Cayo Julio César Augusto Germánico
(Gaius Iulius Caesar Augustus Germanicus)
(Anzio, 12 d. C. - Roma, 41 d. C.)
Emperador de la dinastía Julio-Claudia
(Gliptoteca Ny Carlsberg de Copenhague)
CALÍGULA
"Soy Julia Livila, y debo decir que mi hermano
Cayo era irascible, pero muy cariñoso"
"El palacio de Tiberio era un nido de víboras, a cual peor"
"Hay algunos en mi corte que aseguran ser mis amigos más íntimos y mis mayores defensores, pero ya han tomado medidas en mi contra de las que creen que no estoy al corriente"
"Fíjate en Sejano, me susurró Calígula al oído,
no parará hasta desbancar al propio Júpiter"
"Con cada mes que pasaba era mayor
el poder de Sejano y menor la implicación de Tiberio"
"Los dioses son caprichosos"
"No festejes tu libertad,
porque no es más que una ilusión"
"Mis planes están tallados en arena, majestad,
y la más leve brisa puede alterarlos"
Caliga o calzado romano con suela claveteada. Calígula significa "botitas" o "sandalia pequeña", porque el emperador estuvo desde muy niño entre los soldados que dirigía su padre al norte de Germania. Ellos le pusieron el mote porque les hacía gracia verle vestido de militar
"Agripina, la madre de Nerón, era taimada y maquinadora
y mucho más peligrosa de lo que se pensaba"
"Vi que Calígula hablaba con Silano, su suegro, y le decía: —Pensaba que éramos amigos, ¿cómo he podido equivocarme tanto?"
"El soldado corriente tenía al emperador
en gran estima y al Senado en poca"
"Yo ya no me creo enemigos —espetó Calígula—. Me limito a desenmascararlos, porque se esconden detrás de cada cortina en esta ciudad apestada"
"Milonia Cesonia, la tercera esposa de Calígula, no era una mujer bonita. Era un alma hermosa contenida en un cuerpo vulgar"
"Ese día, cuando descubrió la última conspiración en torno suyo, el corazón de mi hermano se partió. Se había agrietado y corroído con la pérdida por enfermedad de su hermana Drusila, pero la súbita revelación de que no había nadie en el mundo en quien confiar, ni siquiera en la familia a la que había mimado y protegido en los peores momentos, completó la destrucción"
"Sila marchó sobre Roma y a los cinco años ya estaba muerto. César marchó sobre Roma y murió seis años después. Apostemos cuánto durará nuestro querido Calígula antes de que el Senado lo apuñale por la espalda"
[Fragmentos extraídos de Turney, Simon: Calígula, Barcelona, Espasa Libros (Grupo Planeta), 2018, (traducción de Pilar de la Peña Minguell), pp. 516, pvp: 20'80 euros]