martes, 26 de febrero de 2019

Japón creyó tener al alcance de la mano la victoria


Los japoneses perdieron 3.057 hombres y los americanos 307

LA BATALLA DE MIDWAY

Yamamoto calcula
que los estadounidenses
se hallan desmoralizados
por la serie de victorias japonesas
desde Pearl Harbour.

Se dirige pues,
a culminar la empresa,
con sus acorazados,
de destruir la flota americana.

Ordena a Nagumo
bombardear la isla
con los cazas “Zero” de combate.

Algunos torpederos Grumman
intentan devolver el ataque,
pero baterías antiaéreas
los abaten.



La lucha duró desde el 4 al 7 de junio de 1942

La escuadrilla de la siguiente oleada
así mismo es destruida
casi por completo.

El almirante japonés
observa confiado
el discurrir de los sucesos.

Apenas unas horas después
dos escuadrones Douglas
hacen su aparición
desde las nubes
y desatan un violento
vendaval de fuego y bombas
que destroza sus mejores naves.

El general se ve obligado
a ordenar el regreso.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)


Isoroku Yamamoto
(Nagaoka, Japón, 1884 - Bougainville, Nueva Guinea, 1943)
Comandante en Jefe de la Armada Imperial Nipona

viernes, 22 de febrero de 2019

Las cosas no son como son según de quien sean


Chalet de 615.000 euros adquirido por Pablo Iglesias e Irene Montero


LOS BLOQUES


Una manifestación para rodear el Congreso es la expresión democrática del cabreo del pueblo. Una manifestación para protestar por las cesiones vergonzantes a Cataluña es deslealtad y oportunismo. Un escrache a la puerta de la casa de un político conservador es "jarabe democrático", una protesta ante al chalé de un famoso político de izquierdas es acoso y conlleva la instalación de una garita protectora de la Guardia Civil. Una denuncia por corrupción a un gobernante de derechas es una "conspiración" para derribar a quien no se puede ganar en las urnas, una denuncia pública por tráfico de influencias a uno de izquierdas es una campaña mediática orquestada por los poderes en la sombra. 
Una vez más, España se ha dividido en dos bloques sociológicos extremos que analizan la realidad en función de sus conveniencias mentales. Miguel Roca, uno de los padres de la Constitución, ha dicho que hoy en España la moderación es una forma extrema de valentía. Y Ángel Gabilondo, más que político catedrático de Filosofía, lo remató: "para ser extremista basta con tener un día elocuente". Son las voces de la razón que susurran en el gallinero.
Lo malo no es tener opiniones, sino desconocer que existen otras distintas sobre las mismas cosas. Lo malo es sostener como evidente que nuestros argumentos son los únicos que existen. Lo pésimo es gritar sin escuchar a nadie y protegernos de las réplicas con el recurso del insulto. Esta es la sociedad que hemos fabricado, con la complicidad de los medios de comunicación y la novedad de unas redes sociales donde el anonimato estimula hasta la náusea el argumento vacío de la descalificación.


Algunos quieren engañarnos al afirmar que en España hay presos políticos, cuando lo que tenemos en realidad son políticos presos acusados por delitos de sedición y malversación de fondos

Hemos arribado, después de una corta travesía de libertad, a un país donde se persiguen los delitos de opinión que atentan contra lo que una selecta minoría considera políticamente incorrecto. La sociedad es un gigantesco almacén en donde todo se etiqueta y el pensamiento independiente es una anomalía sin retribución, porque la única sombra que ampara de las inclemencias es la militancia en una causa que ofrece la protección emocional del rebaño.
El extremismo se ha transformado en la única forma de comportamiento aceptable. En la política, en el deporte, en la junta de vecinos. Somos de estos o de aquellos. Apoyamos a estos o a aquellos. Y los que pretenden no hacerlo, porque sienten que no están con nada ni con nadie, militan en una orfandad emocional en la que sólo tienen el consuelo de sí mismos. 
La indigencia intelectual en la que se ha instalado esta sociedad del espectáculo, inculta y bravucona, desconcierta a los sociólogos que son incapaces de seguir los vaivenes de un electorado que hoy apoya a Podemos y mañana a Vox sin ningún conflicto de transición. Intentan encontrar sentido a lo que no lo tiene. Porque el rencor, la frustración y el cabreo no entienden de sutilezas ideológicas. En la España de hoy los sociólogos no tienen futuro. Los únicos que pueden hacer carrera son los psiquiatras.

(Artículo de opinión escrito por Jorge Bethencourt y publicado por el periódico “El Día” el viernes 22 de febrero de 2019)



Jorge Bethencourt
(Periodista)

jueves, 21 de febrero de 2019

La reina que se empeñó en pecar y hacer penitencia


"Isabel II con su hija María Isabel, princesa de Asturias"
(1855)
Franz Xaver Winterhalter
(Menzenschwand, 1805 - Frankfurt, 1873)


SU ALTEZA MIMADA ISABEL II

Jugué con Espartero, Ramón Narváez y O´Donnell
a ponerlos al frente del gobierno con el objeto
de salvar mi trono, sin que me importe un bledo
la turbamulta desenfrenada de los españoles.

Mi último amante, Pepito Haltman, es un hombre
con el que ya no podré procrear más Borbones. Eso
estuvo bien con el conde Marfori y otros, pero
desde Ramiro de la Puente no estoy en condiciones.



Carlos Marfori y Callejas, marqués de Loja
(San Fernando, 1891 - Madrid, 1892)
Manuel Ojeda y Siles
(1835 - 1904)
(Museo del Prado)


Recuerdo la apostura de Arana y Serrano,
los favoritos que aupé en la Corte. La defensa
de mis prerrogativas regias es todo mi ideario,

veranear en la Concha y reparar los pecados
de la carne con el padre Claret. Me tomo a ofensa
que me manden porque soy reina por divino mandato.


(Poema escrito por Andrés González Déniz)



Isabel Luisa de Borbón y Borbón-Dos Sicilias
(Madrid, 1830 - París, 1904)
(1860)
Jean Laurent
(Garchizy, 1916 - Madrid, 1886)
Fotógrafo

miércoles, 20 de febrero de 2019

Ocurrió en Cannas el 2 de agosto del año 216 a. C.


"The death of Paulus Aemilius at the battle of Cannae"
("La muerte de Paulo Emilio en la batalla de Cannas")
(1773)
John Trumbull
(Connecticut, 1756 - Nueva York, 1843)
(Galería de Arte de la Universidad de Yale)

UN VALIENTE INMORTAL
EN CANNAS

Un dardo certero derriba a Paulo Emilio del caballo,
pero prosigue en el combate a pie y los que le rodean
le imitan desmontándose. Cree el ejército que sea
una orden y todos se descabalgan. Aníbal, asombrado,

le dice a Giscón preferir de este modo a los romanos
que si se los entregaran atados. Herido en la pelea,
Paulo queda desfigurado y se apoya en una piedra.
Los hombres que pasan a su lado no lo reconocen y dejan




a su general abandonado. Solamente Cornelio Léntulo,
patricio de familia noble, lo identifica y le pide
que se suba a su montura para salvarle. A los ruegos

se niega y que transmita el mensaje, gritando le insiste,
a Fabio Máximo de que se batió hasta el último aliento.
Luego se mezcla en el tumulto de la lucha sin despedirse.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)


Lugar donde se libró la batalla de Cannas en Apulia

jueves, 14 de febrero de 2019

Había ganado el Premio Nacional de Poesía en 1978


Félix Grande
(Mérida, Badajoz, 1937 - Madrid, 2014)
Poeta, flamencólogo, guitarrista y crítico literario

AÚN ESCUCHO A FÉLIX
EN MI CEREBRO

Tenía la mejor voz que jamás haya oído
leyendo poemas. Ni Fernando Fernán Gómez
ni Paco Valladares me impactaron entonces
tanto. Lo escuché cuando en una ocasión vino

a Las Palmas para integrarse en un circuito
de recitales con otros bardos escritores.
No puedo creer que en el año 2014
por un cáncer muriera, ni que haya transcurrido



Teatro romano de Mérida, ciudad donde nació Félix Grande

tanto tiempo desde que le estreché la mano.
Había una raíz profunda de folclore
en su latido, un rasgueo acompasado

de guitarra en los tonos graves que recorre
el dolor humano por este mundo. Nos vamos,
—dijo—, pero luego nos veremos esta noche.


(Poema escrito por Andrés González Déniz)


Me parece estar escuchando a Félix Grande ahora mismo

martes, 12 de febrero de 2019

Rezumaba modestia y conocimiento en lo que decía


Ángel Crespo
(Ciudad Real, 1926 - Barcelona, 1995)
Poeta, traductor, ensayista, profesor y crítico de arte

ÁNGEL CRESPO
DIALOGA CONMIGO

Fue en un recital compartido que nos conocimos.
Varios poetas participarían, pero su voz
destacó por encima del resto. Mero espectador
de aquel encuentro, asistí al extraño prodigio

de escuchar las palabras de un hombre erudito,
un estudioso del idioma y de la tradición
que se revelaba en metros largos con la pasión
por comunicar sentimientos íntimos no fingidos.


Ángel Crespo y Pilar Gómez Bedate en Upsala (Suecia) en 1971

Al terminar su rapsodia hipnótica conversamos.
Se manifestó humilde y me habló de proyectos:
la traducción de un drama de Alfieri del toscano,

la satisfacción por bajar con Dante a los infiernos
y la fascinación por aquel Pessoa postergado.
Su presencia fue un regalo de Apolo Citaredo.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)


Ángel Crespo con la pipa de tabaco que le caracterizaba

lunes, 11 de febrero de 2019

Era el adalid de la turba grosera y la plebe grotesca


Eduardo Galeano
(Montevideo, Uruguay, 1940)
Escritor y periodista

EDUARDO PONTIFICA
URBI ET ORBE

Recuerdo las salas abarrotadas
del museo en la Casa de Colón en Vegueta
como si fuera un astro.
Galeano leía en voz alta un texto
que parecía estar recitando
con aquella voz de barítono
de una ópera italiana.

Sobrecogía todo el espacio
y no le adivinaba
cuál era su gesticulación,
pues no divisaba el estrado.
Ritualizaba una liturgia,
el sacramento de un diácono,
con todos los feligreses a sus pies
en actitud arrobada.




Al terminar la monodia hierática,
me acerqué con un libro
escrito por él buscando su firma.
Me encontré a un hombre
de ojos color turquesa intenso,
un dandi que había sido
el marqués La Fayette de Latinoamérica,
un nuevo Sócrates
que al disertar jugaba a ser
el Pericles del populismo
que con talante aristócrata
se apoyaba en los pobres.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)



La Casa de Cristóbal Colón en Las Palmas de Gran Canaria
(1492)