lunes, 27 de marzo de 2017

Cuando la Literatura es analizada por la Filosofía

 
Reproducción parcial de "Les feuilles blanches" ("Las hojas blancas"), obra pintada por el francés Roger de La Fresnaye en 1921
 
EN TORNO A LA CULTURA Y LAS GENEALOGÍAS LITERARIAS
 
"El éxito de innumerables obras literarias se debe a que muchas personas inteligentes no las han leído"
 
"La crítica es un modo de pensar un contenido y no una forma ocurrente de adjetivarlo"
 
"La Literatura se divorcia de la Religión cuando la Literatura se hace definitivamente, irreversiblemente, racionalista. Este divorcio tiene como consecuencia la obra homérica: Ilíada y Odisea"
 
"Por la fábula, la Literatura se liberó de la Historia. La Literatura no cuenta los hechos ocurridos operatoriamente, sino los hechos expuestos estructuralmente, a partir de la realidad, pero al margen de ella"
 
"Hoy las ideologías pretenden encapsular a la literatura en sus irracionalismos nacionalistas, engagés o, simplemente, lisérgicos"
 
"La poesía implica y exige un racionalismo. Desde luego, es un racionalismo oculto bajo una apariencia de abstracciones absurdas, formas incorpóreas, relaciones ideales"
 
"La poesía, como el amor, exige
una realidad: no basta la imaginación"
 
"El fin del arte en general no es entretener a la gente, ni hacerla mejor, ni lograr que sea feliz. El fin del arte es desafiar la inteligencia humana. Otra cosa es que la gente exhiba sentimientos en lugar de inteligencia, como si sentir fura más valioso que pensar, o como si los que piensan fueran insensibles"
 
"El arte es superior e irreductible al sentimiento"
 
"Ignorancia y osadía viajan juntas"
 
"La Literatura es el discurso que no está
sujeto prácticamente a ningún tipo de norma"
 
 
Jesús G. Maestro abusa de las citas sobre Gustavo Bueno dando la impresión de que más que su mentor pudo ser su padrino. Y desde luego, incurre en una contradicción: parece apostar por el cientificismo crítico, pero en un momento dado no le hace ascos al uso simbólico del lenguaje con una metáfora gratuita y desafortunada, concretamente ésta: "La cultura es el tumor del lenguaje" (página 36), cuando el cáncer que se está metastatizando es el de la cultura basura, lo soez y las vulgaridades
 
"La literatura no proporciona conocimientos: los exige. A la literatura hay que llegar, y hay que acudir, con conocimientos procedentes de otras ramas del saber"
 
"La literatura no es una cuestión sentimental. Los sentimientos no sirven para interpretar los textos literarios, sino para retratar el estado mental del intérprete"
 
"La locura ya no es una forma superior de racionalismo, sino una impotencia muy europea de acreditarse universitariamente como un ignorante de diseño académico"
 
"Al alumnado al que yo accedo no le interesa el contenido de mis investigaciones ni de mi docencia. No lee libros, no asiste a clase, no sigue las exigencias de cursos y materiales docentes que con puntualidad le remito, y su picaresca es extraordinaria para no asumir nunca la responsabilidad que le compete"
 
"Las actuales universidades posmodernas ofrecen a los estudiantes una vida académica a la carta para que no dejen las aulas definitivamente vacías"
 
"A la población adolescente y juvenil mayoritariamente no le interesa en absoluto lo que se enseña ni en institutos ni en universidades"
 
"La educación científica y académica, tal como ha funcionado desde las últimas décadas, no es operativa hoy, y dejará de existir definitivamente en breve"
 
"La universidad actual no puede competir contra la barbarie porque la barbarie es la que gobierna, alimenta y engrosa la universidad posmoderna. Universidad y barbarie son, hoy, lo mismo"
 
"Las sociedades del futuro serán sociedades donde la barbarie, la gente sin formación, detentará un poder extraordinario. Y políticamente reconocido"
 
"Los bárbaros ya no son los otros. Hoy los bárbaros son la mayoría de los nuestros"
 
 
Al final de esta obra Jesús González Maestro añade un epílogo en el que arremete con virulencia contra los intelectuales sin caer en la cuenta de que él también es un intelectual (tanto como su libro es un producto intelectivo), y que al razonar así arroja piedras sobre su tejado y se desautoriza en cierto modo a sí mismo
 
"Matricúlense en una universidad o enciendan
una televisión. El contenido es el mismo"
 
"La literatura tiene quien la escriba —pues sobran autores—, pero no tiene, con la misma frecuencia, quien la interprete"
 
"Leer no es interpretar para los demás, sino para uno mismo. Un lector es un intérprete sin poder"
 
"La literatura puede sobrevivir sin lectores, pero no sin intérpretes o transductores. Lo que preserva a la literatura como tal no son quienes la leen, sino quienes la interpretan institucionalmente para los demás, es decir, quienes disponen de poder político"
 
"No basta saber leer y escribir
para interpretar la literatura"
 
"Ahora que ya no existen las filologías en las universidades (algo admirable en sí mismo), la literatura se convierte en una cosa completamente ininteligible"
 
"La crítica literaria es lo más endogámico que hay. No es necesario que un escritor se muera para conocer sus méritos: basta que no tenga amigos"
 
"Reemplazar un canon, el supuestamente clásico, más que sobrepasado por los tiempos en favor de otro, el resultante de una momentánea "visión posmoderna" sobre unos dos mil quinientos años de historia, en verdad resulta más vigoroso por la moda que razonable por su convicción"
 
"De un modo u otro cambian los cánones...
para permanencia de los dogmas"
 
"La literatura sobrevive siempre
a cualquiera de sus interpretaciones"
 
"La cultura es el nombre que los ignorantes dan a la ideología que practican sin ser conscientes de ello"
 
 
Jesús G. Maestro comete un error (pagina 35) al confundir "norma" con "lengua" afirmando categóricamente que "los hablantes no hacen las lenguas, sino los transductores" (es decir, críticos, gramáticos o académicos con poder para imponer criterios). En realidad, lo que las autoridades lingüísticas erigen son normas, no la lengua, pues carecen de poder factual sobre el habla en la que se manifiesta una determinada lengua según el arbitrio de sus hablantes a través de las épocas. De hecho, se dedican más bien a dar carta de naturaleza a los usos que van estableciendo los usuarios de un idioma
 
"La pedagogía posmoderna es la retórica que utilizan, y en la que se atrincheran, los profesores que carecen de inteligencia"
 
"El lenguaje no es la casa del ser, como afirmaba Heidegger, sino el código de una tecnología"
 
"Las culturas, además de ser, como afirma Gustavo Bueno, mitologías más o menos entretenidas y narcóticas, constituyen ante todo un sistema de prejuicios, un código relativamente organizado de prejuicios que pretenden perpetuarse"
 
"La cultura siempre es un regreso. El lenguaje es, sobre todo, la cárcel del hablante. El lenguaje es operatorio. No vive en los museos"
 
"La cultura es hoy, en muchos aspectos,
un imperativo de represión e intimidación"
 
"En nombre de la cultura se puede obligar a alguien a que hable una lengua que ese alguien no quiere hablar"
 
"En nombre de la cultura se puede obligar a un científico a retractarse de sus investigaciones, en tanto que éstas puedan cuestionar o criticar determinadas ideas culturales ideológicamente protegidas"
 
"Lejos de encontrar en la cultura un camino hacia la libertad, lo que se encuentra es un tribunal de inquisidores, porque lo que contradice o contraría los imperativos de la idea posmoderna de cultura está condenado a la censura y al silencio, cuando no a la represión pública y explícita"
 
"El bienestar de la cultura
 es el malestar de la libertad"
 
"La cultura es la forma más sofisticada de represión contemporánea. La cultura se ha puesto hoy al servicio de la política y no de la libertad"
 
"La cultura hoy se ha sacralizado:
si eres culto, eres bueno"
 
"La cultura vale más que el individuo, porque el gallego que no hable gallego no es un buen gallego"
 
 
Ferdinand de Saussure
(Ginebra, 1857 - Morges, 1913)
Lingüista suizo al que Jesús G. Maestro debería incluir en su bibliografía
 
"Con la idea panfilista de que todas las culturas son iguales, el resultado es el mito de la isovalencia: un excremento azteca, un código de barras suizo y una novela del Siglo de Oro son iguales... porque son cultura"
 
"El mito de la isonomía inhabilita el comparatismo"
 
"Una tecnología más potente se impone por sí sola a una tecnología menos potente. No hay una medicina de Fuenlabrada, ni una astrofísica de Gijón, pero sí puede haber una técnica de hacer fabada propia de Asturias"
 
"La cultura es la religión de los ateos de diseño. Esta forma de ateísmo adora un politeísmo de divinidades vivientes: los artistas (y famosos con éxito)"
 
"Hoy nadie se avergüenza de ser imbécil,
pero sí de quedar por inculto"
 
"Los filólogos creen que pueden interpretar
el mundo interpretando palabras"
 
"La cultura es un engañalistos. Sólo seduce a quienes se creen inteligentes y viven en la creencia de que ser cultos los hace mejores, superiores o incluso singulares"
 
"La realidad siempre destruye
a quien no es compatible con ella"
 
"La cultura ha sido siempre
   el eufemismo de la política"
 
"La ideología es el vertedero de la política, del mismo modo que la mitología suele ser su caja fuerte"
 
"El origen mismo de la literatura no es el Estado sino la Barbarie, es decir, las sociedades sin Estado crecidas al calor del mito, la magia, la religión numinosa y las técnicas de expresión más rudimentarias, desde la oralidad a la más silvestre litografía"
 
[Fragmentos extraídos de González Maestro, Jesús: El origen de la literatura (¿Cómo y por qué nació la literatura?), Barcelona, Anthropos, 2017, 1ª edición, (diseño de la cubierta por Javier Delgado Serrano), pp. 254, pvp: 17'79 euros]
 
 
Jesús González Maestro
(Gijón, 1967)
Profesor de Teoría y Crítica de la Literatura

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