miércoles, 20 de agosto de 2014

Historia del reloj medieval con forma de astrolabio


 
EL RELOJ ASTRONÓMICO
DE LA CIUDAD VIEJA
 
Hanuš de Růže se inclina sobre los pergaminos
desordenados trazando dibujos, cifras y líneas
intentando mejorar el mecanismo de varillas
y esferas dentadas que Nicolás de Kadañ hizo
 
para la Torre de la Casa del Ayuntamiento Viejo
de Praga. Escucha entre el silencio de la noche
unos gritos que le urgen a abrir el picaporte
de la puerta. Tres hombres repugnantes y corpulentos
 
 
 
le tapan la boca y ponen sobre él un cuchillo.
Tras desmayarse y caer, a la siguiente mañana
oye voces, pero no ve nada. Le han extraído
 
los ojos para que en su vida jamás realizara
otro portento similar. Es el premio recibido
por sus desvelos. No cuenta el arte, sino la ganancia.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Junto al reloj astronómico a punto de tocar las doce del mediodía

martes, 19 de agosto de 2014

Presentimientos de un poeta muerto a los 25 años

 
Karel Hynek Mácha
(Malá Strana, Praga, 1810 - Litoměřice, 1836)
 
MAYO
(FRAGMENTO)
 
Noche tan larga, tan larga noche...
pero otra más larga me amenaza.
"¡Fuera, pensamientos!"
Y la fuerza del horror
supera a lo que pienso.
Silencio profundo. La voz de la gota
cayendo de nuevo mide el tiempo.

¡Oscurísima noche!
Aquí, en el seno de lo oscuro,
al menos el reflejo de la luna,
el brillo de las estrellas pueden penetrar,
allá sólo sombra vacía,
allá ninguna, ninguna luz,
sólo queda la tiniebla.
 
 
Busto de Karel Hynek Mácha en el Museo Nacional de Praga
(Národní Muzeum)

Allá todo es igual, no hay partes,
todo es infinito, no hay instantes,
no pasa la noche, no surge el día,
el tiempo no existe.

Allá ninguna, ninguna, ninguna meta,
sin fin adelante, sin fin sólo.
La eternidad me espera.
Aquí mera vanidad, encima de mí
y alrededor de mí y debajo de mí
el mero vacío bosteza.

Silencio sin fin, ninguna voz.
Lugar sin fin, noche y tiempo.
Éste es el mortal sueño del pensamiento:
aquel que se llama "nada".
 
(Composición escrita por el poeta romántico Karel Hynek Mácha)
 
 
Estatua de Mácha en el parque de Petřín al oeste de Praga. Fue esculpida por Josef Václav Myslbek (Praga, 1848 - 1922) entre 1910 y 1912

lunes, 18 de agosto de 2014

Una leyenda de Praga con tintes mesiánicos

 
La efigie de Bruncvík a orillas del río Moldava con la espada
mágica capaz de cortar por sí sola el cuello de los enemigos
 
LA ESTATUA DE BRUNCVÍK
 
Un día llegará en que el príncipe Wenceslao
cabalgue de nuevo sobre el Puente de Piedra
y justo allí donde tropiece y caiga en tierra
una espada vencedora saldrá del barro

del Moldava produciéndose el ansiado milagro:
ese día su ejército derrotará la pobreza,
los soldados de Blaník aparecerán por sorpresa
y retumbará en el infierno el cruel Boleslao.
 
 

La figura data de 1884 y es obra de Ludvík Šimek (Praga, 1837 - 1886). Sustituye a una anterior dañada por una bala sueca en la Guerra de los Treinta Años que ahora se encuentra en el Museo Nacional
 
Se cumplirá la profecía con la que el valiente
Bruncvík mató a un dragón acudiendo en defensa
de su padre Stilfrid y en ayuda de un león fuerte

que se enfrentaba a la bestia de siete cabezas.
Desde aquel tiempo el escudo de sus ascendientes
ostenta con fiera hidalguía al rey de las selvas.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
La escultura de Bruncvík con su tizona dorada supone la estatua número treinta y uno del Puente de Carlos IV. Al fondo se ve la cúpula de la iglesia de San Francisco de Asís y la Torre del Puente de Carlos

domingo, 17 de agosto de 2014

El maestro de la vivacidad y la riqueza armónica

 
Wolfgang Amadeus Mozart
(Salzburgo, 1756 - Viena, 1791)
"Mozart a los once años"
Retrato sobre lienzo al óleo de
Franz Thaddäus Helbling
(Passau, Baviera, 1737 - 1783)
(Museo de Mozart en Salzburgo)
 
TU CI HAI LASCIATO, O CARO, ADDIO
 
¿En qué lugar descansan los restos mortales de Mozart?
Proliferan estatuas, museos, casas, partituras,
pero los huesos del creador, de forma prematura
muerto con treinta y cinco años, fueron a una fosa.
 
Su padre Leopoldo lo mostraba con satisfacción
y orgullo en las cortes de París, Viena y Londres.
Era un prodigio capaz de retener los acordes
del "Miserere" de Marcello tras una audición
 
 
Mozart
(Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart)
Retrato inacabado, obra del cuñado del propio músico (por ser marido de Eloísa Weber, hermana de Constanza, esposa del compositor)
Joseph Lange
(Würzburg, 1751 - Viena, 1831)
 
a los catorce años. Con seis ya había compuesto
una sonata en do mayor para violín y piano.
Eloísa Weber lo despreció y su hermana Constanza
 
le dio seis hijos de los que sólo dos sobrevivieron.
Perdió a su madre por el tifus y a su padre cuando
componía la ópera de "Don Giovanni" en Praga.
 
En Viena, por culpa de la envidia y de los celos,
el puesto de compositor real no le renovaron
y en Múnich cursó otra solicitud denegada.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 

"Los últimos días de Mozart"
(1873)
Hermann von Kaulbach
(1846 - 1909)

viernes, 15 de agosto de 2014

El músico que amaba los trenes y las palomas

 
Antonín Leopold Dvořák
(Nelahozeves, 1841 - Praga, 1904)
Compositor checo postromántico
 
DVOŘÁK REGRESA A EUROPA
 
El vapor que me traerá por fin de vuelta a casa
anuncia con toques de bocina que no volverán
a posarse mis ojos en el Nuevo Mundo, la gran
cordillera de las Rocosas o la isla de Manhattan.
 
Con pena por el perenne recuerdo de mis tres hijos
fallecidos al poco de nacer, tengo el consuelo
de mi esposa, Anna Čermáková, con quien el duelo
por las pérdidas irreparables comparto. De niño
 
 
Anna Čermáková
 
el profesor Liehmann consiguió convencer a mi padre
para que pudiera emprender los estudios de música.
Se burlaban de mí los crueles compañeros de clase
 
por mi origen en Nelahozeves, una aldea rústica.
Ahondé en la raíz eslava y me alejé de Wagner.
Huí del aplauso fácil y la alabanza impúdica.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 

Tumba de Antonín Dvořák en el cementerio praguense de Vyšehrad

jueves, 14 de agosto de 2014

Buscando al monstruo que está dentro de nosotros

 
El Golem simboliza la potencia monstruosa y deforme
que anida en el inconsciente de los seres humanos
 
EL GOLEM
 
"Sólo sé que mi cuerpo yace dormido en el lecho y que mis sentidos ya no están atados a él"
 
 
"Esas estirpes mantienen entre sí recíprocamente un asco y una repulsión que franquean incluso la estrecha consanguinidad, pero se esfuerzan por disimularlo ante el mundo exterior, así como se guarda un secreto peligroso"
 
 
"De cuando en cuando Rosina tiene por su cuenta una idea diabólica para dar el máximo de intensidad al suplicio. Bruscamente, cambia de actitud hacia Jaromir y hace como si le resultara agradable"
 
"¿En esa casa una risa feliz? En todo el gueto no hay nadie que pueda reír alegremente"
 
"El libro me hablaba, como en sueños, sólo que mucho más claro, mucho más preciso. Y afectaba mi corazón como una pregunta"
 
"Cada nota que suena en el mundo presente tiene muchos ecos, así como todo objeto tiene una gran sombra y muchas otras pequeñas"
 
"El doctor Wassory diagnosticaba un glaucoma allí donde no existían sino molestias visuales benignas, únicamente para llevar a la práctica una intervención que no le costaba ningún esfuerzo y le reportaba mucho dinero"
 
 
El rabino Jehuda Löw ben Bezalel dando forma a la arcilla con la que hará vivir al Golem pronunciando unas palabras de la Cábala
 
"Todo en el mundo es una partida de ajedrez"
 
"No hay explicación absurda que hoy
en día no encuentre partidario"
 
"Como suele suceder en el mundo, muchas acciones que parecen buenas y nobles acarrean las mismas consecuencias que las malditas"
 
"Conocimiento y recuerdo son una y la misma cosa"
 
"Un espejo de plata, si pudiera experimentar sensaciones, no sufriría más que en el momento del pulido. Una vez alisado y brillante, devuelve todas las imágenes que caen sobre él sin pena ni emoción. Bienaventurado del hombre que puede decir: he sido pulido"
 
"El sueño y la muerte son lo mismo"
 
"Los hombres no escogen ningún camino, ni el de la vida ni el de la muerte. Son arrastrados como la paja en la tormenta"
 
"El encadenamiento de los sucesos de la vida es un callejón sin salida, por vasto y practicable que pueda parecer"
 
 
Gustav Meyrink
(Viena, Austria, 1868 - Starnberg, Alemania, 1932)
Escritor, dramaturgo y traductor
 
"Qué poco me importaban hoy los cuchicheos de los rincones sombríos, las recriminaciones hurañas, mezquinas, malignas, que brotaban como siempre: No te dejaremos —nos perteneces— no queremos que seas feliz"
 
"Toda noción de tiempo
   se convirtió en presente"
 
"Tarot tiene el mismo sentido que el hebreo Tora ('la ley'), o que el antiguo egipcio Tarut ('el que es interrogado'), y que en la antigua lengua zend Tarisk ('exijo la respuesta')"
 
"La letra hebrea Aleph, que tiene la forma de un hombre que señala con una mano el cielo y con la otra la tierra, significa: lo que es arriba es abajo; lo que es abajo es arriba"
 
"De golpe cobré conciencia de la soledad profunda, gigantesca, que me separaba de mis semejantes"
 
"Los hechos que se consideran como piedras miliares no son en realidad más que vacías cáscaras de huevo. Son las detonaciones inoportunas de los corchos del champaña sobre la mesa de los bullangueros, que sólo el espíritu débil considera como lo esencial del festín"
 
"A menudo no hacemos sino provocar nuevos sufrimientos para nosotros mismos y para los demás"
 
 
El Golem fue creado para proteger a los judíos del gueto de Praga, pero su figura se presta a otra interpretación: la de un autómata como lo viene a ser hoy el hombre moderno, alguien que actúa contra su voluntad alienado por el poder con un rigor atroz
 
"El hombre sabio construye para el porvenir, pero en mi opinión más sabio aun es aquel que espera pronto cualquier eventualidad"
 
"¿Y si el motivo de ayudar a los demás no fuese puro más que en apariencia? ¿No ocultaría alguna mentira secreta? ¿El deseo presuntuoso, por inconsciente que fuera, de pavonearse en el papel de salvador?"
 
"Los barberos compasivos son
los que hacen las peores heridas"
 
"Cada judío es el guardián de los demás"
 
"¡Un paseo en coche! Centenares de miles de personas lo hacen, y en realidad no hacen otra cosa en toda su vida"
 
"En todas partes veo engaño y odio"
 
"Es totalmente indigno y demuestra una rara falta de delicadeza poner constantemente ante los ojos de un hombre sus faltas de juventud"
 
 
Edición en el idioma alemán con el que
esta novela fue originalmente escrita
 
"¡Cuando pienso en lo que una mujer puede hacerle a un hombre con sólo dejarse amar por él!"
 
"Otro lapso de vida desolada
y todo se volverá polvo"
 
"Todo en este bajo mundo es transitorio, cosa que sé hace tiempo, que sabe cada niño, cada perro de la calle"
 
"Es en el sentimentalismo que se reconoce al populacho. Mil pobres diablos pueden morir de hambre y nadie llora, pero cuando una vieja bruja pintarrajeada, disfrazada de paisana, se desmaya en el escenario, los espectadores se ponen a mugir como becerros"
 
"Me midieron con desprecio"
 
"El presidente del tribunal en persona era un alto bribón perfumado de la buena sociedad con los vicios más repugnantes pintados en el rostro"
 
"El fin se aproxima a grandes pasos y tengo que vigilar para que la última hora no me tome desprevenido"
 
 
El Golem está influido por el "Frankenstein o el moderno Prometeo" de Mary Shelley y a su vez influye en los superhéroes salvadores de la humanidad desde Superman en adelante
 
"El alma está hecha de numerosos "Yoes" así como un hormiguero está compuesto por numerosas hormigas: lleva en sí los vestigios espirituales de miles de antepasados"
 
"La lucha por la inmortalidad es la lucha por un cetro y la espera de la entronización del "Yo" es la espera del Mesías"
 
"El hombre es como un tubo de cristal
en el que ruedan bolas de colores"
 
"¡Así son los grandes señores!
¡Todos unos asesinos!"
 
"Una judía pelirroja lo exprimió totalmente. Su dinero, quiero decir. Bueno, cuando le dejó seco, lo largó y se casó con uno de la crema"
 
"El hombre pasa como una sombra"
 
[Fragmentos extraídos de Meyrink, Gustav: El Golem, (título original: Der Golem), Barcelona, Edicomunicación, 1998, (traducción y notas de Alberto Laurent), pp. 283]
 
 
Un clásico de la literatura fantástica

miércoles, 13 de agosto de 2014

El artista que vivió abatido por la hermosura

 
 
Alfons Maria Mucha
(Ivančice, 1860 - Praga, 1939)
"Autorretrato"
(1899)
El gran pintor del "art decó"
 
EXTRACTO DEL DIARIO
DE ALFONS MUCHA
 
Nací en Ivančice, un pueblo de mi adorada
Moravia natal. Toda mi vida llevé la nostalgia
de mi raíz eslava por donde quiera que viví:
en Nueva York, en París, Viena, Múnich o Praga. De niño
los estudios se me daban mal. Solamente quería
trazar bocetos. Tuvieron que amarrarme un lápiz
colgado al cuello, porque si lo perdía no dejaba
de lloriquear. El primer cuadro mío que se conserva
es el de un Cristo crucificado y no está mal
para haberlo hecho cuando tenía ocho años.
 
 
Sarah Bernhardt como Melisenda en el drama de Edmond Rostand "La princesa Lointaine" tal como apareció en la revista francesa "La plume"
(1896)
 
Cuando mi padre supo de mi vocación por el arte
opinó que me comerían los piojos y el hambre.
Me expulsaron de la escuela a los diecisiete
años de edad por faltas reiteradas a clase. Tuve
que ganarme el sustento trabajando de escriba
en la oficina de un juzgado, pero me pasaba
todo el tiempo haciendo retratos de los acusados.
 
 
"La danza"
(1898)
 
Partí hacia la capital del imperio austrohúngaro
con la intención de pintar inusuales decorados
en el vienés Ringtheater. Me encontré una ciudad
de placer exultante en la que se bailaban valses
del compositor Johann Strauss. Aprendí de Hans Makart
a perfilar figuras estilizadas. Alguien dijo
de mí que mis cuadros parecían surgir de un mundo
de lujo oculto donde me hallaba sepultado.
En verdad, la realidad no me gusta, y por eso
la adorno hasta volverla imposible. El sueño
al que aspiro no lo encuentro en la mezquindad
de la gentuza. No me becaron en la Academia
 
 
"Bières de la Meuse"
("Cervezas del río Mosa")
(1897)
La modelo lleva un tocado de cebada, malta, lúpulo y amapolas
 
de Praga porque no les satisfacían mis dibujos
a sus convencionalismos tradicionales. Fue un duro
golpe, como cuando para salir de Viena compré
un boleto que me dejó en Mikulov sin dinero
para poder subir al siguiente tren que me llevara
hasta mi patria. El conde Eduard von Belasi
me rescató al encargarme de la decoración
del castillo de Emmahof y el palacio de Gandegg.
Allí, entre libros ilustrados de las bibliotecas
y la visión opalina de los montes Dolomitas
fui feliz como si fuera un crío irresponsable.
 
 
"Los cuatro momentos del día"
(1899)
"El despertar de la mañana", "La actividad del día",
"Sueños de noche" y "Calma de madrugada"
 
Me marché a París tras un interludio académico
en Múnich, donde no pude seguir porque no pagaba.
En los alrededores de Saint-Denis entré en contacto
con la bohemia pictórica y literaria muriéndome
de frío y pasando necesidades. Ilustrar libros
me salvó de morir y llegué a pintar todo tipo
de encargos: carteles publicitarios, decorados
teatrales, imágenes promocionales del champagne
Moët-Chandon, bicicletas, ferrocarriles, jabones,
tiendas y actrices como Leslie Carter o Maud Adams.
Precisamente fue el que diseñé sobre Sarah Bernhardt
el que me catapultó a la riqueza y la fama.
 
 
"Las cuatro estaciones"
(1896)
"La primavera", "El verano", "El otoño" y "El invierno"
 
Conviví con Paul Gauguin y mutuamente admiramos
nuestra obra. Él dominaba los colores y las formas;
yo, la elegancia idealizada. Concebí
joyas impulsado por la amistad con el escultor
Rodin. El éxito trastornó por completo mi ritmo
de trabajo. No tenía tiempo para los pedidos
y mi verdadera pasión de pintar la epopeya
de Slavia tuve que demorarla. Fue en la vejez
que pude al fin darle forma. Todos los intelectuales
sin renombre venían a mí y me utilizaban
como un banquero. Me arruiné y hube de ir
al lugar donde los sueños se cumplen: los Estados
Unidos. Mi llegada supuso una apoteosis
 
 
"La música"
(1898)
 
de periodistas y fotógrafos. Me consideraron
el mejor artista decorativo de la historia
cuando yo ya no deseaba dibujar más modelos
de belleza quimérica. Hube de seguir haciéndolos
a mi pesar, especialmente cuadros embellecidos
de las hijas de los hombres ricos. Las exposiciones
universales de fin de siglo me dieron prestigio
en el orbe entero. Pinté el pabellón de Bosnia
Herzegovina y me llenó de orgullo basarme
en su origen balcánico, adonde me desplacé
para estudiarlo. Expuse con Toulouse-Lautrec
en París y gocé con él las noches iluminadas
bajo la recientemente erigida Torre Eiffel.
 
 
"Naše Písen"
("Nuestra canción")
(1918)
 
Los señores Rotschild, los Vanderbilt,
los Morgan, los Crane
querían por todos los medios que mi selecta mano
los retratara. Abandoné a Berthe de Lalande,
pero la mantuve después en secreto. Me casé
con Marie Chytilová, mi grata Maruška, quien supo
hacerme entender que no debía regalar mis lienzos
ni malvenderlos por tan poco precio. Siempre he sido
manirroto y nunca he conseguido ahorrar
ni un gulden. Pintar las vidrieras de la catedral
de San Vito ha significado el logro más vistoso
de mi carrera de pintor exquisito. Han llegado
a circular sellos y billetes con mis creaciones.
 
 
Billete de diez coronas checas de 1919
 
El que vale diez coronas lleva impreso el rostro
de mi hija Jaroslava, lo que supone para mí
el mayor de los orgullos. En el castillo de Zbiroh
trabajé en la más importante y ambiciosa
colección de murales gigantescos, con dimensiones
de seis por ocho metros de ancho, que se expusieron
en Praga y en Brno para después ser enrollados
en un sótano oscuro. Poco después me arrestó
la Gestapo por mi exaltación del nacionalismo
y a partir de ahí no sé qué deparará el futuro.
 
(Poema narrativo escrito por Andrés González Déniz)
 
 
"Jorge de Podiebrad"
(1420 - 1471)
El único monarca checo de confesión husita que reinó en Bohemia
(Pintura al temple sobre lienzo realizada por Alfons Mucha en 1925)