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viernes, 27 de marzo de 2026

Una comedia negra ingeniosa, amoral y divertida



MISTERIOSO ASESINATO EN LA MONTAÑA
(2024)

Rodada en los nevados paisajes boscosos de Les Rousses, en el Jura, al sureste de Francia casi colindante con Suiza, el director Franck Dubosc consigue una película que rebosa ternura e intriga. Trata de los desastres a que nos puede llevar la casualidad o la mala suerte y de cómo el dinero del narcotráfico podría servir para hacer el bien dirigido a otros destinatarios, aunque huela a conchabeo corrupto. El intrincado guion se debe al propio Dubosc, que actúa en el papel principal, y a Sarah Kaminski. Guarda reminiscencias con "Fargo" (1996) de los hermanos Coen, pero es tan autónoma como para merecer el premio "César" a la originalidad en Francia.


Franck Dubosc (Normandía, 1963) y Laure Calamy (Orleans, 1975)

Laure Calamy interpreta a Cathy, la esposa del protagonista Michel, y borda su actuación haciéndola totalmente creíble. Benoît Poelvoorde se mete en la piel del jefe de policía rural Roland basculando entre la ingenuidad y la sabia picardía. Joséphine de Meaux hace de Florence, su ayudante, y está genial dando una apariencia de candidez pueblerina. El resto de actores está tan correcto que merecería este film un óscar al reparto. De hecho, no es de extrañar que en el Festival de Cine de Málaga del año 2024 se llevara el Premio del Público. Es evidente que Franck Dubosc, en su triple rol de director, guionista y actor, se merece toda la gratitud del mundo. Es increíble cómo consigue interpretar a un despistado leñador, Michel, que no parece tener ni muchas aspiraciones ni muchas luces.

(Reseña escrita por Andrés González Déniz)


Al tratarse de una producción francesa, su título original 
fue "Un ours dans le Jura" ("Un oso en el Jura"), mientras que para el mercado inglés llevó por título "How to make a killing" ("Cómo llevar a cabo un asesinato")

miércoles, 25 de marzo de 2026

Una buena película para recuperar la fe en el cine



LA ACOMPAÑANTE
(2025)

Una comedia negra con dosis de suspense y ciencia ficción muy bien hecha. El guion es inteligente, la dirección es precisa y el reparto muy adecuado, por lo que logra ser un largometraje de 95 minutos excelente que sólo costó 10 millones de dólares rodar y ya lleva recaudados 37 millones, más que merecidos. Sobre la actriz Sophie Thatcher descansa el eje vertebral de la película y su frescura física y capacidad dramática mantienen atento al espectador de una manera hipnótica. Jack Quaid representa el papel de un joven inmaduro y narcisista, para lo cual su rostro se presta a las mil maravillas. El tercer actor que realiza un trabajo impecable es Lukas Gage, dando vida a un robot enamorado de un hombre bajo y gordo.
Precisamente, Harvey Guillén está espléndido en su rol de gay rechoncho, Marc Menchaca parece un policía salido de una película de Russ Meyer, y Rupert Friend consigue aparecer como un mafioso ruso muy peligroso. Megan Suri haciendo de Kat, amante de Serguei y de Josh, no está tan convincente como el resto del reparto. Se la ve demasiado seca, cortante y al borde del enfado.


Sophie Thatcher
(Chicago, Illinois, Estados Unidos, 2000)
Se puede afirmar rotundamente que con ella ha nacido una gran estrella

Gran parte del mérito de esta cinta se debe a su guionista y director, Drew Hancock, nacido en Omaha (Nebraska) el año 1979. Se ha querido ver en esta película un sesgo feminista por la función rendida y complaciente del robot con su dueño, pero no hay sólo eso, la intercambiabilidad del sujeto amado por cualquier otro subyace como una sátira contra el amor romántico. En una pareja, como en una tribu, la clave de la supervivencia está en el reparto de tareas, y aquí la relación del hombre con la máquina esclava es más parecida a la de un individuo con una mascota. Creo que este trabajo está llamado a convertirse en un clásico porque tiene una estructura redonda y cada suceso está bien engarzado con el que le sigue a continuación, además de la sorpresa que nos reserva al poco de su comienzo. Es original y amena, con una actriz principal que nada tendría que envidiar a la mismísima Ava Gardner, aunque se parezca más bien a Audrey Hepburn. En cuanto a Jack Quaid, quién iba a decir que el hijo de Meg Ryan y Dennis Quaid iba a salir como de tal palo, tal astilla. Es muy bueno, y su cara tiene un don especial para un humor que cae bien a todo el mundo.

(Reseña escrita por Andrés González Déniz)


Se titula "Companion" para el mercado anglosajón
y "Compañera perfecta" para el hispanoamericano

viernes, 16 de enero de 2026

Fue la encarnación de Venus en el mundo normal


Brigitte Bardot
(Brigitte Anne-Marie Bardot)
(París, 1934 - Saint-Tropez, 2025)
Sex symbol, actriz, cantante, escritora, icono de la moda
y activista en favor de los derechos de los animales

DIOS LA CREÓ MUJER

Sobre la piscina junto a la que tomaba
el sol cayó un sinnúmero de flores rojas:
era la petición para que fuera esposa
de Gunter Sachs, amante de la reina Soraya.

Anteriormente había estado casada
con el director de cine que la hizo famosa:
Roger Vadim. Actores y cantantes de toda
clase, como Trintignant y Bécaud, la amaban.


En 1983, a los cuarenta y nueve años, intentó suicidarse
ingiriendo una combinación de somníferos y vino tinto

Defendió Europa de la invasión islámica,
el derecho animal a morir sin dolores
y la seducción femenina como un arma.

Salvó a un orfanato para niños pobres,
logró triunfar sobre un carcinoma de mama
y se negó a reconocer grandes honores.

(Poema escrito por Andrés González Déniz)


Brigitte Bardot en la adolescencia

viernes, 22 de noviembre de 2024

Una recreación de cómo fue Roma para apasionarnos


Estrenada en 67 países, recaudó 87 millones
de dólares durante el primer fin de semana

GLADIATOR II
(2024)

300 millones de dólares de presupuesto hubieran servido para algo más que un inicio glorioso con el asalto naval a una ciudad fortificada que defendían los númidas contra un general romano, Acacio, (cuyo nombre en griego, Ακάκιος , significa "puro, sin maldad", y cuyo personaje honra el apelativo). Con ese dinero se podía haber hecho una película sobre el inmortal Julio César, pero de momento no parece haber agallas en la Paramount ni en todo Hollywood para intentarlo siquiera.

Aquí tenemos un brillante ejemplo de lo que sería el cine "peplum" del siglo XXI, con tiburones en la naumaquia celebrada en el Coliseo y con un luchador tracio cabalgando sobre un rinoceronte: todo muy espectacular, pero falso, estrepitoso y exagerado. La Inteligencia Artificial parece que ha hecho de las suyas por acortar el tiempo de rodaje, y los efectos especiales de carácter digital se notan restándole verismo a las sangrientas luchas que Ridley Scott nos ofrece como si le importaran más las escenas de mamporros que el rigor histórico. ("Se trata de la taquilla, estúpidos", parece estar diciéndonos a cada mandoble).

La interpretación de Denzel Washington es como siempre resulta habitual en él, magistral, especialmente en la escena donde se halla quieto, sentado en el Coliseo, con la cámara grabando directamente el movimiento de sus pupilas. Paul Mescal, el protagonista, se muestra creíble, aunque carezca del magnetismo trágico de Russel Crowe. Tal vez en ocasiones peque de insípido, algo raro en un actor irlandés.


Joseph Quinn (Londres, 1994) en su memorable papel de Geta

Los diálogos a veces aciertan al ser lapidarios, y se dicen frases memorables como los versos de Publio Virgilio que se citan como si fueran un oráculo que permite descubrir la filiación del gladiador principal. Derek Jacobi, el añorado Claudio de la serie escrita por Robert Graves, hace breves apariciones como un viejo senador que termina siendo degollado, pero no le permiten tener lucimiento alguno. Los dos emperadores hermanos, Geta y Caracalla, encuentran a dos actores sublimes que los representan con depravación. Tanto Joseph Quinn (Geta) como Fred Hechinger (Caracalla) están a la altura de Malcolm McDowell y John Hurt cuando encarnaron a Calígula.

Mención especial merece Tim McInnerny, quien se mete en la piel de un senador con trazas de hombre corrupto y malvado, como lo fueron en su inmensa mayoría los senadores en la antigua Roma. Connie Nielsen se esfuerza mucho, pero no consigue hacer creíble del todo su rol como Lucila, madre de Lucio Vero, el nombre que le eligieron a Paul Mescal en esta ficción y que tampoco respeta la historia, pues en realidad fue un co-gobernante junto con Marco Aurelio, el emperador filósofo, autor de las "Meditaciones".

En resumen, un guion indolente y por momentos deslavazado, con obsesivas alusiones a la primera entrega y una sentencia de Máximo Décimo Meridio (el anterior "Gladiator" que se nos trae a colación como padre del actual), resonando clásica y rotunda: "Lo que hacemos en la vida tiene eco en la eternidad".

(Reseña escrita por Andrés González Déniz)


Se ha convertido en el mejor estreno de todos
los tiempos para una película épica y de acción

lunes, 19 de agosto de 2024

Au revoir a un icono harto de este mundo de mierda


Alain Delon
(Alain Fabien Maurice Marcel Delon Arnold)
(Sceaux, Altos del Sena, 1935 - Douchy-Montcorbon, Loiret, 2024)
Actor cinematográfico y mito de una belleza inalcanzable

DESPEDIDA

“Voy a dejar este mundo sin sentirme triste.
La vida ya no me atrae.
He visto y experimentado todo.
Odio la era actual, estoy harto de ella.
Veo todo el tiempo criaturas realmente detestables.
Todo es falso, todo es reemplazado.
Todos se ríen del otro sin mirarse a sí mismos.
Ni siquiera hay respeto por la palabra dada.
Sólo el dinero es importante.
Escuchamos sobre crímenes todo el día.
Sé que dejaré este mundo sin sentirme triste por ello”.

(Palabras de una declaración final de Alain Delon)


Sus películas fueron vistas por 134 millones de espectadores y a los 63 años, en 2008, interpretó al general y estadista romano Cayo Julio César

sábado, 22 de junio de 2024

Su rostro reflejaba un candoroso resplandor límpido


Ingrid Bergman Adler
(Estocolmo, 1915 - Londres, 1982)
Mito del séptimo arte

INGRID BERGMAN

"Su madre era típicamente alemana, extremadamente práctica, sistemáticamente ordenada. Pero su padre tenía todos los rasgos bohemios de un artista"

"Sjöström y Stiller fueron los primeros, entre un puñado de cineastas pioneros, que aportaron  una conmovedora y reconocible humanidad a sus historias; conjuntamente, refutan la difundida malinterpretación del cinema sueco como una sucesión de uniformemente oscuros y lúgubres relatos empapados en culpabilidad nórdica luterana"

"El arte de la cocina la superaba por completo"

"Ingrid ganó un concurso de lectura de versos
en público en la primavera de 1925"

"Huérfana a los catorce años, fue incapaz de confiar
en la continuidad de ningún afecto humano"


Con Humphrey Bogart (Nueva York, 1899 - Los Ángeles, 1957) en "Casablanca", película dirigida por el judeo-húngaro Michael Curtiz (Budapest, 1886 - Hollywood, 1962) en 1942

"Ingrid impresionaba a profesores
y compañeras de clase con su memoria"

"Nunca había perdido ni un solo día
de trabajo a causa de una resaca"

"En 1945 estaba tan hambrienta de afecto
que había tomado no uno, sino dos amantes"

"Todo había conspirado para hacerle creer que ninguna conexión humana era duradera, que en cierto sentido no podía confiar en nadie"

"Casablanca, la película por la cual Ingrid Bergman es quizá más conocida, fue en su desarrollo una de las más difíciles y frustrantes experiencias de su vida. Un clásico pese a sí misma, era improvisada día a día por las más diversas manos, y su éxito se debe enteramente  a ese cierto tipo de aleatoria buena suerte que a veces ocurre en Hollywood"

"Detestaba la engañosa adulación de los fans de ojos brillantes que en realidad no tenían la menor idea de quién era ella"

[Fragmentos tomados de Spoto, Donald: Ingrid Bergman, ( título original: The Life of Ingrid Bergman), Madrid, T&B editores, 2015, 1ª edición, (traducción de Domingo Santos), (diseño de la portada por Álvaro García Romeu), pp. 430, pvp: 13'95 euros]


"La cámara había sido siempre de hecho su mejor amiga"

jueves, 30 de noviembre de 2023

Un sucinto biopic que se revalorizará con el tiempo


La epopeya de un hombre con un destino grandioso y trágico

NAPOLEÓN
(2023)

Una joya por el simple hecho de contar con escenas pictóricas tan perfectas como la coronación del corso como emperador. Pudo haber hecho más Ridley Scott porque su película pasara a ser un clásico perenne, pero debe estar cansado a sus 85 años de edad. Permite cometer errores como que Napoleón aparezca con el mismo rostro desde el principio del filme hasta el final. Para corregirlo, solamente hubiera tenido que dar órdenes a los maquilladores. Utiliza trucos cinematográficos como que Napoleón regresa de Egipto por una infidelidad de Josefina, tratando de insuflar pasión romántica a la película, una concesión al público que en realidad es falsa. En cambio, pudo haberse lucido narrando los peligros que atravesó el general en su viaje de regreso a Francia tratando de escapar de los ingleses que buscaban asesinarlo.
No, tampoco Napoleón usó los cañones para bombardear las pirámides. Y su ejército padeció una epidemia de peste en Egipto, algo que el guion de la película se salta. También me parece una concesión a la galería el ver a Napoleón luchando en el frente como un soldado más. No, él era un estratega, y encima, antes y durante la batalla de Waterloo sufría graves problemas gástricos y fuertes dolores causados por las hemorroides, detalles que la película ni siquiera insinúa. Se hace eco de la falsa leyenda del hijo de Josefina que quiere recuperar el sable de su padre para documentar el primer encuentro entre los futuros esposos. En verdad, ambos se conocieron en la casa de madame Tallien, de quien Josefina se había hacho amiga durante una estancia compartida en la cárcel.


Vanessa Kirby y Joaquin Phoenix en la catedral de Notre Dame de París

No se trata de que una obra de ficción haya de ser fiel a la historia, pero sí se debe tener en cuenta la pedagogía que implica para millones de personas iletradas que jamás se acercarán a una biografía de Napoleón (la de Emil Ludwig es antológica), pero sí consumirán vídeos a toda máquina. De resto, lo que engrandece a este portento del séptimo arte es la interpretación de Joaquin Phoenix y Vanessa Kirby. El primero está astutamente grandioso, y la segunda, maquiavélicamente hermosa. Los dos han bordado un papel en el que resucitan a sus personajes de un modo increíble. Ahí radica la magia del cine. Es una venganza contra el tiempo que se lo lleva todo. Es una pena que no se focalizara más la atención en la reina María Luisa, quien sí dio un hijo a Napoleón y decidió acompañarlo en su exilio contra los dictados e intereses de su propia familia austriaca. La actriz Anna Mawn hace una corta aparición, pero aún así está magnífica y totalmente verosímil. Catherine Walker en el papel de María Antonieta se muestra angustiada y perfecta.
Las relaciones sexuales entre Napoleón y Josefina se nos muestran de una forma ridículamente grosera. Creo que desmerecen la grandeza del drama. No eran necesarias y desentonan. No se trata de puritanismo, sino de respeto a las figuras históricas. El actor que actúa como Robespierre parece el mismísimo Maximilien revivido. ¡Qué gran reparto! Hasta el zar Alejandro de Rusia encuentra una lucida representación en el actor Edouard Philipponnat. Los diálogos son buenos, y aunque no se resalta la inteligencia de Talleyrand o la sagacidad de Fouché, estos dos políticos realizan una fugaz aparición que les era debida por su peso en la historia. Y no, Napoleón no contempló la decapitación en la guillotina de María Antonieta, porque él estaba en Toulon en ese preciso instante luchando contra los ingleses, aunque hay que reconocer que impacta pensar que podía haberse hallado entre la muchedumbre ansiosa de sangre en la plaza de la Concorde.


"La coronación de Napoleón"
(1805 - 1809)
Jacques-Louis David
(París, 1748 - Bruselas, 1825)
(Museo del Louvre)

La crítica en general reprocha la escasez de vestuario en el caso del emperador, y la grisura de la fotografía. Ensalza, por contra, las escenas de batallas, en una de las cuales, la de Borodino, Ridley Scott magnifica la violencia del frente con un lago helado donde se hunden los soldados y los obuses. Una opción que no es del todo verídica, pero que sí es aceptable por su espectacularidad fantástica. Pudo recurrir a frases inteligentes de Napoleón, y sólo utilizó prácticamente una, cuando afirmó que los rusos luchaban por dinero y los ingleses por honor, justo aquello de lo que carecían los dos. En definitiva, creo que debe agradecerse el hecho de que alguien se atreva a abordar la figura controvertida de un hombre que defendió la Revolución para convertirse él mismo en todo lo contrario, un táctico militar al que derrotaron en Waterloo porque no contaba con que el duque de Wellington recibiera los refuerzos prusianos del comandante Blücher. Un ¡hurra! por Ridley Scott. Ahora lo que hace falta es que alguien en la industria del cine haga lo propio con Julio César.

(Reseña escrita por Andrés González Déniz)


Un gran personaje para un gran actor

jueves, 9 de septiembre de 2021

Adiós al intérprete que empezó siendo un boxeador

 

Jean-Paul Belmondo
(Neuilly-sur-Seine, 1933 - Quai d'Orsay, 2021)
Actor galardonado en 2016 con el León de Oro en Venecia


Brilló con "Al final de la escapada", dirigida por Jean-Luc Godard en 1960


Protagonista en la película "Pierrot le fou"
("Pierrot el loco", dirigida también por Jean-Luc Godard)
(1965)


Junto a Michael Caine en el largometraje "Casino Royale" (1967)


Interpretó al gánster marsellés François Capella
en "Borsalino", dirigida por Jacques Deray en 1970

sábado, 25 de abril de 2020

Un acto de justicia poética contra un clan satánico

 
Esta producción costó 90 millones de dólares, pero
afortunadamente ya lleva recaudados más de 374

ÉRASE UNA VEZ
EN HOLLYWOOD
(2019)

Una película que podía haber sido mucho mejor, habida cuenta del impresionante reparto con el que cuenta. Esta morosa obra de arte es, en realidad, una venganza personal de Tarantino contra Charles Manson y su secta de asesinos. El arte contra la historia, una pequeña consolación para el público. Brad Pitt, como siempre, hace un papel tan brillante que le permite ganar el Óscar al mejor actor de reparto. Sus dotes interpretativas son tan asombrosas como esa belleza que posee y nunca parece terminar de marchitarse. Hace de Cliff Booth, un especialista de acción que trabaja como doblador en la escenas de riesgo. Leonardo di Caprio está a muy buen nivel, es otro gran actor, y logra encarnar a una estrella de la televisión, Rick Dalton, que teme perder su estatus al pasarse al cine. Margot Robbie da vida a Sharon Tate de una manera tan brillante que parece ella misma. Mike Moh actúa como Bruce Lee de manera convincente. En fin, todos los actores contribuyen a dar realce a una película que peca de lenta y aburrida en sus tres primeras partes. 

Dos colosos del arte dramático: Leonardo di Caprio y Brad Pitt

Tarantino ha sido muy fiel a lo que fueron las estrellas del Hollywood de la época como el Steve McQueen interpretado por Damian Lewis o la cantante Mama Cass resucitada por la actriz Rachel Redleaf. El hándicap es que apenas les da cancha en el film. Como mejor ejemplo de lo que afirmo véase el minúsculo papel como agente cinematográfico del personaje Rick Dalton que se le otorga a Al Pacino. La recreación de los años sesenta, sin embargo, es tan espectacular y verídica que obtuvo el Óscar al mejor diseño de producción. Y para de contar, porque más premios este film no se mereció.

Increíble el parecido del actor Damon Herriman con el criminal Manson
 
Con un guion más trabajado este relato hubiera sido menos tedioso. Tal como quedó, sólo son rescatables dos momentos: cuando el clan Manson está viviendo en el Rancho Spahn y Cliff Booth acude para visitar a su propietario, George, un anciano ciego que deja vivir allí gratis a los jóvenes hippies a cambio de sexo. El papel iba a ser para Burt Reynolds, pero al morirse durante la filmación de la cinta no se llegó a rodar con él ninguna escena. Su lugar lo ocupó Bruce Dern, quien hizo una breve pero magistral actuación de anciano ciego, amnésico y degenerado. El segundo mejor momento llega al final, y es la sorprendente vendetta que Tarantino lleva a cabo sobre los odiosos yayoflautas acólitos de Charles Manson. La banda sonora es una de las mejores bazas para hacernos sumergir en la época que se nos está representando en la pantalla, incluyendo una canción del grupo español “Los Bravos” titulada “Bring a little loving” que fue un éxito internacional a fines de la década de los sesenta. 
 
La magia del cine: Margot Robbie nos hace creer que Sharon Tate vive
 
Es fácil criticar y difícil hacer. La verdad es que este noveno largometraje de Tarantino tiene la virtud de que apetece verlo de nuevo cuando se termina. Sobre todo porque la primera vez no sabes bien a dónde quieren ir a parar los personajes y el guionista comete el error de utilizar diálogos completamente anodinos y superficiales.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz) 
 
Para amantes de la nostalgia de los años sesenta

lunes, 20 de abril de 2020

Una honesta y digerible película de terror

 
Algunos familiares no son lo que parecen
 
LA VISITA
(2015)
 
Influenciada por la técnica narrativa del "Proyecto de la bruja de Blair", el director Shyamalan logra realizar una buena película que cuenta como mayor virtud no recurrir a ningún fenómeno sobrenatural para provocar miedo. El guion del propio director sigue una lógica impecable que no deja ningún resquicio a la improvisación.
Hay un gran mérito en dirigir una película tomando como punto de vista las inexpertas manos de dos niños que filman con la webcam de su ordenador portátil y la cámara de su teléfono móvil. Encierra el peligro de marear al espectador con tanto plano inestable, pero al mismo tiempo contribuye a dar una sensación de hiperrealismo e incluso genera ansiedad en el público.
 
 
Deanna Dunagan
(Monahans, Texas, 1940)
Una actriz de teatro que hace una interpretación excepcional
 
Los actores cumplen su papel de modo antológico, tanto los ancianos (sobre todo Deanna Dunagan en su rol de loca deprimente y sorpresiva), como los niños. Hacer un trabajo como éste sin que se le pueda objetar ningún defecto es demasiado pedir en cualquier arte, y más en el cine actual. La asombrosa belleza de la joven Olivia DeJonge la ha facultado recientemente para interpretar a Priscilla Presley en un documental sobre el rey del rock.
 
 
Dos hermanos, Rebecca y Tyler Jamison, servirán de hilo conductor
 
Peter McRobbie traza su cometido de enfermo con Alzheimer de manera magistral, con una profesionalidad y rigor que producen asombro. Es increíble la cantidad de buenos actores que el orbe anglosajón produce, es algo que nunca podré terminar de agradecer. La película es tan buena que los 94 minutos que dura no se notan y los sustos están perfectamente dosificados por ciclos nocturnos. En resumen: una pequeña y ortodoxa maravilla.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 

"Nadie te quiere tanto como tus abuelos"

jueves, 2 de abril de 2020

Una joya cinematográfica sobre el rencor de clase


 
Un drama de calidad tan infrecuente como extraordinaria
 
PARÁSITOS
(2019)
 
La internacionalización del jurado de los Oscars ha ocasionado que esta obra de arte haya ganado en la categoría de mejor película con toda justicia. Un enredo inteligente que expone a dos clases sociales antagónicas que se parasitan mutuamente: una familia pobre que usufructúa los recursos de otra opulenta y esa misma familia rica que requiere de los servicios que aquellos asalariados le ofrecen, ignorando que son unos estafadores fingiendo no conocerse entre sí.
Al final de la historia se ejemplifica claramente que en economía no hay un almuerzo gratis cuando el chófer contratado tiene que hacer el indio junto con su jefe en una fiesta de cumpleaños. El padre del niño le recuerda que no tiene que hacerlo por amor, como él lo hace, sino que le gratificará pagándole ese tiempo como horas extras.
 
 
Los dos hijos de la familia humilde, Ki-jung y Ki-woo, acercándose a la ventana del retrete para intentar robar la señal "wi-fi" de algún vecino
 
Que este film haya obtenido también premios al mejor reparto o la Palma de Oro en Cannes demuestra que, en este mundo decadente de películas para adolescentes engreídos y autosatisfechos de sí mismos, todavía hay lugar para películas inteligentes con reminiscencias de cine clásico. Por otra parte, es curioso ver cómo la occidentalización de Corea del Sur se refleja en el contraste de una mansión lujosa y el sótano donde malviven los pobres. Una típica contradicción humana, especialmente en el capitalismo. Las calles con luces de neón y la comida rápida, los gestos y las conversaciones de los personajes dejan entrever que la alianza política de Estados Unidos con este país ha dejado una profunda huella. El matiz orientalizante lo pone la astucia asiática de los míseros defraudadores. 
 

Ki-woo, Ki-taek, Chung-sook y Ki-jung: la familia menesterosa
 
En otro momento interesante del metraje la adinerada señora Yeon-kyo reflexiona con su criada que los ricos son buenas personas porque nadan en la abundancia, mientras los desasidos de la tierra incurren en la maldad porque tienen que hacer malabarismos para sobrevivir o progresar económicamente. Una justificación tonta y demagógica que obvia la maldad perversa. El elemento que simboliza la lucha de clases está en el olor que desprende la clase de los zarrapastrosos. Precisamente ese menosprecio por el olor mohoso que desprenden los pobres estuvo a punto de desenmascarar a los timadores y terminará por pagarlo muy caro el millonario señor Park.
La deprimente escena de la inundación del estrecho apartamento donde viven los cuatro integrantes del clan familiar del patriarca Ki-taek plantea otra oposición: la lluvia, que limpia la atmósfera y puede ser tan fertilizante para el campo, permitiendo la pureza de que amanezca después un nuevo día soleado, esa misma lluvia es como una maldición para los miserables cuyo cuchitril se estropea y llena de aguas fecales.

 
Cho Yeo-jeong (en el centro de la imagen, partiendo una tarta de cumpleaños) interpreta maravillosamente a Yeon-kyo, la esposa rica del señor Park que resulta ser tan ingenua como sofisticada. Logra encarnar el prototipo de mujer burguesa y superflua, encantadora y necia 

Ésta es una película valiente, sin concesiones a la estupidez de lo políticamente correcto, con un guion trágico, muy elaborado, que hubiera agradado a Sófocles o al mismísimo Shakespeare. El tono lúgubre de la existencia de un búnker le confiere un carácter macabro sin que estén ausentes pinceladas de humor negro. El director y coguionista Bong Joon-hoo ha demostrado que se puede hacer una película amena sin incurrir en tópicos ni tonterías, derrochando talento. Parecía imposible, pero va a ser que para revertir la decadencia de Occidente van a ser necesarios los bárbaros, y en este caso, los coreanos.
 
 (Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Song Kang-ho, el director Bong Joon-ho, Park So-dam, Jang Hye-jin, Choi Woo-shik y Lee Sun-kyun recibiendo en Hollywood el premio del sindicato de actores al mejor reparto con todo merecimeiento