miércoles, 9 de marzo de 2016

Cuando el Mesías se mostró el fútbol se hizo carne

 
Interesante documental biográfico con 93 minutos de duración
 
MESSI
(2014)
 
"El mejor sin discusión", "un iluminado", "un extraterrestre", "el mejor del mundo", "un genio", "un diamante", "el mejor de la historia", "un héroe": el documental dirigido por Álex de la Iglesia se abre con este torrente de epítetos más que merecidos por parte de gente tan cualificada como César Luis Menotti, Alejandro Sabella, Hugo Tocalli, Claudio Vivas, Johan Cruyff o Jorge Valdano.
 
 
Messi cuando era un niño que soñaba con jugar para el Newell's Old Boys, uno de los dos equipos importantes en su ciudad natal de Rosario
 
Conjugando imágenes reales con otras interpretadas por Víctor Alcaraz y Marc Balaguer, este biopic utiliza como hilo conductor una charla distendida de café entre los invitados a comentar la vida del astro blaugrana. De pequeño, Messi ya despuntaba por su capacidad de desborde y gol. En una ocasión se quedó encerrado en el baño de su casa y tuvo que escaparse por la ventana para poder jugar un partido. Logró llegar cuando faltaban veinte minutos. Su equipo iba perdiendo, pero con su aportación le dio la vuelta al resultado.
 
 
Lionel Messi cuando se integró en el mayor sueño de su vida:
jugar en el FC Barcelona y convertirse en su máxima figura
 
Ni Newell’s Old Boys ni River Plate se quisieron hacer cargo del tratamiento médico que requería un niño tan frágil y pequeño para poder crecer. En el FC Barcelona Charlie Rexach lo vio y se dio cuenta de que estaba ante un pequeño Maradona. Fue el Barça quien apostó por él y Messi le ha dado todo al club más amado del mundo. Un idilio que ojalá dure para siempre y no le ocurra como a Di Stéfano que se fue del Real Madrid por la puerta de atrás al RCD Español.
 
 
Messi ha conseguido marcar 35 "hat-tricks" hasta ahora en su carrera
 
Cuando llegó al vestuario azulgrana Gerard Piqué lo confundió con un recogepelotas y le espetó que las pruebas para ser ayudante de banda eran al día siguiente. Sin embargo, cuando presenció su primer partido de entrenamiento, tanto él como sus compañeros se quedaron prendados. Al poco de comenzar lo lesionaron de gravedad, pero Messi logró superar también ese trance. En la película se ve cómo el niño se clava inyecciones de hormona del crecimiento en el muslo, un medicamento caro con el que Lionel consiguió alcanzar la estatura de 1’69 cm.
 
 
Messi sintiendo la patria de Borges en el corazón: Argentina
 
Podemos gozar los grandes momentos de su carrera, como el célebre gol maradoniano al Getafe, y también los tristes como las dos entradas criminales de Del Horno en Londres cuando al Chelsea lo entrenaba el impresentable Mourinho. Goles de libre directo, regates encadenados, disparos de todas las facturas, goles de cabeza, de penalti, de vaselina, ceñidos al poste, el recordman futbolístico mundial ganador de cinco balones de oro en estado puro.
 
 
Lionel Andrés Messi Cuccittini
(Rosario, Argentina, 1987)
Récord mundial de goles en una temporada: 91 goles en 69 partidos.
Récord de 21 partidos consecutivos anotando al menos un gol.
Único jugador que ha conseguido en una misma temporada:
"Balón de Oro", "Pichichi", "Bota de Oro" y "FIFA Best World Player".
Máximo ganador de Balones de Oro: 2009, 2010, 2011, 2012 y 2015.
Máximo goleador en un partido de la "Liga de Campeones":
5 goles al Bayer Leverkusen.
Cinco veces mayor goleador de la "Liga de Campeones".
Máximo goleador argentino de la historia: 518 goles.
Jugador más joven en alcanzar 100 partidos internacionales.
Máximo goleador de la Liga española: 305 goles en 337 partidos.
Máximo asistente de la Liga española: 119 asistencias en 337 partidos.
Máximo goleador de la liga española en una temporada:
50 goles en 37 partidos.
Máximo anotador de dobletes en la Liga española:
67 dobletes (más 26 tripletes y dos pokers).
Máximo goleador en los derbies Barça-Madrid: 21 goles en 30 partidos.
Máximo goleador del FC Barcelona: 474 goles en 559 partidos.
Jugador con más campeonatos ganados con el Barça: 26 títulos. 


Es increíble la grandeza que le ha conferido Lionel Andrés Messi al Fútbol Club Barcelona, un equipo con 117 años de historia que ha cobijado estrellas mundiales del fútbol como Samitier, Alcántara, Balmanya, César, Fusté, Manchón, Van Bommel, Peiró, Clos, Basora, Torres, Zamora, Eladio, Chus Pereda, Zabalza, Johan Cruyff, Hugo Sotil, Ronaldinho, Romario, Alexanko, Ramallets, Allan Simonsen, Schuster, Clares, Neeskens, Diego Armando Maradona, Kubala, Sadurní, Krankl, Neymar, Rivaldo, Stoichkov, Laudrup, Fortes, Rafa Márquez, Julio Salinas, Olmo, David Villa, Alexis Sánchez, Rochemback, Lineker, Phillip Cocu, Bronckhorst, Guardiola, Cayetano Re, Amarilla, Mendieta, Czibor, Biosca, Zaldúa, Deco, Heredia, Evaristo, Platko, Samuel Etoo, Mora, Kocsis, Quini, Migueli, Yayá Touré, Fernando Couto, Julio Alberto, Beguiristain, Rexach, “Tigre” Barrios, “Lobo” Carrasco, Gerardo, “Tente” Sánchez, Macizo, Asensi, Eusebio, Pizzi, Zubizarreta, Gallego, Abidal, Zenden, Pichi Alonso, Prosinecki, Frank de Boer, Serna, Petit, Marcial, Basora, Canito, Ciric, Ramallets, Luis Enrique, Bakero, Martí Filosía, Costas, Puyol, Popescu, Xavi, Kodro, Lilian Thuram, Jari Litmanen, Amunike, Zuviría, Artola, Gary Lineker, Asensi, Saviola, Olmo, Simao, Iniesta, Hesp, Víctor, Hagi, Sánchez, Martín Cáceres, Hleb, Sonny Anderson, Kluivert, Thierry Henry, Urruti, Marc Overmars, Ludovic Giuly, Ronald Koeman, Abelardo, Dani Alves, Cesc, Christophe Dugarry, Figo, los dos Luis Suárez, Cristóbal, Ibrahimovic, Sergi Barjuán, Aloisio, Seydou Keita, Robert Enke, Chus Pereda, Ferrer, Rojo, Nadal, Reiziger, Mascherano, Víctor Valdés, Esteban, Riquelme, Marcos, Laurent Blanc, Henrik Larsson, Edgar Davids, Gerard Piqué, Vítor Baía, Rifé, Rakitic, Alexanko, Bernardo Cos, Periko Alonso, Zambrotta, Belletti, Edmilson, Onésimo, Gaby Milito, Morán, Amor, Iván de la Peña o Patrik Andersson.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Messi señalando al cielo en homenaje a la primera mujer que creyó en él y lo llevaba a los entrenamientos y los partidos: su añorada abuela Celia

martes, 8 de marzo de 2016

En medio del desconcierto de la confusión

 
[Pons, Anaclet: El desorden digital, Madrid, Siglo XXI de España Editores, 2013, 1ª edición, pp. 318, precio: 15'38 euros]
 
CÓMO DESENVOLVERNOS
EN LA MARAÑA DIGITAL
QUE NOS ATRAPA
 
Ensayo divulgativo enfocado sobre todo a los historiadores, aunque resulte perfectamente válido para toda persona que se relacione con el saber, internet y los libros. Hace repaso de la época en que los investigadores tenían que recurrir a los archivos y cómo hoy en menos tiempo y sin moverse de sitio es posible consultar una cantidad ingente de datos. Claro está que actuar a la ligera entraña peligros y el estudioso de nuestros días tendrá que estar comprobando constantemente la veracidad de los datos obtenidos.
 
 
Los archivadores de cartón siguen siendo necesarios
 
Anaclet Pons trae a colación el libro titulado La isla de los pingüinos, de Anatole France, en el que un erudito se ahogaba por la avalancha de notas que iba tomando. Su magnífico ensayo pretende hacernos reflexionar sobre el mundo de interconexiones en que vivimos y cómo salir a flote sin asfixiarnos.  Dedica un capítulo a las lecturas superfluas y fragmentadas que hacemos en los monitores y otro a las virtudes y defectos de la Wikipedia, ese proyecto colaborativo del que ya no prescinden ni los humanistas más rigurosos.
 
 
Una de las desventajas de Internet es que ha potenciado la capacidad de gobiernos y empresas para espiar y controlar a los ciudadanos
 
La sobreabundancia, el infocaos, la liquidación de la memoria humana en la época actual coincidente con la obsesión por registrarla, el anonimato, el pensamiento débil que cabe en los breves tweets, las extravagancias, el afán por llamar la atención, la rápida caducidad de los mensajes o la gran paradoja  de que la pérdida de la memoria cultural sea compatible con una proliferación de archivos de todo tipo, todo esto y mucho más se nos expone intentando cuestionarlo para aprovechar lo positivo que contenga y ayudarnos a saber desenvolvernos.
 
 
Una gran virtud de los ordenadores frente al papel es su capacidad para almacenar datos sin ocupar espacio físico ni ocasionar estorbos
 
La escasez sustituida por la abundancia, la inabarcable profusión de la variedad, la volatilidad que convierte a todo lo que circula por las redes sociales en frágil e inestable, la naturaleza efímera de unos datos que quisiéramos conservar, pero que por su propia naturaleza son evanescentes… Anaclet Pons logra analizar cualquier cuestión candente y espinosa escribiendo con tono sereno un excelente tratado para tranquilizar a los humanistas que puedan sentirse apabullados, eso sí, sin olvidarse de recordarnos que la duración de los textos impresos hasta ahora ha demostrado ser siempre superior a la de los documentos digitales.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Anaclet Pons
(Adsubia, Alicante, 1959)
Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Valencia

lunes, 7 de marzo de 2016

El escritor que se puso del lado de los de abajo

 
(Kovacic, Fabián: Galeano, Barcelona, Ediciones B,
2015, 1ª edición, pp. 352, precio: 19'23 euros)
 
EL DANDI DE LA
IZQUIERDA DE CANAPÉ
 
Biografía no autorizada del gran escritor uruguayo que ha dejado grandes obras como "Espejos" (2008), "Memoria del fuego" (1982-1986), "El libro de los abrazos" (1989), "Patas arriba: escuela del mundo al revés" (2008) y el archiconocido bestseller "Las venas abiertas de América latina" (1971) entre otras joyas literarias. El bonaerense Fabián Kovacic no pudo contar con el testimonio directo del autobiografiado y esto se nota porque la mayor parte del libro dedica demasiado espacio a las circunstancias políticas del tiempo que le tocó vivir, más que al escritor en sí mismo.
 
 
Paradójicamente, Galeano representa el ideal norteamericano del hombre hecho a sí mismo al ser un autodidacta que abandonó los estudios sin ni siquiera iniciar la educación secundaria
 
Sentía curiosidad por saber cómo había transcurrido la vida del escritor de las palabras "sentipensantes". Y lo que he descubierto es que fundamentalmente fue un periodista que llegó a entrevistar a personajes tan dispares como el sangriento revolucionario "Che" Guevara o el demagogo populista Juan Domingo Perón. Proveniente de una familia burguesa acaudalada, Galeano (Montevideo, 1940 - 2015), que presumía de no tener que madrugar nunca, jugó toda su vida a ser un Marqués de La Fayette en los medios periodísticos para los que trabajaba ("El Sol", "Marcha", "Crisis", "Brecha", Época") sin el inconveniente de la lucha armada. Su fusil era la palabra.
 
 
Cardenal, Galeano y Cortázar cuando disfrutaban del turismo revolucionario invitados por la casta sandinista dirigente de Nicaragua
 
Lo más cerca que estuvo de los disparos en un frente revolucionario le ocurrió en las montañas de Guatemala a donde fue muy joven (con veintiséis años, en abril de 1967) para entrevistar al jefe guerrillero César Montes. Allí casi se muere por culpa de los mosquitos que le transmitieron una enfermedad febril, no sé si el dengue o la malaria. Ya antes había estado al borde del abismo, cuando con 19 años y desorientado, teniendo la sensación que nadie en la sociedad creía en lo que hacía, intentó quitarse la vida tomando una sobredosis de "Luminal", medicamento que lo condujo a estar primero en la morgue, dándosele por muerto, y después varios días en coma.
 
 
Juan Carlos Onetti, eximio prosista uruguayo,
fue el gran mentor literario de Eduardo Galeano
 
Hubiera sido interesante conocer qué versión del personaje o de su carácter daban de él sus dos primeras esposas Silvia Brando (con quien tuvo a su primera hija, Verónica), y Graciela Berro Rovira (con quien concibió a sus hijos Florencia y Claudio). Tampoco contamos en este volumen con declaraciones de su tercera consorte, Helena Villagra, con la que huyó de Buenos Aires a Calella de la Costa (Cataluña) para que la ultraderechista "Triple A" o la Junta Militar Argentina no lo mataran. Estaba en las listas negras y de haberse quedado hubiera corrido la misma suerte que Haroldo Conti y otros periodistas amigos que cayeron vilmente asesinados. Antes había tenido que exiliarse de Uruguay al triunfar el golpe de estado cívico-militar dado por Juan María Bordaberry en complicidad con el ejército uruguayo el 27 de junio de 1973.
 
 
Si Pessoa tuvo en el café "A Brasileira" de Lisboa su refugio, Galeano hizo del café "Brasilero" de Montevideo su segunda oficina
 
En su libro "Días y noches de amor y de guerra" hay una anécdota preciosa que refleja cómo es la naturaleza de las personas:
 
"De aquella primera época en Buenos Aires me quedó una imagen que no sé si viví o soñé en alguna mala noche: la muchedumbre apiñada en una estación de subterráneo, el aire pegajoso, una sensación de asfixia y el "subte" que no venía. Pasó media hora, quizá más, y entonces se supo que una muchacha se había arrojado a las vías del tren en la estación anterior. Al principio hubo silencios, comentarios en voz baja y como de velorio: "Pobrecita, pobrecita", decían. Pero el metro seguía sin aparecer y se hacía tarde para llegar al trabajo y entonces la gente pateaba el suelo, nerviosa, y decía:"¿Por qué no se le ocurrió tirarse en otra línea? ¿Justo en ésta tenía que ser?"
 
 
Eduardo Galeano en La Habana con el antidemocrático comisario cultural castrista Roberto Fernández Retamar para ser jurado en el sectario certamen de La Casa de las Américas
 
En 1996 Galeano sufrió el mayor varapalo literario de su vida cuando Álvaro Vargas Llosa, Plinio Apuleyo Mendoza y Carlos Alberto Montaner publicaron el "Manual del perfecto idiota latinoamericano" en 1996 desmontando una por una las tesis victimistas de "Las venas abiertas de América latina" calificándola de biblia para imbéciles. La principal objeción que oponían era que un país no se empobrece porque le compren barato lo que produce, sino que se arruina cuando no logra venderlo. Y que para vender más caro u obtener mayor rentabilidad había que mejorar los productos y no dormirse en los laureles de un modo de producción anticuado.
 
 
Un joven y avispado Eduardo Galeano siendo entrevistado
por la escritora argentino-venezolana Viviana Marcela Iriart
 
El propio Galeano llegó a estar un poco harto de su obra más difundida, como le ocurrió a Pablo Neruda con los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", declarando que ni él mismo, aunque lo volviera a escribir, leería su libro. Lo que no fue óbice para seguirlo imprimiendo, especialmente en una empresa editora que creó, llamada "Ediciones del Chanchito", para publicarse a sí mismo todos sus libros controlando el proceso de edición y las ganancias.
 
 
Eduardo Galeano en su papel de rebelde de todas las causas
en las que le complacía aparecer siempre como primer figurante
 
Tuve el gusto de conocer a Eduardo Galeano en una conferencia que dio en la Casa de Colón del barrio de Vegueta en Las Palmas de Gran Canaria. Me impresionó la contundencia de la voz que sonaba por los altavoces, el enjambre de pijerío progre que acudió a escucharlo sin ser consciente de su aburguesameinto intelectual como clase social instalada que ya no es ni joven ni revolucionaria, y sobre todo, los ojos de color azul claro en un rostro que supuse debió haber sido muy bello en sus años mozos. Cometí el error de preguntarle qué había supuesto para él, a qué autocrítica le había conducido o, en definitiva, cómo había encajado las invectivas del "Manual del perfecto idiota latinoamericano". Ante lo que debió considerar una insolencia inoportuna, no quiso responder nada.
 
 
Eduardo Galeano en su característica pose de pensador interesante
 
Pasado el tiempo, sigo viendo en él a un gran escritor que supo condensar en fragmentos, al modo de Suetonio, lo que escribía. Su raíz periodística le hizo desechar la paja de sus escritos, y en mi opinión, el oportunismo y las expectativas de ser un escritor de masas lo impulsaron a convertirse en un adalid de las clases explotadas a pesar de saber que en los países comunistas la gente lo pasaba peor que en las sociedades de consumo capitalistas. Algo de camaradería le arrastró también por esa senda, digamos que la dialéctica teórica en las cafeterías de Montevideo con sus amigos de juventud le ayudaron a convertirse en un marxista lírico.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Fabián Kovacic
(Buenos Aires, Argentina, 1966)
Periodista y profesor universitario de Ciencias de la Comunicación

domingo, 6 de marzo de 2016

La especulación con la que se robó a la población

 
La banda sonora es de Craig Armstrong, David Byrne y Brian Eno
 
WALL STREET
(MONEY NEVER SLEEPS)
(2010)
 
En torno al afán de peculio sin responsabilidad moral en cómo lograrlo gira este drama a medias entre lo sentimental y lo bursátil dirigido por Oliver Stone. La película costó 70 millones de dólares y en un contexto de crisis económica por el estallido de burbuja inmobiliaria y la venta de productos tóxicos como las hipotecas "subprime", se comprende que al público le interesó este producto cinematográfico porque recaudó 130.632.932 dólares.
 
 
Shia Labeouf
(Los Ángeles, 1986)
y
Frank Langella
(Nueva Jersey, 1938)
 
Tiene momentos sublimes de crítica social como cuando en una fiesta la cámara va enfocando las joyas que lucen las damas que cenan y sonríen satisfechas del brillo de sus pendientes de oro, rubíes, platino, zafiros y diamantes. Otros instantes son meramente simbólicos, como el de los niños haciendo pompas de jabón en un parque. Lo que no sé es si los guionistas Allan Loeb y Stephen Schiff fueron conscientes de que poner a una izquierdista heredera de cien millones es algo intrínsecamente contradictorio. Digamos que es fácil hacerse pasar por un justiciero si se actúa como si se tratara de un hobby.
 
 
Josh Brolin
(California, 1968) 
y
Eli Wallach
(Brooklyn, 1915 - 2014, Nueva York)
 
Me recuerda a los hippies niños de papá que llevaban vaqueros desgastados y camisetas viejas para echarse el mundo por montera e irse de viaje al Nepal o a la isla de Creta en los años sesenta. No eran vagabundos menesterosos ni afrontaban una vida en contacto directo con la naturaleza como motor de cambio del planeta, que era lo que pretendían aparentar. En realidad, simplemente recibían mensualmente el cheque del papá capitalista que ganaba dinero con negocios más que probablemente especulativos, sórdidos, explotadores o nada ecologistas. Mientras tanto, los hijos progresistas y revolucionarios venga a practicar el amor y no la guerra, a experimentar con drogas y hacer el gandul.
 
 
Carey Mulligan
(Londres, 1985)
y
Michael Douglas
(Nueva Jersey, 1944)
 
Lo mejor de la película es lo bien dirigida que está, amén de muchas frases brillantes: “El dinero no es el bien principal de la vida. El tiempo lo es y el tuyo conmigo se acabó”.  “Hagamos un trato, Bretton: deja de decir mentiras sobre mí y no diré la verdad sobre ti. “Aún no lo saben, pero son la generación “Ninja”: ni ingresos, ni bienes ni jubilación. Les espera un lindo futuro”. “La avaricia es buena y ahora también es legal”. “La codicia lleva a comprar tres casas que no se pueden pagar sin un buen depósito de ahorros, lo que conduce a refinanciar esa deuda con un crédito de 50.000 dólares sobrantes que te llevan a comprar un teléfono móvil, un ordenador, un coche, un viaje, una camioneta, y de paso, ¿por qué no una segunda casa?”.
 
 
Oliver Stone
(Nueva York, 1946)
En este film de 133 minutos realiza dos cameos con semblante serio
 
“El 40% de los beneficios de los bancos derivan de la especulación financiera, no de la producción de mercancías que la gente necesita”. “Los préstamos a ultranza suponen un modelo financiero podrido. No funciona. Es sistémico, maligno y global. Igual que el cáncer: una enfermedad que hay que combatir”.   “Cuando la gente no sabe perder, tiene que fastidiar el juego para todos”. “¿Eres idealista o capitalista?” “A partir de ahora no tendremos sexo. ¡Ah! ¿Entonces va  a ser cierto lo que dicen del matrimonio?” “Un pescador reconoce a otros pescadores desde lejos”. “Las relaciones personales son como burbujas, frágiles, igual que los tulipanes”. “Ser un fanático de la energía limpia es de listos porque será la siguiente burbuja”. “Los gobiernos se quedan con la mitad de nuestro dinero y ahora quieren la otra mitad”. “El idealismo asesina los negocios”. “A mi provecta edad todo lo que llegue es ganancia”.
 
 
El valor de las acciones y los bonos es crucial en la economía capitalista
 
Lo que se echa de menos aquí es la acción. En todo el film no hay ni un solo disparo. Es una lástima, porque hubiera hecho mucho más atractiva su contemplación. Michael Douglas (Gordon Gekko) muestra unos rictus faciales que parecen afectados por alguna clase de cirugía estética a la que se haya podido someter. Ha perdido facultades expresivas, él, que tan buen actor fue. Carey Mulligan (Winnie Gekko) se luce en una escena  derramando lágrimas de llanto cristalinas. Sobre Shia Laboeuf (Jake Moore) recae el protagonismo de todo el metraje. Su omnipresencia la salva con muy buena nota.
 
 
La película retrata el corazón financiero del bajo Manhattan
 
Frank Langella (Louis Zabel) hace un llamativo y meritorio papel de mentor, pero Josh Brolin (Bretton James) es quien destaca sobre los demás. Suya es la mejor dramatización de todo el reparto, a lo que ayuda la perfección de las facciones de su rostro. El anciano Eli Wallach (Julius Steinhardt) realiza un papel testimonial en el que le falla la voz al silbar. Su afonía es disculpable, dado que contaba con 94 años de edad cuando actuó. Charlie Sheen (Bud Fox) hace un cameo irrelevante con un diálogo plagado de tópicos y Susan Sarandon (la madre de Jake Moore) cumple de modo sobresaliente en el rol de liberada y feminista mamá norteamericana que anda siempre arriesgando dinero en inversiones para pedir de inmediato ayuda a su hijo cuando lo pierde.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
La fotografía corrió a cargo de Rodrigo Prieto

sábado, 5 de marzo de 2016

Un festivo homenaje a los primeros videojuegos

 
El coste de producción fue de 88 millones
de dólares, pero logró recaudar más de 244
 
PIXELS
(2015)
 
Excelente comedia infantil de animación con unos fantásticos efectos especiales concebidos para ser exhibidos en 3 dimensiones. La película, ambientada en los años 80, comienza con un campeonato de juegos de tipo “Arcade” en el que sale vencedor un tramposo.  Inmediatamente después se produce una invasión de naves marcianas en la isla de Guam. Son los invasores del espacio  de un programa llamado “Galaga” que han cobrado vida. Atacan una base militar norteamericana y se llevan a un soldado de trofeo como premio por su ataque victorioso, igual que en los videojuegos.
 
 
Joshua Gad
(Florida, Estados Unidos, 1981)
Impresionante la persecución de Pacman por las calles de Nueva York
 
En la trama se recurre a emociones primarias fácilmente inteligibles por los niños como es el caso de la envidia. Por ejemplo, cuando un técnico tiene que ceder el paso a una mujer para entrar en un organismo responsable de la seguridad nacional. El hombre queda sorprendido cuando ve que ella es un teniente coronel de la Casa Blanca que le hace gestos de burla al serle franqueado el acceso con prioridad.
 
 
Los centípedes atacando sobre el Parlamento de Londres
 
Los ataques alienígenas producen desconcierto porque se desconoce de dónde proceden, quién los dirige y por qué. A los niños les encantan los golpes de efecto, como en general a la sociedad estadounidense infantilizada, así pues, tendremos alguna escena con violencia imprevista como la del puñetazo que recibe un personaje en la cara dentro de una furgoneta. Al igual que si fueran dibujos animados, el hombre saldrá disparado por la puerta trasera  al recibir el golpe hasta caer sobre el asfalto.
 
 
El pequeño Q*Bert que los extraterrestres brindaron a los seres humanos como recompensa por haber sido capaces de derrotar a Pacman
 
A continuación veremos la destrucción del Taj Mahal. Para entonces los humanos tendrán que echar mano de toda la tecnología disponible para acabar con la amenaza que pixela y destruye todo lo que toca. Afortunadamente, dispondrán de rayos de partículas lumínicas. La primera gran batalla tendrá lugar entre los centípedes y un nutrido comando armado con cañones. Tendrán que destrozarles la cabeza para abatirlos, porque si no, se multiplican. Uno de ellos se escapa después de que los demás sean destruidos, pero en la persecución cae eliminado justo antes de ir a devorar a un crío, algo que no logra en el último momento y por los pelos.
 
 
Los cuatro fantasmas que luchan contra "Pacman" representados por cuatro coches "Mini" fabricados por "BMW": Pinky, Clyde, Blinky e Inky
 
Liberan de la cárcel al campeón embustero porque lo creen útil en la guerra que la Tierra está librando contra los invasores provenientes del cielo. La siguiente batalla, tan emotiva como espectacular, será contra el célebre “Pacman”, una gigantesca bola amarilla que tendrá tres vidas, y por tanto, deberá ser aniquilado tres veces para poder acabar con él. Sale hasta su creador, Tōru Iwatani. Al final, los pixels orquestarán una embestida masiva con todos los personajes del arsenal de los antiguos videojuegos: robots, la rana “Frogger”, los “space invaders”, los “androids”, el “Defender”, el “Paper boy”, las piezas del “Tetris”, Supermario, algunos destructivos ninjas, una mujer guerrera, “Donkey Kong” y, para que no faltara una gota de humor, hasta un pitufo.
 
 
El infatigable, maligno y reiterativo "Donkey Kong"
 
Conseguir el éxito requerirá de una abducción a la nave nodriza donde enfrentarse de tú a tú con el gigantesco gorila “Donkey Kong”, quien no parará de arrojar barriles por medio de rampas para acabar con el Teseo que se atreva a intentar matarle como si él fuese un Minotauro. Sam, el protagonista, logrará destruirlo con un certero martillazo que congela a los videojuegos y los evapora.
 
 
Tōru Iwatani
(Meguro, Japón, 1955)
Hace un meritorio cameo como padre de Pacman
 
El guion de Tim Herlihy, Timothy Dowling y el actor Adam Sandler es completamente apropiado para las pretensiones del largometraje: rendir tributo a los juegos pioneros que aparecieron con las primeras consolas. La dirección de Chris Columbus es intachable. Quizá algún actor no se tomó muy a pecho su trabajo, por ejemplo Kevin James, que en el papel de William Cooper actuó con demasiado desparpajo. En este género dirigido a la infancia los actores deben sobreactuar e incluso caricaturizarse a sí mismos, algo que logró Josh Gad en el rol de Ludlow Lamonsoff, el personaje que se enamora de Lady Lisa (interpretada con excesiva rigidez y seriedad por la actriz Ashley Benson). El veredicto sobre este film es que a pesar de las pequeñas fisuras lógicas en todo trabajo colectivo, el resultado global es el de una película que será memorable en la memoria de los ojos infantiles que la disfruten.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Son 105 minutos de gran placer cinematográfico

miércoles, 2 de marzo de 2016

Una película concebida a la manera taylorista

 
Este "thriller" se desarrolla en 81 minutos
 
THE CULLING
(EL SACRIFICIO)
(2015)
 
Rustam Branaman no va a poder sustentar una prestigiosa carrera en el cine dirigiendo películas como ésta. Incluso podría decirse que con el guion del que disponía se pudo haber hecho una mucho mejor. Cinco jóvenes se dirigen a un concierto de rock cuando encuentran perdida a una niña en una gasolinera donde paran para repostar combustible y comestibles. La niña abrazada a una muñeca resulta inquietante. La inverosimilitud de que se encuentre allí sola, sin sus padres, hubiera aconsejado mejor llamar a la policía pero claro, de ser así, la historia no hubiera podido seguir adelante.
 
 
Harley Graham muestra dotes de actriz interpretando a la niña Lucy
 
Los adolescentes se ofrecen para llevarla a casa. Nada más llegar hallan la vivienda vacía y una habitación llena de muñecas rotas,  mientras que de vez en cuando se oyen unos ruidos alarmantes. Con estas premisas la película prometía mucho. Lamentablemente, las expectativas irán siendo defraudadas poco a poco. Los chicos charlan alegremente en el jardín de la mansión y vamos sospechando que irán muriendo uno tras otro al estilo de la saga de “Viernes 13” (12 películas a partir de la primera estrenada en 1980).
 
 
Linsey Godfrey le pone ganas pero no consigue ser convincente
 
El bajo presupuesto influyó en que las apariciones sobrenaturales consistieran en una especie de humareda negra que penetra por la boca de las víctimas. Ahora bien, es un error del guionista que la inhalación de ese humo no produzca efecto alguno en quienes lo aspiran. El espectador espera que se transformen en una especie de zombies monstruosos, pero en realidad es como si no hubieran tragado nada. Se quedan tal cual estaban.
 
 
Elizabeth Di Prinzio en el papel de Emily estuvo más que aceptable
 
Los padres aparecen comportándose de manera hospitalaria en un principio y revelándose como seres malvados al final. La niña va quedando relegada de la trama hasta que en un momento su reaparición provoca un mortal accidente de tráfico, justo cuando la pandilla de chicos trata de huir de la mansión. El problema es que lo que nos hace sentir este film en lugar de miedo es compasión por los personajes que van cayendo asesinados. Es una película sin garra, fabricada como una morcilla en serie. De hecho, el final es el adecuado para una continuación que se hará, sin lugar a dudas, incluso aunque el más que probable batacazo en taquilla les haga pensar a quienes la produjeron en otros actores y otro director.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 

Brett Davern interpretando a Sean y Chris Coy haciendo lo propio con Hank fueron incapaces de elevar el tono gris del film a una mayor altura