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sábado, 3 de octubre de 2009

El Teror recibe un serio aviso para navegantes


De izda. a dcha. y de pie: Rayco, Kevin, Rubén, Alejandro Melián, Claudio, Orlando, Marco Antonio, Alejandro Estupiñán (portero) y Víctor (entrenador). Agachados: Sergio, Jorge, Josué, Aythami y Joel.

UD TEROR 1 - UD ALMENARA 3


Soleado mediodía excelente para deshidratar a los jugadores en un partido de fútbol. Menos mal que se trataba de un encuentro amistoso en el que no tenían trascendencia los puntos, porque el equipo del Teror, cuajado de suplentes, salió al terreno de juego para sufrir un repaso de lo que se le puede venir encima en la liga. Con una defensa titubeante, un mediocampo confuso y una delantera inofensiva no se puede aspirar a otra cosa que a no perder la categoría.

Sergio debutó apuntando muy buenas formas en el lateral izquierdo

Había un equipo que parecía la naranja mecánica por los colores de su vestimenta y otro que jugaba a apagar el fuego por todos los lados. Arriba no lográbamos combinar para tirar a portería. En defensa, Joel tenía que hacer el papel de Superman para tapar los boquetes que nos abrían. Y en el centro del campo Rayco y Claudio luchaban para que no se descompusiera el equipo. Con este pobre bagaje era normal que termináramos perdiendo, sobre todo si tenemos en cuenta que el Almenara acumulaba hombres atrás al defenderse, pero tenía capacidad de proyectarlos hacia delante cuando atacaba. La UD Teror no. Dejó tres mosqueteros solos ante el peligro arriba, sin apoyos, como si sus jugadores no tuvieran capacidad física para adelantar líneas y luego recuperar posiciones. El resultado es que a cada delantero verdiblanco parecían escoltarlo tres defensas de color naranja. La superioridad numérica era apabullante. Y así no podíamos ver puerta de ninguna forma.

El Teror atacaba con tres y el Almenara defendía con seis

Otro detalle que me pareció apreciar fue el de la superioridad técnica individual de los rivales. Trenzaban mejor las transiciones para acercarse a nuestra área. Y lo peor de todo: mientras el Almenara raseaba los balones, el Teror se empeñaba en confundirlos con aviones manteniéndolos en el aire. Había un equipo que venía a trazar la geometría del fútbol sobre el césped y otro que procuraba ganar metros lanzando balones por alto porque a ras de tierra no podía.

VALORACIÓN INDIVIDUAL

Alejandro Estupiñán (6): Muestra más aparatosidad que efectividad, pero tiene reflejos, es ágil y no le teme a los disparos. Un poco alocado en las salidas y falto de experiencia, será difícil que llegue a ser titular fijo en este equipo por delante de Axel. Tiene más envergadura, una imagen llamativa y hambre de balón, pero se nota que le faltan muchas tardes de entrenamiento porque es un recién llegado a esta posición. No tuvo culpa en los goles que recibió. Simplemente lo fusilaron en los dos primeros, y en el tercero era imposible llegar a un balón que entró como un globo por toda la escuadra.

He aquí un gran guardameta si creyera más en sí mismo

Sergio (5): Debutó en el lateral izquierdo con buen pie. Tiene carrera, movilidad y proyección atacante. Carece de una constitución fuerte que intimide al contrario y muestra más inclinación por construir que por defender.

Sergio dio la cara en su puesto sin amilanarse nunca

Alejandro Melián (5): Hizo una buena primera parte y tendió a diluirse en la segunda, quedándose incluso desubicado, en tierra de nadie, al realizar incursiones por el centro. Mostró una alta dosis de imprecisión en el pase, lo que contribuyó a espesar el juego de nuestro equipo. Es mejor conteniendo que atacando.

Jorge (6): No brilla como debiera con la calidad que atesora. Es un futbolista de buen toque, anticipación y carrera. Fuerte y dificil de superar, se le vio poco motivado, quizá porque asumió que no nos jugábamos nada más que el prestigio.

Joel (7): Demasiado trabajo para él solo. Tanto, que tuvo que resolverlo como pudo. Mostró destellos brillantes, resolución en el juego aéreo, contundencia y pegajosidad en los marcajes. Dentro de la irregularidad defensiva que exhibimos, fue él quien dio consistencia a la zaga terorense.

Josué (5): Sobrio y cumplidor. Demostró capacidad de lucha y concentración para meterse de lleno en el partido. Debe mejorar aspectos fundamentales de este deporte como la velocidad en carrera, pues no anda sobrado precisamente como esprínter.

Josué tuvo que emplearse a fondo para abortar situaciones comprometidas

Aythami (7): Buen debut de esta joven promesa que por momentos recordaba a Juan Alberto, el crack del equipo. Tiene potencia en las piernas y empuje en las incursiones que intenta. Marcó el gol del honor con un soberbio testarazo que se elevó formando una elipse para después colarse por toda la escuadra.

Aythami marcó un gol de los que se quedan para siempre en la retina

Marco Antonio (6): Interviene más de lo que se presume que debería hacerlo. Y es que cuando el rival es superior, el trabajo en defensa se le acumula. Muy impreciso en el pase a los compañeros, libró una guerra desigual en la retaguardia de la que no salió vencido a pesar de que salimos perdedores.

Rayco (7)
: Batallador como siempre. Trata de ser vertical, pero la muralla defensiva con la que normalmente tropieza se lo impide. Lleno de bravura, se lesionó en el último minuto y tuvo que salir descalzo y cojeando del campo. Esperemos que se recupere pronto y pueda jugar el próximo compromiso porque, en caso contrario, su baja podría ser decisiva, dado lo que aporta este muchacho con su espíritu de lucha y veteranía.

Claudio (7): Casi todo el juego del Teror pasa por sus pies y normalmente lo distribuye con buen criterio. Siendo un mediocentro, fue el jugador de los nuestros que más ensayó el disparo. No tuvo suerte, aunque se la merecía. Sin su concurso el Teror podría haber llegado a ser una caricatura de equipo. Es quien le da empaque a la zona de creación verdiblanca.

Orlando (4): No recuerdo que disparara a puerta durante todos los minutos que disputó. Si lo hizo, se me pasó desapercibido. Tuvo un momento de calidad en que regateó dentro del área y si no llega a estar rodeado de contrarios hubiera olido a perfume de gol. Tiene todas las condiciones para ser un buen futbolista y lo que le ocurre es que todavía como jugador no está hecho. Si no se desanima por los malos resultados y continúa su progresión tomándose en serio los entrenamientos, podría ganar en mordiente y mejorar su estadística anotadora.

Kevin (6): Puso toda la carne en el asador y resultó ser siempre el delantero más peligroso. Suyo fue el centro a lo David Beckham que colgó el balón sobre el área para que Aythami lo rematara e hiciera gol. Suyos fueron también los regates con los que era capaz de marcharse de un contrario, si bien no de dos. Lo tenían vigilado hasta con tres hombres encima. Fue el delantero con más garra e hizo disfrutar al público por la ganas que puso, ya que no pudo ser por los goles que no hizo.

Kevin fue el único delantero real, los demás parecían interiores

Rubén (3): Su estilo de juego recuerda al de Ibrahimovic para lo malo y no para lo bueno. Digamos que juega haciéndose el sueco. Se inhibe, no participa, llega tarde a los cortes, se esconde detrás de los delanteros, no encara cuando recibe, se limita a devolver la pelota. Es un turista del fútbol, un espectador paseándose sobre la hierba. Le hicieron un penalti que el árbitro no quiso ver y ensayó un tímido disparo a puerta que, además de flojo, iba en dirección al cuerpo del guardameta. Inoperante por completo, merece la suplencia si no logra despertar del profundo letargo en que se encuentra. Da la impresión de jugar sin brío.

Rubén sólo está cómodo con el balón si lo dejan solo

sábado, 26 de septiembre de 2009

La UD Teror hace sufrir a la afición en su debut


De pie y de izda. a dcha.: Alejandro Estupiñán, Josué, Claudio, Juan Alberto, Joel, Saulo, Javier, Orlando y Axel. Agachados: Rubén, Israel, Alejandro Melián, Rayco, Jorge, Iván, Kevin y Marco Antonio.


UD TEROR 2 - CF BAÑADEROS 1

Dicen que cuando un equipo es muy bueno hace parecer malo al contrario, y al revés, cuando es endeble consigue que el rival parezca mejor de lo que es. Esto último le ocurrió a la UD Teror en su estreno liguero. Hay quien piensa que este equipo es superior al de la temporada anterior, opinión extendida incluso entre los propios jugadores (no sé si para darse ánimos), pero lo cierto es que veo al conjunto en líneas generales más débil. El único puesto que ha dado un salto cualitativo es el del atacante Juan Alberto. El lateral Jorge también es una buena aportación para el lateral derecho. Javier aporta su delicadeza técnica en el centro del campo. Fuera de ahí hemos ido en todo a peor. No hay nadie equiparable a Darío, y si no es por Juan Alberto, ahora mismo estaríamos hablando de un equipo claramente aspirante a ser el colista de la categoría. Quizá sea muy pesimista. Lo cierto es que el único rayo de esperanza que tengo reside en que los demás equipos también se hayan debilitado al pasar sus mejores jugadores a la categoría juvenil.

Vaya por delante que nuestra escuadra verdiblanca logró embotellar en amplias fases del encuentro a la blanquiazul. Lo lamentable es que ese dominio no se tradujo en goles, y si ante un equipo mediocre sufrimos tanto para ganar, no quiero imaginarme lo que vamos a padecer cuando nos visite un aspirante al título. El entrenador sacó lo mejor que tenía, con la mala suerte de que al poco tiempo Saulo se lesionó. Es discutible que Alejandro Melián no sea el dueño del lateral izquierdo que ostenta Iván, como también puede discutirse que Orlando le robe la titularidad a Kevin. Es opinable y no pueden salir de entrada todos. No entro en las decisiones del entrenador, que es quien mejor conoce los mimbres de que dispone y el primer interesado en obtener los tres puntos que, por otra parte, consiguió. El árbitro hizo una labor excelente, aunque a mi juicio debió olvidarse las tarjetas amarillas en el vestuario o en el coche. Creo que hay que proteger la integridad física de los jugadores y cortar de raíz las duras entradas que suele prodigar siempre el equipo que se siente inferior.

VALORACIÓN INDIVIDUAL

Axel (6): En el gol que encajó salió sin la certeza de llegar al cruce y así le fue: no llegó. En su descargo cuenta que si no llega a salir lo podían haber fusilado a placer porque el delantero le encaraba en solitario. De resto, muy bien. Tuvo poco trabajo, pero se le ven maneras de portero con auténtica vocación. No está de relleno en su puesto. De hecho, le está quitando el sitio a un magnífico guardameta suplente como es Alejandro Estupiñán.

Iván (6): Rápido y ligero, adquieren más valor sus acciones con proyección atacante que defensiva. Personalmente considero que Alejandro Melián daría más seguridad en las labores de contención, aparte de que es un excelente centrador. Iván es escurridizo y frágil, con lo que no intimida a quien le toque marcar por su banda. El año pasado este puesto estaba mejor cubierto con Carlos en lo que a destruir juego se refiere. Iván se va más hacia delante, lo que crea el problema de cubrir el hueco que deja tras de sí.

Jorge (7): Es el caso típico de jugador que destaca más en los entrenamientos que en los partidos. Ha perdido una pizca de velocidad respecto al año pasado y puede deberse a que esté más fornido. Es una garantía por su banda. Tiene capacidad para subir, centrar, recuperar la posición, robar balones, regatear, pasar la pelota o intentar el disparo. Titular indiscutible. Claro que el año pasado Luis estaba incluso un peldaño por encima en cuanto a rendimiento, al menos durante media hora de cada partido. Jorge es más regular.

Joel (9): Lo de este chico es de película de vídeo para recuperar imágenes del pasado. Sigo viendo en él a un futuro Tonono. Juega igual. Es una maravilla. Un seguro atrás. Su hándicap estriba en sacar el balón jugado, y si lo hiciera tendríamos en breve a un nuevo Gerard Piqué en la UD Las Palmas. ¡Qué maravilla de central! ¡Qué estilo! Cuando nos atacan siempre pienso en él como el último valladar insalvable. Es nuestro salvavidas. Nuestra última esperanza. Y normalmente nunca nos defrauda. Rindió a su mejor nivel, en el que habitualmente siempre rinde.

Josué (6): Un jugador nuevo en el equipo al que habrá que ir analizando si progresa, se estanca o empeora. Se le ve voluntarioso y sobrio, casi neutro, como carente de personalidad propia sobre el terreno de juego. Las mejores virtudes que le estoy apreciando son la voluntad de hacerlo bien y el espíritu de sacrificio. Tal vez cumpla el papel de comodín para cualquier posición a lo largo de la liga.

Marco Antonio (7): Hace dupla con Joel y no se complica la vida sacando balones fuera. Tiene arrestos para irse arriba y regresar veloz a su sitio. En ocasiones despeja con una contundencia que no debería estar reñida con la orientación de la pelota hacia un compañero claramente desmarcado. Sobre todo teniendo en cuenta que enfrente no tenía al Real Madrid de Cristiano Ronaldo, Kaká y compañía.

Rayco (7): Puso pundonor y destellos de clase. Dio consistencia al centro del campo terorense y contribuyó a que fuéramos superiores en esa parcela decisiva. Su infatigable lucha hubiera merecido el refrendo de un gol, pero se vio obligado a jugar lejos del área.

Saulo (s. c.): Los pocos minutos que estuvo sobre el césped hasta lesionarse por un duro encontronazo que el árbitro no consideró punible hizo el clásico derroche de potencia física que atesora. Es un atleta del balón, no un mago. En la pretemporada demostró que necesitan un toque con más suavidad los balones que reparte a sus compañeros.

Claudio (7)
: En la primera parte se iba por la banda izquierda de su marcador y creaba serio peligro. En la segunda cohesionó su zona tocando con buen criterio el balón. Es un futbolista que todo lo hace con modales de jugador hecho y derecho. Su labor abnegada mereció la coronación del gol que no obtuvo por muy poco.


Orlando (5): Regaló la asistencia del primer gol y de resto estuvo desafortunado porque le falta anticipación. Tiene velocidad, pero es como si no intuyera lo que va a ocurrir y arrancara tarde. De esta manera consigue casi siempre dar la impresión de que le están robando la cartera cada vez que interviene en una jugada.

Javier (8): Su finura está fuera de toda duda. Dio asistencias que hubiera firmado el propio Xavi. Da la impresión de no luchar, pero sí lo hace. Lo que ocurre es que se trata de un jugador dotado con talento natural para el fútbol exquisito. Es una especie de cruce entre Guti e Iniesta. Buena técnica y visión de juego. Buen control de balón e iniciativa atacante cuando lo posee.

Kevin (5): Jugó la segunda parte en lugar de Orlando y creó más peligro, a pesar de lo cual erró dos ocasiones tan claras que a él mismo le habrán resultado imperdonables. Sobre todo si las repasa en vídeo. Disfrutó alguna más y dio pruebas de estar en mejor condición que el año pasado. Ha progresado y resulta más amenazante. En la pretemporada incluso se destapó marcando un golazo increíble con un disparo lejano que entró por toda la escuadra. Un delantero vive del gol y Kevin tiene que acertar más de cara a la portería porque el equipo lo necesita.

Juan Alberto (10): Ha nacido una estrella. Una especie de Hristo Stoichkov aguerrido. Si no fuera por él no merecería mucho la pena desplazarse para asistir a ver un partido del Teror cadete. ¡Qué jugadorazo! ¡Cuánto brío! ¡Qué galopadas! ¡Cuánta verticalidad! Está siempre al acecho para salir como un tiro en pos de las mallas. No creí que este año fuéramos a disfrutar de un crack en el equipo hasta que le vi jugar. Es el referente arriba. Y lo que no me gusta es señalarlo porque irán a por él en cuanto se difunda la voz de que es el mejor en nuestras filas. Ya lo están castigando mucho los defensas y el árbitro debería proteger a esta rara clase de jugadores, porque como él surge uno entre miles. Y si lo lesionan no quedará mucho que ver sobre un terreno de juego en esta categoría. Va siempre a tope. Es actualmente mi héroe favorito, aunque nadie podrá hacerme olvidar nunca al incomparable Darío.

Juan Alberto

La gran figura de este equipo

lunes, 4 de mayo de 2009

El Teror lo dio todo ante un rival muy superior


UD TEROR O - CF SANTIDAD 3

Fran, David García, Alberto, Marcos, Darío, David Cordero y Claudio
Agachados: Alejandro, Rayco, Luis, Orlando, Rubén, Joel y Kevin


El entrenador Moisés ha tenido buenos mimbres
para hacer del CF Santidad un gran equipo


El sábado 2 de mayo se conmemoraba el día de la lucha por la independencia de España para expulsar a los franceses. En el estadio del Pino lo que sucedió esa jornada fue algo parecido: las huestes terorenses emprendieron una táctica de guerrillas con jugadores empecinados en pelear contra unas tropas napoleónicas que terminaron imponiendo su mejor preparación y disciplina.

Rayco, Orlando y Darío en un tres contra cuatro

En la primera parte los verdiblancos tuvieron arrestos para irse arriba y tratar de darle la vuelta a los pronósticos de mal augurio que daban a nuestro equipo por inferior. Nos enfrentábamos a un contrincante que iba sexto en la tabla y que, visto lo que ofreció, merecería estar más arriba porque es uno de los tres conjuntos que mejor fútbol han desplegado en el recinto del Teror. Ahora bien, también es cierto que los argumentos ofensivos de nuestro equipo del alma eran escuálidos. Con Orlando arriba en solitario incordiando todo lo que pudo, Rayco arrancando desde muy atrás, David manteniendo un duelo épico con su marcador, Claudio intentando poner criterio a todo lo que se nos venía encima, y Darío sobrecargado de partidos (había jugado el jueves con los juveniles), diezmado por la gripe, recién salido de una lesión de rodilla y con fuerte dolor en los aductores, poco podíamos oponer.

Dailo Jesús Santana Calcines, fan nº 1 del Teror, la UD y el Barça

Orlando creó más peligro en esta primera mitad que en toda la liga. Se le vio más hecho como futbolista, más peligroso y decidido, con mucha más verticalidad sobre la portería contraria, a pesar de jugar escorado en un extremo, como hizo Guardiola con Eto'o en el clásico que se disputó esa misma noche del sábado, emparejando al camerunés con Heinze y desbaratando así los planes de Juande Ramos, quien pretendía utilizar al argentino para neutralizar a Messi, el mesías del balón.


Darío y Orlando en un dos contra tres

Nuestro entrenador, Juan José, no disponía de los infantiles Andrés, Jorge y Javi, porque esa misma mañana habían disputado el último partido de liga que, pese a perder, les proclamó campeones de grupo. Y vaya que sí se notó. Con un Darío que estaba para permanecer reposando en la enfermería, sólo nos quedaba Orlando como jugador más adelantado y el hombre hizo todo lo que pudo, que fue bastante. Si no llega a ser por él, el CF Santidad se hubiese ido más arriba. Si no lo hizo fue porque las acometidas de los centrocampistas Claudio, David García, Rayco y el extremo derecho Orlando les metieron el miedo en el cuerpo. No las tenían todas consigo.


Los dos capitanes junto al colegiado, que estuvo magnífico

El segundo tiempo fue otra historia. El entrenador del Teror, fiel a su estrategia de rotaciones, dio entrada a Joel por Alejandro para darle más consistencia al centro de la zaga donde Alberto estuvo algo dubitativo y débil. De hecho, producto de esa debilidad e indecisiones vino el primer gol, cuando un delantero escurridizo le ganó la espalda para inaugurar el marcador. Joel consiguió imponer más respeto sobre el eje central de nuestra portería. Y Alberto se espabiló al verse con las espaldas mejor cubiertas. No volvió a cometer más errores y hasta se fue arriba para desquitarse, lanzando las faltas con la precisión a la que nos tiene habituados.


Rayco supo darle profundidad al juego del Teror

El cambio de Kevin por Orlando no dio el fruto apetecido. No tuvimos más efectividad con Kevin arriba. Supongo que la sustitución fue debida a que Orlando se vació en la primera parte y estaba agotado. Si no es así, la táctica resultó fallida. Después salió Rubén por David Cordero, tocó tres balones de manera ortodoxa y luchó todo lo que pudo en el juego posicional. No obstante, resultó completamente nulo en el juego aéreo y en el uno contra uno. Sus desmarques estaban sellados por el pundonor, pero los rivales eran superiores en el aspecto técnico y físico. A todas estas, va Claudio y se saca de no sé dónde un disparo de antología desde fuera del área que el portero rival detuvo milagrosamente porque iba duro, a media altura y ajustado al palo. De casta le viene al galgo, porque al finalizar el partido supe que aquel guardameta era el hijo del que fuera cancerbero de la Unión Deportiva Las Palmas, el serbio Zeljko Cicovic.


El portero del Santidad es una promesa con mucho futuro

Todas las esperanzas de remontar o acercarnos al empate se acabaron con este tiro lejano que fue respondido con autoridad y magisterio. Y como nuestros ímpetus se estrellaban contra unos jugadores que controlaban la situación, apareció Rayco para llevarse hasta tres jugadores en una incursión final que por poco no acaba en el fondo de las mallas. Qué jugador. Había protagonizado algunas arremetidas anteriores, pero que al borde del pitido final tuviera fuerzas para irse como lo hizo, tiene un mérito asombroso. Esa jugada y la brega que mantuvo (junto con Claudio, Darío y David García en el mediocampo), lo convierten en la figura estelar del partido.


El árbitro, Juan Jesús Sánchez Martín, perfecto.
Pitó todo lo que veía y todo lo que ocurría lo vio.


ANÁLISIS INDIVIDUAL


Fran (5): En el primer gol quedó vendido por el defensa central que no fue contundente en el despeje. En los otros dos goles lo fusilaron como en un cuadro de Goya que se conserva en el Museo del Prado. Tuvo una parada meritoria y varias intervenciones sobrias, con oficio. Cada vez transmite más seguridad a sus compañeros. Está madurando como portero a pasos agigantados. Y eso sin perder ni un ápice de la agilidad y flexibilidad que le caracterizan y lo convierten en un deportista idóneo para defender nuestra portería.

Fran prosigue en una línea ascendente

Luis (5): Batallador, pero sin proyección arriba. Ni siquiera en las faltas a balón parado que lanzamos subía. Le pasó factura jugar con los juveniles dos días antes. Participó con la mitad de energía que en él es habitual. Se le vio mermado de fuerzas, aunque no de carácter.


Luis, de espaldas, espera que Alberto lance una falta

Alejandro (5): Correcto en todo momento y sin alardes. Como siempre, nadie le robó la cartera. Si hiciera en campo contrario lo que hace en campo propio, sería un Dani Alves con gran futuro. No sé si no tiene capacidad física para prodigarse en el ataque o es que recibe órdenes estrictas de no marcharse, por si lo cogen al contragolpe descolocado arriba. De todas formas, es un placer verlo jugar porque nunca lo engañan y resuelve todos los líos que se forman por su zona.


Alberto corta un avance del delantero centro adversario

Alberto (4): Está desmejorado. No ha vuelto a ser el mismo de principios de temporada. Mantiene la personalidad y la inteligencia en la distribución de balones, pero parece haber descuidado la condición física. Es posible que la inactividad cuando estuvo sancionado le haya pasado factura.


Alberto persigue un balón que el rival da por perdido

Marco Antonio (5): Estuvo muy discreto, lo cual es un buen síntoma, porque significa que no cometió errores de bulto. Aunque tiene condiciones físicas y técnica para sobresalir, se desenvuelve como un proletario de la pelota. En el fútbol sale a relucir cómo es cada persona. Y Marco Antonio aparenta ser alguien tímido, humilde, noble y honrado.


Fran rechazando un cañonazo que llevaba dinamita

David Cordero (5): Luchó a su modo, lo cual choca bastante porque es un jugador con una gran clase del que no se espera sangre, sudor ni lágrimas. En una ocasión lo vi resolver una situación difícil. Recibió un balón en malas condiciones, acosado por tres rivales. Pues bien, realizó un control orientado y se zafó por la banda de quienes le perseguían pasando el balón al segundo toque. Lo vi tan de cerca que disfruté de esa jugada como un gourmet al que invitaran a comer gratis en el restaurante más caro del mundo. Cuando uno ve fútbol se pone en el lugar de quien lo practica, y a mí me produjo una satisfacción extraordinaria porque yo mismo de joven en esa jugada hubiera perdido la pelota. Me asombró David Cordero con lo que hizo, de ahí mi estado jubiloso.


Claudio intentó poner orden en un mediocampo muy reñido

Claudio (9): Sin él estaríamos hablando de una goleada de escándalo. Mantuvo al equipo sin que se descoyuntara por completo. Se pasó el partido achicando agua por todos lados porque el barco se hundía. Tuvo que vérselas con jugadores que salían desde todas partes y que parecían acudir en mayor número porque eran muy buenos. La manera en que dio la cara y se impuso en su desenvolvimiento particular es para quitarse el sombrero. Cualquier otro se hubiera desmoronado. Encima se sacó de la chistera un remate que hubiera sido gol contra todos los demás porteros excepto frente al que tenía delante. Lástima que allí estuviera el hijo de Cicovic. De tal palo tal astilla.

Claudio, el jugador más compensado del Teror

Darío (4): Nunca tuvo que haber salido a disputar este encuentro por su propio bien. No estaba en condiciones de jugar, pero como es un fenómeno, el entrenador lo puso. Jugando al diez por ciento de su capacidad es tan bueno como el cien por cien de algunos compañeros. Pero eso no basta cuando enfrente tienes a unos marcadores que se las saben todas y no dejan pasar ni una. Tengo la impresión de que el entrenador lo hubiese alineado hasta sentado en una silla de ruedas. Lamentablemente, para jugar a este deporte hay que estar en plenitud de condiciones físicas. Si no, Johan Cruyff seguiría maravillando en el Ajax y hasta Maradona haría virguerías en el actual Manchester.


Darío a punto de dar una asistencia a David García, que se la pide
(Obsérvese que son dos contra cinco)

David García (7): Peleó más de lo que en un jugador tan exquisitamente técnico es habitual. Está tratando de sumar la combatividad a sus cualidades como jugador habilidoso. Y lo está consiguiendo. La pena es que tuvo que vérselas con futbolistas tan duros y curtidos que toda su lucha sólo sirvió para mantenerlos a raya. Está en progresión y por la senda que va lleva camino de convertirse en un jugador completo: abnegado, peligroso e intuitivo.


Rayco se erigió en la figura del encuentro por entrega y acierto

Rayco (10): No se le puede pedir más a este muchacho que estuvo en la cadena de filiales de la Unión Deportiva Las Palmas. Por algo sería. A la batalla constante que mantuvo, hay que destacar las galopadas que realizó driblando a los contrarios que trataban de impedirle el paso. Salió de las situaciones comprometidas con buenos toques de pelota. Sabe tratar bien el balón, engañar y no ser burlado. Tiene el corazón de Puyol para salir adelante cuando todo parece perdido. Sacó el coraje de un verdadero futbolista. No se arrugó ante nada y supo conducir el balón con velocidad y dominio. Si se cuida en el plano físico, aquí hay un gran jugador en perspectiva.


Orlando es tan rápido que derrapa sobre el césped sin perder el equilibrio

Orlando (8): Sorprendió a propios y extraños cobrando un protagonismo como nunca lo había tenido durante toda la temporada. Fue el único argumento ofensivo que tuvimos durante la primera parte. La responsabilidad que le confirió el entrenador quizá fue excesiva para un cadete de primer año, pero Orlando, lejos de defraudar, agradó hasta el punto de parecer un jugador veterano. Mostró perpendicularidad y fue incluso más veloz que de costumbre. Disputó balones saliendo airoso. Se fajó arriba como un héroe en solitario. Y no obtuvo recompensa porque en la soledad del área sus únicos compañeros fueron los adversarios.


Orlando, solo delante de la portería, sin nadie que le asista

Joel (6): Muy bien. Su forma de jugar es encantadora. Es un especialista en la función de marcador central. Siempre que lo veo me acuerdo de Tonono. Echaré de menos a este jugador cuando el equipo se disuelva por la edad de sus componentes, es decir, cuando se hagan mayores y tal vez abandonen el fútbol. Nunca pensé, cuando lo veía de niño, que me haría recuperar a un ídolo de la niñez. La vida es increíble. Cada vez que lo miro me parece ver jugar a Tonono. ¿No es maravilloso? Verlo jugar equivale a transportarme en el túnel del tiempo, cuando el internacional aruquense era el capitán del equipo amarillo y de la selección española de fútbol.


Joel consiguió evitar que encajáramos más goles

Kevin (4): Correr y luchar puede ser infructuoso. Es requisito previo pero no garantía de éxito alguno. Kevin lo intentó, pero la calidad de los rivales era muy superior a la suya. Ni él ni nadie pudo marcar el gol de la honrilla para nosotros. No tiene ninguna culpa. Hizo lo que pudo. Puso el músculo, la fuerza, pero sin apenas llegar a tocar el balón, todo su sacrificio resultó improductivo.

Kevin no pudo perforar la portería como hubiera querido

Rubén (3): Juega porque se trata sobre todo de participar, no sólo de ganar. Interviene porque los jugadores se hacen dándoles minutos en los partidos. Pone empeño, ilusión y su mejor voluntad, pero todavía tengo para mí que lo suyo no es el fútbol. Y eso que se le vio con más afán de intervenir y luchar que en otras ocasiones. No creo que nadie crea en él como jugador, salvo los aduladores que suelen ser falsos amigos, así que tendrá que confiar en sí mismo. Y hacerse como futbolista también. Ojalá progrese y el año próximo veamos una versión mejorada, porque si todos los jugadores del Teror fueran tan inoperantes, ahora mismo cerraríamos la temporada como colistas. Es lo que dije una vez y lo sigo manteniendo: cada vez que juega se beneficia él y no el equipo. Lo mejor que le veo como padre suyo que soy, y me conforta y alivia, es que está intacto porque no se ha lesionado hasta el día de hoy.


Rubén calculando la trayectoria de un balón que va a recibir por alto

Rayco protagonizó la mejor jugada del encuentro en el último minuto.

Fue el gran colofón a un partido en el que felicitamos

al equipo contrario por su más que trabajada victoria

sábado, 18 de abril de 2009

El Teror vendió cara su derrota


C.D. FIRGAS 3 - U.D. TEROR 2

Mañana apacible en el estadio que ostenta el nombre del antiguo presidente de la UD Las Palmas, el doctor Domingo Ponce Arencibia. Partido reñido en el que el resultado más justo hubiera sido un empate. El C.D. Firgas hizo honor a su camiseta roja, porque para doblegar a la U.D. Teror tuvo que sudar sangre. Fue un encuentro disputado de poder a poder, en el que los locales demostraron merecer estar en los primeros puestos de la tabla y no en la zona media donde se encuentran. Por su parte, el Teror sorprendió como visitante porque nadie se esperaba que rindiera como lo hizo, de tal modo que siempre fue por delante en el marcador y no se mereció la derrota.

Andrés, Darío y David García, una tripleta atacante mortífera

Andrés y Rayco fueron una pesadilla constante para el Firgas

Darío tuvo arrestos para estar en todas partes y llegar arriba

Andrés volvió locos a sus marcadores

Andrés disponiéndose a celebrar el gol que acaba de marcar

Teníamos tres ausencias notables, Joel, Cristian y Claudio, lo que constituía un serio hándicap a priori. El entrenador Juan José, que sabe de fútbol tanto como Oppenheimer sobre la bomba atómica, puso en liza lo mejor que tenía sobre el terreno y casi consigue la proeza de vencer a un adversario superior que ya nos había ganado por 2 a 4 en casa. La primera parte terminó con unas tablas, 2 a 2, que dejaban las espadas en todo lo alto. En la segunda mitad el equipo no aprovechó las ocasiones creadas, a pesar de contar con hombres de refresco que sustituyeron a los que lo habían dado todo.


Darío cubriendo el balón antes de regatear a su marcador

Darío marchándose por velocidad tras el balón

Darío dando una asistencia perfecta para Andrés mientras Rayco vigila

Andrés a punto de zafarse del central y el portero


Andrés simbolizando el espíritu atacante del Teror rebasando al guardameta

Darío estrelló un balón al palo que mereció colarse. Poco después lograba inaugurar el marcador con la inestimable ayuda del cancerbero al que se le resbaló el balón cuando pretendía atrapar un disparo suave suyo. El empate llegó con un tiro raso y cruzado a la cepa del poste en el que nuestro portero, Fran, quedó vendido sin poder hacer nada. Volvimos a adelantarnos con una internada magnífica de Andrés y volvieron a equilibrar la balanza del encuentro con un gol que el árbitro debió anular por carga ilegal contra Fran en el área pequeña. Le metieron hasta un dedo en el ojo propinándole un manotazo, pero el colegiado estaba lejos y no pudo verlo (o no quiso, para no complicarse la vida). La puntilla del gol con que nos derrotaron provino de una indecisión en el despeje de la defensa. David Cordero no estuvo contundente, no acertó a despejar con el pie y terminó pagándolo muy caro porque nos costó los tres puntos.


Darío controlando el balón en la línea media para poder ensamblar una jugada de ataque

Darío conduciendo el balón sin que nadie pueda arrebatárselo

Darío yéndose viento en popa y a toda vela hacia la portería

Darío escapándose y disponiéndose a entrar hasta la cocina


Darío centrando el balón con rotunda maestría


ANÁLISIS INDIVIDUAL

Fran, Rubén, David G., Darío, Alberto, David C., Carlos y Marco Antonio.

Agachados: Alejandro, Kevin, Andrés, Luis, Rayco, Javier y Jorge.


Joel, el esperado ausente

Claudio, la ausencia inesperada

Fran (5): El segundo gol que encajó fue ilegal, pues lo golpearon con malas artes, pero esta situación no hubiera tenido lugar si antes hubiera blocado la pelota o la hubiera despejado fuerte con los puños. De resto estuvo bien, con paradas meritorias y transmitiendo una apacible sensación de seguridad a la zaga verdiblanca.

Los capitanes: Jonay, del Firgas, y Alejandro, del Teror, junto al árbitro David Pérez, que estuvo regular. Tardó en sacar tarjetas amarillas para cortar el juego duro de los firguenses, dio por válido un gol en clara falta al portero del Teror, pitó un fuera de juego inexistente a Orlando y concedió dos saques de puerta al Firgas que eran córners


Alejandro (7): Nunca nadie le robó la cartera y mira que el CD Firgas tenía atacantes que hubieran sido una pesadilla para cualquiera que se las hubiera tenido que ver con ellos. Es un lateral cumplidor e inteligente. Si profundizara en su preparación física, adquiriría mayor profundidad atacante, pero a lo mejor lo que ocurre es que no se le puede pedir al pico de Osorio que sea tan grande como el Teide.


Marco Antonio, el central con botas de seda

Marco Antonio (5): Hay algo en su estilo de juego que resulta insípido, carente de espectacularidad, pero justo eso es lo que se espera de un central de cierre como ocurre con la posición en la que juega. En ocasiones se le nota blando y dubitativo, como si no creyera en sus propias fuerzas. Y las tiene de sobra. Necesita creérselo para afianzarse más en ese puesto. Es un jugador con gran potencia en las piernas que no debería andarse con miramientos a la hora de atajar el peligro.

A Jorge le tocó lidiar con un toro bravo pero supo cómo domarlo

Jorge (6): Tuvo que vérselas con la caballería montada del CD Firgas. Por su banda entraba como un obús el extremo izquierdo firguense, de manera que bastante tuvo con neutralizarlo. Ambos mantuvieron el duelo más espectacular del encuentro, y éste sí que terminó en tablas. Es un lateral que lo tiene todo al 50%: preparación física y talento. Por lo tanto, de él dependerá que sea un jugador con proyección, si sigue tomándose el fútbol en serio, o una nube pasajera si se toma el deporte como una moda transitoria a la que se juega durante la niñez y la adolescencia.


Carlos, Jorge y Marco Antonio dieron seriedad a la cobertura terorense

Carlos (7): Cuando cometió algún desajuste tuvo la capacidad de rehacerse y corregirlo. Es un kamikaze defensivo. Lo corta todo. Parece que jugara con bisturíes en lugar de botines. Me encanta su espíritu guerrillero y su inagotable capacidad de sacrificio. Es el tipo de defensa que nadie quisiera encontrarse en su camino hacia la portería. Busca zanjar los ataques de una manera directa, clara y fría. No se anda con rodeos ni pierde el tiempo con dudas filosóficas. Es rápido y no soporta que el balón le rebase. Para él la pelota siempre tiene que estar delante suyo. Ve el fútbol de frente, cuando a otros ya les ha dado la espalda.


David Cordero fue un artista en el mediocampo

David Cordero (5): Dejó pinceladas de técnica exquisita, sacó un partido extraordinario de sus condiciones físicas y el querer estar en todas partes le pasó factura, teniendo que retirarse en la segunda parte por agotamiento prematuro. Es un jugador que lleva el estilo en la sangre y haga lo que haga nunca parece inadecuado. Su mayor limitación es la de la mayoría de sus compañeros: la imprecisión en el pase. Da gusto ir a un estadio para ver desenvolverse a este tipo de jugadores que son un derroche de clase y prestancia futbolística.


Javier hizo de todo y en todo dejó la impronta de su categoría

Javier (8): Fue quien le dio más cohesión al centro del campo. Siendo tan joven es una maravilla ver cómo se faja con muchachos que le superan en edad y veteranía. Nunca se amilanó y siempre jugó con criterio el balón, tanto protegiéndolo como repartiéndolo generosamente. En él predomina la técnica sobre la capacidad física, así que cabe imaginarle un gran futuro a este futbolista cuando con los años mejore en potencia muscular y condición aeróbica.


David García siempre administra una dosis de veneno a todos los balones que toca


David García (5): Aunque es un muchacho que siempre crea peligro, esta vez le tocó bailar con los más feos y duros adversarios en una posición centrocampista un poco alejada del área. Mantuvo la brega necesaria para que nuestra línea media no hiciera aguas e incluso resultara incisiva. Sufrió golpes que hubieran dejado en el suelo al más pintado, pero los soportó con entereza y sin quejarse, como hacen los que son hombres y verdaderos deportistas. Es más listo que el hambre y de haber jugado en punta hubiera traído por la calle de la amargura a los defensas del Firgas.

Rayco volvió a derrochar esfuerzo y garra

Rayco (5): No estuvo inspirado, pero sí luchador. No es tan técnico como Javier ni tan hábil como David García, tampoco es tan cerebral como Claudio ni tan abnegado como Cristian. Sin embargo, tiene un poco de todas las virtudes susodichas. Eso lo convierte en un jugador muy bien compensado que tanto vale en un puesto como en otro. Salvo de portero, podría rendir muy bien en cualquier posición. Además tiene gol, porque en el fondo se le nota que su lugar de nacimiento es el área y sólo allí se siente a gusto. De carácter infatigable y disciplinado, acata sin rechistar las misiones de fontanería que le asigna el entrenador en el mediocampo.

Darío es mi ídolo absoluto

Darío (9): Ni saliendo de una lesión que le ha mantenido apartado de los terrenos de juego casi un mes, ni maniobrando fuera de su habitual forma física deja de ser un crack este muchacho. Qué prodigio. No hubo incursión de la UD Teror que Darío no protagonizara, no hicimos gol ni dimos asistencias sin que no estuviera presente, se marchaba por velocidad de gente que era rápida, superaba en habilidad a jugadores que parecían tan hábiles como él, protegía el balón, lo pasaba al pie de los compañeros, se iba por las bandas, se metía por el centro, parecía un monitor enseñando a los niños cómo se juega a la pelota, al mismo tiempo que ofrecía al público presente un recital de cómo se debe jugar al fútbol. Da la impresión de ir siempre al límite.


Andrés no es un delantero, es un cuchillo

Andrés (8): Un futbolista de juzgado de guardia. Un goleador con instinto asesino. Está aquí. No hay que ir a buscarlo al mercado extranjero. Este hombre no conoce más que la línea recta hacia la portería. Cualquier órbita que dibuje su cuerpo no tiene otro objeto que burlar a su marcador para irse directo hacia las mallas. A este jugador no hizo falta decirle cuál es el verdadero objetivo de este deporte. Él no habla. Se limita a marcar goles. Es el lenguaje que utiliza como si no conociera otro. Y su único defecto es que le ocurre lo mismo que al delantero italiano del Bayern, Luca Toni: vive al límite de lo permisible según las normas que regulan el fuera de juego. Incurrió al menos en tres orsays que el árbitro no dudó en pitarle. Es una lástima, porque sonaba el silbato del colegiado cuando el balón entraba.


Luis es el hombre que nunca da un balón por perdido

Luis (4): Entró por Alejandro para darle más profundidad al ala derecha donde quedó situado. Debió tocarle un hueso duro de roer, porque no se prodigó arriba tanto como nos tiene acostumbrados. Eso sí, furia y espíritu de lucha nunca le faltan.


Alberto es un delineante del fútbol

Alberto (3): Sustituyó a Jorge. Falto de fondo físico, jugó todo el tiempo viviendo de las rentas de su cerebro. Se le ve débil, sin preparación atlética, como si para jugar al fútbol le bastara con los ojos y la destreza de sus piernas. Si esto fuera cierto, ahora mismo Ronaldinho no estaría en horas bajas. Alberto debe recuperar el tono muscular, ser más asiduo a los entrenamientos y dejarse de comer tantas golosinas que no alimentan porque carecen de proteínas.

Orlando es un corcel veloz como un Porsche

Orlando (4): Relevó a David García para darle más mordiente con su velocidad al ataque. Falló un mano a mano contra el portero por falta de suerte y sangre fría, o lo que es igual, por la tensión lógica del momento y disparar apresurado. El fútbol es tan raro que, haciendo lo mismo, podría haber marcado y estar ahora nosotros celebrando que disparase muy rápido. Le pitaron un fuera de juego completamente injusto que pudo haber supuesto el empate que tanto ansiábamos. Se le vio más hecho como jugador y con más velocidad, como si hubiera estado ejercitándose para superarse a sí mismo. Y eso precisamente es lo que todo deportista debe tratar de hacer: intentar mejorarse.


La demarcación natural de Rubén sigue siendo el banquillo


Rubén (2): Entró para dar descanso a David Cordero cuando ya estaba todo perdido. Dispuso de una ocasión en que tal vez le faltó el arrojo necesario para rematar de cabeza un centro de Darío. O quizás ocurre que desde mi cómoda posición de espectador me lo parecía. A lo mejor estoy siendo injusto, porque puede que fuera geométricamente imposible llegar a ese balón. El caso es que en fútbol las cosas suceden tan rápido que, cuando pasan, ya no tienen vuelta atrás. Y lo que es peor, no sueles disfrutar de una segunda oportunidad en los minutos de que dispones sobre el césped. El fútbol es como la vida: rácano en instantes de gozo. Sus momentos de felicidad son breves.


Si Kevin fuera un todoterreno en lugar de futbolista sería un Hummer

Kevin (2): Sustituyó al "9" del equipo, Andrés. La verdad es que apenas tocó la pelota, lo cual da una idea de lo bien ensamblada que estaba la trama defensiva blanquirroja. No pudo pescar en el río revuelto de los córners y las faltas. Es peligroso y, como cualquier delantero, necesita que le den un balón en condiciones para rematarlo. No lo tuvo. Bajó a buscarlo y se encontró con opositores de gran talla. Subió arriba y los centros no se cruzaron en su camino. Terminó inédito y con ganas de desquitarse en el próximo partido.


El Firgas llegó a poner la guagua delante de los tres palos

Alberto preparándose para detonar nuestro último cartucho

En el tramo final el dominio del Teror fue asfixiante

Darío, Luis y Rayco intentando rematar en el último minuto

Darío Salazar

Firgas ganó el partido, pero Teror tiene el mejor jugador de la liga