domingo, 1 de septiembre de 2013

De un escritor cuya vida fue desventurada y azarosa

 
Dionisio Ridruejo Jiménez
(Burgo de Osma, 1912 - Madrid, 1975)
 
PRIMERA DEDICATORIA
 
Veo, canto, creo
lo real, amante.
Verdad de la tierra:
¿dónde estabas antes?
 
TAMARIÚ
 
Un poco de arena curva
al pie del granito rosa
altísimo de pinares,
agua azul y verde sombra.
 
Tamariú, cala pequeña
bravía y amansadora.
Barracas de cal, toldillas
de cañizo; pescadora
de pocas barcas varadas
con sus linternas a popa.
 
Tamariú, cala perdida,
¡quién te ha visto y no te llora!
 
 
Playa de Tamariú en la provincia de Gerona
(Costa Brava)
 
CEMENTERIO
DE
BARCELONA
 
Los muertos están arriba
sobre el mar, en sus bancales
con muralla, enriqueciendo
pinos, cipreses y sauces,
romerales a tijera
y rosas en sus rosales.
 
Los jardines de los muertos
aireados y colgantes
ven tanto mar infinito
que la pena de dejarles
es como envidia. Los vivos
se van pudriendo en las calles,
vueltos hacia la montaña,
con humo y niebla en el valle.
 
 
Cementerio de Montjuïc
 
EL BORNE
 
Está cerrado el parque. Baja el humo
de la herrería próxima, rodante
y mal encristalada.
Se va pudriendo el agua bajo el porche
y va rompiendo luces
la perla turbia que contiene el alba.
Entra la carga. Tiembla con rocío
su vegetal de muchos verdes. Llora
tanta flor acostada. En los adentros
últimos de la noche
un millón de gusanos se remueven
en las hojas del sueño.
 
 
Barrio del Borne en Barcelona
 
EN BREVE
 
España del corazón:
más paisaje que suceso,
más deseo que razón.
 
A LA TORRE EN EL LLANO
 
Eje inmóvil del campo que te debe
un alto curso hacia la nube undosa,
suspiro de la tierra fervorosa,
raíz de la llanura sin relieve.
 
pedestal de las aves, sombra airosa
sobre las rastrojeras y la nieve,
asta erguida del aire que conmueve
el anhelo del trigo y de la rosa.
 
Piedra en la tierra y en los cielos, sola,
lejana de los montes de su origen,
petrificando, amontañando el viento.
 
Extrañada del tiempo que se inmola
vanamente en las olas que no rigen
la vasta soledad del sentimiento.
 
 
Torre del Homenaje del castillo de Burriac en el Maresme catalán
 
A UNA PIEDRA DE MOLINO
EN TIERRA
 
Aquel agua de surco, caminera,
se hizo rondel sonoro en tus ardores,
pan de roca, y al alba molinera,
eran alegre danza sus rumores.
 
Sol de espigas, tus labios giradores,
labios del llano, pesadez ligera,
enmudecen tu amarga primavera,
luna muerta en el llanto de las flores.
 
Hoy te miro, descanso del camino,
moneda del recuerdo abandonada
en la quieta nostalgia del molino.
 
Cíclope triste, el ojo sin mirada
y la forma andadora sin destino
en el eje del aire atravesada.
 
 
Muelas de piedra de granito en Arroyomolinos (Madrid)
 
A UNA RUINA
 
Fuiste en la tierra creación conclusa
y libertad del hombre edificada,
distinta y sin futuro; al fin pasada
y desterrada al fin y al fin ilusa.
 
De un tiempo usó la eternidad tu musa,
mas fuiste con el tiempo amortajada
y la materia fue materia y nada
y ni aun recuerdo la razón confusa.
 
La piedra que fue grada es ya ladera,
la columnata es aluvión y escoria,
el arco y el bastión roca y entraña.
 
Si algo es forma, es dolor y nada espera.
Sobre tu idea al sol la hierba brota
porque han vuelto la tierra y la montaña.
 
 
Teatro romano de Málaga construido bajo el mandato de Augusto
(Siglo I a. C.)
 
AL CAMPANIL DEL DUOMO
 
Báculo en flor, celeste trepadora;
oh, campanil, polícromo sendero;
pífano, escala, pedestal, velero,
de aire cantor y musical aurora.
 
Junto al ave y la nube, ¿cuánto explora
cielo interior tu tallo volandero?
¿Cuánto viertes del júbilo cimero
que en tan celeste tierra se enamora?
 
Oh campanil de mayo, oh florentino;
Jacob durmiente, la ciudad entera
sueña la primavera en tus peldaños.
 
Oh castillo en el aire, diamantino,
donde reside cándida y ligera
la juventud inmóvil de los años.
 
 
La Catedral o Duomo de Florencia de estilo gótico-renacentista dedicada a Santa María de las Flores con la cúpula de Filippo Brunelleschi (Firenze, 1377 - 1446) en la cima
 
A HEIDELBERG
 
Heidelberg, entrevista en plata y rosa,
con dos alas de fronda para el cielo
que el río abisma bajo dulce hielo
entre torres de luna y nebulosa.
 
Asciendo hacia la ruina dolorosa
que en oro quiebra al bosque con desvelo
y alegra su labrado desconsuelo
entre tu primavera temblorosa.
 
Dejo a mis pies los árboles floridos,
las ventanas ardiendo en sus macetas,
las pizarras llorando entre verdura.
 
Y voy buscando, donde tus olvidos,
en sombra de tus hiedras tan secretas,
no sé qué amor, qué carne, qué ternura.
 
 
Heidelberg (cuyo nombre proviene del celta y significa
"Montaña de los Santos") junto al río Neckar que le da vida
 
EL BURGO DE OSMA
 
Como la nieve fluye y va sonora
de haber sido silencio, así mi olvido
de las cumbres del ser en que ha dormido
baja al tiempo natal y fluye ahora.
 
Ya es celeste el hollín en la herrería
y el chirriar de la rueda con estopa
del cordelero y riza la garlopa
una miel inmortal de todavía.
 
 
El municipio de Burgo de Osma en la provincia de Soria
 
Vuelve la yunta de ganar el valle
con su lanza arrastrada y la campana
vuelve a pasar entre la luz y el puente.
 
Vuelve el mercado a empavesar la calle
con soportales. Vuelve todo y mana
el para siempre ayer eternamente.
 
[Poemas extraídos de Ridruejo, Dionisio: Poesía, Madrid, Alianza, 1987, 1ª reimpresión, (1ª ed. 1976), (selec. de Luis Felipe Vivanco), (introd. de Marià Manent), (colec. "Libro de bolsillo", nº 611), pp. 176]
 
 
Portada de esta antología personal

No hay comentarios:

Publicar un comentario