lunes, 7 de noviembre de 2016

La liberta que Nerón quiso pasar por hija de Átalo


 
Vista aérea de Olbia en la actualidad
 
CLAUDIA ACTEA EN OLBIA
 
Aquí poseo tiendas, esclavos y tierras cedidas
por Nerón Claudio. Y sería feliz si pudiera
permanecer en Roma a su lado, pero Popea
me ha relevado en el hontanar de su estima.
 
 
Olbia bajo la dominación púnica
 
Yo le aparté de cohabitar con Agripinila,
su madre, y así es como me paga. Nunca quiera
la odiosa Fortuna que llegue el día en que vea
su cuerpo yacente y tenga que tapar sus cenizas.
 
 
Maqueta del puerto olbiense en época romana
(Museo Arqueológico Nacional de Olbia)
 
He dedicado un templo votivo a Ceres, diosa
fecunda, aquí en la fértil Terra Nova Pausania.
Escribe ese Tácito de mí que soy una esclava
 
 
Fuente con figura femenina en el casco histórico de Olbia
 
de estirpe ruin e infame. Parece que ignora
que fui la nodriza real, además de su amada.
Antes gocé a Otón porque el poder me embriaga.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Estatua de una actriz de mímica hallada en Velitrae,  ciudad del Lacio situada en los Montes Albanos donde Acte (Anatolia, siglo I d. C.) tenía propiedades y fue encontrado su epitafio mortuorio

sábado, 5 de noviembre de 2016

Viajando por el espacio siempre a través del tiempo

 
Guillermo Díaz-Plaja
(Manresa, 1909 - Barcelona, 1984)
Escritor, crítico literario e historiador
Retrato al óleo pintado por
Félix Revello de Toro
(Málaga, 1926)
 
LAS ÍNSULAS EXTRAÑAS
 
"Lo ateniense no se explica sin el mar. Fue, en efecto, Atenas una talasocracia; un imperio mercantil y marinero"
 
"Los neumáticos se llaman elástica, el periódico se denomina efemérides, farmakeion y taberna son lo que su nombre indica, las paradas del autobús son los éstasis, y la salida de un local es nada menos que un éxodos"
 
"A un mensajero se le llama ángelos, a un general estratega y al menú de la cena catálogos"
 
"Delfos conmemora la victoria de Apolo, divinidad procedente de Creta, sobre el terrible monstruo Pitón, a quien robó el trípode sagrado, sobre el que hizo poner a una adivina, la pitonisa Pitia que, mascando las hierbas mágicas, entraba en trance y pronosticaba el porvenir"
 
"En griego no se llama Corfú, sino Kérkira. ¿No es aquí donde se situaría la corte de los feacios en la Odisea de Homero?"
 
"Ésta es la playa en la que naufragó Ulises"
 
"La rubia playa —de oro pálido— se curva sobre un cristal acuoso de tal diafanidad que permite la visión nítida a quince y veinte metros de profundidad"
 
"Conocemos que estamos en Europa
en la medida que pisamos historia"
 
"Nos sabemos, pues, hijos de algo; producto de raíces, resultado de estados de conciencia"
 
"Europa es una encrucijada, un juego constante
de formas superpuestas de cultura"
 
 
Achilleion
El palacio que la emperatriz Sissi ordenó construir en Corfú
 
"La ribera del Brenta, es decir, el camino fluvial que une Venecia con Padua, puede caminarse en una embarcación que lleva el nombre de Burchiello"
 
"¿No es Venecia una oscilación entre el rigor clásico que aleccionó el Renacimiento y la embriaguez polícroma que viene del mundo oriental?"
 
"Todo el Adriático es, como sabemos, fricción y límite. Y Venecia, la poma de oro, el máximo joyel para la codicia del extranjero"
 
"Ámsterdam, bandera de Europa"
 
"Mitteleuropa es el cogollo de Europa, que es como decir el vientre de la historia del mundo"
 
"El arte gótico es el culto mismo a la verticalidad"
 
"Inevitablemente, todo viaje
apareja una meditación"
 
"Toda realidad es, también, un símbolo. Puesto que las cosas son, como sabemos desde Platón, meras apariencias sensibles de las ideas"
 
"En Heidelberg hay un tonel
para 220.000 litros de vino"
 
"En Bonn nos saluda
la sombra de Beethoven"
 
"La Alemania industrial del carbón y del acero. Vulcano queda allí con sus fraguas"
 
"Todo lo señorea el gótico, desde Chartres
asta Milán, desde Estrasburgo a Toledo"
 
"La historia es implacable, y a lo largo del Rin se oyen los cantos de las walkirias y la trompetería de los guerreros de Odín, el dios germánico de la guerra. Ésta es tierra de nibelungos"
 
 
Lorelei
Era una sirena que seducía con su belleza y melodioso canto a los navegantes del Rin. Esta escultura de Natascha Alexandrova fue colocada en 1983 sobre el río en Renania
 
"Cada guerra ha creado sus propios mapas,
sus límites ineluctables"
 
"En Maguncia se guarda el museo de Gutenberg"
 
"Hungría está en el limes, en el límite. ¿No era el Danubio en tiempos de Roma la frontera superior del imperio?"
 
"Sobre la llanura magiar ha pasado
la devastación y la muerte"
 
"Italia es irradiación estética continuada"
 
"Las playas lujuriantes del mar Negro"
 
"Portugal no tenía más remedio que ser navegadora"
 
"En Stonehenge contemplamos los dólmenes donde los druidas elevaban su voz; en Bath, los mosaicos romanos de las termas; en Wells, en Chichester, en Salisbury, en Winchester, las catedrales espléndidas"
 
"La aristocracia es una conducta moral"
 
"Paradigma de lo que debe ser
una catedral: una oración petrificada"
 
"Britania es un vasto y bien regado jardín"
 
"¿Por todas partes se va a Roma? No,
por todas partes se viene de Roma"
 
(Fragmentos del libro escrito por Díaz-Plaja, Guillermo: Las ínsulas extrañas, Barcelona, Plaza y Janés, 1978, 1ª edición, pp. 333)
 
 
Este libro se imprimió en Esplugas de Llobregat

viernes, 4 de noviembre de 2016

De Sardes a Trapezunte para llegar a la Hélade

 
 
Jenofonte
(Griego: Ξενοφῶν / Latín: Xenofon)
(Ática, 431 a. C. - 354 a. C.)
Escritor, militar, historiador y filósofo alumno de Sócrates
(Museo de Berlín)
 
JENOFONTE EN LA ANÁBASIS
 
Mis ojos recuerdan entre borrosas tinieblas a Soféneto
de Estinfalia, a Próxeno de la Beocia y a Sócrates
de Acaia, cuando unieron sus fuerzas con Ciro el Joven.
También a Clearco y Arístipo, y a Jenias, el recio,
 
cuando se juntaron al hijo de Darío en el proyecto
de vencer a Artajerjes y destronarlo. Enianeos, dólopes
y olintos, miles de hoplitas y peltastas con la orden
de unirse al sátrapa de Sardes. Ya en el Quersoneso
 
 
Soldado de infantería ligera de los griegos llamado "peltasta" por el escudo circular de mimbre ("pelta") con el que se protegía
 
Clearco expulsó a los tracios, ganando así renombre.
Por ello Abrócomas y Quirísofo corrieron a sumarse.
¿Dónde están ahora Menón y Arieo? ¿Por qué no se oye
 
en tropel el retumbar de los cascos de los caballos? ¿Sabe
Silano, adivino de Ambracia, quién asestó el golpe
mortal a Ciro en Cunaxa? Nunca se halló su cadáver.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
 
Ruta de la anábasis que siguió la expedición de los diez mil

domingo, 23 de octubre de 2016

Los enviaron a una misión sin pensar en su rescate

 
El rodaje costó nueve millones de dólares de los que
de momento sólo se han recuperado cuatro y medio
 
ANTHROPOID
("OPERACIÓN ANTROPOIDE")
(2016)
 
El 27 de septiembre de 1941 el director de la oficina central de seguridad del Reich, el piloto Reynhard Heydrich, con tan sólo 38 años de edad y cien operaciones militares aéreas a sus espaldas, asumió el cargo de Reichsprotektor de Bohemia y Moravia trasladándose a Praga en sustitución del blando Konstantin von Neurath. Los checos de la resistencia en Londres querían hacer un gesto que demostrara su posición favorable a los aliados y su oposición a la ocupación alemana. El plan consistía en eliminar a este hombre que Hitler definió como un soldado con el corazón de acero.
 
 
Reynhard Heydrich
(Halle del Saale, 1904 - Praga, 1942)
Director de la Gestapo hasta 1939 y arquitecto del holocausto judío
 
La película narra los sucesos con un claro tinte favorable a los checos. Si no, no se explica que saltaran por alto el pago de diez millones de coronas al delator que reveló dónde se escondían los autores del atentado. Se nos muestra que los alemanes ofrecieron la recompensa, pero luego nos muestran que el sujeto en cuestión, Karel Čurda, es torturado para que cuente lo que sabe. Tampoco es fiel a la historia en cuanto no muestra el retraso de media hora que inseperadamente tuvo el Mercedes-Benz 320 descapotable donde iba Heydrich. Se ve a los personajes mirando el reloj, pero no estando a punto de abandonar el plan. Lástima, porque alguien como Alfred Hitchcock hubiera sacado partido de esta demora añadiéndole suspense. El guion también oculta que la población checa estaba prosperando y sintiéndose progresivamente satisfecha con el pleno empleo que la industria de armamento le estaba proporcionando. De lo que se trata, en suma, es de masacrar a los perdedores de la guerra, algo que ya sabíamos desde tiempos de los romanos: “Vae victis!”
 
 
La recreación del atentado es una pequeña joya cinematográfica
 
El mayor logro de este film es el increíble parecido del actor que fugazmente aparece interpretando a Heydrich. Es el portentoso Detlef Bothe. Sólo por esto ya merece la pena verlo. Resulta gratificante comprobar cómo el cine puede hacer revivir la historia. Por lo demás, actores muy hermosos en el rol de los protagonistas —que no eran tan bellos—, y un tratamiento de película de acción en lugar del correspondiente al género bélico. Las imágenes de Praga son impagables: el puente de Carlos, el río Moldava y el castillo que corona la ciudad. Cillian Murphy interpreta a Jozef Gabčík, un héroe de la acción terrorista, con el único inconveniente de que su rostro es más apropiado para encarnar a un ser malvado que a uno benéfico. Jamie Dornan da vida a Jan Kubiš, el moravo que logró arrojar una granada de mano al coche de Heyndrich y a la postre matarlo. Es quien cumple mejor con su trabajo, como si diera clases de dramatización.
 
 
Detlef Bothe
(Brunswick, Alemania, 1965)
Pese a interpretar con 51 años a un hombre joven de 38,
consigue parecer el mismísmo Reinhard Heydrich redivivo
 
Anna Geislerová no consigue conmovernos mucho en su rol de Lenka Fafková a pesar de que la matan. Su rostro refleja una natural antipatía que debió dirigir hacia los nazis y no hacia el público. Toby Jones, con su aspecto de Truman Capote enano por donde quiera que va, consigue proyectar una imagen verídica de lo que debió ser el jefe de una banda checa de partisanos. Charlotte Le Bon, dando vida a la joven Marie Kovárníková, no sólo está creíble, sino que dota de ternura a su personaje. Harry Lloyd construye a un Adolf Opálka,  soldado comprometido con la resistencia, de una manera más que convincente, diríamos que ejemplar.
 
 
Iglesia barroca de los santos Cirilo y Metodio, dos hermanos nacidos en Tesalónica, construida en Praga en 1730 y donde fueron capturados, tras un intenso tiroteo, los autores del arriesgado magnicidio
 
La dirección de Sean Ellis es ortodoxa, clásica, permitiéndose el lujo de jugar con el silencio y la cámara lenta en los trágicos momentos finales, algo en lo que acertó. Corre el riesgo de ralentizar la acción y aburrir a los espectadores, pero unas tijeras en el montaje seguramente le solucionaron la tendencia a dejarnos rendidos en los brazos de Morfeo. La música de Guy Farley y Robin Foster es como la de un buen árbitro en un partido de fútbol: no se nota. Eso sí, las melodías del violín son exquisitas. El peor fallo de este largometraje de dos horas de duración es hacer lo que hacen normalmente todas las películas donde hay disparos: los enemigos aparecen como idiotas que se dejan matar como si fuera un videojuego de marcianos. Lo mejor es la reconstrucción de la época, especialmente el vestuario. De todos modos, creo que es una grata experiencia ver reflejado un capítulo de la historia en el que muere un auténtico carnicero que utilizó la represión de forma abusivamente asesina sobre la gente bajo su jurisdicción.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
Todavía se conservan los agujeros de las balas en la ventana de la cripta de la iglesia ortodoxa de San Cirilo y San Metodio donde murieron Josef Bublík, Jozef Gabčík, Jan Hrubý, Jan Kubiš, Adolf Opálka, Jaroslav Švarc y Josef Valčík el 18 de junio de 1942 tras una lucha de siete horas que comenzó a las 4:15 de la tarde y en la que los alemanes perdieron a catorce de sus hombres mientras 21 quedaban heridos de una fuerza de choque compuesta por ochocientos soldados regulares

jueves, 20 de octubre de 2016

El príncipe que reinó al norte del Ponto Euxino


 
Anacarsis
(Griego: Ἀνάχαρσις. Latín: Anacharsis)
(Siglo VI a. C.)
Precursor de la escuela filosófica cínica fundada por Antístenes
(Grabado italiano del siglo XVIII basado en una antigua gema tallada)
 
ANACARSIS EL ESCITA
 
Nací en tierras de la Scythia salvaje cuyos guerreros
beben la sangre del enemigo abatido en combate
usando su cráneo como vaso y su piel como traje.
En mi país el águila real encarna al dios del viento
 
y dicen que venimos del Zeus Olímpico y los cimerios.
Consideré a las leyes como telas de araña en las que
los débiles se enredan y los fuertes logran escaparse.
Creo que es necesario sufrir para saber sufrir menos.
 
 
"Placa de oro con forma de ciervo tumbado"
(Túmulo de Kostromskoy, Kubán, siglo VII a. C.)
Arte del misterioso pueblo escita
(Museo del Hermitage en San Petersburgo)
 
La vida da tres clases de fruto: el placer, la embriaguez
y el arrepentimiento por los males y excesos cometidos.
La primera copa es buena para la salud, la segunda
 
por recreo, la tercera avergüenza, y la cuarta vez
que tomamos una perdemos el sentido del equilibrio.
Inventé la rueda del alfar y mejoré el ancla profunda.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Peine de oro coronado por dos soldados de infantería y un jinete luchando. Aparecen también dos caballos (uno caído) sobre un friso de cinco leones que cumplen el papel de soporte.
(Túmulo de Solokha, cuenca del río Dniéper, siglos V-IV a. C.)
(Museo del Hermitage en San Petersburgo)

martes, 18 de octubre de 2016

Quien rehuyó las opiniones de la muchedumbre

 
Epicuro
(Επίκουρος, Epikouros= aliado, camarada)
(Isla de Samos, 341 a. C. - Atenas, 270 a. C.)
(Busto de mármol que viene a ser una copia romana del
siglo II a. C. basada en un original griego del siglo III a. C.)
(Museo Metropolitano del Arte en Nueva York)
 
EPICURO DE SAMOS
 
Mi padre Neocles fue maestro de escuela y mi madre
Querestrata una pitonisa. Del primero, heredé
el amor por las conversaciones provechosas con los que
venían conmigo al Jardín de Atenas para escucharme.
 
De la segunda, el convencimiento de que era un fraude
porque los dioses, si existen acaso, no tienen por qué
ocuparse de nuestras cosas. Los errores que constaté
en sus forzadas predicciones me lo hicieron demostrable.
 
 
"La escuela de Atenas"
Rafael Sanzio
(Urbino, 1483 - Roma, 1520)
(Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano en Roma)
Epicuro es el sabio que está leyendo un libro en el margen inferior izquierdo, con una toga blanca que cubre sus piernas y siendo observado detrás de su hombro por Zenón de Citio, el fundador del estoicismo
 
No creo en ideas platónicas sino en sensaciones.
La meta del sabio es matar el dolor y vivir el placer,
sabiendo mayor el del ánimo y menor el de la carne.
 
Cuando la muerte está, no estamos: ella no nos conoce
ni debe afectarnos. El deseo desmedido de poder
es pobreza y muchas necesidades son artificiales.
 
La mejor advertencia para sobrevivir entre los hombres
es lathe biosas, pasar inadvertido frente a su sed
de oro y sangre. El ser humano es un avieso salvaje.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Playa de la isla griega de Samos en el mar Egeo muy cerca de la costa de Anatolia donde Epicuro vivió sus primeros dieciocho años de vida

jueves, 13 de octubre de 2016

Cicatrizando postemas con la risa como fármaco

 
Este largometraje dura 116 minutos
 
HA VUELTO
(ER IST WIEDER DA)
(2015)
 
Excelente comedia que trata de ahuyentar fantasmas del pasado con un Hitler redivivo que provoca la risa en una Alemania muy diferente a la de los años treinta del siglo anterior. El guion plantea que en el fondo abrigamos un espíritu hitleriano cuando nos oponemos a la invasión foránea de los emigrantes y pretendemos la supremacía racial o patriótica de nuestro pueblo sobre los demás.
 
 
Hitler se queda perplejo al comprobar que ya no se editan los periódicos nacionalsocialistas como el "Der Stürmer" o el "Völkischer Beobachter"
 
El actor Oliver Masucci encarna al mejor Hitler que se haya visto en la pantalla junto con el sombrío Bruno Ganz que lo interpretó en El hundimiento (2004) a las órdenes del director Oliver Hirschbiegel. Tuvo que entrenarse durante dos semanas para adquirir el acento y los tics del dictador alemán. El fruto de dicho adiestramiento es memorable, pues el parecido es increíble, si bien el verdadero Hitler era menos atlético y alto, además de encontrarse francamente deteriorado hacia el final de sus días, especialmente después de sufrir el atentado cometido por Claus von Stauffenberg.
 
 
Oliver Masucci
(Stuttgart, Alemania, 1968)
El actor de padre italiano realiza el mejor papel de su vida
 
Paradójicamente, denuncia la basura televisiva utilizando como medio la propia televisión. A lo largo de la cinta muestra una terca firmeza en el propósito de regenerar la patria. Aprovecha para ridiculizar a los actuales líderes políticos y se encuentra con que quienes le siguen en estos momentos son unos neonazis descerebrados que forman una minoría vandálica. La crueldad con la que mata a un perro “jagdterrier” que le muerde sirve para desenmascarar su verdadero carácter diabólico. El público no le perdona que haya matado al animal, como tampoco una anciana con demencia senil está dispuesta a disculpar que permitiera morir a tantos alemanes en los diversos frentes de la guerra.
 
 
Al inicio de la película se ve una toma aérea de la cúpula actual del Reichstag, edificio que probablemente los nazis quemaron el 27 de febrero de 1933 por odio al corrupto parlamentarismo democrático echándole la culpa del incendio a los comunistas, concretamente a un joven albañil holandés, Marinus van der Lubbe, al que torturaron para que confesara "sí o sí" la autoría del atentado
 
La inutilidad de las dos contiendas mundiales en las que participó  conducen al Führer a la melancolía. Para él, Polonia ocupa ahora parte del territorio germano en lugar de estar ocupada a medias por los comunistas y los nazis. La gente por la calle lo ve como un actor callejero y le piden sacarse selfies a su paso. En un programa televisivo triunfa como si fuera un payaso, salvando de la quiebra a su promotor. Basada en una novela satírica de Timur Vermes, esta adaptación es como un bálsamo que cumple con buena nota la función de reírnos del pasado para sanar heridas sangrientas una vez que ha transcurrido tanto tiempo.
 
 
Impresionante el regreso del austriaco a escenarios céntricos de Berlín como la avenida Unter den Linden o la puerta de Brandeburgo
 
La música de Enis Rotthoff se vale de melodías clásicas que resultan muy agradables acompañando al relato de los acontecimientos. Hitler vuelve a la vida en el lugar de la cancillería donde se suicidó como si hubiera estado hibernando durante setenta años. Podía haberse explotado mucho más el choque que hubiera sufrido al confrontarlo con una actualidad desconocida para él, sin embargo, las pinceladas con las que los guionistas David Wnendt e Ingrid Lausund abordan el asunto bastan para hacer de este film una pequeña delicia a los ojos de los espectadores maduros.
 
(Reseña escrita por Andrés González Déniz)
 
 
A pesar de estar hecha para provocar más sonrisas que risas,
la película goza de intensos momentos desternillantes