventura), pp. 237, pvp: 9´95 euros]


Aquí están las memorias de Philip Roth
sobre los últimos días de la vida de su padre

martes, 16 de julio de 2019

Un libro para cuestionar los clichés consabidos

 
 
Terry Eagleton
(Terence Francis Eagleton)
(Salford, Lancashire, Inglaterra, 1943)
Profesor de literatura y crítico literario
influido por el marxismo y el psicoanálisis
 
CULTURA
 
"La cultura puede verse como
una suerte de inconsciente social"
 
"La cultura no es tan fundamental
para las sociedades modernas"
 
"Hay cuatro grandes significados de cultura que destacan en especial: 1) Un corpus de obras intelectuales y artísticas. 2) Un proceso de desarrollo espiritual e intelectual. 3) Los valores, costumbres, creencias y prácticas simbólicas. 4) Una forma de vida en su conjunto"
 
"Lo que puede ser típico de la cultura lapona quizá no sea privativo de ésta. Por ejemplo, en Laponia podemos visitar a Santa Claus en su hogar"
 
"La cultura no es algo
que se adquiere de una vez"
 
"La cultura en el sentido artístico e intelectual del término puede muy bien entrañar innovación, mientras que la cultura como forma de vida generalmente es una cuestión de hábito"
 
"La cultura se refiere menos a lo que
hacemos que a cómo lo hacemos"
 
"Ahora podemos vender nuestro trabajo al mejor postor en vez de estar atados de pies y manos a un solo señor. El poder no se puede revestir con tanta facilidad de autoridad espiritual"
 
"Antes, los campesinos tenían hijos porque, cuando crecieran, trabajarían la tierra, se ocuparían de ellos en la vejez y al final heredarían unas pocas hectáreas. Sin embargo, en la civilización moderna resulta difícil saber para qué son los niños. No trabajan, y algunos no son especialmente decorativos. Son caros de mantener y no siempre racionales"
 
"La palabra cultura empezó a utilizarse
de forma generalizada en el siglo XIX"
 
 

Eagleton, nacido en el seno de una familia obrera, padeció el elitismo de los hijos de las clases altas en el Trinity College de Cambridge
 
"Toda actividad distintivamente
humana conlleva signos y valores"
 
"La civilización es la precondición de la cultura"
 
"La naturaleza es una locura —sostiene Slavoj Zizek—. Es caótica y propensa a desastres salvajes, impredecibles y sin sentido, y estamos expuestos a sus despiadados caprichos"
 
"Oswald Spengler sostiene que todas las culturas acaban por petrificarse, lo que sugiere un declive de lo orgánico a lo mecánico"
 
"Para Oscar Wilde la plebe carece de cultura y de civilización, por lo que aconseja al artista que la ignore"
 
"El culto a la inclusión contribuye a ocultar las diferencias materiales. Se reverencia el derecho a vestirse, a rezar o a hacer el amor como se quiera, mientras que se niega el derecho a un salario decente"
 
"La cultura actual no reconoce jerarquías, pero el sistema educativo está plagado de ellas"
 
"Tampoco hay que entusiasmarse con todas las minorías. La clase dominante es una de esas minorías"
 
"La idea romántica de autorrealización plantea problemas: ¿debemos expresar todas nuestras capacidades? ¿Y qué ocurre con nuestra capacidad para hacer daño y explotar o abusar de los demás?"
 
"A los seres humanos se nos puede engañar y manipular, pero no somos constitutivamente opacos para nosotros mismos"
 
[Fragmentos tomados de Eagleton, Terry: Cultura, (título original: Culture), Barcelona, Taurus, 2017, (traducción de Belén Urrutia), pp. 198, pvp: 18'17 euros]
 
 
Un libro de alguien que piensa por sí mismo sin dejar
de cuestionarse las ideas con las que pretenden cretinizarnos

lunes, 15 de julio de 2019

El gran escritor que fue sacerdote del Apolo délfico

  
Lucio Mestrio Plutarco
(Queronea, 46 d. C. - Delfos, 120 d. C.)
Escritor, biógrafo, filósofo e historiador
 
VIDAS PARALELAS DE
PERICLES Y FABIO MÁXIMO, DEMÓSTENES Y CICERÓN
 
"Viendo César en Roma a ciertos forasteros ricos que se complacían en tomar y llevar en brazos perritos y monitos pequeños, les preguntó, según parece, si las mujeres en su tierra no parían niños, reprendiendo por este término, de una manera verdaderamente imperatoria, a los que la inclinación natural que hay en nosotros al amor y al afecto familiar, debiéndose sólo a los hombres, la trasladan a las bestias"
 
"La razón a cada uno le es dado usarla como quiere, y dirigirla fácilmente al objeto que le parece o apartarla de él. Conviene, por tanto, volverla a lo mejor"
 
"Causándonos placer la obra, miramos mal al artífice, como sucede con los ungüentos y la púrpura; estas cosas nos gustan, pero a los tintoreros y aparejadores de afeites los tenemos por mecánicos y serviles"
 
"En las cosas de la fortuna lo que nos complace es la posesión y el disfrute; pero en las de la virtud, la ejecución"
 
"Pericles adquirió un ánimo elevado y un modo de decir sublime, puro de toda chocarrería y vulgaridad"
 
"Se fue Pericles aproximando al pueblo, con tal arte que tomó la causa de la muchedumbre y los pobres, en vez de la de los pocos y los ricos, no obstante que su carácter nada tenía de popular, sino que temeroso, a lo que parece, de caer en sospecha de tiranía, y observando que Cimón era aristocrático y muy preciado de lo mejor de la ciudad, se puso del lado de los muchos, tanto para labrarse su seguridad propia, como para formar contra éste un partido poderoso"
 
"Dios da la dicha a los hombres
por medio de la virtud y la prudencia"
 
"Fabio Máximo pensaba que no entrando nadie en combate con Aníbal, el general cartaginés se había de consumir por sí mismo como el cuerpo de un atleta cuando su fuerza es excesiva y se la ha cansado sin miramiento"
 
"Los soldados se burlaban de Fabio Máximo llamándolo el pedagogo de Aníbal"
 
"El varón recto y bueno
no puede ser afrentado ni deshonrado"
 
 
Quinto Fabio Máximo "Cunctator"
(Roma, 280 a. C. - 203 a. C.)
Político y militar romano precursor de la guerra de guerrillas

(Estatua en los jardines del Palacio de Schönbrunn en Viena)
 
"Aníbal, yendo en su persecución, se dice que en público prorrumpió con esta expresión: También los romanos tienen otro Aníbal, pues hemos perdido a Tarento como lo habíamos tomado"
 
"Si nosotros dejamos de pensar y conducirnos como corresponde, esto deberá justamente atribuirse, no a la pequeñez de la patria, sino a nosotros mismos"
 
"Siempre es conveniente ceder a los que más pueden"
 
"Demóstenes, sabiendo ya los males que acompañan al gobierno, los temores, las envidias, las calumnias, las rencillas, sin detenerse se habría arrojado al camino que más presto lo condujese a la muerte"
 
"Cicerón, habiendo preguntado en Delfos al dios cómo adquiriría grande fama, le había aconsejado la Pitia que tomara su propia naturaleza por reguladora de su conducta y no la opinión del vulgo"
 
"Roma estaba muy próxima a alterarse por la desigualdad de las fortunas, pues los más nobles y principales habían desperdiciado las suyas en teatros, banquetes, competencias de mando y obras suntuosas, y la riqueza había ido a parar en la gente más baja y ruin de la ciudad"
 
"En una disputa con Metelo Nepote le preguntó éste muchas veces: ¿Quién es tu padre, Cicerón? Y él, por fin, le dijo: Esta respuesta te la ha hecho a ti más dificultosa tu madre"
 
"El ofender a cuantos se le presentaban por parecer chistoso le hizo odioso a muchos"
 
"Diciendo un tal Nonio, después de la derrota contra Julio César, que debían tener buena esperanza, porque en el campamento de Pompeyo habían quedado siete águilas, replicó Cicerón: Eso sería muy bueno si hiciéramos la guerra a los grajos"
 
"El hombre es la más cruel de todas las fieras cuando a las pasiones se une el poder"
 
[Fragmentos de Plutarco: Vidas paralelas, Barcelona, Club Internacional del Libro, 1991, (pról. de Joaquín del Moral Ruiz), pp. 173]
 
 
Leer a Plutarco induce siempre a la reflexión y al placer

domingo, 14 de julio de 2019

Una cultura que siempre suscita nuevas ideas

 
 
Jacob Burckhardt
(Basilea, Suiza, 1818 - 1897)
Historiador
  
HISTORIA
DE LA
CULTURA GRIEGA
 
"Leleges, cares, dárdanos, dríopes, caucones y pelasgos se fueron distanciando como semibárbaros, y poco a poco se dispersaron o desaparecieron por completo, pues nadie quería ser contado entre ellos"
 
"El nombre de Hellas se refería primitivamente a dos regiones del norte, la Ftiótida tesálica y (según Aristóteles) los alrededores de la Dodona en el Epiro, pero después se extiende a toda la Tesalia"
 
"De los logógrafos, aquellos recopiladores de leyendas locales y tribales, Tucídides nos dice ya que escribieron más para regalo del oído que para honor de la verdad"
 
"Así como es casi seguro que los griegos llegaron de fuera —del Cáucaso, del Asia Menor o de Europa— no lo es menos que el pueblo griego perdió por completo el recuerdo de semejante procedencia"
 
"El cultivo de la vid procede de Tebas y la poda de los sarmientos se descubrió en Nauplia al observar que cuando un asno se hubo comido los vástagos, los sarmientos crecieron más hermosos"
 
"Los griegos reconocían a Tirseno, el lidio, como inventor de la trompeta; a los egipcios ser los descubridores del escudo, el casco, los carros de guerra y la geometría; el ropaje de las imágenes de Palas Atenea se debía a los lidios; el alfabeto, a los fenicios; y el reloj de sol y la división duodecimal del día, a los babilonios"
 
"Cuando Pélope resulta embarazada por Poseidón, se adivina fácilmente un cambio de dinastía o del pueblo dominante que ha llegado por el mar"
 
"Las estirpes se personifican en héroes"
 
"Los lugares, los ríos, las montañas, toda una comarca, se hallan personificados en las genealogías"
 
"La vieja monarquía y la aristocracia descansaban sobre la conquista primera y su consiguiente autoridad natural, mientras que la tiranía se apoyaba en el mando efectivo con la pretensión de representar el interés de todos contra unos pocos"
 
 

Placa conmemorativa de su primera estancia en Roma puesta en el centenario de la muerte de Jacob Burckhardt en una casa de la "Via delle Quattro Fontane"
 
"La aristocracia antigua no representaba únicamente derechos o intereses, sino también una concepción del mundo y una moral"
 
"El tirano proclamado en nombre de la clase sometida, de las masas, en sus orígenes esta tiranía venía a ser una democracia anticipada representada en uno solo"
 
"Casi siempre son los ricos los que
desempeñan el papel de nobles"
 
"La vida de los nobles era como
una prolongación de la vida heroica"
 
"Un privilegio no puede prosperar
más que con muchos defensores interesados"
 
"El que en la Antigüedad se cree con derecho a ejercer el poder, o lo desea meramente, se permite contra el enemigo o concurrente lo más terrible: la aniquilación"
 
"La aristocracia degenera en cuanto es incapaz de disciplina rigurosa consigo misma, y se convierte en oligarquía en cuanto se forma dentro de ella una camarilla absorbente que no sólo asume todo el poder, sino también casi toda la riqueza y casi todos los cargos importantes comenzando a regir no sólo con violencia, sino con codicia"
 
"Las leyes proceden de los dioses, y en realidad, la ley y el derecho fueron, en sus orígenes, inseparables de la religión"
 
"El ostracismo es una invención del vulgo de los ambiciosos en la que se exterioriza el odio eterno de la vanidad impotente contra lo sobresaliente y escogido"
 
"En la democracia total hay un deseo permanente de revisión. Es esa situación la que caracteriza Aristóteles cuando dice que ya no rige la ley, sino la multitud"
 
"Cree Píndaro que Terón de Agrigento podía ser consolado con la siguiente consideración: Lo que ha sucedido justa o injustamente, no es posible que el padre Tiempo haga que no haya sucedido, pero una suerte feliz puede acarrear el olvido"
 
[Fragmentos extraídos de Burckhardt, Jacobo: Historia de la cultura griega, Tomo I, Barcelona, Editorial Iberia, 1947, (traducción del alemán por Eugenio Imaz), pp. 474]
 
 
La historia griega de Burckhardt abarca 5 volúmenes

sábado, 6 de julio de 2019

Aquel poeta devorador de periódicos y libros

  

Nicanor Parra
(San Fabián de Alico, 1914 - La Reina, 2018)
Un poeta que logró vivir 103 años
  
FRASES

No nos echemos tierra a los ojos.
El automóvil es una silla de ruedas.
El león está hecho de corderos.
Los poetas no tienen biografía.
La muerte es un hábito colectivo.
Los niños nacen para ser felices.
La realidad tiende a desaparecer.
Fornicar es un acto diabólico.
Dios es un buen amigo de los pobres.

REGLA DE TRES

Independientemente
de los veinte millones de desaparecidos,
¿cuánto creen ustedes que costó
la campaña de endiosamiento de Stalin
en dinero contante y sonante?
Porque los monumentos cuestan plata.
¿Cuánto creen ustedes que costó
 demoler esas masas en concreto?
Sólo la remoción de la momia
 del mausoleo a la fosa común
 ha debido costar una fortuna.
¿Y cuánto creen ustedes que gastaremos
 en reponer esas estatuas sagradas?

MOSCAS EN LA MIERDA

Al señor —al turista— al revolucionario,
me gustaría hacerles una sola pregunta:
¿alguna vez vieron una nube de moscas
revolotear en torno a una plasta de mierda
aterrizar y trabajar en la mierda?
¿Han visto moscas alguna vez en la mierda?
porque yo nací y me crie con las moscas
en una casa rodeada de mierda.


Aunque no obtuvo el Nobel, Harold Bloom lo incluyó en su canon

PADRE NUESTRO

Padre nuestro que estás en el cielo
lleno de toda clase de problemas
con el ceño fruncido
como si fueras un hombre vulgar y corriente,
no pienses más en nosotros.
Comprendemos que sufres
porque no puedes arreglar las cosas.

Sabemos que el demonio no te ha dejado tranquilo
 deconstruyendo lo que tú construyes.
Él se ríe de ti
pero nosotros lloramos contigo:
no te preocupes de sus risas diabólicas.
Padre nuestro que estás donde estás,
rodeado de ángeles desleales,
sinceramente: no sufras más por nosotros,
tienes que darte cuenta
de que los dioses no son infalibles
 y que nosotros perdonamos todo.

ADVERTENCIA AL LECTOR

El autor no responde de las molestias
que puedan ocasionar sus escritos:
aunque le pese,
el lector tendrá que darse
siempre por satisfecho.
 Sabelius, que además de teólogo
fue un humorista consumado,
 después de haber reducido a polvo
el dogma de la Santísima Trinidad
 ¿respondió acaso de su herejía?
 Y si llegó a responder, ¡cómo lo hizo!
 ¡En qué forma descabellada!
 ¡Basándose en qué cúmulo de contradicciones!

Según los doctores de la ley
este libro no debiera publicarse:
 la palabra "arcoiris" no aparece
en él en ninguna parte,
 menos aún la palabra "dolor"
 o la palabra "torcuato".
 Sillas y mesas sí que figuran a granel,
 ¡ataúdes! ¡útiles de escritorio!
 Lo que me llena de orgullo
 porque, a mi modo de ver,
el cielo se está cayendo a pedazos.
Los mortales que hayan leído
el Tractatus de Wittgenstein
 pueden darse con una piedra en el pecho,
 porque es una obra difícil de conseguir:
 pero el Círculo de Viena se disolvió hace años,
 sus miembros se dispersaron sin dejar huella
 y yo he decidido declarar la guerra
a los cavalieri della luna.

Mi poesía puede perfectamente
no conducir a ninguna parte:
«¡Las risas de este libro son falsas!»,
argumentarán mis detractores,
«sus lágrimas, ¡artificiales!»
 «En vez de suspirar,
en estas páginas se bosteza»
 «Se patalea como un niño de pecho»
 «El autor se da a entender a estornudos».
Conforme: os invito a quemar vuestras naves,
 como los fenicios
pretendo formarme mi propio alfabeto.
«¿A qué molestar al público entonces?»,
se preguntarán los amigos lectores:
«Si el propio autor empieza
por desprestigiar sus escritos,
 ¡qué podrá esperarse de ellos!».
Cuidado, yo no desprestigio nada
 o, mejor dicho, yo exalto mi punto de vista,
 me vanaglorio de mis limitaciones
 pongo por las nubes mis creaciones.

Los pájaros de Aristófanes
 enterraban en sus propias cabezas
 los cadáveres de sus padres.
 (Cada pájaro era un verdadero
cementerio volante).
A mi modo de ver
 ha llegado la hora
de modernizar esta ceremonia
 ¡y yo entierro mis plumas
en la cabeza de los señores lectores!



Era hermano de la inolvidable Violeta Parra (Chile, 1917 - 1967)

 SOLILOQUIO DEL INDIVIDUO

Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
Buscar peces, pájaros, buscar leña,
(ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.

 
Al mismo tiempo me pregunté,
fui a un abismo lleno de aire;
me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
allí también grabé figuras,
grabé un río, búfalos,
grabé una serpiente.
Yo soy el Individuo.

Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
El fuego me molestaba,
quería ver más.
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
allí encontré lo que necesitaba,
encontré un pueblo salvaje,
una tribu.
Yo soy el Individuo.


Vi que allí se hacían algunas cosas,
figuras grababan en las rocas,
hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo.


Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí,
que no tenía planes determinados,
contesté que no, que de allí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra
que encontré en un río
y empecé a trabajar con ella,
empecé a pulirla.
De ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
buscaba peces,
buscaba diferentes cosas.
(Yo soy el Individuo).

Hasta que me empecé a aburrir nuevamente.
Las tempestades aburren,
los truenos, los relámpagos.
Yo soy el Individuo.

Bien. Me puse a pensar un poco,
preguntas estúpidas se me venían a la cabeza.
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol.
llegué a una fuente,
a una fosa en que se veían algunas ratas:
aquí vengo yo, dije entonces,
¿Habéis visto por aquí una tribu,
un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
acompañado por otros seres,
o más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían.
Yo soy el Individuo.

Formas veía en la obscuridad,
nubes tal vez,
tal vez veía nubes, veía relámpagos.
A todo esto habían pasado ya varios días,
Yo me sentía morir.
Inventé unas máquinas,
construí relojes,
armas, vehículos.
Yo soy el Individuo.

Apenas tenía tiempo
para enterrar a mis muertos,
apenas tenía tiempo para sembrar.
Yo soy el Individuo.

Años más tarde concebí unas cosas,
unas formas,
crucé las fronteras
y permanecí fijo en una especie de nicho,
en una barca que navegó cuarenta días,
cuarenta noches.
Yo soy el Individuo.

Luego vinieron unas sequías,
vinieron unas guerras,
tipos de color entraron al valle,
pero yo debía seguir adelante,
debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
produje tanagras,
di a luz libros de miles de páginas,
se me hinchó la cara,
construí un fonógrafo,
la máquina de coser,
empezaron a aparecer
los primeros automóviles.
Yo soy el Individuo.

Alguien segregaba planetas,
¡árboles segregaba!
Pero yo segregaba herramientas,
muebles, útiles de escritorio.
Yo soy el Individuo.

Se construyeron también ciudades,
rutas,
instituciones religiosas pasaron de moda.
Buscaban dicha, buscaban felicidad.
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
a practicar, a practicar idiomas,
idiomas.
Yo soy el Individuo.

Miré por una cerradura,
Sí, miré, qué digo, miré,
para salir de la duda miré,
detrás de unas cortinas.
Yo soy el Individuo.

Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
a esa roca que me sirvió de hogar,
y empiece a grabar de nuevo,
de atrás para adelante, grabar
el mundo al revés.
Pero no: la vida no tiene sentido.
 

Los dos hermanos, Violeta y Nicanor, compartiendo una infusión

LO QUE EL DIFUNTO
DIJO DE SÍ MISMO

Aprovecho con gran satisfacción
esta oportunidad maravillosa
que me brinda la ciencia de la muerte
para decir algunas claridades
sobre mis aventuras en la tierra.
Más adelante, cuando tenga tiempo,
hablaré de la vida de ultratumba.

Quiero reírme un poco
como lo hice cuando estaba vivo:
el saber y la risa se confunden.

Cuando nací, mi madre peguntó:
¿qué voy a hacer con este renacuajo?
Me dediqué a llenar sacos de harina,
me dediqué a romper unos cristales,
me escondía detrás de los rosales.

Comencé como suche de oficina,
pero los documentos comerciales
me ponían la carne de gallina.

Mi peor enemigo fue el teléfono.

Tuve dos o tres hijos naturales.

Un tinterillo de los mil demonios
se enfureció conmigo por el “crimen
de abandonar a la primera esposa”.
Me preguntó: “¿por qué la abandonaste?”
Respondí con un golpe en el pupitre:
“Esa mujer se abandonó a sí misma”.

Estuve a punto de volverme loco.

¿Mis relaciones con la religión?
Atravesé la cordillera a pie
disfrazado de fraile capuchino
transformando ratones en palomas.

Ya no recuerdo cómo ni por qué
“abracé la carrera de las letras”.

Intenté deslumbrar a mis lectores
a través del sentido del humor,
pero causé una pésima impresión.

Se me tildó de enfermo de los nervios.
Claro, me condenaron a galeras
por meter la nariz en el abismo.

¡Me defendí como gato de espaldas!

Escribí en araucano y en latín.
Los demás escribían en francés
versos que hacían dar diente con diente.

En esos versos extraordinarios
me burlaba del sol y de la luna,
me burlaba del mar y de las rocas,
pero lo más estúpido de todo
era que me burlaba de la muerte.
¿Puerilidad tal vez? — ¡Falta de tacto!
Pero yo me burlaba de la muerte.

Mi inclinación por las ciencias ocultas
hízome acreedor al sambenito
de charlatán del siglo dieciocho,
pero yo estoy seguro
de que se puede leer el porvenir
en el humo, las nubes o las flores.
Además, profanaba los altares.
Hasta que me pillaron in fraganti.
Moraleja: cuidado con el clero.

Me desplacé por parques y jardines
como una especie de nuevo Quijote,
pero no me batí con los molinos.
¡Nunca me disgusté con las ovejas!

¿Se entenderá lo que quiero decir?

Fui conocido en toda la comarca
por mis extravagancias infantiles,
yo, que era un anciano respetable.

Me detenía a hablar con los mendigos,
pero no por motivos religiosos,
¡sólo por abusar de la paciencia!

Para no molestarme con el público
simulaba tener ideas claras,
me expresaba con gran autoridad,
pero la situación era difícil:
confundía a Platón con Aristóteles.

Desesperado, loco de remate,
ideé la mujer artificial.

Pero no fui payaso de verdad,
porque de pronto me ponía serio.
¡Me sumergía en un abismo oscuro!

Encendía la luz a medianoche
presa de los más negros pensamientos
que parecían órbitas sin ojos.
No me atrevía ni a mover un dedo
por temor a irritar a los espíritus.
Me quedaba mirando la ampolleta.

Se podría filmar una película
sobre mis aventuras en la tierra,
pero yo no me quiero confesar,
sólo quiero decir estas palabras:

Situaciones eróticas absurdas,
repetidos intentos de suicidio,
pero morí de muerte natural.

Los funerales fueron muy bonitos.
El ataúd me pareció perfecto.
Aunque no soy caballo de carrera,
gracias por las coronas tan bonitas.

¡No se rían delante de mi tumba
porque puedo romper el ataúd
y salir disparado por el cielo!

ALGO QUE NO CONVENCE
EN ABSOLUTO

La doctrina del arte por el arte.
La conjetura de Doménico Soto
hijo de un jardinero de Sevilla.
La dictadura del proletariado.
La paradoja hidrostática.
Los funerales de su Santidad
y la colita minúscula del elefante.

[Poemas escritos por Parra, Nicanor: El último apaga la luz, (Obra selecta), Barcelona, Penguin Random House Debolsillo, 2019, (selección y edición de Matías Rivas), pp. 460, pvp: 10'53 euros]


Nicanor Parra supo aprovechar el influjo de Walt Whitman