lunes, 6 de marzo de 2017

A todos los que murieron para que disfrutemos hoy

 
El submarino Tang SS-306 en Pearl Harbour al regreso de su segunda patrulla en el archipiélago filipino de Palaos en mayo de 1944
 
ÚLTIMA MISIÓN SUBMARINA
DEL USS TANG
 
Fuimos enviados a las aguas minadas del estrecho
de Formosa. Teníamos que disminuir el transporte
japonés de soldados, alimentos y municiones
para aliviar la carga de la lucha en el océano
 
de nuestros camaradas en los ariscos archipiélagos
de Ryūkyū y Vulcano. Tuvimos al mando un gran hombre
en nuestro comandante, Dick Hetherington O´Kane. Sobre
las dos y media de la noche el último torpedo
 
 
Los marineros del USS Tang rescatando a pilotos de las fuerzas aéreas norteamericanas cuyos aviones fueron derribados en mayo de 1944
 
lo lanzamos con la emoción de regresar a casa.
Era un “Mark 18” eléctrico que no deja rastro.
En nuestra esperanza estaba volver a las playas
 
de California con nuestros familiares. En un lapso
de veinte segundos se dirigió a nuestra carcasa
y la destrozó por poseer un timón defectuoso.
 
 
"Pearl Harbor bound"
(Óleo sobre lienzo de Kevin Anderson)
Recrea el momento en el que el submarino USS Tang ha logrado impactar a un carguero japonés en su cuarta misión llevada a cabo entre el 31 de julio y el 3 de septiembre de 1944. Sería su penúltima misión
 
Nos hundimos de popa y recibimos varias cargas
de profundidad de los barcos escolta. Sólo ocho
marines logramos ascender para que nos salvaran.
 
Fueron cincuenta y cinco metros de dolor y ansia
usando un dispositivo de dióxido de carbono.
Al final los nipones nos torturaron a patadas.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Prisioneros militares de la Marina estadounidense celebran
su liberación el 29 de agosto de 1945 tras la derrota de Japón

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