miércoles, 29 de marzo de 2017

El 23 de junio de mil novecientos ochenta y cinco


 
El Boeing 747-237B "Emperador Kanishka" hizo su último
despegue desde el aeropuerto internacional Mirabel de Montreal
 
EL VUELO DE AIR INDIA 182
 
Falta poco para llegar a Londres.
Cruzamos el Atlántico
en un palacio volante,
una aeronave imperial.
Estamos en manos del ingeniero Dara,
el capitán Hanse Singh Narendra
y el primer oficial Satwinder.
 
 
Actores interpretando a los tres principales tripulantes con que contaba el aeroplano para el canal televisivo de "National Geographic"
 
Vamos después rumbo
a Nueva Delhi y Bombay.
De hospitalarios tenemos fama
bien merecida los hindúes.
El radar en el panel de control
refleja distorsiones. La señal
del aparato Air India “uno ocho dos”
se ha borrado del monitor.
 
 
De los 329 viajeros a bordo (309 pasajeros y 22 tripulantes), sólo pudieron recuperarse 131 cuerpos. Los demás, 198, fueron devorados por el océano en la oscuridad de la noche
 
A nueve mil cuatrocientos metros de altura
y a doscientos noventa kilómetros
de la ciudad de Cork, todo rastro
del Boeing 747 “Kanishka” se esfuma.
 
 
Uno de los primeros restos flotando en el agua hallados
por el buque de carga "Laurenciana Forest" a las 9:13 a. m.
 
Salvo tres,
las trescientas veintinueve
víctimas del avión
murieron rotas en el aire
antes de caer al mar.
Una bomba en una maleta
provocó la desintegración.
 
(Poema escrito por Andrés González Déniz)
 
 
Reconstrucción del fuselaje que permitió discernir la causa del desastre. Los restos tuvieron que ser rescatados por el robot submarino "Scarab", perteneciente al buque francés Thévenin de Léon, porque se encontraban a la enorme distancia de 1.900 metros de profundidad

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