Mostrando entradas con la etiqueta Tenerife. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tenerife. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de junio de 2019

La ciudad donde emprendí un camino que se acaba


La Muy Leal, Noble, Invicta y Muy Benéfica Ciudad,
Puerto y Plaza de Santa Cruz de Santiago de Tenerife


LA VENERABLE
CAPITAL DE TENERIFE

Un cernícalo dejó caer su presa
sobre un árbol de la plaza Weyler
como si anunciara el prodigio
de una ciudad hechizada
que crecería al ritmo del progreso
sin extraviar las esencias de su pasado.

Los flamboyanes ofrecían
sus flores al rojo vivo
por las Ramblas que flanqueaban
viviendas de alto rango.



La Rambla de Santa Cruz, antiguo Paseo de los Coches


En el parque García Sanabria
crecían bambúes, plátanos
y raras especies vegetales.
Alrededor, edificios modernistas
y cafés con terraza.

Intensas tormentas sufrió esta urbe
desde la que se ven las cumbres
del macizo de Anaga,
montes recortados a cincel desde el aire.

El día que arribé a Santa Cruz
estaban desiertas las calles
por el calor de la canícula.
Yo era un chico que sorteaba
las cuestas de la vida a todo trance.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)




La hermosa ciudad de Santa Cruz de Tenerife al anochecer

lunes, 3 de junio de 2019

Un poema escrito en la servilleta de una cafetería


Ramblas de Santa Cruz de Tenerife

UN ATARDECER EN SANTA CRUZ

La ciudad se ha vuelto gnómica con los frondosos árboles
de La Rambla ofreciendo cobertura de fresca sombra.
Hace dos veces veinte años trabajé aquí con la impronta
de estudiante que hace una labor extra para financiarse.




Calle de Sabino Berthelot

Mi jefe de equipo se llamaba Homero, y eran tales
nuestras concomitancias que parecíamos como hermanos.
Hacíamos todo juntos y nos gustaba cantar tangos.
Hoy, que debemos albergar el mate lleno de falaces


Plaza de los patos

ilusiones, o tal vez se halle muerto y en un sudario
se encuentre envuelta aquella mirada de candor,
que el presente en el que vivo tenga un corolario


Reloj de flores del parque García Sanabria

con el que claudiquen los recuerdos y yo no sea yo.
Paseo por el parque, por las calles, y hago inventario
de un mundo que se hunde sobre el que se derrumbó.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)


Dando de comer a las palomas en el parque de García Sanabria